Harold Bloom

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Harold Bloom
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Harold Bloom (Nueva York, 11 de julio de 1930)). Es un crítico y teórico literario estadounidense.

Citas[editar]

  • "A las puertas de la muerte me he recitado poemas, pero no he buscado un interlocutor para entablar una conversación dialéctica."
  • "A lo que leo y enseño sólo le aplico tres criterios: esplendor estético, fuerza intelectual y sabiduría."
  • "Comenzar es ser libre y después de Freud nunca estamos libres de Freud."
  • "Debemos decir de Freud: después de él, sólo hay comentario."
  • "Estar a solas con un buen libro es ser capaz de comprenderte más a ti mismo."
  • "Freud, el Montaigne de nuestra era, nos recordó que la razón no hablaba en voz alta, pero que no descansaba hasta que se hacía oír."
  • "Goethe le concede a Shakespeare que suya es la idea original de que la función del teatro es expandir las capacidades cognitivas e imaginativas del público, pero sólo obstaculizándolas. Por eso, según Goethe, "Shakespeare no se acaba nunca"."
  • "La poesía dice mentiras, pero la verdad, que es el principio de realidad, se reduce a la muerte, nuestra muerte. Amar la verdad sería amar la muerte. El mundo abunda en sentido porque abunda en errores y es pródigo en sufrimiento, cuando se ve desde una perspectiva estética. Santificar una mentira y engañar con buena conciencia es la labor necesaria del arte, porque una concepción errónea de la vida es necesaria para la vida, mientras que la idea acertada de la vida simplemente acelera la muerte."
  • "La sabiduría cura la melancolía, sólo con que seamos capaces de permitir que nuestro duelo y nuestro dolor se vean aliviados."
  • "La sola lectura no nos salvará ni nos hará sabios, pero sin ella nos hundiremos en la muerte en vida de esta versión simplificada de la realidad que Estados Unidos, como tantas otras cosas, impone al mundo."
  • "Leemos, creo, para reparar nuestra soledad, aunque en la práctica cuanto mejor leemos más solitarios nos volvemos."
  • "Lo que caracteriza a Occidente es esa incómoda sensación de que su saber va por un lado y su vida espiritual por otro. No podemos dejar de pensar que somos griegos y, no obstante, nuestra moralidad y religión -exterior e interior- encuentran su origen último en la Biblia hebrea."
  • "Me temo que Nietzsche fue destruido porque fue anegado por lo anticuado."
  • "Sin duda hay otras muchas maneras de leer, pero a mí la que más me gusta es la manera de Emerson, que es volver a lo que es propiamente tuyo, allí donde lo encuentres."
  • "Los poetas, al menos los más fuertes entre ellos, ni siquiera leen necesariamente como los críticos más fuertes. Los poetas no son lectores comunes, ni arnoldianos ni johnsonianos. No tienden a pensar, cuando leen: "Esto está muerto, esto vivo, en la poesía de X". Los poetas, cuando han crecido hasta hacerse fuertes, no leen la poesía de X, pues los poetas verdaderamente fuertes sólo pueden leerse a sí mismos. Para ellos, ser juiciosos es ser débiles y comparar, con exactitud y debidamente, equivale a no ser elegido" (La ansiedad de la influencia.)
  • "La más triste verdad de la historia poética posterior a la Ilustración es casi demasiado ácida para el gusto humano, y toda la exuberancia dialéctica de Nietzsche no logró oscurecer una verdad que evitamos por el bien social de las academias" (La ansiedad de la influencia.)
  • "Parece adecuado que concluya este libro con Falstaff y con Hamlet, ya que son las representaciones más plenas de la posibilidad humana en Shakespeare. Ya seamos varones u mujeres, viejos o jóvenes, Falstaff y Hamlet hablan a nosotros y para nosotros del modo más urgente. Hamlet puede ser trascendente o irónico; ni en una ni en otra modalidad es absoluta su inventiva. Falstaff, en su aspecto más divertido o más reflexivo, mantiene un vitalismo que lo hace estar vivo más allá de lo creíble. Cuando somos plenamente humanos, y nos conocemos a nosotros mismos, nos hacemos más como Hamlet o como Falstaff" (Shakespeare: La invención de lo humano.)
  • "Deberíamos poner estas cuestiones en su sitio; nosotros no estamos aquí para hacer juicios morales sobre Falstaff. Shakespeare pone en perspectiva sus dramas de tal manera que, medida por medida, somos juzgados nosotros mismos al intentar juzgar. Si el Falstaff de usted es un cobarde jactancioso, un confidente manirroto, un bufón no solicitado del príncipe Hal, bueno, entonces sabemos algo de usted, pero no sabemos más de Falstaff"(Shakespeare: La invención de lo humano.)