Atenea

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«Yo amo a los hombres como el hortelano a las plantas, y quiero que la semilla de los buenos no se dañe con la mala hierba de los malos» (Esquilo).

Atenea o Minerva es la diosa de la sabiduría, de las artes y de la guerra, que representa el valor iluminado por la prudencia.

Citas[editar]

  • «Mas del morir, que es tan igual a todos,
    No pueden escapar los mismos Dioses
    a sus amigos proprios, a quien suelen
    favorecer: porque es muy escusado,
    cuando la Parca sorda inexorable
    da fin a alguna vida trabajosa.»
  • «A Palas Atena, ilustre diosa, comienzo a cantar,
    la de ojos de lechuza, rica en industrias, que un indómito corazón posee,
    doncella venerable, que la ciudad protege, valerosa,
    Tritogenia, a la que solo engendró el industrioso Zeus
    en su santa cabeza, de belicosas armas dotada,
    doradas, resplandecientes.»
«La que solo engendró el industrioso Zeus en su santa cabeza, de belicosas armas dotada, doradas, resplandecientes» (Himno Homérico).
  • «Cuanto sea nobles y leales victorias; y que la tierra y el cielo, y el mar con sus aguas, y los vientos con sus blandas corrientes, y el sol con sus claros rayos traigan sobre este suelo toda suerte de bienes. Que la tierra abunde en frutos y rebaños; que vivan los ciudadanos en prosperidad, jamás derribada a los golpes del tiempo; que se logren y florezcan los tiernos retoños infantiles. Pero a los impíos ya puedes exterminarlos con más furor que nunca. Yo amo a los hombres como el hortelano a las plantas, y quiero que la semilla de los buenos no se dañe con la mala hierba de los malos.»
    • Bienes pedidos por Atenea para el pueblo ateniense. En Euménides de Esquilo, 458 a. n. e., tr. F. Brieva.
  • «Había una mujer hermosa llamada Phya, con la estatura de cuatro codos menos tres dedos. Armada completamente, y vestida con un traje que la hiciese parecer mucho más bella y majestuosa, la colocaron en una carroza y la condujeron a la ciudad, enviando delante sus emisarios y pregoneros, los cuales cumplieron bien con su encargo, y hablaron al pueblo en esta forma: —"Recibid, oh atenienses, de buena voluntad a Pisístrato, a quien la misma diosa Minerva restituye a su alcázar, haciendo con él una demostración nunca usada con otro mortal." [...] Muy en breve se extendió la fama del hecho por la ciudad y la comarca; y los que se hallaban en la ciudadela, creyendo ver en aquella mujer a la diosa misma, la dirigieron sus votos y recibieron a Pisístrato.»
    • Mediante esta astucia Pisístrato logró reasumir el poder en 550 a. n. e. tras ser expulsado de Atenas. Herodoto: Los nueve libros de la Historia, 1.60, 440 a. n. e.
  • «Palas unigénita, venerable retoño del grandioso Zeus, divina y bienaventurada diosa, provocadora del estruendo guerrero, furibunda, nombrable e innombrable, celebérri­ma, cavernícola, que frecuentas las escarpadas cimas de las montañas y los umbrosos montes, y tu corazón alegras en los boscosos valles. Belicosa, que hieres las almas de los mortales con desvaríos, doncella que practi­cas el ejercicio, y posees un ánimo que infunde espanto, gorgonicida, que rehúyes el matrimonio, felicísima ma­dre de las artes, excitante, inspirada de delirios alocados contra los malvados y, para los honrados, sana prudencia eres; varón y hembra por naturaleza, engendradora de gue­rras, prudente, de cambiantes formas, serpiente, deseosa de inspiración divina, receptora de brillantes honores, des­tructora de los Gigantes de Flegras, conductora de ca­ballos, tritogenia, eliminadora de desdichas, victoriosa dei­dad, durante el día y la noche, sin cesar, en el último momento.»
«Varón y hembra por naturaleza» (Himno Órfico).
  • «Y la tela arrebata, y reprehende
    El desacato de pintar en ella
    Los yerros de los Dioses, y pretende
    Romperlos, y rompiolos, con rompella.
    Y con su lanzadera prestamente
    La frente hirió de Aracne diestra y bella,
    Y tan corrida esta de ver aquello,
    Que no quiere vivir entre la gente.
    Echó de presto un lazo al blanco cuello,
    E ya colgada dél, la belicosa
    La solivió con lástima de vello.
    Y díjola: no mueras maliciosa,
    Mas quédate colgada, y mando y quiero
    Que guardes esta ley tan rigurosa.»
    • Transformación de la tejedora Aracne en una araña tras desafiar a Minerva. En Metamorfosis de Ovidio, 8 n. e., tr. Lic. Viana.
  • «Cuando la filosofía pinta el claroscuro, ya un aspecto de la vida ha envejecido y en la penumbra no se le puede rejuvenecer, sino sólo reconocer: el mochuelo de Minerva inicia su vuelo al caer el crepúsculo.»
  • «La ventana abrí—y con rítmico aleteo y garbo extraño
    entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño.
    Sin pararse ni un instante ni señales dar de susto,
    con aspecto señorial,
    fue a posarse sobre un busto de Minerva que ornamenta
    de mi puerta el cabezal;
    sobre el busto que de Palas la figura representa,
    fue y posose—¡y nada más!»
  • «¡Oh, nobleza! ¡Oh, belleza simple y verdadera! ¡Oh, diosa, cuyo culto significa razón y juicio; tú, cuyo templo es un altar eterno de la conciencia!»
  • «Y nosotros, los que estamos tachados de carecer de creencias religiosas, sólo porque rompimos las ataduras de la superstición y amamos la Libertad, también tenemos nuestro Dios, pero tan puro, que no encontramos ningún símbolo que lo represente, sino que lo adoramos en su esencia misma, que es la SABIDURÍA.»
«La ventana abrí—y con rítmico aleteo y garbo extraño
entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño.
Sin pararse ni un instante ni señales dar de susto,
con aspecto señorial,
fue a posarse sobre un busto de Minerva que ornamenta
de mi puerta el cabezal;
sobre el busto que de Palas la figura representa,
fue y posose—¡y nada más!» (Poe).
  • «Los bárbaros que invadieron el mundo ordenado por mis leyes, ignoraron la medida y la armonía. La belleza les asustaba y les parecía un mal. Al ver que yo era bella, no creyeron que yo era la Sabiduría. Me dejaron de lado. Cuando, disipando una noche de diez siglos, se elevó la aurora del Renacimiento, regresé a la tierra. Visité humanistas y filósofos [...] Algunos fueron quemados vivos por no negarme. Otros, como Erasmo, a través de la ironía escaparon de sus adversarios estúpidos. [...] Poco a poco, mis fieles crecieron en fuerza y ​​número. Los franceses fueron los que primero me elevaron altares.»
  • «Entre todas las divinidades, realmente ésta es única. Es la Idea, es la Abstracción, es la Conciencia, es la Armonía. Los hombres que la crean a su imagen y semejanza son seres sin vanos temores de tenebroso más allá. [...] Las frentes que se inclinan ante ella son frentes libres de prejuicios oscuros [...] Es la patrona de los pueblos que piensan libremente.»
  • «Dulce y reflexiva Sofía,
    Dinámica y omnipresente,
    Su luz a todo artista envía,
    Al laborioso, al elocuente;
    Y anima con su íntimo soplo
    A los artífices del fuego,
    Al que mueve regla o escoplo,
    A la que borda, a la que hila.»

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