Víctor Jara

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De nuevo quieren manchar
mi tierra con sangre obrera,
los que hablan de libertad
y tienen las manos negras,
los que quieren dividir
a la madre de sus hijos
y quieren reconstruir
la cruz que arrastrara Cristo.

Vientos del Pueblo (1973)

Victor Jara Martinez (28 de septiembre de 1932 – 16 de septiembre de 1973) fue un músico, cantautor, y director de teatro chileno.

Verificadas[editar]

Comentarios[editar]

  • La penetración cultural, constituye un árbol frondoso que nos oculta el que podamos ver nuestro propio sol, cielo y estrellas. Por lo tanto, nuestra lucha para ver el cielo que no cobija es por cortar este árbol de raíz. El imperialismo norteamericano entiende la magia de la comunicabilidad en la música, e insiste en penetrar en nuestra juventud con toda clase de música comercial. Como hábil profesional, ha tomado sus determinaciones: primero, la industrialización de la canción protesta y su comercialización: segundo, ha levantado ídolos del canto protesta; que le sirven a sus intereses para adormecer la rebeldía innata de la juventud. Son ídolos que sufren las mismas alternativas de los otros ídolos de la canción de consumo: subsisten un instante para después desaparecer. Por eso somos más bien cantantes revolucionarios que de protesta, porque ese término ya nos parece ambiguo y porque ya está utilizado por el imperialismo.
    • Joan Jara: Victor: Un Canto Truncado. cit. 172-173


  • La presencia de Violeta Parra es como una estrella que jamás se apagará. Violeta, que desgraciadamente no vive para ver este fruto de su trabajo, nos marcó el camino; nosotros no hacemos más que continuarlo y darle, claro, la vivencia del proceso actual


  • Yo soy un trabajador de la música, no soy un artista. El pueblo y el tiempo dirán si yo soy artista. Yo, en este momento, soy un trabajador. Y un trabajador que está ubicado con conciencia muy definida.
    • Víctor Jara en una entrevista para el programa radial "América canta así", hecha por el decimista y músico peruano Nicomedes Santa Cruz. (Lima, Perú, 30 de junio de 1973)


  • Levántate y mira la montaña,
    de donde viene el viento, el sol y el agua.
    Tú, que manejas el curso de los ríos,
    tú, que sembraste el vuelo de tu alma.

    Levántate y mírate las manos.
    Para crecer estréchala a tu hermano,
    juntos iremos unidos en la sangre.
    Hoy es el tiempo que puede ser mañana.

    Líbranos de aquél que nos domina en la miseria.
    Tráenos tu reino de justicia e igualdad.
    Sopla como el viento la flor de la quebrada.
    Limpia como el fuego el cañón de mi fusil.

    Hágase por fin tu voluntad aquí en la tierra.
    Danos tu fuerza y tu valor al combatir.
    Sopla como el viento la flor de la quebrada.
    Limpia como el fuego el cañón de mi fusil.

    Levántate y mírate las manos.
    Para crecer estréchala a tu hermano,
    juntos iremos unidos en la sangre,
    ahora y en la hora de nuestra muerte.
    Amén. Amén. Amén.
    • Plegaria a un Labrador (1969)


  • Somos cinco mil
    en esta pequeña parte de la ciudad.
    Somos cinco mil
    ¿ Cuántos seremos en total
    en las ciudades y en todo el país ?
    Solo aquí
    diez mil manos siembran
    y hacen andar las fabricas.

    ¡ Cuánta humanidad
    con hambre, frio, pánico, dolor,
    presión moral,
    terror y locura !

    Seis de los nuestros se perdieron
    en el espacio de las estrellas.

    Un muerto, un golpeado como jamas creí
    se podria golpear a un ser humano.
    Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores
    uno saltó al vacio,
    otro golpeandose la cabeza contra el muro,
    pero todos con la mirada fija de la muerte.

    ¡ Qué espanto causa el rostro del fascismo !
    Llevan a cabo sus planes con precisión artera
    Sin importarles nada.
    La sangre para ellos son medallas.
    La matanza es acto de heroismo
    ¿ Es este el mundo que creaste, dios mio ?
    ¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo ?
    en estas cuatro murallas solo existe un numero
    que no progresa,
    que lentamente querrá más muerte.

    Pero de pronto me golpea la conciencia
    y veo esta marea sin latido,
    pero con el pulso de las máquinas
    y los militares mostrando su rostro de matrona
    llena de dulzura.
    ¿ Y México, Cuba y el mundo ?
    ¡ Que griten esta ignominia !
    Somos diez mil manos menos
    que no producen.

    ¿Cuántos somos en toda la Patria?
    La sangre del companero Presidente
    golpea más fuerte que bombas y metrallas
    Asi golpeará nuestro puño nuevamente

    ¡Canto que mal me sales
    Cuando tengo que cantar espanto!
    Espanto como el que vivo
    como el que muero, espanto.
    De verme entre tanto y tantos
    momentos del infinito
    en que el silencio y el grito
    son las metas de este canto.
    Lo que veo nunca vi,
    lo que he sentido y que siento
    hara brotar el momento...
    • Estadio Chile (o Somos cinco mil), septiembre de 1973. El último poema de Víctor Jara
      Jara, Joan (1983). Victor: An Unfinished Song. Jonathan Cape. ISBN 0-224-02954-1. pp.250-251


Textos de canciones[editar]

Víctor Jara [Canto a lo humano] (1966)[editar]

  • Aprieto firme mi mano y hundo el arado en la tierra hace años que llevo en ella ¿cómo no estar agotado?
    Vuelan mariposas, cantan grillos, la piel se me pone negra y el sol brilla, brilla, brilla. El sudor me hace surcos, yo hago surcos a la tierra sin parar.
    • El Arado (1965)
  • Recuerdo el rostro de mi padre como un hueco en la muralla, sábanas manchadas de barro, piso de tierra. Mi madre día y noche trabajando, llantos y gritos.
    • La luna siempre es muy Linda (1962)

Victor Jara (1967)[editar]

  • Nunca se quejó del frío, nunca se quejó del sueño, el pobre siente su paso y lo sigue como ciego. Su cabeza es rematada por cuervos con garra de oro como lo ha crucificado la furia del poderoso.
    • El aparecido (1967)
  • El viejo era pescador sencillo como sus remos para vivir mar afuera trabajaba mar adentro, el mar le ofrecía todo entregándosele quieto y el mar le quitó la vida con su remolino negro un grito agudo del viento atraviesa por los cerros: ¿dónde se fueron mis hijos, cuántos desaparecieron?
    • En algún lugar del Puerto (1965)
  • El amor es un camino que de repente aparece, y de tanto caminarlo se te pierde.
    • El amor es un camino que de repente aparece (1965)
  • La ciudad lo encierra jaula de metal, el niño envejece sin saber jugar. Cuántos como tu vagarán, el dinero es todo para amar, amargos los días, si no hay.
    • Cancion de cuna para un niño vago (1965)

Pongo en tus manos abiertas (1969)[editar]

  • Pongo en tus manos abiertas mi guitarra de cantor, martillo de los mineros, arado del labrador.
    Recabarren, Luis Emilio Recabarren, simplemente, doy las gracias por tu luz. Con el viento, con el viento de la pampa tu voz sopla por el centro y por el sur.
    Árbol de tanta esperanza naciste en medio del sol tu fruto madura y canta hacia la liberación.
    • A Luis Emilio recabarren (1969)
  • Usted debe responder señor Pérez Zujovic porqué al pueblo indefenso contestaron con fusil. Señor Pérez su conciencia la enterró en un ataúd y no limpiarán sus manos toda la lluvia del sur.
  • Te recuerdo Amanda la calle mojada corriendo a la fábrica donde trabajaba Manuel. La sonrisa ancha la lluvia en el pelo no importaba nada ibas a encontrarte con él con él, con él, con él son cinco minutos la vida es eternal en cinco minutos suena la sirena de vuelta al trabajo y tú caminando lo iluminas todo los cinco minutos te hacen florecer.
    • Te recuerdo Amanda (1968)
  • Cuidado con la CIA que vienen los gusanos no maten a Régis y vámonos hermano.
    • A cochabamba me voy (1968)

Canto Libre (1970)[editar]

  • Sus manos bailan en la hebra como alitas de chincol es un milagro como teje hasta el aroma de la flor. En tus telares, Angelita, hay tiempo, lágrima y sudor están las manos ignoradas de éste, mi pueblo creador.
    • Angelita Huenumán (1969)
  • Los fríos traficantes de sueños en revistas que de la juventud engordan y profitan torcieron sus anhelos y le dieron mentiras la dicha embotellada, amor y fantasía.
    Apenas quince años y su vida marchita...
    Huyó, Carmencita murió en sus sienes la rosa sangró partió a encontrar su ultima ilusión.
    • Quien mato a carmencita (1969)
Indochina es el lugar
más allá del ancho mar,
donde revientan la flor
con genocidio y napalm.
La luna es una explosion
que funde todo el clamor.
El derecho de vivir en paz.

El derecho de vivir en paz (1970)

El derecho de vivir en paz (1970)[editar]

  • Indochina es el lugar más allá del ancho mar, donde revientan la flor con genocidio y napalm. La luna es una explosion que funde todo el clamor. El derecho de vivir en paz.
    • El derecho de vivir en paz (1970)
  • María, abre la ventana y deja que el sol alumbre por todos los rincones de tu casa.
    María, mira hacia afuera nuestra vida no ha sido hecha para rodearla de sombras y tristezas.
    • Abre tu ventana (1970)
  • El odio quedo atrás no vuelvas nunca, sigue hacia el mar tu canto es río, sol y viento pájaro que anuncia la paz.
    • Vamos por ancho camino (1971)
  • Ahí, debajo de la tierra, no estas dormido, hermano, compañero.
    Tu corazón oye brotar la primavera que, como tú, soplando irán los vientos.
    Ahí enterrado cara al sol, la nueva tierra cubre tu semilla, la raíz profunda se hundirá y nacerá la flor del nuevo día.
    • El alma llena de banderas (1970)
  • Levántate y mira la montaña, de donde viene el viento, el sol y el agua.
    Tú, que manejas el curso de los ríos, tú, que sembraste el vuelo de tu alma.
    Levántate y mírate las manos. para crecer estréchala a tu hermano, juntos iremos unidos en la sangre. Hoy es el tiempo que puede ser mañana.
    • Plegaria a un Labrador (1969)

La población (1972)[editar]

  • Quién me iba a decir a mí, cómo me iba a imaginar si yo no tengo un lugar en la tierra.
    Y mis manos son lo único que tengo
    y mis manos son mi amor y mi sustento.
    • Lo único que tengo (1972)
  • Si hay niños como Luchín que comen tierra y gusanos abramos todas las jaulas pa' que vuelen como pájaros.
    • Luchín (1972)
  • Herminda de la Victoria nació en el medio del barro creció como mariposa en un terreno tomado.
    Hicimos la población y han llovido tres inviernos, Herminda en el corazón guardaremos tu recuerdo.
    • Herminda de la Victoria (1972)

Manifiesto (1974)[editar]

  • Cuando el turno termina y la tarde va estirando su sombra por el tijeral y al volver de la obra discutiendo entre amigos razonando cuestiones de este tiempo y destino, pienso en ti mi vida, pienso en ti.
    En ti, compañera de mis días y del porvenir de las horas amargas y la dicha de poder vivir, laborando el comienzo de una historia sin saber el fin.
    • Cuando voy al trabajo (1973)
  • Yo no canto por cantar ni por tener buena voz, canto porque la guitarra tiene sentido y razón.
    Tiene corazón de tierra y alas de palomita, es como el agua bendita santigua glorias y penas.
    Aquí se encajó mi canto como dijera Violeta guitarra trabajadora con olor a primavera.
    Que no es guitarra de ricos ni cosa que se parezca mi canto es de los andamios para alcanzar las estrellas, que el canto tiene sentido cuando palpita en las venas del que morirá cantando las verdades verdaderas, no las lisonjas fugaces ni las famas extranjeras sino el canto de una lonja hasta el fondo de la tierra.
    Ahí donde llega todo y donde todo comienza canto que ha sido valiente siempre será canción nueva.
    • Manifiesto (1973)
  • De nuevo quieren manchar mi tierra con sangre obrera los que hablan de libertad y tienen las manos negras.
    Los que quieren dividir a la madre de sus hijos y quieren reconstruir la cruz que arrastrara Cristo.
    • Vientos del pueblo (1973)

Sobre Víctor Jara[editar]

  • Que suenan, son balas, me alcanzan, me atrapan
    resiste, Victor Jara
    no calla.
  • Víctor Jara, asesinado por la dictadura chilena, Benjo Cruz, caído durante su participación en la guerrilla boliviana de Teoponte, Jorge Salerno, uruguayo fusilado cuando la toma de Pando, son símbolos vivos de la imposibilidad del enemigo imperialista por acallar la voz colectiva de nuestros pueblos latinoamericanos. "Hay músicos que sólo aman su música" - dijo una vez la compañera Haydée Santamaría y agregó lo que es cierto para Víctor, Jorge y Benjo -: "y músicos que aman al pueblo". A este grupo de voces pertenece Víctor Jara, a quien conocí, con quien canté, con quien sostuve diálogos y discusiones desde el punto de canto de cada uno, unidos en el objetivo común de buscar otra humanidad.
  • …mientras cantemos sus canciones,
    mientras su valor pueda inspirarnos más valor,
    Víctor Jara no morirá.
  • Por favor recuerden a Victor Jara
    En el Estadio Chile
    Es verdad – de nuevo aquellas balas de Washington.
    • The Clash “Washington Bullets” (Balas de Washington) [1980]
  • Y en el mundo, un corazón obscurecido, una zona de fuego
    Donde los poetas hablan del corazón y después son desangrados,
    Jara canto su canción, un arma en las manos del amor,
    Se sabe que su sangre aún grita de la tierra
    Corre como un río, corre al mar
    Corre como río al mar.
  • NO OLVIDAREMOS EL VALOR DE VICTOR JARA
    DANDO LA CARA SIEMPRE A REPRESION
    LE CORTARON SUS DEDOS Y SU LENGUA
    Y HASTA LA MUERTE GRITO REVOLUCION
  • (...) Sus canciones aún viven y me desgarran
    Como las de Víctor Jara, el peligro de un hombre y una guitarra,
    Acribillado a bocajarro por el régimen de Pinochet,
    Su cuerpo exánime acabó en el barro como el Che Guevara
    Y la unión quebrada a golpe de fusil o de garrote vil,
    Nada que hacer para el más débil,
    al ver que sus iconos solo caen como colillas,
    Por preferir morir de pie que vivir de rodillas.
    • Nach - Disparos de silencio (con Wöyza).
  • Cuenta la historia de un hombre que al parecer era extraño. Porque este hombre iba por la calle y besando todo. Iba por la calle y besaba las aceras, las farolas, los semáforos, los coches… besaba a los transeúntes que pasaban a su lado. Besaba a los policías, besaba las paredes de las casas, su puerta, las escaleras que conducían hacia su piso… besaba todo. Y las autoridades le consideraron peligroso porque no podía ser un hombre que fuera besando a todo el mundo por la calle. Le consideraron extraño y peligroso y decidieron encarcelarlo.

Y lo metieron en la cárcel y aquel hombre extraño besaba las paredes de barro, besaba los barrotes, besaba a su carcelero, besaba la ración de comida que le daban todos los días, el jergón en el que dormía… besaba el suelo y el techo. Puesto que veían las autoridades que no recapacitaba que no cambiaba su conducta y decidieron ponerle fin y ejecutarle pues aquel hombre por ser así era extraño y peligroso.

Así fue, y beso a los ejecutores y beso las balas que le mataron. Le enterraron en una loma en lo alto y desde aquel día y desde el cielo los pájaros descubrieron que al mundo le habían nacido labios.