Paulo Freire

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Paulo Reglus Neves Freire
«El mundo no es, el mundo está siendo».
«El mundo no es, el mundo está siendo».
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Paulo Reglus Neves Freire (n. Recife; 19 de septiembre de 1921 - m. Sao Paulo; 2 de mayo de 1997) fue un educador brasileño y un influyente teórico de la educación.

Citas atribuidas[editar]

  • Una cosa interesante, cuando me preguntan si yo soy marxista, si yo fui marxista, yo procuro ser muy honesto. Por ejemplo, yo no tengo, y hasta hoy, no tuve razón ninguna de negar a las personas con quienes converso, las marcas cristianas en mi vida personal y en mi vida de intelectual. ¿Por qué negar eso? No hay vergüenza en esto. Ahora, cuando me preguntan "¿y tú eres marxista?", yo digo: mire yo no lo soy, porque Marx no lo permite. Y me dicen: ¿por qué?, y yo digo: pues solamente eso, si Marx no hubiera dejado que esto es imposible, yo también sería Marxista; pero según Marx no es posible para ser auténticamente un marxista aceptar ningún apriori en la historia. Filosóficamente es imposible, porque solamente en la medida en que se es profundamente, auténticamente histórico, se puede ser marxista. Ahora, yo creo en Dios, y entonces no da para ser marxista."
  • Naturalmente, muchas cosas que Marx afirmó tienen que ser repensadas. Marx en verdad no era dios, ni pretendía serlo.
    • La educación en la ciudad (1997)

Pedagogia do oprimido (Pedagogía del oprimido) (1970)[editar]

  • "(El hombre radical comprometido con la liberación de los hombres) no teme enfrentar, no teme escuchar, no teme el descubrimiento del mundo. No teme el encuentro con el pueblo. No teme el diálogo con él, de lo que resulta un saber cada vez mayor de ambos. No se siente dueño del tiempo, ni dueño de los hombres, ni liberador de los oprimidos. Se compromete con ellos, en el tiempo, para luchar con ellos por la liberación de ambos."
- Primeras palabras (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 32)
  • "Los opresores, falsamente generosos, tienen necesidad de que la situación de injusticia permanezca a fin de que su 'generosidad' continúe."
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 37)
  • "Pedagogía que haga de la opresión y sus causas el objeto de reflexión de los oprimidos."
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 38)
  • "Sólo en la medida en que descubran que “alojan” al opresor podrán contribuir a la construcción de su pedagogía liberadora. Mientras vivan la dualidad en la cual ser es parecer y parecer es parecerse con el opresor, es imposible hacerlo."
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 38)
  • "Su ideal (de los oprimidos) es, realmente, ser hombres, pero para ellos, ser hombres, en la contradicción en que siempre estuvieron y cuya superación no tienen clara, equivale a ser opresores. Estos son sus testimonios de humanidad."
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 39)
  • "La libertad, que es una conquista y no una donación, exige una búsqueda permanente".
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 41)
  • "Decir que los hombres son personas, y como personas son libres, y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa."
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 44)
  • "Hay que hacer la opresión real todavía más opresiva, añadiendo a aquella la conciencia de la opresión, haciendo la infamia todavía más infamante, al pregonarla".
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 46)
  • "La acción sólo es humana cuando, más que un mero hacer, es un quehacer, vale decir, cuando no se dicotomiza de la reflexión."
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 48)
  • "Toda situación en que, en las relaciones objetivas entre A y B, A explote a B, A obstaculice a B en su búsqueda de afirmación como persona, como sujeto, es opresora. Tal situación, al implicar la obstrucción de esta búsqueda es, en si misma, violenta. Es una violencia al margen de que muchas veces aparece azucarada por la falsa generosidad a que nos referíamos con anterioridad, ya que hiere la vocación ontológica e histórica de los hombres: la de ser más."
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 51)
  • "El convencimiento de los oprimidos sobre el deber de luchar por su liberación no es una donación hecha por el liderazgo revolucionario sino resultado de su concienciación. Es necesario que el liderazgo revolucionario descubra esta obviedad: que su convencimiento sobre la necesidad de luchar, que constituye una dimensión indispensable del saber revolucionario, en caso de ser auténtico no le fue donado por nadie. Alcanza este conocimiento, que no es algo estático o susceptible de ser transformado en contenidos que depositar en los otros, por un acto total, de reflexión y de acción."
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 65)
  • "Nadie educa a nadie —nadie se educa a si mismo—, los hombres se educan entre si con la mediación del mundo."
- Capítulo II (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 69)
  • "No puede haber conocimiento pues los educandos no son llamados a conocer sino a memorizar el contenido narrado por el educador. No realizan ningún acto cognoscitivo, una vez que el objeto que debiera ser puesto como incidencia de su acto cognoscente es posesión del educador y no mediador de la reflexión crítica de ambos."
- Capítulo II (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 85)
  • "Nadie puede ser auténticamente, prohibiendo que los otros sean. Esta es una exigencia radical. La búsqueda del ser más a través del individualismo conduce al egoísta tener más, una forma de ser menos. No es que no sea fundamental —repetimos— tener para ser. Precisamente porque lo es, no puede el tener de algunos convertirse en la obstaculización al tener de los demás, robusteciendo así el poder de los primeros, con el cual aplastan a los segundos, dada su escasez de poder."
- Capítulo II (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 93)
  • "No hay denuncia verdadera sin compromiso de transformación, ni compromiso sin acción."
- Capítulo III (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 98)
  • "Si diciendo la palabra con la que al pronunciar el mundo los hombres lo transforman, el diálogo se impone como el camino mediante el cual los hombres ganan significación en cuanto tales. Por esto el diálogo es una exigencia existencial.
- Capítulo III (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 99)
  • "El hombre dialógico tiene fe en los hombres antes de encontrarse frente a frente con ellos."
- Capítulo III (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 102)
  • "El mito, por ejemplo de que el orden opresor es un orden de libertad. De que todos son libres para trabajar donde quieran. Si no les agrada el patrón, pueden dejarlo y buscar otro empleo. El mito de que este 'orden' respeta los derecho de las personas humanas y que, por lo tanto, es digno de todo aprecio. El mito de que todos pueden llegar a ser empresarios siempre que no sean perezosos y, más aún, el mito de que el hombre que vende por las calles, gritando 'dulce de banana y guayaba' es un empresario tanto cuanto lo es del dueño de una gran fábrica".
- Capítulo III (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 170)
  • "(...) la ilusión de hacer revolución por el simple hecho de girar entorno al poder".
- Capítulo IV (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2008, p. 182)

Pedagogia da esperança (Pedagogía de la esperanza) (1992)[editar]

  • "La imaginación, la conjetura en torno a un mundo diferente a l de la opresión, son tan necesarias para la praxis de los sujetos históricos y transformadores de la realidad como necesariamnete forma parte del trabajo humano que el obrero tenga antes en la cabeza el diseño, la 'conjetura' de lo que va a hacer".
- Capítulo I (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 59)
  • "Cambiar el lenguaje es parte del proceso de cambiar el mundo".
- Capítulo II (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 90)
  • "Respetar a los educandos, sin embargo, no significa mentirles sobre mis sueños, decirles con palabras o gestos o prácticas que el espacio de la escuela es un lugar 'sagrado' donde solamente se estudia, y estudiar no tiene nada que ver con lo que ocurre en el mundo de afuera; ocultarles mis opciones, como si fuera 'pecado' preferir, optar romper, decidir, soñar. Respetarlos significa, por un lado, darles testimonio de mi elección, defendiéndola; por el otro mostrando otras posibilidades de opción mientras les enseño, no importa qué".
- Capítulo II (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 101)
  • "En la constitución de esa necesaria disciplina no hay lugar para la identificación del acto de estudiar, de aprender, de conocer, de enseñar, como un puro entretenimiento, una especie de juego con reglas flojas o sin reglas, ni tampoco como un quehacer insípido, desagradable, fastidioso. El acto de estudiar,de aprender, de conocer es difícil, sobre todo exigente, pero placentero, como siempre nos advierte Georges Snyders. Es preciso pues que los educandos descubran y sientan la alegría que hay en él, que forma parte de él y que está siempre dispuesta a invadir a cuantos se entreguen a él. El papel testimonial del profesor en la gestación de esa disciplina es enorme. Aquí una vez más su autoridad, de la que su competencia es una parte, desempeña una función importante. Un profesor que no toma en serio su práctica docente, que por eso mismo no estudia y enseña mallo que mal sabe, que no lucha por disponer de las condiciones materiales indispensables para su práctica docente, no coadyuva la formación de la imprescindible disciplina intelectual de los estudiantes. Por consiguiente, se anula como profesor".
- Capítulo III (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 107)
  • "De ahí que, por ejemplo, negar a los campesinos, en nombre del respeto a su cultura, la posibilidad de ir más allá de sus creencias en torno a sí mismos con el mundo revele una ideología profundamente elitisa. Es como si descubrir la razón de ser de las cosas y tener de ellas un conocimiento cabal fuera o debiera ser privilegio de las elites. A las clases populares les bastaría con el 'creo que es', en torno al mundo".
- Capítulo III (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 108)
  • "Lo importante, sin embargo, es que las clases trabajadoras continúen aprendiendo en la práctica misma de su lucha a establecer los límites para sus concesiones, vale decir, que enseñen a las clases dominantes los límites en que pueden moverse".
- Capítulo III (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 118)
  • "Los educadores y las educadoras coherentes no tienen que esperar a que la sociedad brasileña global se democratice para comenzar también a tener prácticas democráticas en relación con los contenidos. No pueden ser autoritarias hoy para ser democráticas mañana".
- Capítulo IV (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 140)
  • "Esa es siempre la certeza de los autoritarios, de los dogmáticos: que saben lo que las clases populares saben y lo que necesitan, aun sin hablar con ellas".
- Capítulo IV (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 144)
  • "'No pienso auténticamente si los otros no piensan también. Simplemente no puedo pensar por los otros ni para los otros ni sin los otros'. Esta es una afirmación que incomoda a los autoritarios por el carácter dialógico implícito en ella. Es por eso también que son refractarios al diálogo, al intercambio de ideas entre profesores y alumnos. El diálogo entre profesoras o profesores y alumnos o alumnas no los convierte en iguales, pero marca la posición democrática entre ellos o ellas. Los profesores no son iguales a los alumnos por n razones, entre ellas, porque la diferencia entre ellos los hace ser como están siendo. Si fuesen iguales, uno se convertiría en el otro. El diálogo gana significado precisamente porque los sujetos dialógicos no solo conservan su identidad, sino que la defienden y así crecen uno con el otro. Por lo mismo,el diálogo no nivela, no reduce el uno al otro. Ni es favor que el uno haga al otro. Ni es táctica mañera, envolvente, que el uno usa para confundir al otro. Implica, por el contrario, un respeto fundamental de los sujetos involucrados en él que el autoritarismo rompe o impide que se constituya. Tal como la permisividad, de otro modo, pero igualmente perjudicial".
- Capítulo IV (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 145)
  • ¿Qué educador sería yo si no me preocupase al máximo de ser convincente en la defensa de mis sueños? Lo que no puedo es reducir todo a mi verdad, a mi acierto".
- Capítulo IV (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 160)
  • (...) prohibiéndose constantemente a sí mismo caer en la tentación de la improvisación".
- Capítulo VI (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 202)
  • En realidad ningún colonizado, ya sea como individuo o como nación, sella su liberación, conquista o reconquista su identidad cultural, sin asumir su lenguaje, su discurso, y ser asumido por ellos".
- Capítulo IVI (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2002, p. 213)

El grito manso[editar]

  • "De las anónimas gentes, de las sufridas gentes, explotadas gentes, aprendí que la paz es fundamental, indispensable. Pero la paz implica luchar por ella. La paz se cría, se fortaleces en y por la superación de realidades sociales perversas. La paz se construye en la construcción incesante de la justicia social. Por eso no creo en ningún esfuerzo por más que se autotitule 'educación para la paz', que, en lugar de revelar las injusticias del mundo, las torne opacas e intente miopizar a sus víctimas"
- Palabras preliminares (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2003, p. 17)
  • "¿Cómo puedo educar sin estar envuelto en la comprensión crítica de mi propia búsqueda y sin respetar la búsqueda de los alumnos?"
- Capítulo II: práctica de la pedagogía crítica (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2003, p. 31)
  • "El profesor o la profesora no tienen el derecho de hacer un discurso incomprensible en nombre de la teoría académica y decir después: 'que se aguanten'. Pero tampoco tienen que hacer concesiones baratas. Su tarea no es hacer simplismo, porque el simplismo es irrespetuoso para con los educandos. El profesor simplista considera que los educandos nunca estarán a la altura de comprenderlo y entonces reduce la verdad a una verdad a medias, es decir a una falsa verdad".
- Capítulo II: práctica de la pedagogía crítica (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2003, p. 33)
  • "Las maestras y los maestros democráticos intervenimos en el mundo a través del cultivo de la curiosidad".
- Capítulo II: práctica de la pedagogía crítica (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2003, p. 34)
  • "A esa hora (del recreo) tocan la campana y los niños salen corriendo, gritando y las profesoras se quedan en una sala, no van al recreo, dejan de participar de ese momento pedagógico riquísimo que es el momento en que los chicos están sacando afuera sus miedos, sus rabias, sus angustias, sus alegrías, sus tristezas y sus deseos. ¡Los niños están echando su alma afuera en el recreo y las profesoras en la sala, ajenas a esta experiencia humana esencial! "
- Capítulo III: elementos de la situación educativa (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2003, p. 44)
  • "Otra de las convicciones propias del docente democrático consiste en saber que enseñar no es transferir contenidos de su cabeza a la cabeza de los alumnos. Enseñar es posibilitar que los alumnos, al promover su curiosidad y volverla cada vez más crítica, produzcan el conocimiento en colaboración con los profesores"
- Capítulo III: elementos de la situación educativa (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2003, p. 54)
  • "Si hemos sido capaces de cambiar el mundo natural, que no hicimos, que ya estaba hecho, si mediante nuestra intervención hemos sido capaces de agregar algo que no existía, ¿cómo no vamos a ser capaces de cambiar el mundo que sí hicimos, el mundo de la cultura, de la política, de la explotación y de las clases sociales?"
- Capítulo IV: la lucha no se acaba, se reinventa (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2003, p. 77)
  • "(...) no se cambia la sociedad desde el esfuerzo individual."
- Apéndices (Buenos Aires. Ed. Siglo XXI, 2003, p. 101)

Citas no atribuidas[editar]

  • "Decir la palabra verdadera transforma el mundo."
  • "Dios es mi pastor nada me faltara."
  • "El ser alienado no procura un mundo auténtico. Esto provoca una nostalgia: desea otro país y lamenta haber nacido en el suyo. Tiene vergüenza de su realidad."
  • "El hombre, como un ser histórico, inserido en un permanente movimiento de procura, hace y rehace constantemente su saber."
  • "Ninguno ignora todo, ninguno lo sabe todo. Por eso aprendemos siempre."
  • "La tarea más importante de una persona que viene al mundo es criar algo."
  • "No hay saber más o saber menos. Hay saberes diferentes."
  • "No es en el silencio que los hombres se hacen, más en la palabra, en el trabajo, en la acción-reflexión." [1987]
  • "El mundo no es, el mundo está siendo."
  • "Lo que me sorprende en la aplicación de una educación realmente libertadora es el miedo de la libertad."
  • "Ninguno educa a ninguno, nadie se educa a si mismo, los hombres se educan entre si, mediatizados por el mundo."
  • "Nadie nace hecho, nadie nace marcado para ser eso o aquello. Por lo contrario, nos tornamos eso o aquello. Somos programados, más, para aprender. Nuestra inteligencia se inventa y se promueve en el ejercicio social de nuestro cuerpo consciente. Se construye. No e un dado que, en nosotros, sea un 'a priori' de nuestra historia individual y social."
  • "Manos de hombres y de pueblos que se extienden menos en gestos de súplica, y se van haciendo cada vez más, manos humanas que transformen el mundo..."