Surrealismo

De Wikiquote, la colección libre de citas y frases célebres.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

El surrealismo (en francés: surréalisme; sur ['sobre, por encima'] más réalisme ['realismo']) es un movimiento artístico y literario surgido en Francia a partir del dadaísmo, en la década de los años 1920, en torno a la personalidad del poeta André Breton.

«De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas»

Citas[editar]

  • «De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas».
  • «Es evidente que existen otros mundos, eso seguro; pero, como ya he dicho muchas veces, esos otros mundos están en el nuestro, residen en la tierra y precisamente en el centro de la cúpula del Museo Dalí, donde está todo el nuevo mundo insospechado y alucinante del surrealismo».
  • «El payaso no soy yo, sino esa sociedad tan monstruosamente cínica e inconscientemente ingenua que interpreta un papel de seria para disfrazar su locura».
    • [[Salvador Dalí]
  • «El hombre no puede visualizar un caballo al galope sobre un tomate es un idiota».
  • «El surrealismo es destructivo, pero destruye sólo lo que considera que limita nuestra visión».
  • «El surrealismo no es la sorpresa mágica de encontrar un león en el armario donde quería tomar una camisa».
  • «En lugar de tratar de usar obstinadamente surrealismo con fines de subversión, hay que tratar de hacer algo de surrealismo como sólido, completo y clásico como las obras de los museos».
  • «Es que a mí no hay que creerme nunca: a un surrealista no hay que creerle».
  • «La existencia de la realidad es la cosa más misteriosa, más sublime y más surrealista que se dé».
  • «La historia es también una secuencia de moral y estética surrealista. El instinto sexual y el sentido de la muerte forman su sustancia».
  • «¡No podéis expulsarme porque Yo soy el Surrealismo!».
  • «Que no conozca el significado de mi arte, no significa que no lo tenga».
  • «Salvador Dalí sedujo a muchas mujeres, en especial a mujeres norteamericanas; pero estas seducciones acostumbraban habitualmente a consistir en hacerlas acudir a su apartamento, desnudarlas, freír un par de huevos, colocarlos en los hombros de la mujer y ponerla de patitas en la calle sin haber articulado ni una sola palabra».