Enrique Jardiel Poncela

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Enrique Jardiel Poncela
«Al hombre le falta justamente la experiencia que le sobra a la mujer».
«Al hombre le falta justamente la experiencia que le sobra a la mujer».
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Enrique Jardiel Poncela (Madrid, 15 de octubre de 1901– ibídem, 18 de febrero de 1952) fue un dramaturgo, narrador cómico y aforista español.

Citas[editar]

A[editar]

  • «Aconsejar amistosamente es querer que hagan los demás lo que no haríamos jamás nosotros mismos».[1]
  • «Al hombre le falta justamente la experiencia que le sobra a la mujer».[2]
  • «Alguien ha dicho que la luna está tan pálida porque hace exclusivamente vida de noche».[3]

C[editar]

  • «Comúnmente se piensa en la muerte como en una exposición de escultura: suponiendo que va a ir a ella todo el mundo menos uno mismo».[4]
  • «Con una mujer sensual se puede ir lejos sin salir de una habitación, con una mujer coqueta, aunque se vaya a todas partes, no se va ningún lado».
  • «Cuando mejor se finge es cuando lo que se finge se finge de verdad».[5]

D[editar]

  • «Dictadura: Sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio».[7]

E[editar]

  • «El amor es la única vacuna contra el amor».[8]
    • Fuente: Máximas mínimas.
  • «El espiritismo se inventó para que los médicos pudieran hablar con su clientela».[9]
  • «El “etcétera” es el descanso de los sabios y la excusa de los ignorantes».[10]
  • «El hombre rara vez es sincero cuando afirma haber obtenido algo de una mujer; la mujer rara vez es sincera cuando niega haber concedido algo a un hombre».[11]
  • «El pudor es un sólido que sólo se disuelve en alcohol o en dinero».[13]
  • «El que no se atreve a ser inteligente, se hace político».[14]
  • «El que pide la mano de una mujer, lo que realmente desea es el resto del cuerpo».[15]
  • «El secreto del alma de las mujeres consiste en carecer de ella en absoluto».
  • «El vicio es lo que más arruga».
  • «En cuestiones de arte, la opinión ajena debe escucharse siempre y no obedecerse nunca».
  • «En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen, la gran mayoría de los sueños se roncan».
  • «Este aforismo deslumbrador que yo lancé hace bastantes años a la circulación ha tenido tanto éxito que yo mismo me he visto obligado a elogiarlo varias veces: todas las que lo he visto publicado con la firma de otro escritor cuidadosamente puesta debajo».
    • Nota: citado en la biografía de Jardiel Poncela escrita por su nieto, Enrique Gallud Jardiel.[18]

F[editar]

  • «Fuera de las cuartillas, no sé de otro ‘nirvana’».
    • Nota: En la introducción a Amor se escribe sin hache.[referencia incompleta]

H[editar]

  • Hay una moralidad sexual y otra económica; la primera se derrumba ante la segunda, y la segunda se derrumba ante la primera.

I[editar]

  • «Intentar definir el humorismo es como pretender pinchar una mariposa con un palo de telégrafos».[21]
    • Fuente: Tres comedias con un solo ensayo (1934).

L[editar]

  • La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.
  • «La estupidez es una asociación internacional».
  • La Historia y la Filosofía se diferencian en que la Historia cuenta cosas que no conoce nadie con palabras que sabe todo el mundo, en tanto que la Filosofía cuenta cosas que sabe todo el mundo con palabras que no conoce nadie.
  • La medicina es el arte de acompañar al sepulcro con palabras griegas.[26]
  • «La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios; pidiéndole todos los días algo».[27][28]
  • La mujer y el libro que han de influir en una vida, llegan a las manos sin buscarlos.
  • La principal virtud del trabajo es la de hacer olvidar que se vive.
  • «La sinceridad la inventó uno que quería amargarle la vida al prójimo».[31]
  • La vida es con frecuencia terriblemente desagradable; pero por muy desagradable que la vida sea, no hay vida tan agradable como la vida que pasa un hombre que estima que lo más agradable de la vida es la vida.
  • «La vida fácil suele ser la más difícil».[32]
    • Fuente: Máximas mínimas.
  • Las casas de los dentistas y los teatros de variedades se parecen en que las estrellas se ven al final.
  • «Lo único que a una mujer le interesa en la cabeza del hombre es el pelo».[33]
  • Lo único que no se ve es lo que está al alcance de la vista.
  • Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista está en la obligación de hacerla soñar o no es artista.
  • Los cobardes prefieren la paz a la victoria.
  • Los dentistas, como los toreros, se pasan la vida pinchando en hueso.
  • Los muertos, por mal que lo hayan hecho, siempre salen en hombros.

N[editar]

  • «No hay nadie que viva tan preocupado por el dinero como los ricos, si se exceptúa a los pobres».[34]
  • No se sabe nada de la muerte: en el ‘más allá’ hay censura gubernativa.

P[editar]

  • Para encontrar gusto a la vida, no hay como morirse.
  • Para ser moral basta proponertelo; para ser inmoral hay que poseer condiciones especiales.
  • «Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males».

S[editar]

  • «Se es más esclavo de los débiles que de los fuertes».[35]
  • «Se llama experiencia a una cadena de errores».[36][37]
  • Ser ateo es tenerse a sí mismo por un dios.
  • Si el hombre supiera divertirse no sentiría la necesidad de trabajar.
  • «Si queréis los mayores elogios, moríos». [38]
  • «Sin creer, se puede vivir; sin crédito es imposible».
  • «Sólo gusta la música que ya se conoce».

T[editar]

  • «Todo el mundo hace caso de los barómetros, menos el tiempo».[39]
  • «Todo hombre de ingenio tiene en su haber las ingeniosidades que él inventa, más las ajenas que se le atribuyen».
  • «Todo hombre que no tiene gana de trabajar se erige en jefe para organizar y vigilar el trabajo de los demás».
  • «Todos los que no tienen nada que decir, hablan a gritos».[40]
    • Fuente: Máximas mínimas.

U[editar]

  • Un buen amigo os dirá siempre la verdad: salvo en el caso de que la verdad sea agradable.
  • El hombre se hace feminista cuando no sabe ya cómo agradar a las mujeres. La mujer se hace feminista cuando ya no sabe cómo agradar a los hombres.

V[editar]

  • Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia.

Citas sobre el autor y su obra[editar]

Referencias[editar]

  1. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 85.
  2. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 84.
  3. Jardiel Poncela (1997), t. II; p. 189.
  4. Jardiel Poncela (2016), p. 36.
  5. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 79.
  6. Red (2008), p. 65
  7. Señor (1997), p. 245.
  8. Jardiel Poncela (2016), p. 24.
  9. Jardiel Poncela (2016), p. 97.
  10. Albaigès Olivart (1997), p. 272.
  11. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 79.
  12. Jardiel Poncela (2016), p. 98.
  13. Albaigès Olivart (1997), p. 509.
  14. Albaigès Olivart (1997), p. 386.
  15. Señor (1997), p. 421.
  16. Poncela, Jardiel: Obras escogidas. Ediciones Nauta, 1974. ISBN 9788427803442
  17. Red (2008), p. 65
  18. Jardiel Poncela, Enrique. Obras escogidas: Enrique Jardiel Poncela. Ediciones Nauta, 1974. ISBN 9788427803442. p. 502.
  19. Señor (1997), p. 228.
  20. Albaigès Olivart (1997), p. 296.
  21. Albaigès Olivart (1997), p. 479.
  22. Ortega Blake (2013), p. 1464.
  23. Jardiel Poncela (2016), p. 98.
  24. Señor (1997), p. 275.
  25. Albaigès Olivart (1997), p. 482.
  26. Jardiel Poncela (2016), p. 97.
  27. Albaigès Olivart (1997), p. 457.
  28. Red (2008), p. 67.
  29. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 79.
  30. Albaigès Olivart (1997), p. 193.
  31. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 79.
  32. Albaigès Olivart (1997), p. 581.
  33. Albaigès Olivart (1997), p. 491.
  34. Señor (1997), p. 148.
  35. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 84.
  36. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 84.
  37. Albaigès Olivart (1997), p. 208.
  38. Ariza Conejero, Julio y otros. 20 autores del siglo XX: Interpretación y comentario de textos literarios. Volumen 19 de Materiales 12-16 para Educación Secundaria. Edición ilustrada. Narcea Ediciones, 1994. ISBN 9788427710863.
  39. Albaigès Olivart (1997), p. 563.
  40. Albaigès Olivart (1997), p. 127.

Bibliografía[editar]

  • Albaigès Olivart, José María (1997). Un siglo de citas. Planeta.  ISBN 8423992543.
  • Jardiel Poncela, Enrique (2016). Máximas mínimas. Renacimiento.  ISBN 8416685189.
  • Jardiel Poncela, Enrique (1965). El libro del convaleciente. Máximas mínimas. Obras completas. AHR. 
  • Ortega Blake, Arturo. El gran libro de las frases célebres. Penguin Random House Grupo Editorial. México, 2013. ISBN 6073116314, 9786073116312. (En Google Books.)
  • Señor, Luis (2005). Diccionario de citas. Espasa Calpe.  ISBN 8423992543.