Miguel de Unamuno

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Miguel de Unamuno
«Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee»
«Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee»
Véase también
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Miguel de Unamuno (Bilbao, 29 de septiembre de 1864-Salamanca, 31 de diciembre de 1936) fue un escritor y filósofo español de la Generación del 98.

Citas[editar]

ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ

A[editar]

C[editar]

  • «Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da».[2]
  • «Creer en Dios es, en cierto modo, crearle».[3]
  • «¡Creer lo que no vimos, no!, sino crear lo que no vemos. Crear lo que no vemos, sí, crearlo y vivirlo, y consumirlo, y volverlo a crear y consumirlo de nuevo, viviéndolo otra vez, para otra vez crearlo... y así; en incesante tormento vital».[4]
    • Nota: Respuesta a la pregunta ¿qué es la fe? en un artículo titulado La fe.[4]
  • «Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee».[5]

D[editar]

  • «Déjales con lo que llaman sus ideas, cuando en realidad son ellos de las ideas que llaman suyas».[6]
  • «¿De qué te sirve meterte a definir la felicidad si no logra uno con ello ser feliz?»[7]
    • Fuente: Del sentimiento trágico de la vida. Capítulo 6.

E[editar]

  • «El general Milán Astray es un inválido. Me duele pensar que el general Milán Astray pueda dictar las normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes... suele sentirse aliviado viendo cómo aumenta el número de mutilados alrededor de él. El general Millán-Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por ello desearía una España mutilada como inconscientemente dio a entender».[9]
    • Nota: 12 de octubre de 1936, en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, contestando al general Millán-Astray.
  • «El hombre es un producto social y la sociedad debe impedir que se pierda para ella».[10]
  • «El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura».[11]
  • «El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia».[12]
  • «El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él».[13]
  • «En este libro tan profundamente anticristiano[14] leí aquello del programa de 1903 de la Action Francaise que "un verdadero nacionalista pone la patria ante todo y, por ende, concibe, trata y resuelve todas las cuestiones políticas en su relación con el interés nacional". Al leer lo cual me acordé de aquello de "mi reino no es de este mundo", y pensé que para un verdadero cristiano - si es que un verdadero cristiano es posible en la vida civil- toda cuestión política o lo que sea, debe concebirse, tratarse o resolverse en su relación con el interés individual de la salvación eterna, de la eternidad. ¿Y si perece la patria? La patria de un cristiano no es de este mundo. Un cristiano debe sacrificar la patria a la verdad».[15]
  • «Es débil porque no ha dudado bastante y ha querido llegar a conclusiones».[16]
  • «Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos».[17]
  • «Es en el aspecto religioso donde hay que ir a buscar lo más típico y lo más radical de un pueblo».[18]
  • «Es muy triste no sentirse amado, pero es mucho más triste no ser capaz de amar».[19]

H[editar]

  • «Hasta un ateo necesita a Dios para negarlo».[20]
  • «Hay que buscar la verdad y no la razón de las cosas. Y la verdad se busca con humildad».[21]
  • «He dicho alguna vez, con escándalo acaso de ciertos pedantes, que la verdadera universidad popular española han sido el café y la plaza pública».[22]

J[editar]

  • «Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante».[23]
    • Nota: Aunque en la mayoría de fuentes consultadas aparece Unamuno como autor, en varias se menciona la cita como un proverbio chino o de autor anónimo.

L[editar]

  • «La Compañía de Jesús y la República de Chile son las dos grandes hazañas del pueblo vascongado».[24]
    • Atribuida por Pedro Laín Entralgo, en el artículo «Chile al trasluz», publicado en la revista Alférez, en enero de 1949.[25]
  • «La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual».[26]
    • Fuente: Del sentimiento trágico de la vida.
  • «La fe es la fuente de la realidad, porque es la vida; creer es crear».[27]
  • «La inmortalidad del alma, del alma que se escribe, del espíritu de la letra, es un dogma filosófico pagano».[28]
    • Fuente: La agonía del cristianismo.
  • «La moda, es decir, la monotonía en el cambio».[29]
  • «La opresión, una mentecatada. Hablar de nacionalidades oprimidas perdonadme la fuerza, la dureza de la expresión- es sencillamente una mentecatada; no ha habido nunca semejante opresión, y lo demás es envenenar la Historia y falsearla».[30]
    • Fuente: «Don Miguel de Unamuno frente al Estatuto.» ABC, 2 de junio de 1932.
  • «La razón es la muerte del fascismo».[31]
  • «Leyó esto: "Dios es una gran equis sobre la última barrera de los conocimientos humanos; a medida que la ciencia avanza, la barrera se retira". Y escribió al margen: "De la barrera acá, todo se explica sin él; de la barrera allá, ni con él ni sin él"».
    • Fuente: Del sentimiento trágico de la vida.
  • «Lo cierto es que creer en Dios es hoy, ante todo y sobre todo, para los creyentes intelectuales, querer que Dios exista».[32]
    • Del sentimiento trágico de la vida (Capítulo 9).
  • «Los jesuitas [...] nos vienen con la cantinela esa del reinado social de Jesucristo, y con ese criterio político quieren tratar los problemas políticos y los económico-sociales. [...] El Cristo nada tiene que ver ni con el socialismo ni con la propiedad privada. [...] [Él] dijo que su reino no era de este mundo».
  • «Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será».[33]
  • «Los que reniegan de Dios es por desesperación de no encontrarlo».[34]

M[editar]

  • «Me ahogo, me ahogo, me ahogo en este albañal y me duele España en el cogollo del corazón».[35]
    • Fuente: Carta escrita en noviembre de 1923 a un español residente en Buenos Aires.[36]
    • Nota: Esta expresión del dolor por España, característico de los escritores de la Generación del 98, tiene su origen en el padre Feijoo, quien en 1739 había escrito: «El descuido de España lloro, porque el descuido de España me duele».[37]
  • «Me cago en el vapor, la electricidad y en los sueros inyectados».[38]
  • «Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando».[39]
  • «Mi religión es buscar la verdad... aun a sabiendas que no he de encontrarla».[40]
    • Fuente: Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo.

N[editar]

  • «Ni, pues, el anhelo vital de inmortalidad humana halla confirmación racional, ni tampoco la razón nos da aliciente y consuelo de vida y verdadera finalidad a ésta. Mas he aquí que en el fondo del abismo se encuentran la desesperación sentimental y volitiva y el escepticismo racional frente a frente, y se abrazan como hermanos. Y va a ser de este abrazo, un abrazo trágico, es decir, entrañadamente amoroso de donde va a brotar el manantial de la vida, de una vida seria y terrible».[41]
  • «No sé de que se trata, pero me opongo».[42]
    • Nota: Unamuno fue un agitador de conciencias. Se lo conoce como oponiéndose a todo. Entra —y la anécdota es fiel al espíritu— a una reunión a la que llega tarde y exclama: «No sé de qué se trata, pero me opongo».[42]

O[editar]

  • «Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir».[43]

P[editar]

  • «Porque Augusto no era un caminante, sino un paseante de la vida».[44]
    • Fuente: Niebla[45]
    • Nota: Unamuno hace esta distinción porque al caminante se le supone un acto de voluntad y de elección, mientras que el paseante es un ser que simplemente se deja llevar por lo primero que se cruza en su camino.[44]
  • «Primero la verdad que la paz».[sin fuentes]
    • Nota: frase grabada en la fachada de la Casa Museo de Unamuno - Salamanca.

Q[editar]

  • «Qué aberración y no otra cosa es el hombre mera y exclusivamente racional».[sin fuentes]
    • Fuente: Del sentimiento trágico de la vida, Capítulo 5.

R[editar]

  • «¿Racionalizar la fe? Quise hacerme dueño y no esclavo de ella, y así llegué a la esclavitud en vez de llegar a la libertad en Cristo».[sin fuentes]
  • «Refinada soberbia es abstenerse de obrar por no exponernos a la crítica».[sin fuentes]

S[editar]

  • «Salvadnos jóvenes, verdaderos jóvenes, los que no mancháis las páginas de vuestros libros de estudio ni con sangre ni con bilis. Salvadnos por España, por la España de Dios, por Dios, por el Dios de España, por la Suprema Palabra creadora y conservadora».[46]
  • «Siempre me han aburrido y repugnado las corridas de toros».[sin fuentes]
  • «Si sientes que algo te escarabajea dentro, pidiéndote libertad, abre el chorro y déjalo correr tal y como brote».[sin fuentes]
  • «Sí, ya me han dicho que se ha hablado bastante de mi asistencia al mitin organizado por Falange Española en Salamanca. Fui a este mitin como voy a todos los que quiero. No asisto a aquellos actos a los que me invita la empresa, sino a los que yo quiero ir. Cuando comenzó el mitin comenzaron a tirarme de la lengua, pero yo, naturalmente, ni interrumpí ni hice caso alguno. A mí no me tira nadie de la lengua: tengo por costumbre contestar a aquello que no se me pregunta y dejar sin respuesta aquello que se me interroga. Por lo demás, ese muchacho -refiriéndose a José Antonio- tiene mucho talento y una cabeza que funciona perfectamente. Llegará hasta donde quiera, porque, además, es un carácter de cuidado... ¡Mucho ojo con estos muchachos del brazo en alto!».[sin fuentes]
    • Nota: Recogido en la Gaceta Regional en alusión al mitin dado en Salamanca por Falange Española el 10 de febrero de 1935.
  • «Si, ya se qué uno de esos caudillos de la que llaman revolución social ha dicho que la religión es el opio del pueblo. (...) Sí, démosle opio, y que duerma, y que sueñe».[sin fuentes]
    • San Manuel Bueno, Mártir.
  • «Sólo el que ensaya lo absurdo es capaz de conquistar lo imposible».[sin fuentes]
  • «¡Son tantos los mortales que no pueden digerir la felicidad! La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta».[sin fuentes]

T[editar]

U[editar]

  • «Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo como se multiplican los mutilados a su alrededor».[sin fuentes]

V[editar]

  • «Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha».[sin fuentes]
    • Nota: 12 de octubre de 1936, en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, contestando a Millán-Astray y otros.

Y[editar]

  • «Y creía acaso en la resurrección de la carne, a la manera judaica, no en la inmortalidad del alma, a la manera platónica [griega] y en su segunda venida al mundo. Las pruebas de esto pueden verse en cualquier libro de exégesis honrada».[48]
    • Fuente: La agonía del cristianismo.
    • Nota: En referencia a Jesucristo.
  • «Y el Cristo dijo: "Padre, perdónalos, pues no saben lo que hacen", y no hay hombre que sepa lo que se hace. Pero ha sido menester convertir a la religión, a beneficio del orden social, en policía, y de ahí el infierno».
    • Fuente: Del sentimiento trágico de la vida, Capítulo 4.
  • «Yo no aseguro ni puedo asegurar que hay otra vida; no estoy convencido de que la haya; pero no me cabe en la cabeza que un hombre de verdad no sólo se resigne a gozar más que de esta vida, sino que renuncie a la otra, y hasta la rechace».[49]
  • «¿Y qué es amor? ¿Quién definió el amor? Amor definido deja de serlo».[50]
    • Fuente: Niebla, capítulo IV.
  • «¿Y qué es el derecho a la vida? Me dicen que he venido a realizar no sé qué fin social; pero yo siento que yo, lo mismo que cada uno de mis hermanos, he venido a realizarme, a vivir».
    • Fuente: Del sentimiento trágico de la vida (Capítulo 1).
  • «Y si creo en Dios, o por lo menos creo creer en Él, es, ante todo, porque quiero que Dios exista, y después porque se me revela por vía cordial... Y me pasaré la vida luchando con el misterio».[26]

Sobre Unamuno[editar]

  • «... don Miguel de Unamuno, considerando nuestra literatura, había condenado un casticismo que califica de estéril, admitiendo que los escritores de América habían influido ya en las modernas maneras de escribirse el castellano. Pero no todos los intelectuales españoles compartían, en aquellos días, el criterio de Unamuno. Y nosotros, por reflejo defensivo, nos marginábamos voluntariamente de lo que en España se escribía».[51]
  • «Este donquijotesco
    don Miguel de Unamuno, fuerte vasco,
    lleva el arnés grotesco
    y el irrisorio casco
    del buen manchego. Don Miguel camina,
    jinete de quimérica montura,
    metiendo espuela de oro a su locura,
    sin miedo de la lengua que malsina».
  • «... He leído el libro [Vida de don Quijote y Sancho] de don Unamuno de Vizcaya: casi todas las ideas de dicha obra me parecen bien, tanto que en un ensayo que por vía de ensayo había yo aquí compuesto y terminado aún no hace una semana, se hallaban casi todas; pero este hombre presenta solo las conclusiones y no tiene la caridad de ofrecer el camino para que se llegue o por que se ha llegado a ellas, de suerte que no creo lo entiendan. Además, ha tenido el secreto de hacer sobre el libro más simpático (en sentido científico) del universo, el libro más antipático y repelente de la tierra. [...] Comete, además, dos errores, uno de ellos indignante: el primero suponer que solo mueve al hombre el ansia de gloria al querer hacer algo más que lo vulgar y corriente. Esto es muchas veces pero no siempre. Y segundo, el desconsiderar a Cervantes, cuando acaso no existirá otra obra... que sean más obra y carne y sangre de su autor que ésta. Pero en fin, todo esto de Unamuno carece de importancia...».[53]
  • «Pocos escritores cuenta la literatura española contemporánea tan reaccionarios como Unamuno (...) Don Miguel no era un existencialista: era la Niña de los Peines y Conchita Piquer en una sola pieza, un fenómeno marginal y aberrante».[54]
  • «Unamuno ha dado una conferencia (política) en el Ateneo de Madrid sobre el alma. ¡Qué delirante galimatías es este hombre y este país!».
    • Nota: Originalmente, en catalán: Unamuno ha donat una conferència (política) a l'Ateneu de Madrid sobre l'ànima. Quin delirant galimaties és aquest home i aquest país!
    • Fuente: Pla, Josep (2005) El quadern gris (p. 287). Barcelona: Biblioteca Básica d'El Periódico. ISBN 84-96414-79-5.

Citas discutidas[editar]

  • «El carlismo se cura leyendo y el nacionalismo, viajando».
    • Nota: La paternidad de esta cita, con distintas formulaciones, se halla ampliamente discutida en la bibliografía consultada. En la versión anterior la atribuyen a Pío Baroja Arturo Pérez Reverte,[55], Dani Capmany Sans J., Luis González Yuste y David Marín Lecina[56] o Ramón de España [57]

Sin embargo, la variante «El fascismo se cura leyendo y el racismo se cura viajando» es atribuida a Unamuno por, entre otros, Ariadna Aguilera Pulido y Elisa Pereda Martín[58] o Eduardo Palomo y Trigueros[59]

No obstante, esta versión presenta el problema del uso del término "racismo". La segunda edición del Oxford English Dictionary, diccionario de referencia del idioma inglés, señala que la primera aparición consignada hasta la fecha del término "Racism" en inglés se produjo en un libro de 1936 del fascista estadounidense Lawrence Dennis, The Coming American Fascism[60][61] En el ámbito del idioma francés señalan algunos autores, como Pierre-André Taguieff, que la primera aparición del término fue el 18 de noviembre de 1897, en un artículo del escritor nacionalista francés Gaston Méry, en el periódico conservador francés La Libre Parole.[62] Y no es hasta la aparición del libro Racism de Magnus Hirschfeld[63] en 1938 cuando se generaliza el término a nivel internacional. En conclusión, y dado que Unamuno fallece en 1936, parece más probable que la cita se refiriera en origen al nacionalismo, ideología que dio origen al término y fenómeno familiar a ambos autores.
Por último, una formulación distinta, «El nacionalismo es una enfermedad que se cura viajando», también tiene dividida su paternidad entre ambos autores. La atribuye a Baroja Eduardo Palomo Trigueros[64] y a Unamuno Arturo Valledor de Lozoya [65]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Palomo Triguero (2013), p. 265.
  2. Unamuno, Miguel de. Ensayos, Volumen 7. Editor Est. tip. de Fortanet, 1918. Procedencia del original: Universidad de Michigan, p. 39.
  3. Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo. Editorial Ediciones AKAL, 1983. ISBN 978-84-7339-676-9, p. 21.
  4. 4,0 4,1 Díaz-Peterson, Rosendo. Estudios sobre Unamuno. Verbum Editorial, 2013 ISBN 978-84-7962-802-4, p. 56.
  5. Sarmiento, J. M. Mil y un frases célebres. Planet House Editorials, 2016.
  6. VV. AA. «El impacto del terrorismo en Europa occidental.» del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, número 4, octubre 2017, p. 37.
  7. Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo. Editorial Ediciones AKAL, 1983. ISBN 978-84-7339-676-9, p. 149.
  8. Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo. Editorial Ediciones AKAL, 1983. ISBN 978-84-7339-676-9, p. 416.
  9. Blanco Aguinaga, Carlos; Julio Rodríguez Puértolas, Iris M. Zavala. Historia social de la literatura española. Editorial Ediciones AKAL, 2000. ISBN 978-84-4601-577-2, p. 410.
  10. Cartas y escritos complementarios. Autores Azorín, Miguel de Unamuno. Editor Laureano Robles. Editorial Generalitat Valenciana, Conselleria de Cultura, Educació i Ciència, 1990. Procedencia del original: la Universidad de Michigan. Digitalizado: 23 de febrero de 2007. p. 102.
  11. Palomo Triguero (2013), p. 23.
  12. Capmany Sans, Dani; González Yuste, J. Luis; Marín Lecina, David. Tierra de nadie: para una educación y una sociedad internacionalista. Editorial Visión Libros ISBN 978-84-9983-587-7, p. 39.
  13. Palomo Triguero (2013), p. 80.
  14. Maurras, Charles. Enquête sur la monarchie. Les Écrivains de la renaissance française. Editor Henri Dutrait-Crozon. 2ª Edición . Editorial Nouvelle Librairie Nationale, 1924. Procedencia del original: Universidad de Michigan. Digitalizado: 28 junio 2006.
  15. Robles Muñoz, Cristóbal. La Santa Sede y la II República, 1931. De la conciliación al conflicto. Editorial Visión Libros, 2014 ISBN 978-84-1596-520-6, p. 19.
  16. Albuquerque, Bruna Maria Jacques Freire de. Subcontratación y precarización del trabajo: Un estudio comparativo de la norma laboral brasileña y española. Ediciones Universidad de Salamanca, 2014. ISBN 978-84-9012-467-3, p. 667.
  17. Palomo Triguero (2013), p. 254.
  18. Unamuno, Miguel de. Obras completas, Volumen 1. Editor Manuel García Blanco. Editorial Escelicer, 1966. Procedencia del original: Universidad Estatal de Pensilvania. Digitalizado: 17 Nov 2009, p. 272.
  19. Larsen, Earnie; Hegarty, Carol. Como creer en mi mismo: meditaciones diarias para sanar y sentirse bien. Simon and Schuster, 1996 ISBN 978-06-8482-359-1, p. 16.
  20. Nieto Aguilar, Gilberto. El milagro del comienzo: Una transición de estudiante a profesor. Editorial Palibrio, 2012. ISBN 978-14-6334-273-9.
  21. Unamuno, Miguel de. Diario íntimo: (1897). Editor Etelvino González López. Editorial Universidad de Salamanca, 2012. ISBN 978-84-9012-155-9, p. 71.
  22. Unamuno, Miguel de. Obras completas, Volumen 9. Editor Manuel García Blanco. Editorial Escelicer, 1966. Procedencia del original: Universidad de Michigan. Digitalizado: 10 de abril de 2008, p. 445.
  23. Ros Bernal, Ana María. Spira. Editorial Seleer, 2014. ISBN 978-84-9428-730-5, p. 1.
  24. Abellán, José Luis y Antonio Monclús (colaborador: Asociación de Investigación y Especialización sobre Temas Iberoamericanos). El Pensamiento español contemporáneo y la idea de América: El pensamiento en España desde 1939, Volumen 1. Editorial Anthropos, 1989 ISBN 978-84-7658-142-1, p. 269.
  25. Laín Entralgo, Pedro, «Chile al trasluz.» Enero de 1949. Alférez.
  26. 26,0 26,1 Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo. Editorial Ediciones AKAL, 1983. ISBN 978-84-7339-676-9, p. 107.
  27. Díaz-Peterson, Rosendo. Estudios sobre Unamuno. Verbum Editorial, 2013 ISBN 978-84-7962-802-4, p. 16.
  28. Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo. Editorial Ediciones AKAL, 1983. ISBN 978-84-7339-676-9, p. 386.
  29. Ortega Blake, Arturo. El gran libro de las frases célebres. Penguin Random House Grupo Editorial México, 2013. ISBN 978-60-73116-31-2.
  30. Torrealdai, Joan Mari. El Libro Negro del euskera. Editorial Ttarttalo, S.L., 1998 ISBN 978-84-8091-395-9, p. 83.
  31. Mitford, Nancy. Trifulca a la vista. Libros del Asteroide. Traducido por Patricia Antón de Vez Ayala-Duarte. Colaborador Charlotte Mosley. Editorial Libros del Asteroide, 2011. ISBN 978-84-9266-384-2.
  32. {{Versalita|Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo. Editorial Ediciones AKAL, 1983. ISBN 978-84-7339-676-9, p. 235.
  33. Amate Pou, Jordi (2017), pág. 105.
  34. López Quintás, Alfonso (2017), pág. 62.
  35. Cúneo, Dardo. Sarmiento y Unamuno. Edición ilustrada. Editorial Universidad de Salamanca, 1997. ISBN 9788474818765, p. 54.
  36. Unamuno, Miguel de; Robles, Laureano. Epistolario americano (1890-1936). Edición ilustrada. Editorial Universidad de Salamanca, 1996. ISBN 9788474819816, p. 484.
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  40. Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo. Editorial Ediciones AKAL, 1983. ISBN 978-84-7339-676-9, p. 17.
  41. García Bacca, Juan David. Nueve grandes filósofos contemporáneos y sus temas: Bergson, Husserl, Unamuno, Heidegger, Scheler, Hartmann, W. James, Ortega y Gasset, Whitehead. Edición ilustrada. Anthropos Editorial, 1990. ISBN 9788476582015, p. 108.
  42. 42,0 42,1 Citado en Estado mayor de la opinión pública, Números 1-12. Publicado en 1977. Procedencia del original: Universidad de Texas. Digitalizado: 17 noviembre 2008. p. XVIII.
  43. Palomo Triguero (2013), p. 212.
  44. 44,0 44,1 Chaguaceda Toledano, Ana. Miguel de Unamuno. Estudios sobre su obra.I. Edición ilustrada. Editorial Universidad de Salamanca, 2003. ISBN 9788478006779, p. 62.
  45. Unamuno, Miguel de. Niebla. Editor Juan Herrero-Senes. Edición anotada. Editorial Stockcero, Inc, 2010. ISBN 9781934768365, p. 19.
  46. http://www.segundarepublica.com/index.php?opcion=7&id=61 Discurso de Miguel de Unamuno en la apertura del curso académico de la Universidad de Salamanca el 30 de septiembre de 1934.
  47. Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. Editorial NoBooks Editorial, 1971.
  48. Unamuno, Miguel de. Del sentimiento trágico de la vida. La agonía del cristianismo. Editorial Ediciones AKAL, 1983. ISBN 978-84-7339-676-9, p. 379.
  49. Ponce, Fernando. Aventura y destino de Valle Inclán. Editorial Ed. Marte, 1969, p. 70.
  50. Unamuno, Miguel de. Niebla. Editorial Booklassic, 2015. ISBN 978-96-3527-062-0. Capítulo IV.
  51. Lo universal del habla americana. Artículo de Carpentier, publicado en la Tribuna de El País del 24 de diciembre de 1977.
  52. Machado, Antonio (1985). Poesías completas. Espasa-Calpe.  p. 247.  ISBN 8423920011.
  53. Garagorri, Paulino. «Unamuno y Ortega, frente a frente.» Edición digital de la edición de Cuadernos Hispanoamericanos, núm. 190 (octubre 1965), pp. 15-32. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2016. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 2 de octubre de 2019.
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  55. Arturo Pérez Reverte, Una historia de España, capítulo XLVIII, publicado en XLSemanal el 26/7/2015. Consultado el 4 de noviembre de 2018.
  56. Dani Capmany Sans J, Luis González Yuste David Marín Lecina. Tierra de nadie. Para una Educación y una Sociedad Internacionalista: para una educación y una sociedad internacionalista. Editorial Visión Libros. ISBN 9788499835877, p. 43.
  57. España, Ramón de. El Odio: Fuente de Vida y Motor Del Mundo. Edición ilustrada. Ediciones Martínez Roca, 2000. ISBN 9788427026162, p. 36.
  58. Ariadna Aguilera Pulido y Elisa Pereda Martín. Atlas de personajes literarios: o soñar a las órdenes de Don Quijote nos sale barato. Ilustrado por Ahisa Pérez López, y otros. Contribuidores Altamira Pérez Martínez, Juan de la Cruz. Editorial Saure, 2017. ISBN 9788416197927. 3.
  59. Palomo y Trigueros, Eduardo. Cuentos para el alma. Editorial Punto Rojo Libros, 2016. ISBN 9781635035209, p. 23.
  60. Dennis, Lawrence. The Coming American Fascism. Edición reimpresa. Editorial Harper, 1970.
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  63. Hirschfeld, Magnus. Racism. Left Book Club Edition. Edición reimpresa. Editorial Kennikat Press, 1938. ISBN 9780804617550.
  64. Palomo Triguero (2013), p. 208.
  65. Valledor de Lozoya, Arturo. La especie suicida: el peligroso rumbo de la humanidad. Edición ilustrada. Ediciones Díaz de Santos, 2000. ISBN 9788479784256, p. 145.

Bibliografía[editar]

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