Santiago Ramón y Cajal

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Santiago Ramón y Cajal
«Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas».
«Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas».
Véase también
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Santiago Ramón y Cajal (1 de mayo de 1852 - 17 de octubre de 1934) fue un humanista, sabio y médico español, especializado en histología y anatomía patológica, Premio Nobel de Medicina en 1906 por descubrir los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas y «en reconocimiento de su trabajo sobre la estructura del sistema nervioso». También realizó más de 2.900 bocetos y diseños del sistema nervioso. [1]

Citas[editar]

Amistad[editar]

  • «A los amigos, como a los dientes, los vamos perdiendo con los años, no siempre sin dolor».[2]
  • «Apártate progresivamente, sin rupturas violentas del amigo para quien representas un medio en vez de ser un fin».[3]
  • «Es difícil ser buen amigo de los amigos, sin ser algo enemigo de la equidad». [4]
  • «Evita los amigos y protectores ricos y necios. A poco que los trates, te verás convertido en su amanuense o en su lacayo».
  • «Hay pocos lazos de amistad tan fuertes que no puedan ser cortados por un cabello de mujer».
  • «Nos quejamos de los amigos porque exigimos de ellos más de lo que pueden dar».[7]
  • «O se tienen muchas ideas y pocos amigos, o muchos amigos y pocas ideas».[8]

Ciencia[editar]

  • «Aún en las ciencias más perfectas nunca deja de encontrarse alguna doctrina exclusivamente mantenida por el principio de autoridad».
  • «El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido». [11]
  • «El fin práctico de la civilización consiste en obligar a la muerte a hacer cada día más larga antesala delante de nuestra alcoba». [12]
  • «Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas».[13]
  • «Lejos de abatirse el investigador novicio ante las grandes autoridades de la Ciencia, debe saber que su destino, por ley cruel, pero ineludible, es crecer un poco a costa de la reputación de las mismas».

Comportamiento[editar]

  • «Cosa corriente es que vanidosos y presuntuosos finjan poseer lo que desean».[16]
  • «De todas las reacciones posibles ante una injuria, la más hábil y económica es el silencio».
  • Diálogo:
    -«¿Alborotas y te enojas al discutir? Luego no tienes razón.
    -Es que hablo con imbéciles.
    - Pues entonces el imbécil eres tú al intentar persuadirles a gritos. El buen argumento, como el proyectil de las armas modernas, debe salir de la mente sin humo, sin fuego y con el menor ruido posible».
  • «El ahorro excesivo declina rápidamente hacia la tacañería, cayendo en la exageración de reputar superfluo hasta lo necesario». [19]
  • «El que toma las cosas a broma es siempre vencido por el que las toma en serio». [20]
  • «Evita la conversación del amigo cuya palabra, en vez de ser trabajo, es placer. Los grandes parlanchines suelen ser espíritus refinadamente egoístas, que buscan nuestro trato, no para estrechar lazos sentimentales, sino para hacerse admirar y aplaudir».
  • «La simpatía es muy frecuentemente un prejuicio sentimental basado en la idea de que la cara es el espejo del alma. Por desgracia, la cara es casi siempre una careta».[22]
  • «La vanidad nos persigue hasta en el lecho de la muerte. La soportamos con entereza porque deseamos superar su terrible grandeza y cautivar la admiración de los espectadores».
  • «Lo peor no es cometer un error, o proferir un dislate, sino tratar de justificarlos, o racionarlos, como se dice ahora, en vez de aprovecharlos como avisos providenciales de muestra ligereza o ignorancia».
  • «Razonar y convencer, ¡qué difícil, largo y trabajoso! ¿Sugestionar? ¡Qué fácil, rápido y barato!».
  • «Conocénse infinitas clases de necios; la más deplorable es la de los parlanchines empeñados en demostrar que tienen talento».
  • «Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro».
    • Fuente: Reglas y consejos. [28]
    • Notas: Grabado a la entrada del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
  • «Unas veces nos amamos porque nos conocemos, y otras, acaso las más, nos amamos porque nos ignoramos». [29]

España[editar]

  • «Amemos a la patria, aunque no sea más que por sus merecidas desgracias.»[31]
  • «El ideal del español de buena parte de la clase media es jubilarse tras breves años de trabajo, y, si es posible, antes de trabajar». [32]
  • «Hay un patriotismo infecundo y vano: el orientado hacia el pasado; otro fuerte y activo: el orientado hacia el porvenir. Entre preparar un germen y dorar un esqueleto, ¿quién dudará?».
  • «Se ha dicho hartas veces que el problema de España es un problema de cultura. Urge, en efecto, si queremos incorporarnos a los pueblos civilizados, cultivar intensamente los yermos de nuestra tierra y de nuestro cerebro, salvando para la prosperidad y enaltecimiento patrios todos los ríos que se pierden en el mar y todos los talentos que se pierden en la ignorancia». [34]
  • «Una de las desdichas de nuestro país consiste, como se ha dicho hartas veces, en que el interés individual ignora el interés colectivo». [35]

Vejez[editar]

  • «El anciano propende a enjuiciar el hoy con el criterio de ayer». [36]
«Creo que su formación como artista y su constante necesidad de dibujar, le ayudaron a desarrollar su teoría. Supo combinar artista y científico y, al hacerlo, creó la que sigue siendo una de las teorías más importantes en la ciencia».
Lyndel King.
  • En la triste senectud sólo distraen el ánimo estas tres cosas: los libros, el sol y las flores. En mi biblioteca encuentro antídotos contra la desesperanza, el dolor, la tristeza y el tedio». [37]
  • «Lo más triste de envejecer es carecer de mañana». [38]
  • «Llegada la edad provecta, ¿cuál es el amigo cuya muerte repercute más dolorosamente en nuestro corazón? El caído de la misma enfermedad que nos aqueja».[39]
  • «Ocioso es porfiar con viejos. Sus opiniones, como sus suturas craneales, se hallan osificadas. Nada me inspira más veneración y asombro que un anciano que sabe cambiar de opinión. Únicamente cuando el cerebro está en vías de crecimiento o lejos de la involución cabe inculcar doctrinas y corregir errores».
  • «No deben preocuparnos las arrugas del rostro, sino las del cerebro». [41]

Citas variadas[editar]

  • «A nadie cuesta más que a aquel que mucho desea». [42]
  • «En la máquina social hay que ser motor, no rueda, personalidad, no persona». [44]
  • «En política todo necio es peligroso mientras no demuestre con hechos su inocuidad».[45]
  • «La gloria, en verdad, no es otra cosa que un olvido aplazado.» [46]
  • «La gloria es como la mujer codiciada; la perseguimos si nos desprecia; la desdeñamos si nos prefiere». [47]
  • «La hermosura es una carta de recomendación escrita por Dios. Lo malo es que, de vez en cuando, el diablo la intercepta furtivamente y cambia la dirección. Y así, la hermosura destinada a la ventura de un discreto, llega a las manos del torpe o del mentecato, con que el idilio se convierte en comedia o en tragedia».
  • «La verdad es un ácido corrosivo que salpica casi siempre al que la maneja».
  • «Los débiles sucumben, no por débiles, sino por ignorar que lo son. Lo mismo sucede a las naciones».[51]
  • «Me enorgullezco de no haber figurado nunca entre la clientela especial de las corridas de toros». [53]
  • «Poco vales si tu muerte es deseada por muchas personas».[54]
  • «Sólo el mal médico, el novelista trágico y el dramaturgo truculento gozan del raro privilegio de cobrar las desazones que nos dan».

Citas sobre Ramón y Cajal[editar]

  • «Cajal comprendió que estos [neuronas piramidales] eran los lugares especiales de contacto y transferencia de información procedente de los terminales axónicos de otras neuronas».
    • Janet Dubinsky
    • Fuente: Los dibujos de Ramón y Cajal.[56]
    • Nota: Refiriéndose a la neurona piramidal -el tipo de célula más abundante del cerebro- y sus espinas dendríticas que son las encargadas de recibir la información y su papel en la actividad cerebral, y centro de la doctrina desarrollada por Cajal. Declaraciones con motivo de la exposición itinerante de los dibujos de neuronas del autor.
  • «Creo que su formación como artista y su constante necesidad de dibujar, le ayudaron a desarrollar su teoría. Supo combinar artista y científico y, al hacerlo, creó la que sigue siendo una de las teorías más importantes en la ciencia».[57]

Citas sobre Cajal por autores[editar]

Javier de Felipe[editar]

  • «Se dice que artículos hechos íntegramente por Cajal se los daba a firmar a algunos estudiantes o colaboradores para que figurase como que eran los autores de la investigación y no el maestro».[58]
    • Nota: Refiriéndose a los esfuerzos de Cajal de crear una escuela española en el ámbito científico.
  • «Se le conoce ahora más en el extranjero. Es el padre de la neurociencia. Él fue el primero».[59]

Referencias[editar]

  1. Herrero, Amado. La belleza de la Ciencia en los dibujos de Ramón y Cajal. Publicado en el diario El Mundo el 1 de marzo de 2017. Consultado el 25 de marzo de 2019.
  2. Señor (1997), p. 28.
  3. Señor (1997), p. 28.
  4. Mejía Prieto, Jorge. El poder tras de las gafas.Editorial Diana, 1980. ISBN 9789681305178. p. 106.
  5. Ramón y Cajal (2017), p. [1].
  6. Ramón y Cajal (2017), p. [2]
  7. Señor (1997), p. 28.
  8. Señor (1997), p. 28.
  9. Reglas y consejos sobre investigación científica. Santiago Ramón y Cajal. Edición reimpresa. Editorial CSIC - CSIC Press, 2008. ISBN 9788400000837. Página 32.
  10. Señor (1997), p. 198.
  11. Santiago Ramón y Cajal. Trabajo, saberes y arte en la investigación científica. Colección docencia universitaria. Varios autores. Introducción de Pedro Ramón y Cajal. Editorial ADEMAS Comunicación Gráfica, S.L. ISBN: 978-84-939918-3-8. p. 57.
  12. Señor (1997), p. 94.
  13. Señor (1997), p. 308.
  14. Reglas y consejos sobre investigación científica. Santiago Ramón y Cajal. CSIC Press, 2008. ISBN 9788400000837. Página 31.
  15. Slachevsky Chochol, Andrea. Cerebro cotidiano. LOM Ediciones. ISBN 9789560005960.
  16. Señor (1997), p. 436.
  17. Ramón y Cajal (2017), p. [3]
  18. Ramón y Cajal (2017), p. [4]
  19. Señor (1997), p. 175.
  20. Señor (1997), p. 100.
  21. Ramón y Cajal (2017), p. [5]
  22. Señor (1997), p. 436.
  23. Ramón y Cajal (2017), p. [6]
  24. Ramón y Cajal (2017), p. [7]
  25. Palomo Triguero, Eduardo. Cita-logía. Editorial Punto Rojo Libros,S.L. ISBN 978-84-16068-10-4. p. 108.
  26. Ramón y Cajal (2017), p. [8]
  27. Ramón y Cajal (2017), p. [9]
  28. Reglas y consejos sobre investigación científica. CSIC Press, 2008. ISBN 9788400000837. Prólogo de la segunda edición.]
  29. Señor (1997), p. 48.
  30. Albarracín Teulón, Agustín. Santiago Ramón y Cajal, o, la pasión de España. Edición ilustrada. Editorial Labor, 1978. ISBN 9788433500175. p. 20.
  31. Santiago Ramón y Cajal Junquera, Ramón y Cajal, la voluntad de un sabio, p. 290
  32. Señor (1997), p. 555.
  33. Ramón y Cajal (2017), p. [10]
  34. Santiago Ramón y Cajal: cien años después. Colección Ciencia Hoy. Autores Antoni Gamundí Gamundí, Alberto Ferrús Gamero. Editorial Universitat Illes Balears, 2006. ISBN 9788436820775.
  35. Señor (1997), p. 203.
  36. Diccionario de citas. Editor Luis Señor. Editorial Espasa Calpe, 2005. ISBN 8423992543. p. 188.
  37. Señor (1997), p. 361.
  38. Señor (1997), p. 188.
  39. Señor (1997), p. 499.
  40. Ramón y Cajal (2017), p. [11]
  41. Señor (1997), p. 188.
  42. Amate Pou, Jordi. Paseando por una parte de la Historia: Antología de citas. Editorial Penguin Random House Grupo Editorial España, 2017. ISBN 9788417321871. p. 117.
  43. Señor (1997), p. 218.
  44. Señor (1997), p. 513.
  45. Señor (1997), p. 472.
  46. Ramón y Cajal, Santiago. Obra literaria.Volumen 1, Tres sorores. Editorial Prames-Las Tres Sorores, 2007. ISBN 9788483219560. p. 72.
  47. Señor (1997), p. 567.
  48. Ramón y Cajal (2017), p.[12]
  49. Ramón y Cajal (2017), p.
  50. Ramón y Cajal (2017), p.[13]
  51. Señor (1997), p. 314.
  52. Señor (1997), p. 278.
  53. Díaz Pacheco, Agustín. ¿Un debate cultural?. Publicado en en diario La Opinión de Tenerife el 10 de abril de 2010. Consultado el 27 de marzo de 2019.
  54. Señor (1997), p. 411.
  55. Ramón y Cajal (2017), p.[14]
  56. Herrero, Amado. La belleza de la Ciencia en los dibujos de Ramón y Cajal. Publicado en el diario El Mundo el 1 de marzo de 2017. Consultado el 25 de marzo de 2019.
  57. Herrero, Amado. La belleza de la Ciencia en los dibujos de Ramón y Cajal. Publicado en el diario El Mundo el 1 de marzo de 2017.
  58. Ramón y Cajal, el neuropintor. De Vega, Berta G. "El Mundo", 3 de marzo de 2018.
  59. Ramón y Cajal, el neuropintor. De Vega, Berta G. "El Mundo", 3 de marzo de 2018.

Bibliografia[editar]

  • Loren, Santiago (1982). Ramón y Cajal. Noguer (Editorial Just in Time S.L..  p. 308.  ISBN 8427938683.
  • Ramón y Cajal Junquera, Santiago (2006). Ramón y Cajal, la voluntad de un sabio. Editorial Just in Time S.L..  p. 308.  ISBN 8469021656.
  • Ramón y Cajal, Santiago (2008). Recuerdos de mi vida. Historia de mi labor científica. Alianza Editorial. ISBN 978-84-206-2418-1.
  • Ramón y Cajal, Santiago (2017). Charlas de café: Pensamientos, anécdotas y confidencias. Colección Tierra Firme. Editor Francisco Fuster. Editorial Fondo de Cultura Económica.  ISBN 9786071651174.
  • Señor, Luis (2005). Diccionario de citas. Espasa Calpe.  ISBN 8423992543.