Inquisición

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La inquisición tiene sus cimientos en los siglos XI y XII, tiempo en que varios grupos de disidentes comenzaron a surgir en la Europa católica. Pero en realidad, la Inquisición fue instituida por el papa Lucio III en el sínodo de Verona, Italia, en 1184. En colaboración con Federico I Barbarroja, emperador del Santo Imperio Romano, el papa decretó que cualquier persona que hablara o hasta pensara en contra de la doctrina católica sería excomulgada por la iglesia y debidamente castigada por las autoridades seglares. A los obispos se les instruyó que buscaran (en latín, inquirere) a los herejes. Este fue el comienzo de lo que se llamó la Inquisición episcopal, es decir, a cargo de los obispos católicos. Corría el siglo XIII y se decía que todo el sur de Francia estaba infestado de herejes.

“Entonces en centenares de plazas de mercado de Europa, los dignatarios eclesiásticos observaban los cuerpos ennegrecidos de sus antagonistas . . . quemarse y consumirse dolorosamente, y la propia gran misión de ellos para con la humanidad reducirse a polvo y cenizas con ellos.” - Herbert George Wells


Citas sobre la inquisición[editar]

  • “Sostenga con suma firmeza y no tenga la menor duda de que todo hereje o cismático ha de tener parte con el Diablo y sus ángeles en las llamas del fuego eterno, a no ser que antes del fin de su vida sea incorporado en la Iglesia Católica y sea restaurado a ella”.
    • Ley Canónica Católica
  • “Con todo mi poder perseguiré a los herejes y les haré la guerra”.
    • Hasta el día de hoy el juramento de los obispos Católicos Romanos.
  • “En gentes tan mansas, tan obedientes y tan buenas que si entre ellos entran predicadores solos sin las fuerzas e violencias destos malabenturados cristianos, pienso que se pudiera en ellos fondar tan escellente yglesia como fue la primitiva”.
  • “Fueron amarrando a los reos, fijándolos al palo con una argolla de hierro que les pasaba por la garganta. [...] Empezaron a arder las santas hogueras de la fe en un torbellino rojo y negro. Don Guillén [...] se dejó caer de golpe y la argolla que lo sujetaba por el cuello lo ahogó, desapareciendo luego su cuerpo entre el esplendor espantoso de las llamaradas. Salió de la vida después de diecisiete años de sufrimientos continuos y lentos en las sombrías cárceles del Santo Oficio. Se fueron acabando poco a poco las hogueras, bajando el cárdeno tumulto de sus llamas y cuando se extinguieron no quedó más que un montón brillante de brasas luciendo entre la noche”.
  • “He aquí... los seres vivientes que componían la nación, a quienes se les mandó en nombre del rey Eduardo VI que marcharan en cierto camino a la salvación, y que marcharan nuevamente en sentido contrario bajo la reina María; y todos los que rehusaban moverse conforme a la primera orden o volverse conforme a la segunda tenían que probar sus convicciones, si fuera necesario, en la horca o la hoguera.”
  • “Tras tolerar todo lo que debe tolerar el historiador y lo que se le permite al cristiano, tenemos que clasificar la Inquisición, junto con las guerras y persecuciones de nuestro tiempo, entre las manchas más negras en la historia de la humanidad, la manifestación de una ferocidad desconocida hasta en las bestias”.

Citas por autor[editar]

Herbert George Wells[editar]

  • “Entonces en centenares de plazas de mercado de Europa, los dignatarios eclesiásticos observaban los cuerpos ennegrecidos de sus antagonistas... quemarse y consumirse dolorosamente, y la propia gran misión de ellos para con la humanidad reducirse a polvo y cenizas con ellos.”
  • “El reclutamiento de cada granuja errante... para llevar fuego y espada y ultraje y todo atropello concebible entre los súbditos más pacíficos del rey de Francia. Las narraciones de las crueldades y abominaciones de esta cruzada son mucho más terribles de leer que cualquier narración del martirio de los cristianos a manos de los paganos.”
  • “Ninguna ha sido más sangrienta que las Cruzadas Cristianas de la Edad Media... Los Cruzados... ultrajaron y despojaron a sus compañeros cristianos y cometieron atrocidades increíbles contra sus enemigos musulmanes.”