Cita

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Una cita, en el campo de la paremiología, es una frase breve (adagio, sentencia, refrán, etc.) o fragmento de un texto cuyo significado ha alcanzado celebridad, popularidad o cierta trascendencia (por la idea misma o en virtud de la autoría). En lingüística, se define como el recurso retórico que consiste en reproducir un fragmento de una expresión humana respetando su formulación original, en caso contrario se trata de paráfrasis.

Citas sobre cita o citas[editar]

  • «El medio infalible para rejuvenecer una cita es darla con exactitud».[1]
  • «En el mundo decadente de donde provengo, las citas son un vicio nacional. Antes eran de los clásicos, ahora de versos líricos». [2]
  • «Es bueno que un hombre no instruido lea libros de citas».[4]
    • Winston Churchill
    • Fuente: Roving Commission in my Early Lyfe, cap. IX. Hamlyn, Londres, 1930.
  • «Escribir es en gran medida citar; citas con energía renovadora, como hace el ciclotrón al aumentar la de las partículas que por él circulan».[5]
    • Hugh Kenner
    • Fuente: The Pound Era. Faber, Londres, 1972, p. 126.
  • «Las citas son un ritual de cortejo (...) Uno de los mayores problemas que hay con nuestro entendimiento teórico de las citas es que no percibimos el propósito del encuentro en sí (...) Porque lo cierto es que las citas giran en torno al sexo».[8]
  • Nada existe tan agradable a un autor como el encontrar citas de su propia obra en los libros de otros doctos autores.[sin fuentes]
  • Benjamin Franklin
  • Ninguna cosa que se pueda decir es tan absurda que algún filósofo no lo haya dicho anteriormente.[sin fuentes]
  • «Una vez grabadas en la memoria, las citas le inspiran a uno muchas ideas. También despiertan el deseo de conocer a los autores y sus obras.»
    • Winston Churchill.
    • Fuente: Mr. Churchill, por Philip Guedalla, Buenos Aires: Claridad, 1942, p. 40.
  • "Yo no quiero ser citado, y no cites que yo no quiero ser citado."

Uso del concepto de la “cita” en El Quijote de Cervantes[editar]

  • «En lo de citar en las márgenes los libros y autores de donde sacáredes las sentencias y dichos que pusiéredes en vuestra historia, no hay más sino hacer, de manera que venga a pelo, algunas sentencias o latines que vos sepáis de memoria, o, a lo menos, que os cuesten poco trabajo el buscalle [...]»
  • «Lo primero en que reparáis de los sonetos, epigramas o elogios que os faltan para el principio, y que sean de personajes graves y de título, se puede remediar en que vos mesmo toméis algún trabajo en hacerlos, y después los podéis bautizar y poner el nombre que quisiéredes, ahijándolos al Preste Juan de las Indias o al Emperador de Trapisonda, de quien yo sé que hay noticia que fueron famosos poetas; y cuando no lo hayan sido y hubiere algunos pedantes y bachilleres que por detrás os muerdan y murmuren desta verdad, no se os dé dos maravedís; porque, ya que os averigüen la mentira, no os han de cortar la mano con que lo escribistes».
  • «Porque, ¿cómo queréis vos que no me tenga confuso el qué dirá el antiguo legislador que llaman vulgo cuando vea que, al cabo de tantos años como ha que duermo en el silencio del olvido, salgo ahora, con todos mis años a cuestas, con una leyenda seca como un esparto, ajena de invención, menguada de estilo, pobre de conceptos y falta de toda erudición y doctrina; sin acotaciones en las márgenes y sin anotaciones en el fin del libro, como veo que están otros libros, aunque sean fabulosos y profanos, tan llenos de sentencias de Aristóteles, de Platón y de toda la caterva de filósofos, que admiran a los leyentes y tienen a sus autores por hombres leídos, eruditos y elocuentes? ¿Pues qué, cuando citan la Divina Escritura? No dirán sino que son unos santos Tomases y otros doctores de la Iglesia; guarda[n]do en esto un decoro tan ingenioso, que en un renglón han pintado un enamorado destraído y en otro hacen un sermoncico cristiano, que es un contento y un regalo oílle o leelle».

Referencias[editar]

  1. Señor, Luis (editor). Diccionario de citas. Editorial Espasa Calpe, 2005. ISBN 8423992543, p. 372.
  2. José María Albaigès Olivart. Un siglo de citas. Planeta, 1997. ISBN 8423992543. p. 53.
  3. The Loved Ones; edición revisada con nuevo prefacio de Waugh en 1965: Los seres queridos; edición de Argos Vergara en 1983, ISBN 978-84-7178-621-0.
  4. Mackay, Alan L. Diccionario de citas científicas: la cosecha de una mirada serena. Ediciones de la Torre, 1992. ISBN 9788479600241. Página 93.
  5. Mackay, Alan L. Diccionario de citas científicas: la cosecha de una mirada serena. Ediciones de la Torre, 1992. ISBN 9788479600241. Página 172.
  6. Señor, Luis (editor). Diccionario de citas. Editorial Espasa Calpe, 2005. ISBN 8423992543, p. 372.
  7. Señor, Luis (editor). Diccionario de citas. Editorial Espasa Calpe, 2005. ISBN 8423992543, p. 372.
  8. McCall Smith (2006), del cuento "Informes confidenciales", p. 113
  9. Señor, Luis (editor). Diccionario de citas. Editorial Espasa Calpe, 2005. ISBN 8423992543, p. 372.
  10. Señor, Luis (editor). Diccionario de citas. Editorial Espasa Calpe, 2005. ISBN 8423992543, p. 373.
  11. Señor, Luis (editor). Diccionario de citas. Editorial Espasa Calpe, 2005. ISBN 8423992543, p. 373.
  12. Prólogo.
  13. Prólogo.
  14. Prólogo.

Bibliografía[editar]

  • McCall Smith, Alexander (2006). Citas celestiales y otros flirteos. Umbriel.  ISBN 8489367159

Enlaces externos[editar]