Diferencia entre revisiones de «Ignacio Manuel Altamirano»

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* «Asearse con esmero, no es cuestión de opinión [[política]] sino de [[higiene]] y [[educación]].». <ref name=cuarentatres>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 43.</ref>
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* «Así como la tierna corteza de un árbol sumergida por mucho tiempo en las aguas de ciertos ríos se petrifica, el corazón humano sumergido en el pesar, al fin se vuelve empedernido.». <ref name=cuarentados/>
* «Asearse con esmero, no es cuestión de opinión [[política]] sino de [[higiene]] y [[educación]].» <ref name=cuarentatres>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 43.</ref>
 
* «Así como la tierna corteza de un árbol sumergida por mucho tiempo en las aguas de ciertos ríos se petrifica, el corazón humano sumergido en el pesar, al fin se vuelve empedernido.» <ref name=cuarentados/>
 
*{{Cita|¡Ay! ¡Pobre del que tiene corazón!|Cuentos De Invierno, "Antonia", Cap. VI}}
 
* «Contra el salteador, el cuatrero y el ratero hay la acción criminal. Contra el ladrón literario no hay nada y, además, el robado costea el precio de la magnesia para pagar la bilis que produce el despojo.». <ref name=treintaseis>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 36.</ref>
 
* «Creer uno que sabe [[Historia]] porque la conoce en los compendios, es querer formarse idea de la grandeza del mar, al comer una ostra.». <ref name=treintacinco>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 35.</ref>
 
* «Decid a los hombres las [[verdad]]es como dais purgas a los niños. De otro modo lograreis irritarlos sin corregirlos.». <ref name=treintaocho>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 38.</ref>
 
* «Dominar la cólera, tiene más mérito que batirse en duelo por no haberla dominado.». <ref name=treintacuatro>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 34.</ref>
 
* «El celo, hijo de la desconfianza, es hermano de la credulidad.». <ref name= celo>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 37.</ref>
 
* «El celo se espanta con poco y se tranquiliza con menos.». <ref name= celo/>
 
* «El [[Envidia|envidioso]], a los hombres irritables causa cólera; a los reflexivos tan sólo inspira lástima.». <ref name=cuarenta>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 40.</ref>
 
* «El escritor público, en cambio de sus triunfos, tiene mil pequeñas penas. El [[Ignorancia|ignorante]] pretencioso, ese escarabajo de la literatura, lo mancha con su inmunda sátira, el patán no lo entiende, la dama sólo torna sus artículos para hacer moldes o para guardar especias, el mandarín le jura odio eterno, el corchete lo ve como cosa suya, la cárcel o el destierro lo amenazan, los tontos le roban sus pensamientos y esto es lo peor.». <ref name=treintaseis/>
 
* «El hígado es la víctima de la envidia. No pocas veces lo es también el corazón.». <ref name=cuarenta/>
 
* «El [[matrimonio]] es como la moda; todo el mundo habla mal de ella, pero todo el mundo la acepta para sí y su familia.». <ref name=treintanueve>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 39.</ref>
 
* «El mayor castigo que puede imponerse a la envidia es el desprecio. Hacerle caso es permitirle saborear un síntoma de victoria.». <ref name=cuarenta/>
 
* «El [[placer]] es débil cuando no se forja en la fragua del [[deseo]].». <ref>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 44.</ref>
 
* «El [[poder]] tiene espinas, pero para algunos gobernantes es sabroso, con todo y ellas, como las sardinas.».<ref name=treintaseis/>
 
* «El poder es duro oficio, pero para algunos es el único.». <ref name=treintaseis/>
 
* «El pueblo de [[México]], cansado ya de los abusos del clero y de las traiciones de los conservadores, se reunió en una gran multitud frente al palacio nacional, y por aclamación multitudinaria y por orden del gobierno de la república designo a [[Ignacio Ramírez]] para ejecutar y aplicar las [[leyes de reforma]].».
 
* «El que comete un exceso, ebrio de [[vino]], tiene el recurso de disculparse con el vino; pero quien lo comete ebrio de cólera, no tiene más recurso que la humillación.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «El [[corazón]] que despierta tarde cree que despierta a tiempo, y por eso las mujeres que aman de viejas, aman como jóvenes.». <ref name=treintanueve/>
 
* «El que grita estando colérico es tan patán como el que ríe a carcajadas.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «El que una sociedad civilizada, crea en los dogmas inventados por la humanidad en su infancia es tan sensato como el que una mujer de edad madura llore y ría con las muñecas que creyó vivas cuando estaba mamando.». <ref name=treintaocho/>
 
* «El sueño es la aurora boreal del pensamiento.». <ref name=treintanueve/>
 
* «El teatro de la crítica tiene, como todos los teatros, lunetas, palcos y cazuela. En este departamento están todos los ignorantes y fatuos que se pasean censurando a la gente ordinaria que asiste a las funciones. Allí la concurrencia de patio y palcos, cuando no está contenta, silba o murmura, pero los pasillos de la cazuela cuando expresan su torpe desagrado, gesticulan, pernean, patean, se desgañitan, blasfeman y tiran cáscaras de fruta a la escena. Lo mismo hacen los críticos de la cazuela; ponedles cuidado.». <ref name=treintaseis/>
 
* «El [[valor]] es como la desnudez de la mujer; para que cause atractivo es preciso que no se muestre, sino de cuando en cuando. Si sale a la luz a cada rato, pierde su mérito.». <ref name=treintacinco/>
 
* «El valor no consiste en la bilis, ni en la sangre; consiste en la dignidad.». <ref name=cuarentauno>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 41.</ref>
 
* «En chanza se prueba la buena educación. El hombre culto la emplea con amenidad, ligereza y gracia. El majadero no usa en ella sino groserías que se graban el corazón como injurias.». <ref name=treintacinco/>
 
* «En las guerras de Independencia, la fe es lo primero, pero la acción es lo que hace útil la fe. Sin ella, esta virtud no vale nada.». <ref name=treintacinco/>
 
* «En una persona desaseada, hasta los pensamientos tienen mal olor.». <ref name=cuarentauno/>
 
* «Es necesario buscar la flor de la [[amistad]] sobre la tumba de un [[perro]].». <ref name=treintaocho/>
 
* «Hay naturalezas nerviosas que se estremecen cuando estalla un cohete y nada sienten cuando truena el cañón. Hay almas que se escandalizan de una falta y no se alarman ante un crimen.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «Hay partidarios que harían gustosos lo mismo que combaten.». <ref name=cuarentauno/>
 
* «Hay viejas que darían su alma por encontrar la fuente de Juvencio.». <ref>El renacimiento: periódico literario, Volumen 2 Editor F. Díaz de León y Santiago White, 1869. p. 10.</ref>
 
* «La buena educación es la mitad del camino en cualquier negocio.». <ref name=cuarentauno/>
 
* «La buena educación es como el perfume de las rosas, se percibe desde lejos.». <ref name=cuarentauno/>
 
* «La caballerosidad en amores es un [[ayuno]] siempre expuesto a quebrantarse.». <ref name=treintacinco/>
 
* «La coquetería no excluye la virtud, así como el exterior grave y solemne no excluye el vicio.». <ref name=treintaocho/>
 
* «La diatriba es el pus de una úlcera del alma.». <ref name= celo/>
 
* «La embriaguez de la cólera es más vergonzosa que la embriaguez del vino.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «La envidia como la ictericia se conoce en el color de los ojos y en el de la piel.». <ref name=treintanueve/>
 
* «La envidia es al mérito lo que la cobardía al valor.». <ref name=cuarenta/>
 
* «La envidia es el cáncer del talento. No tener envidia es un privilegio de salud que debe agradecerse a los dioses más que la salud física.». <ref name=cuarenta/>
 
* «La envidia es la impotencia irritada por el mérito.». <ref name=cuarentatres/>
 
* «La envidia es un buitre que se alimenta de sus propias entrañas.». <ref name=cuarenta/>
 
* «La envidia es una furia que se disfraza casi siempre de vieja devota.». <ref name=cuarenta/>
 
* «La envidia es una sombra que oscurece el semblante y entristece el espíritu.». <ref name=cuarenta/>
 
* «La envidia hace sufrir al envidioso más que a los censurados la censura.». <ref name=cuarenta/>
 
* «La envidia no tiene nunca ni la franqueza de la risa, ni el arrebato de la cólera; no tiene más que sonrisas frías y lágrimas ocultas.». <ref name=cuarenta/>
 
* «La [[fidelidad]] y la gratitud son dos flores raras que se encuentran difícilmente. Sólo [[Dios]] se encarga de su cultivo; los jardineros no logran generalmente producir más que una falsificación de ellas. A veces se les confunde, por lo cual es preciso conocerlas bien. En esto se lleva el peligro que con las setas, cuando no se distingue cuales son las buenas y cuales las venenosas.». <ref name=treintaocho/>
 
* «La fina educación es la mitad del camino en cualquier negocio.». <ref name=cuarentatres/>
 
* «La ingratitud es el precio del favor inmerecido.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «La [[inocencia]] no tiene edad.». <ref name=treintanueve/>
 
* «La insolencia es el escudo de la desvergüenza y la fortaleza de la cobardía.». <ref name=treintanueve/>
 
* «La [[mujer]] siempre halla motivo para llamarse desgraciada.». <ref name=treintanueve/>
 
* «La única ternura inalterable es la que siente el [[perro]] hacia su amo. Todavía el hijo suele irritarse contra el padre; todavía el padre suele maldecir a su hijo. Sólo el perro sufre una paliza de su amo, y llora de amor por él.». <ref name=treintaocho/>
 
* «La voz de la envidia es el pregón de la inferioridad del envidioso.». <ref name=cuarenta/>
 
* «La vida es una cadena de necedades de las que no es la menor la de no querer hacerlas.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «Las buenas maneras son los signos masónicos de la decencia en todo el mundo.». <ref name=cuarentauno/>
 
* «Las mujeres nunca encuentran inverosímil una lisonja que se les dirige.». <ref name=celo/>
 
* «Las mujeres son como los niños; sólo lloran por sus caídas, cuando las ven.». <Ref name=cuarentauno/>
 
* «Los amigos íntimos son los que están más próximos a tornarse enemigos acérrimos.». <ref name=treintacinco/>
 
* «Los fatuos son los que menos gozan de las mujeres, pero son los que más las perjudican.». <ref name=cuarentados>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 42.</ref>
 
* «Los guerreros más valientes han sido siempre los hombres más llenos de cortesanía, y aún cuando hayan sido insultados, se han mostrado afables.». <ref name=treintacinco/>
 
* «Los hombres que a todo sacan su valentía son como esa gente que tiene mala voz y que anda siempre cantando.». <ref name=cuarentauno/>
 
* «Los [[ojo]]s, en los cuales no se refleja el cielo de la [[patria]], son tristes.». <ref name=treintaocho/>
 
* «Muchas veces consigue el despecho lo que no puede conseguir la súplica.». <ref name=treintaseis/>
 
* «Nada hay que dé tanto valor como la [[justicia]]. La fuerza sólo da un valor artificial.». <ref name=treintatres>Altamirano, Ignacio Manuel; Sierra Casasús, Catalina. Obras completas, Volumen 23. Editor Secretaría de Educación Pública, 1986. ISBN 978-97-0186-861-4. p. 33.</ref>
 
* «Nada hay tan armonioso como el elogio que se ha merecido.». <ref name=treintatres/>
 
* «Nada hay tan imponente como el acento de la verdad.». <ref name=treintatres/>
 
* «Nada hay tan lastimoso como una coqueta vieja.». <ref name=treintatres/>
 
* «Nada hay tan lúgubre como la sonrisa de un viejo verde.». <ref name=treintatres/>
 
* «Nada hay tan vacío como un cerebro lleno de sí mismo.». <ref name=treintatres/>
 
* «Nadie tiene más mal corazón que las viejas devotas. Y es que con rezar, creen que desquitan todo el mal que hacen. Miradlas: destrozan una reputación, odian a la juventud, [y a la belleza, dudan de la virtud] arrastran a las mujeres a la prostitución por sólo el placer de manchar la pureza y tras de cada exclamación religiosa lanzan una blasfemia o una calumnia. En su corazón no se anida más que el fanatismo. La caridad, la indulgencia y el amor son sentimientos desconocidos para ellas.». <ref name=celo/>
 
* «No es bueno jurar, hay poco mérito en hacer una cosa por cumplir un juramento.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «Observad a las prostitutas: hablan mal de todas las mujeres; observad a los malvados: hablan mal de todos los hombres. Es un triste consuelo para estas dos clases de gente.». <ref name=celo/>
 
* «Para algunos hombres que hacen gala de ser demócratas, la [[democracia]] es una camisa de fuerza.». <ref name=treintaseis/>
 
* «Para profesar odio a una persona, es preciso, como para amarla, tenerle estimación. A los que no se estima se les desprecia simplemente.». <ref name=treintaseis/>
 
* «Para trepar sobre una roca, el reptil se arrastra; el león da un salto. Para llegar al poder, el hombre reptil comienza por humillarse; el hombre león comienza por ser altivo.». <ref name=cuarentauno/>
 
* «¡[[w:Pílades|Pílades]] y [[w:Orestes|Orestes]]! Vuestra [[amistad]], como los amores de los dioses, pertenece a la fábula.». <ref name=treintacinco/>
 
* «Por más hablador que sea un hombre, siempre, siempre se calla las nueve décimas partes de lo que piensa.». <ref name=treintaocho/>
 
* «¿Queréis hablar estando poseído de ira? Adoptad el acento de los grandes trágicos y no gritéis. La voz apagada es más terrible y más elegante, si esto último puede decirse.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «Si fueran a reproducirse en los papeles públicos, los elogios que durante la ausencia se hacen los amigos íntimos, habría duelos a muerte todos los días.». <ref name=treintacinco/>
 
* «Si la culebra pudiese hablar, sería el mayor calumniador del león. Los hombres reptiles por eso persiguen con su lengua a las almas superiores.». <ref name=celo/>
 
* «Si veis a un hombre que se enfurece contra todo el mundo, abordadle sin cuidado, es un ser inofensivo.».<ref name=cuarentatres/>
 
* «Sólo el amor criminal es más fuerte que el amor maternal, puesto que la adúltera abandona a sus hijos.».<ref name=treintaseis/>
 
* «Sufrir por la [[libertad]]... es marchar por un sendero de abrojos que sólo se convierte en rosas cuando uno ha pasado.». <ref name=treintacuatro/>
 
* «[[Tácito]] es la indignación de la Historia contra la tiranía y el crimen.». <ref name=treintaseis/>
 
* «Y no disculparse del exceso cometido en la embriaguez de la cólera, es más insensato aún que cometerlo. Es el orgullo sosteniendo la estupidez.». <ref name=treintacuatro/>
 
== Referencias ==
[[Categoría:Políticos]]
[[Categoría:Liberales]]
[[Categoría:Siglo XIX]]
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