Don Quijote de la Mancha

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Portada de la cuarta edición

Don Quijote de la Mancha es una novela del escritor español Miguel de Cervantes, publicada en dos partes (1605 y 1615).

Citas[editar]

Prólogo de la primera parte: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha[editar]

  • "Desocupado lector, sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir a la orden de naturaleza; que en ella cada cosa engendra su semejante"
  • "Porque, ¿cómo queréis vos que no me tenga confuso el qué dirá el antiguo legislador que llaman vulgo cuando vea que, al cabo de tantos años como ha que duermo en el silencio del olvido, salgo ahora, con todos mis años a cuestas, con una leyenda seca como un esparto, ajena de invención, menguada de estilo, pobre de concetos y falta de toda erudición y doctrina; sin acotaciones en las márgenes y sin anotaciones en el fin del libro, como veo que están otros libros, aunque sean fabulosos y profanos, tan llenos de sentencias de Aristóteles, de Platón y de toda la caterva de filósofos, que admiran a los leyentes y tienen a sus autores por hombres leídos, eruditos y elocuentes? ¿Pues qué, cuando citan la Divina Escritura? No dirán sino que son unos santos Tomases y otros doctores de la Iglesia; guarda[n]do en esto un decoro tan ingenioso, que en un renglón han pintado un enamorado destraído y en otro hacen un sermoncico cristiano, que es un contento y un regalo oílle o leelle."
  • "Lo primero en que reparáis de los sonetos, epigramas o elogios que os faltan para el principio, y que sean de personajes graves y de título, se puede remediar en que vos mesmo toméis algún trabajo en hacerlos, y después los podéis bautizar y poner el nombre que quisiéredes, ahijándolos al Preste Juan de las Indias o al Emperador de Trapisonda, de quien yo sé que hay noticia que fueron famosos poetas; y cuando no lo hayan sido y hubiere algunos pedantes y bachilleres que por detrás os muerdan y murmuren desta verdad, no se os dé dos maravedís; porque, ya que os averigüen la mentira, no os han de cortar la mano con que lo escribistes."
  • "En lo de citar en las márgenes los libros y autores de donde sacáredes las sentencias y dichos que pusiéredes en vuestra historia, no hay más sino hacer, de manera que venga a pelo, algunas sentencias o latines que vos sepáis de memoria, o, a lo menos, que os cuesten poco trabajo el buscalle [...]".
  • "Procurad también que, leyendo vuestra historia, el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla."

Primera parte:[editar]

  • "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla algo más de vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes y algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.".
    • Nota: Capítulo I, primera parte.
      • Usualmente, solo se pronuncia la primera parte: "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme..."
  • "La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura."
    • Nota: Capítulo I, primera parte. Esta cita, si bien aparece en , no es de la autoría de Cervantes. Es una cita de Feliciano de Silva con la que Cervantes busca ridiculizar la manera tan enredada y «elevada» en que se pretendía escribir por aquella época.
  • "...aun creo que estamos tan de su parte, que, aunque su retrato nos muestre que es tuerta de un ojo y que del otro le mana bermellón y piedra azufre, con todo eso, por complacer a vuestra merced, diremos en su favor todo lo que quisiere"
    • Nota: Capítulo IV, primera parte. Mercader refiriéndose a Dulcinea.
  • "...la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir."
    • Nota: Capítulo IX, primera parte.
  • "Dichosa edad y siglos dichosos aquéllos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío."
    • Nota: Capítulo XI, primera parte.
  • "Con todo eso te hago saber hermano Panza, que no hay memoria a quien el tiempo no acabe, ni dolor que muerte no consuma. Pues ¿qué mayor desdicha puede ser —replicó Panza— de aquella que aguarda a que el tiempo la consuma y a la muerte que la acabe?"
    • Nota: Capítulo XV, primera parte.
  • "¡Desdichado de mí!, que ni soy caballero andante, ni lo pienso ser jamás y de todas las malandanzas me cabe la mayor parte!"
    • Nota: Capítulo XVII, primera parte. Sancho Panza.
  • "Sábete Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro."
    • Nota: Capítulo XVIII, primera parte, citada a veces como «No es un hombre más que otro si no hace más que otro».
  • "...que Dios, que es proveedor de todas las cosas, no nos ha de faltar, y más andando tan en su servicio como andamos, pues no falta a los mosquitos del aire, ni a los gusanillos de la tierra, ni a los renacuajos del agua, y es tan piadoso que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y llueve sobre los injustos y justos."
    • Nota: Capítulo XVIII, primera parte.
  • "Quien busca el peligro, perece en él."
    • Nota: Capítulo XX, primera parte.
  • "Yo soy contento de esperar que ría el alba, aunque yo llore lo que ella tardare en venir."
    • Nota: Capítulo XX, primera parte.
  • “Quien bien tiene y mal escoge, del mal que le venga no se enoje.”
    • Nota: Capitulo XXXI.
  • "Gracias sean dadas a Dios —dijo el Cautivo— por tantas mercedes como le hizo; porque no hay en la tierra, conforme a mi parecer, contento que se iguale a alcanzar la libertad perdida."
    • Nota: Capítulo XXXIX, primera parte.
  • "Cada cual, Sancho, es hijo de sus obras."
    • Nota: Capítulo XLVII, primera parte.
  • "Y, debajo de ser hombre puedo venir a ser Papa, cuanto más gobernador de una ínsula...".
    • Nota: Capítulo XLVII, primera parte.

Segunda parte: El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha[editar]

  • " ...puesto que los agravios despiertan la cólera en los más humildes pechos, en el mío ha de padecer excepción esta regla."
  • "...hase advertir que no se escribe con hola endimiento, el cual suele mejorarse con los años."
  • "Eso no —respondió Sansón—; porque es tan clara, que no hay cosa que dificultar en ella: los niños la manosean, los mozos la leen, los hombres la entienden y los viejos la celebran."
    • Nota: Capítulo III, segunda parte.
  • "Sé que la senda de la virtud es muy estrecha, y el camino del vicio, ancho y espacioso; y sé que sus fines y paraderos son diferentes, porque el del vicio, dilatado y espacioso, acaba en muerte, y el de la virtud, angosto y trabajoso, acaba en vida, y no en vida que se acaba, sino en la que no tendrá fin."
    • Fuente: Capítulo VII, segunda parte.
    • Nota: Parafrasea las palabras de Jesús en el Evangelio según Mateo: "Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí.

Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran." Mateo 7: 13-14

  • "Con la iglesia hemos dado, Sancho."
    • Nota: Don Quijote, capítulo IX, segunda parte.
  • "Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias."
    • Nota: Capítulo XI, segunda parte.
  • "¿No será bueno, señor escudero, que tenga yo un instinto tan grande y tan natural, en esto de conocer vinos, que, en dándome a oler cualquiera, acierto la patria, el linaje, el sabor, y la dura, y las vueltas que ha de dar, con todas las circunstancias al vino atañederas? Pero no hay de qué maravillarse, si tuve en mi linaje por parte de mi padre los dos más excelentes mojones que en luengos años conoció la Mancha; para prueba de lo cual les sucedió lo que ahora diré: «Diéronles a los dos a probar del vino de una cuba, pidiéndoles su parecer del estado, cualidad, bondad o malicia del vino. El uno lo probó con la punta de la lengua, el otro no hizo más de llegarlo a las narices. El primero dijo que aquel vino sabía a hierro, el segundo dijo que más sabía a cordobán. El dueño dijo que la cuba estaba limpia, y que el tal vino no tenía adobo alguno por donde hubiese tomado sabor de hierro ni de cordobán. Con todo eso, los dos famosos mojones se afirmaron en lo que habían dicho. Anduvo el tiempo, vendióse el vino, y al limpiar de la cuba hallaron en ella una llave pequeña, pendiente de una correa de cordobán»."
    • Nota: Sancho Panza, capítulo XIII, segunda parte.
  • "Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener."
    • Nota: Sancho Panza, capítulo XX, segunda parte.
y hoy no tengo una almena
que pueda decir que es mía!"
  • "Si yo pudiera sacar mi corazón y ponerle ante los ojos de vuestra grandeza, aquí, sobre esta mesa y en un plato, quitara el trabajo a mi lengua de decir lo que apenas se puede pensar, porque vuestra excelencia la viera en él toda retratada"
  • "En verdad, señora —respondió Sancho—, que en mi vida he bebido de malicia; con sed bien podría ser, porque no tengo nada de hipócrita: bebo cuando tengo gana, y cuando no la tengo y cuando me lo dan, por no parecer o melindroso o malcriado; que a un brindis de un amigo, ¿qué corazón ha de haber tan de mármol que no haga la razón? Pero, aunque las calzo, no las ensucio; cuanto más, que los escuderos de los caballeros andantes, casi de ordinario beben agua, porque siempre andan por florestas, selvas y prados, montañas y riscos, sin hallar una misericordia de vino, si dan por ella un ojo."
    • Nota: Sancho, capítulo XXXIII, segunda parte.
  • "Ven, muerte, tan escondida que no te sienta venir, porque el placer de morir no me torne a dar vida."
    • Nota: Capítulo XXXVIII, segunda parte.
  • "Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea por el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia."
    • Nota: Capítulo XLII, segunda parte.
  • "La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres."
    • Nota: Don Quijote, capítulo LVIII, segunda parte.
  • "Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo, y yo el más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad. Aprieta, caballero, la lanza, y quítame la vida, pues me has quitado la honra."
    • Nota: Don Quijote, capítulo LXIV, segunda parte.
  • "Mira, Sancho —respondió don Quijote—: yo traigo los refranes a propósito, y vienen cuando los digo como anillo en el dedo; pero tráeslos tan mal por los cabellos, que los arrastras, y no los guías; y si no me acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito antes es disparate que sentencia."
    • Nota: Capítulo LXVII, segunda parte.
  • "¡Ay! -respondió Sancho llorando-. No se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin más ni más, sin que nadie le mate ni otras manos le acaben que las de la melancolía."
    • Nota: Don Quijote, capítulo LXXIV, segunda parte.
  • "Vivid vos y llévese el diablo cuantos gobiernos hay en el mundo: sin gobiernos salistes del vientre de vuestra madre, sin gobierno habéis vivido hasta ahora, y sin gobierno os iréis, o os llevarán, a la sepultura cuando Dios fuere servido. Como esos hay en el mundo, que viven sin gobierno, y no por eso dejan de vivir y de ser contados en el número de las gentes. La mejor salsa del mundo es la hambre, y como ésta no falta a los pobres, siempre comen con gusto."
    • Nota: Capítulo V, segunda parte. Teresa

Sobre el personaje de Don Quijote[editar]

  • "Bono ha hecho realidad un sueño contando con todos. Con D. Quijote y Sancho. Con el cura y el barbero. Con el ventero y el cabrero. Con Dulcinea y la sobrina."
  • "Después de tantas aventuras que te he hecho correr junto a mí, después de tanta empresa loca equivocada, después de los molinos que tomé por gigantes y los cueros de vino que hice trizas, después de la Trifaldi y Clavileño, de la venta que tomé por castillo, de los galeotes que dimos en salvar, véome en el caso de cumplir la promesa que te hice, y hete aquí que te entrego, para tu gobierno, para tu protección y tu agonía, sin que puedas negarte o abandonarla, sin que puedas jamás dar la espalda a sus lides, en la certeza que sabrás guardarla, la ínsula que soy."
  • "Y el Don Quijote no puede decirse que fuera en rigor idealismo; no peleaba por ideas. Era espiritualismo; peleaba por espíritu."

Sobre la obra[editar]

  • "Ciertos improperios clásicos que en el honesto ambiente burgués de mi familia resultaban malsonantes (aunque hoy día, con el paso del tiempo, suenan sin escándalo en las bocas más inocentes), eran dirigidos por mí en las peleas pueriles a otros chicos de mi edad, o incluso a mis propios hermanos. '¿De dónde has sacado tú esas palabrotas?', me preguntaba con asombro mi madre. Y se quedaba desconcertada al saber que provenían nada menos que de las páginas de la obra magna de la literatura universal..."
  • "¡El Quijote es un fanático, un espejo idealista con una base fundamentalista! Se cree en posesión de la verdad. Tiene muchas cosas humanas, amables, pero en el fondo es despreciable. Lo que pasa es que a Cervantes la obra se le va de las manos. Pero empezó odiándolo. Lo construyó a imagen de esa España inquisitorial que a él le puteó toda la vida. Y luego cometió un error: lo hizo bueno."
  • "En verdad, basta revisar unos párrafos del Quijote para sentir que Cervantes no era estilista (a lo menos en la presente acepción acústico-decorativa de la palabra) y que le interesaban demasiado los destinos de Quijote y de Sancho para dejarse distraer por su propia voz."
  • "El estilo es la debilidad de Cervantes, y los estragos causados por su influencia han sido graves. Pobreza de color, inseguridad de estructura, párrafos jadeantes que nunca aciertan con el final, desenvolviéndose en convólvulos interminables; repeticiones, falta de proporción, ese fue el legado de los que no viendo sino en la forma la suprema realización de la obra inmortal, se quedaron royendo la cáscara cuyas rugosidades escondían la fortaleza y el sabor."
  • "Cervantes era un hombre demasiado sabio como para no saber que, aún cuando opusiera los sueños y la realidad, la realidad no era, digamos, la verdadera realidad, o la monótona realidad común. Era una realidad creada por él; es decir, la gente que representa la realidad en Don Quijote forma parte del sueño de Cervantes tanto como Don Quijote y sus infladas ideas de la caballerosidad, de defender a los inocentes y demás. Y a lo largo de todo el libro hay una suerte de mezcla de los sueños y la realidad."

Apócrifas[editar]

  • "Ladran, luego cabalgamos."
    1. Variante: "Ladran, luego cabalgamos, amigo Sancho."
    2. Variante: "Ladran, amigo Sancho, luego cabalgamos."[1]
    3. Variante: "Deja que los perros ladren Sancho amigo, es señal que vamos pasando."
    4. Variante: "Ladran Sancho, señal que avanzamos."
    5. Variante: "Si los perros ladran es señal de que avanzamos." (utilizada por Rafael Correa ,[2] y por Elba Esther Gordillo Morales, que sí la atribuye a Cervantes[3])
    6. Variante de Edgar Isch López: «La conocida frase del Quijote: "Sancho, si los perros ladran es señal de que avanzamos", tiene mucho sentido [...]».[4]
    7. Variante: "Señor, los perros están ladrando. — Tranquilo, Sancho, es señal de que estamos cabalgando."
    8. Variante: "Cuidado, todo esto es editable. — Vaya a la reseña real."

Esta frase y sus variantes son atribuidas al personaje de Alonso Quijano, aunque no aparecen en toda la obra de El Quijote. La referencia publicada más antigua es un artículo necrológico escrito por Nilo Fabra en El Imparcial en 1916, donde afirmaba que Rubén Darío reaccionaba ante las injurias con dicha frase. Se hizo muy popular gracias a la novela de Ricardo León Cristo en los Infiernos, donde afirmaba que la frase había sido pronunciada por Azaña. También se atribuye erróneamente a Vida de Don Quijote y Sancho, de Miguel de Unamuno. Fuentes: Ángel Padín «Ladran, luego cabalgamos», Amando de Miguel, Interpretaciones de algunas frases hechas.

La frase es de Goethe en su poema "Kläffer" (Ladrador, 1808). Schopenhauer la cita en su obra "Sobre la voluntad en la naturaleza" con estas palabras: "Como dicen aquellos versos de Goethe: El perro quisiera acompañarnos desde el establo; el eco de sus ladridos demuestra que cabalgamos".

  • "Con la Iglesia hemos topado."
    1. Variante: "Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho."
    • Nota: atribuida popularmente al personaje de Alonso Quijano, es una variación de "Con la iglesia hemos dado, Sancho". En el texto original, Don Quijote se refería a una iglesia (edificio) de El Toboso, pero habitualmente se usa cuando interviene la Iglesia (como institución).
  • "Es preferible el camino a la posada."
  • "Como solía decir mi abuela, hay solamente dos tipos de familias en el mundo: las que tienen y las que no tienen."
    • Nota: Atribuida a Sancho Panza, proveniente de «Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener» (capítulo XX de la 2ª parte).

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]