Chile

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Chile
«Por la razón o la fuerza»
«Por la razón o la fuerza»
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Citas sobre Chile y los chilenos:

Citas[editar]

Chile.
Aprobación del acta de independencia de Chile.
  • «Y para que haga saber a los mercaderes y gentes que se quisieren venir a avecindar, que vengan, porque esta tierra es tal, que para poder vivir en ella y perpetuarse no la hay mejor en el mundo. Dígolo porque es muy llana, sanísima, de mucho contento. Tiene cuatro meses de invierno, no más, que en ellos, si no es cuando hace cuarto la luna, que llueve un día o dos, todos los demás hacen tan lindos soles, que no hay para qué llegarse al fuego. El verano es tan templado y corren tan deleitosos aires, que todo el día se puede el hombre andar al sol, que no le es importuno. Es la más abundante de pastos y sementeras, y para darse todo género de ganado y plantas que se puede pintar. Mucha y muy linda madera para hacer casas, infinidad otra de leña para el servicio dellas, y las minas riquísimas de oro, y toda la tierra está llena dello, y donde quiera que quisieren sacarlo allí hallarán en qué sembrar y con qué edificar y agua, leña y yerba para sus ganados, que parece la crio Dios a posta para poderlo tener todo a la mano».
    • de Valdivia, Pedro (4 de septiembre de 1545). Fragmento de la Primera carta al emperador Carlos V. La Serena.
  • «La guerra de Arauco me cuesta la flor de mis guzmanes».
  • «Chile, fértil provincia y señalada / en la región Antártica famosa, / de remotas naciones respetada / por fuerte, principal y poderosa; / la gente que produce es tan granada, / tan soberbia, gallarda y belicosa, / que no ha sido por rey jamás regida / ni a extranjero dominio sometida».
  • «Es el reino de Chile y la tierra, a la manera de una vaina de espada, angosta y larga».
  • «A la sazón que Chile belicoso / más levantado y más soberbio estaba, / y más mostrar al mundo procuraba / la fuerza de su brazo vigoroso; / cuando más arrogante y orgulloso / la dura tierra el bárbaro hollaba, / con muestra tan gallarda y tal denuedo, / que al ánimo español causaba miedo».
  • «Solamente saben lo que es Chile los que lo han perdido: no hay acá el menor compensativo; y esta es la pura y santa verdad: Nadie puede saber lo que es Chile si no lo ha perdido».
  • «Los chilenos no tienen amor propio ni la delicada decencia de los libres. La emulación baja y una soberbia absolutamente vana y vaga son sus únicos valores y virtudes nacionales [...] La nobleza se llena sin protestar su preferencia a los moros, que a vivir con los españoles y se entiesan [...] El pueblo medio es infidente y codicioso [...] Los artesanos son la gente de mayor razón y de más esperanza [...] La última plebe tiene cualidades muy convenientes. Pero anonadada por constitución de su rebajadísima educación y degradada por el sistema general que los agobia con una dependencia feudataria demasiado oprimente, se hace incapaz de todo, si no es mandada por el brillo despótico de una autoridad reconocida».
  • «Se dice que [las chilenas] son excelentes mujeres de hogar, laboriosas y sedentarias. Lo que parecería probarlo es que todos los europeos llegando a Chile se casan».
  • «¡Qué admirable país para recorrerlo a pie!»
  • «Puro, Chile, es tu cielo azulado, / puras brisas te cruzan también, / y tu campo de flores bordado / es la copia feliz del Edén. / Majestuosa es la blanca montaña / que te dio por baluarte el Señor, / y ese mar que tranquilo te baña / te promete futuro esplendor».
  • «No hay, entre una docena de preciosas hijas de Andalucía, un par de ojos capaces de sostener la competencia con los de una chilena».
  • «La Compañía de Jesús y la República de Chile son las dos grandes hazañas del pueblo vascongado».
  • «Tiene este Chile florido algo de Sísifo, ya que, como él, vive junto a una alta serranía y, como él, parece condenado a que se le venga abajo cien veces lo que con su esfuerzo cien veces creó».
  • «[Chile:] Larga hoja de espada adosada al espinazo andino».
  • «Después de la creación del mundo, dice la Biblia, "y acabó Dios en el séptimo día su obra que había hecho". Pero lo que la Biblia no dice es que, en el momento preciso en que Dios se disponía a tomar un bien merecido descanso, un arcángel muy alterado vino a avisarle que algo imprevisto ocurría en la creación: Habían quedado pequeñas cantidades de todos los elementos empleados en la formación del mundo. ¿Qué hacer con todo eso?, ¿qué hacer con toda esa arena y esos hielos?, ¿qué hacer con los volcanes, los metales, los árboles, los ríos, el calor y el frío, los jardines y los desiertos, los trópicos y los témpanos, los fiordos y los valles?, ¿qué hacer con todos esos animales y todas esas flores? El Todopoderoso, justamente contrariado por semejante error de cálculo de parte de sus subordinados, y resuelto a no dejar turbar su reposo, ordenó al mensajero que lo arrojara todo en un solo montón, a cualquier parte del extremo del mundo que acababa de crear. El arcángel deliberó con sus colegas de las falanges celestiales y en apresurado vuelo inspeccionaron el mundo. Después de un rápido cambio de ideas, decidieron que los Andes, que formaban una barrera a lo largo del continente sudamericano, parecían corresponder, en cierta forma, al sitio designado por el Señor. Tomaron entonces todo lo que quedaba y lo dejaron caer detrás de la enorme cadena de montañas. Fue así como, entre la cordillera de los Andes y lo infinito del océano Pacífico, surgió una estrecha faja de tierra que contenía todos los elementos que habían servido para hacer el resto del mundo; Dios dejó a sus criaturas favoritas al cuidado de reunirlos en un todo, capaz de formar un país y una nación. Volando sobre las cumbres de los Andes, e inspirado por lo que tienen de sublime, así me imaginé la creación de Chile».
    • Mende, Tibor (1953). América Latina entra en escena. pp. 170-187.
  • «Oh, Chile, largo pétalo / de mar y vino y nieve, / ay cuándo / ay cuándo y cuándo / ay cuándo / me encontraré contigo, / enrollarás tu cinta / de espuma blanca y negra en mi cintura, / desencadenaré mi poesía / sobre tu territorio».
    • Neruda, Pablo (1954). Primera estrofa, «Cuándo de Chile», Las uvas y el viento.
  • «Pinochet es lo que es. Su referéndum sobre la Constitución de 1980 se llevó a cabo en circunstancias que le quitan cualquier valor. Y los inicios del régimen militar fueron sanguinarios. Pero el Chile de hoy tiene un nivel de libertad y de discurso político —pese a Pinochet— que muchos países del tercer mundo mimados por nuestros demócratas debiesen envidiar. Como ha observado un lector, ni Etiopía ni Zaire ni Siria ni Nicaragua hubiesen tolerado despachos como los que los enviados de la Rai difundieron, en directo desde Chile».
  • «¿Quién lo hubiera pensado, hace veinte, diez o cinco años atrás, que Chile elegiría como presidente a una mujer? Parecía difícil, pero fue posible. Es posible, porque los ciudadanos lo quisieron, porque la democracia lo permitió. Gracias, amigas y amigos. Gracias, Chile».

Lemas[editar]

  • «Por la razón o la fuerza».
    • Lema patrio (En 2000 y en 2005 se ha propuesto su sustitución por «Por la fuerza de la razón», pero las mociones no han prosperado).
  • «Aut consilio aut ense».
    • Traducción: 'O por consejo o por espada'.
    • Leyenda en el escudo de la Patria Vieja (1810).
  • «Post tenebras lux».
    • Traducción: 'Después de las tinieblas, la luz'.
    • Leyenda en el escudo de la Patria Vieja (1810).

Véase también[editar]