Carlos III de España

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Carlos de Borbón
«La lluvia no rompe los huesos».
«La lluvia no rompe los huesos».
Véase también
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Carlos de Borbón (Madrid, 20 de enero de 1716 – Ibid., 14 de diciembre de 1788), llamado El Político, fue duque de Parma con el nombre de Carlos I (Carlo I) entre 1731 y 1735, rey de Nápoles y Sicilia con el nombre de Carlos VII (Carlo VII) de 1734 a 1759 y de España con el de Carlos III (1759–1788), perteneciente a la Casa de Borbón.

Citas[editar]

  • «En ellas se me ha hecho la nariz casi la mitad más larga de lo que yo la tenía».
    • Nota: Se refiere a las medallas conmemorativas de su conquista de las Dos Sicilias (Nápoles y Sicilia).
  • «Espero hacer que este reino vuelva a florecer».
    • Nota: A Montasterolo, embajador de Cerdeña, al poco de tomar el poder en las Dos Sicilias (Nápoles y Sicilia).
  • «Victoria, ya he dicho que a las tres y juntos. Dios sabe las veras con las que le he pedido por la salud de mi hermano y el ningún deseo que tenía de poseer sus inmensos bienes. Su Divina Majestad ha querido que vaya a España; Él cuidará de nosotros y se hará su santa voluntad».
    • Nota: Al Marqués de la Victoria, cuando éste le propuso a Don Carlos partir de Nápoles en navíos pequeños cuando amainasen las tormentas.
  • «Dios sabe que no he deseado ni deseo nada de nadie, pero que quiero guardar lo que, por su infinita bondad, me ha dado y que nadie me lo inquiete ni me lo quite».[sin fuentes]
  • «Montealegre, déjale al pobre. ¿Te parece no lo habrá sentido él más que yo?».
    • Nota: Al Marqués de Montealegre, que mostró su enojo a un servidor del Rey llegado aprisa después de una larga demora.
  • «La lluvia no rompe los huesos».
    • Nota: Cuando salía a cazar en malas condiciones ambientales.
  • «Si muchos supieran lo poco que me divierto a veces en la caza, me compadecerían más de lo que podrían envidiarme esta inocente diversión».
  • «Medinaceli, ya lo has visto, no he comido nada».
    • Nota: Al duque de Medinaceli, nuevo mayordomo mayor, quién tuvo la ocurrencia de cambiar la comida habitual del Rey por una que creyó mejor.
  • «Mientras Portugal no se incorpore a los dominios de España por los derechos de sucesión, conviene que la política la procure unir por los vínculos de la amistad y del parentesco».
  • «Mis vasallos son como los niños: lloran cuando se les lava».[sin fuentes]
  • «Dicen que no son mis vasallos, sino de su General y del Papa, pues allá se los mando».
    • Nota: Se refiere a los jesuitas.
  • «Murió Gabriel, poco puedo yo vivir».
    • Nota: Tras la muerte de su hijo preferido. Ésta siguió al óbito de su nuera María Ana y su nieto Carlos José, infectados por la viruela.
  • «¿Qué dejo yo para que sienta morir, sino cuidados, penas y miseria? He hecho el papel de Rey, y se acabó para mí esta comedia».[sin fuentes]
  • «¿Qué, creías que había yo de ser eterno? Es preciso paguemos todos el debido tributo al Creador».
    • Nota: A Floridablanca, que lloraba. Esta frase la dijo mientras firmaba el testamento desde la cama, diciembre de 1788.

Sobre él[editar]

  • «Id pues y ganad; la corona más bella de Italia te espera».
    • Original: «Va dunque e vinci; la piu bella corona d'Italia ti attende».
    • Nota: Isabel de Farnesio alenta a su hijo para que conquiste la isla de Sicilia.
  • «¿Creéis por ésta que Dios es Dios? ¿Y creéis que Carlos III, que es hermano de nuestro difunto rey, el que está en Italia, es nuestro monarca?».
    • Nota: El Alcalde de Níjar al pueblo, 13 de septiembre de 1759.
    • Nota: Con "ésta" se refiere a la cruz que portaba sobre su vara. El pueblo respondió: "Sí, creemos" y empezó la celebración por la proclamación de Carlos como Rey de España.
  • «El mal de piedra le arruina».
    • Nota: Marqués de Esquilache, en alusión al entusiasmo que mostraba el Rey por la construcción de grandes edificios y palacios.
  • «Mientras la mano bienhechora de Carlos levanta el magnífico monumento que quiere consagrar a la sabiduría, mientras los hijos de Minerva congregados en él rompen los senos de la naturaleza, descubren sus íntimos arcanos y abren a los pueblos industriosos un minero inagotable de útiles verdades.»

Referencias[editar]

  • La vida y la época de Carlos III, María de los Ángeles Pérez Samper. Editorial Planeta.