Jean-Jacques Rousseau

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Jean-Jacques Rousseau
«A las plantas las endereza el cultivo; a los Hombres, la educación».
«A las plantas las endereza el cultivo; a los Hombres, la educación».
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Jean-Jacques Rousseau (Ginebra, 28 de junio de 1712-Ermenonville, 2 de julio de 1778), fue un polímata suizo francófono, ejerciendo a la vez como escritor, pedagogo, filósofo, músico, botánico y naturalista

Citas[editar]

  • «Cuando Platón describe su imaginario Hombre recto, cargado con todos los castigos de culpa, pero mereciendo la más alta recompensa de virtud, él describe exactamente el personaje de Jesús. …Que presencia de juicio. …Si, si la vida y muerte de Sócrates son aquellas de un filósofo, la vida y muerte de Jesús son aquellas de un Dios».[sin fuentes]
  • «El Hombre ha nacido libre y por doquier se encuentra sujeto con cadenas».[sin fuentes]
  • «El honor de un Hombre no está en mano de los demás; está en nosotros mismos y no en la opinión pública. No se defiende con la espada ni con el escudo, sino con una vida íntegra e intachable».[sin fuentes]
  • «El más fuerte no es nunca lo bastante fuerte para ser siempre el amo, si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en deber».[sin fuentes]
  • «El que se ruboriza ya es culpable; la verdadera inocencia no siente vergüenza por nada».[sin fuentes]
  • «El que los más sabios gobiernen es el orden mejor y más natural».[sin fuentes]
  • «El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta».[1]
  • «Entre todos los animales, los Hombres son los menos aptos para vivir en rebaño. Si fueran apiñados como las ovejas perecerían en corto tiempo. El aliento del Hombre es fatal para sus semejantes».[sin fuentes]
  • «Es muy difícil pensar noblemente cuando no se piensa más que para vivir».[sin fuentes]
  • «L«a clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero».[sin fuentes]
  • «La gratitud es un deber que debiera ser recompensado, pero que nadie debe esperar la remuneración».[sin fuentes]
  • «La juventud es el tiempo de estudiar la sabiduría, así como la vejez es el tiempo de practicarla».[sin fuentes]
  • «La paciencia es amarga, pero su fruto es dulce».[sin fuentes]
  • «La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna».[sin fuentes]
  • «La verdad no lleva a la fortuna, ni el pueblo da embajadas, cátedras ni pensiones».
    • Fuente: El Contrato Social.
  • «Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho».[2]
  • «Las ideas generales y abstractas son fuente de los más grandes errores humanos».[sin fuentes]
  • «Las injurias son las razones de los que tienen culpa».[sin fuentes]
    • Otra versión: «Las injurias son las razones de los que no tienen razón».
  • «Los criminales, luchadores y malhechores acostumbran a comer abundante carne para así endurecer su conciencia y ser más eficientes en sus nefastas acciones. Una prueba de que el gusto de la carne no es para el paladar humano es la indiferencia de los niños hacia tal comida, y la preferencia que tienen por lo alimentos vegetales. Es de suma importancia no viciar este primitivo paladar de los niños».[3]
  • «Nuestras controversias parecerán tan raras a las edades futuras, como las del pasado nos han parecido a nosotros».[sin fuentes]
  • «Para mí sólo existe una manera más agradable de viajar que a caballo: a pie. Se emprende la marcha cuando se place; se detiene según su voluntad, se esfuerza poco o mucho, según se desee. Se observa todo el país... No preciso tomar senderos desbrozados ni carreteras cómodas. Paso por todas partes por las que pasa una persona, veo todo lo que puede ver una persona y, puesto que dependo únicamente de mí disfruto de toda la libertad de la que puede gozar una persona».[sin fuentes]
  • «¡Qué sublimidad en sus máximas! ¡Qué profunda sabiduría en sus discursos! ¡Qué presencia de mente, qué sutileza, qué idoneidad, en sus respuestas! ¡Qué grande el dominio sobre sus pasiones! ¿Dónde está el Hombre, dónde el filósofo, que pudiera vivir así y morir así, sin debilidad, y sin ostentación?».[sin fuentes]
  • «Cuán mezquinas y cuán menospreciables son las palabras de nuestros filósofos con todas sus contradicciones, comparadas con las Escrituras. ¿Es posible que un libro a la vez tan sencillo y tan sublime sea simple palabra de humanos?».[sin fuentes]
    • Nota: en referencia a la Biblia.
  • «Renunciar a nuestra libertad es renunciar a nuestra calidad de Hombres, y con esto a todos los deberes de la humanidad».[sin fuentes]
  • «Si se investiga en qué consiste precisamente el mayor bien de todos, que debe ser el fin de todo sistema de legislación, se hallará que se reduce a estos dos objetivos principales: la libertad y la igualdad».[sin fuentes]
  • «Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas».[sin fuentes]
  • «El derecho de voto es un derecho que nada ni nadie puede quitar a los ciudadanos».[sin fuentes]
  • «Aún no ha nacido la persona que pueda amarme como yo amo».[sin fuentes]
  • «La posteridad me honrará...porque lo he merecido».[sin fuentes]
  • «Me siento demasiado superior para el odio».[sin fuentes]
  • «Jamás he conocido las pasiones más odiosas, nunca ha invadido mi corazón la envidia, la maldad, ni la venganza... en ocasiones la ira, pero no soy muy hábil y jamás guardo rencor».[sin fuentes]
  • «La más antigua de las sociedades y la única natural es la familia».[sin fuentes]
    • Fuente: El contrato social, 1762.
  • «Así pues, de cualquier modo que se consideren las cosas, el derecho de esclavitud es nulo, no sólo porque es ilegítimo, si que también porque es absurdo y porque nada significa. Las dos palabras esclavitud y derecho son contradictorias y se excluyen mutuamente. Bien sea de Hombre a Hombre, bien sea de Hombre a pueblo, siempre será igualmente descabellado este discurso: "Celebro contigo un contrato en el cual todos los deberes están a tu cargo y todos los beneficios están a mi favor; contrato, que respetaré mientras se me dé la gana y que tú observarás mientras se me dé la gana».
    • Fuente: El contrato social - Capítulo IV.
  • «Este mismo acto de asociación convierte al instante la persona particular de cada contratante en un cuerpo moral y colectivo, compuesto de tantos miembros como voces tiene la asamblea; cuyo cuerpo recibe del mismo acto su unidad, su ser común, su vida y su voluntad. Esta persona pública, que se constituye como producto de la unión de todas las otras, recibía antiguamente el nombre de Civitas (4), y ahora el de República o de Cuerpo Político, denominándosela Estado cuando es pasivo, soberano cuando es activo, y potencia cuando es comparada con sus semejantes. En cuanto a los asociados, éstos toman colectivamente el nombre de pueblo y en particular se llaman ciudadanos, como partícipes de la autoridad soberana, y súbditos, por estar sometidos a las leyes del Estado. Pero estos términos se confunden a menudo y se toma el uno por el otro. Basta que sepamos distinguirlos cuando se usan en toda su precisión».
    • Fuente: El Contrato Social - Capítulo V.
  • «En lugar de destruir la igualdad natural, el pacto fundamental, por el contrario, sustituye la desigualdad física que la naturaleza pudo haber establecido entre los Hombres por una igualdad moral y legítima. Los Hombres, pudiendo ser desiguales en fuerza o en talento, se hacen iguales por convención y por derecho».[sin fuentes]
    • Fuente: Final del Libro I - El Contrato Social.
  • «En un mal gobierno, esta igualdad sólo es aparente e ilusoria. Sirve tan sólo para mantener al pobre en la miseria, y al rico en la usurpación. De hecho, la leyes siempre son útiles a los que poseen y perjudiciales a los que nada tienen. De lo que se sigue que el Estado social sólo es ventajoso para los Hombres cuando todos tienen algo y cuando ninguno de ellos tiene demasiado." Respecto a la igualdad en el Estado Social».
    • Fuente: El Contrato Social.
  • «La soberanía no puede ser representada por la misma razón de ser inalienable; consiste esencialmente en la voluntad general y la voluntad no se representa: es una o es otra. Los diputados del pueblo, pues, no son ni pueden ser sus representantes, son únicamente sus comisarios y no pueden resolver nada definitivamente».
    • Fuente: El Contrato Social.
  • «Toda ley que el pueblo en persona no ratifica, es nula».
    • Fuente: El Contrato Social.
  • «El pueblo inglés piensa que es libre y se engaña: lo es solamente durante la elección de los miembros del Parlamento: tan pronto como éstos son elegidos, vuelve a ser esclavo, no es nada. El uso que hace de su libertad en los cortos momentos que la disfruta es tal, que bien merece perderla».
    • Fuente: El Contrato Social.
  • «Tan pronto como el servicio público deja de ser el principal asunto de los ciudadanos y prefieren servir con su bolsillo a hacerlo con su persona, el Estado se halla próximo a su ruina».[sin fuentes]
  • «Una prueba entre otras que demuestran cómo la afición a comer carne no es natural en el hombre, la encontramos en la indiferencia con que los niños la miran, y su preferencia por otros alimentos, como lacticinios, pasteles, frutos, etc. Es muy importante conservarles esta afición primitiva y no convertirlos en carnívoros; si esto no se realiza por su salud, debe ser para mejorar su carácter, puesto que, expliquen como quieran la experiencia, la verdad está en que generalmente los que comen mucha carne son más crueles y feroces que los otros hombres; esto ha sido comprobado en todos los tiempos y países».

Referencias[editar]

  1. Palomo Triguero, Eduardo. Cita-logía. Editorial Punto Rojo Libros,S.L. ISBN 978-84-16068-10-4. p. 157.
  2. Bol Cecilio; OLLIRUM LEUGIM. Mis conversaciones con ellos. Editor Bubok 2010. ISBN 978-84-90096-34-5. p. 166.
  3. Citado en Alberto Álvarez, Ariel. Yoga Occidentalis. Editorial Punto Rojo Libros, 2014. ISBN 9781629347998. p. 55.