Enrique Jardiel Poncela

De Wikiquote, la colección libre de citas y frases célebres.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Enrique Jardiel Poncela
«Al hombre le falta justamente la experiencia que le sobra a la mujer».
«Al hombre le falta justamente la experiencia que le sobra a la mujer».
Véase también
Wikipedia-logo.png Biografía en Wikipedia.
Esta página contiene citas de una persona fallecida hace 67 años.
Copyright red.svg Dependiendo de cómo se publicaran, pueden estar protegidas por derechos de autor. Deben usarse según las políticas de licencias de Wikiquote.

Enrique Jardiel Poncela (Madrid, 15 de octubre de 1901– ibídem, 18 de febrero de 1952) fue un dramaturgo, narrador cómico y aforista español.

Citas[editar]

A[editar]

  • «Aconsejar amistosamente es querer que hagan los demás lo que no haríamos jamás nosotros mismos».[1]
  • «Al hombre le falta justamente la experiencia que le sobra a la mujer».[2]
  • «Alguien ha dicho que la luna está tan pálida porque hace exclusivamente vida de noche».[3]

C[editar]

  • «Comúnmente se piensa en la muerte como en una exposición de escultura: suponiendo que va a ir a ella todo el mundo menos uno mismo».
  • «Con una mujer sensual se puede ir lejos sin salir de una habitación, con una mujer coqueta, aunque se vaya a todas partes, no se va ningún lado».
  • «Cuando mejor se finge es cuando lo que se finge se finge de verdad».[4]

D[editar]

  • «Dictadura: Sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio».

E[editar]

  • «El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos».
  • «El amor es un hombre y una mujer que están de acuerdo en un punto y en desacuerdo en todos lo demás».[6]
  • «El espiritismo se inventó para que los médicos pudieran hablar con su clientela».
  • «El “etcétera” es el descanso de los sabios y la excusa de los ignorantes».
  • «El hombre rara vez es sincero cuando afirma haber obtenido algo de una mujer; la mujer rara vez es sincera cuando niega haber concedido algo a un hombre».[7]
  • «El médico de cabecera está siempre a los pies de la cama».
  • «El pudor es un sólido que sólo se disuelve en alcohol o en dinero».
  • «El que no se atreve a ser inteligente, se hace político».
  • «El que pide la mano de una mujer, lo que realmente desea es el resto del cuerpo».[8]
  • «El secreto del alma de las mujeres consiste en carecer de ella en absoluto».
    • Fuente: Obras escogidas (1974).[9][10]
  • «El vicio es lo que más arruga».
  • «En cuestiones de arte, la opinión ajena debe escucharse siempre y no obedecerse nunca».
  • «En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen, la gran mayoría de los sueños se roncan».
  • «Este aforismo deslumbrador que yo lancé hace bastantes años a la circulación ha tenido tanto éxito que yo mismo me he visto obligado a elogiarlo varias veces: todas las que lo he visto publicado con la firma de otro escritor cuidadosamente puesta debajo».
    • Nota: citado en la biografía de Jardiel Poncela escrita por su nieto, Enrique Gallud Jardiel.[11]

F[editar]

  • «Fuera de las cuartillas, no sé de otro ‘nirvana’».
    • Nota: En la introducción a Amor se escribe sin hache.[referencia incompleta]

H[editar]

  • Hay dos sistemas de lograr la felicidad: uno, hacerse el idiota; otro, serlo.
  • Hay una moralidad sexual y otra económica; la primera se derrumba ante la segunda, y la segunda se derrumba ante la primera.

I[editar]

  • «Intentar definir el humorismo es como pretender pinchar una mariposa con un palo de telégrafos».[12]
    • Fuente: Tres comedias con un solo ensayo (1934).

L[editar]

  • La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.
  • La Historia y la Filosofía se diferencian en que la Historia cuenta cosas que no conoce nadie con palabras que sabe todo el mundo, en tanto que la Filosofía cuenta cosas que sabe todo el mundo con palabras que no conoce nadie.
  • La medicina es el arte de acompañar al sepulcro con palabras griegas.
  • «La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios; pidiéndole todos los días algo».[14]
  • La mujer y el libro que han de influir en una vida, llegan a las manos sin buscarlos.
  • La principal virtud del trabajo es la de hacer olvidar que se vive.
  • «La sinceridad la inventó uno que quería amargarle la vida al prójimo».[16]
  • La vida es con frecuencia terriblemente desagradable; pero por muy desagradable que la vida sea, no hay vida tan agradable como la vida que pasa un hombre que estima que lo más agradable de la vida es la vida.
  • La vida está llena de sorpresas y de protozoos del paludismo.
    • Nota: Capítulo II de Amor se escribe sin hache.
  • Las casas de los dentistas y los teatros de variedades se parecen en que las estrellas se ven al final.
  • Lo único que no se ve es lo que está al alcance de la vista.
  • Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista está en la obligación de hacerla soñar o no es artista.
  • Los cobardes prefieren la paz a la victoria.
  • Los dentistas, como los toreros, se pasan la vida pinchando en hueso.
  • Los muertos, por mal que lo hayan hecho, siempre salen en hombros.

N[editar]

  • No hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas.
  • No se sabe nada de la muerte: en el ‘más allá’ hay censura gubernativa.

P[editar]

  • Para encontrar gusto a la vida, no hay como morirse.
  • Para ser moral basta proponertelo; para ser inmoral hay que poseer condiciones especiales.

S[editar]

  • «Se es más esclavo de los débiles que de los fuertes».[17]
  • «Se llama experiencia a una cadena de errores».[18]
  • Ser ateo es tenerse a sí mismo por un dios.
  • Si el hombre supiera divertirse no sentiría la necesidad de trabajar.
  • «Si queréis los mayores elogios, moríos». [19]
  • Sin creer, se puede vivir; sin crédito es imposible.
  • Sólo gusta la música que ya se conoce.
  • «Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato». [20]

T[editar]

  • «Todo el mundo hace caso de los barómetros, menos el tiempo».[21]
  • Todo hombre de ingenio tiene en su haber las ingeniosidades que él inventa, más las ajenas que se le atribuyen.
  • Todo hombre que no tiene gana de trabajar se erige en jefe para organizar y vigilar el trabajo de los demás.
  • «Todos los que no tienen nada que decir, hablan a gritos».[22]
    • Fuente: Máximas mínimas.

U[editar]

  • Un buen amigo os dirá siempre la verdad: salvo en el caso de que la verdad sea agradable.
  • El hombre se hace feminista cuando no sabe ya cómo agradar a las mujeres. La mujer se hace feminista cuando ya no sabe cómo agradar a los hombres.

V[editar]

  • Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia.

Citas sobre el autor y su obra[editar]

Referencias[editar]

  1. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 85.
  2. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 84.
  3. Jardiel Poncela (1997), t. II; p. 189.
  4. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 79.
  5. Red (2008), p. 65
  6. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 76.
  7. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 79.
  8. Señor (1997), p. 421.
  9. Poncela, Jardiel: Obras escogidas. Ediciones Nauta, 1974. ISBN 9788427803442
  10. Red (2008), p. 65
  11. Jardiel Poncela, Enrique. Obras escogidas: Enrique Jardiel Poncela. Ediciones Nauta, 1974. ISBN 9788427803442. p. 502.
  12. Albaigès Olivart (1997), p. 479.
  13. Ortega Blake (2013), p. 1464.
  14. Red (2008), p. 67.
  15. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 79.
  16. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 79.
  17. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 84.
  18. Jardiel Poncela (1997), t. III; p. 84.
  19. Ariza Conejero, Julio y otros. 20 autores del siglo XX: Interpretación y comentario de textos literarios. Volumen 19 de Materiales 12-16 para Educación Secundaria. Edición ilustrada. Narcea Ediciones, 1994. ISBN 9788427710863.
  20. Noticias de la semana, números 1441-1448. Editorial Perfil, 2004. Procedencia del original: Universidad de Texas. Digitalizado: 19 noviembre 2008. p. 309.
  21. Albaigès Olivart (1997), p. 563.
  22. Albaigès Olivart (1997), p. 127.

Bibliografía[editar]

  • Albaigès Olivart, José María (1997). Un siglo de citas. Planeta.  ISBN 8423992543.
  • Jardiel Poncela, Enrique (1965). El libro del convaleciente. Máximas mínimas. Obras completas. AHR. 
  • Señor, Luis (2005). Diccionario de citas. Espasa Calpe.  ISBN 8423992543.