George Gurdjieff

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"Al hombre le es dado un número determinado de experiencias; al economizarlas, prolonga su vida." -- Los Aforismos, #37 (del toldo en el "Study House", Prieuré).

George Ivanovich Gurdjieff (nacido el 1° de enero de 1866 -según el antiguo calendario ruso- en la ciudad de Alexandropol, situada en la provincia armenio-rusa de Kars, hasta entonces otomana, recién conquistada por el ejército del Zar; falleció el 29 de octubre de 1949 en Fontainebleau, Francia). Fue un místico, filósofo y escritor ruso, quien se autodenominaba simple Maestro de Danzas. Su principal obra fue dar a conocer y transmitir las enseñanzas del Cuarto Camino en el mundo occidental.

Citas[editar]

  • "Al hombre le es dado un número determinado de experiencias; al economizarlas, prolonga su vida." -- Los Aforismos, #37 (del toldo en el "Study House", Prieuré).
  • "El razonamiento activo se aprende con la práctica; debería ser practicado durante mucho tiempo y de muchas maneras variadas." -- Prieuré, 13/02/1923.
  • "El amor propio es señal de una elevada opinión de uno mismo. Si un hombre tiene este amor propio, esto demuestra lo que él es." -- Nueva York, 24/02/1924.
  • "Es imposible recordarse de sí mismo. Y la gente no recuerda porque quiere vivir sólo por medio de la mente. [...] Y otras partes del cuerpo no tienen ningún deseo de recordar." -- Prieuré, 19/01/1923.
  • "La gente no tiene idea de hasta qué punto es arrastrada por el miedo. Este miedo no es fácilmente definible. [...] Hay momentos en que este miedo se vuelve casi una obsesión." -- Miedos - Identificación, Essentuki 1917.
  • "Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio."
  • "Sólo puede ser justo quien es capaz de ponerse en el lugar de otros." -- Los Aforismos, #26 (del toldo en el "Study House", Prieuré).
  • "Traten de verse a sí mismos, porque no se conocen. Deben darse cuenta de este riesgo; el hombre que trata de verse a sí mismo puede ser muy infeliz, porque verá muchas cosas malas, mucho que querrá cambiar, y ese cambio es muy difícil. Es fácil empezar, pero una vez que hayan abandonado su silla, será muy difícil conseguir otra, y esto puede causar una desdicha muy grande." -- Los dos ríos, Nueva York, 22/02/1924.
  • "Todo en el mundo es material y --de acuerdo con la ley universal-- todo está en movimiento y constantemente está siendo transformado." -- Essentuki, 1918.



  • «No me encontraba solo. Había entre nosotros, toda clase de especialistas. Cada uno estudiaba según los métodos de su ciencia particular. Después de lo cual, al reunimos, nos participábamos los resultados obtenidos.»
  • «Lo que más nos interesó fue la palabra Sarmung, palabra que ya habíamos hallado varias veces en el libro Merkhavat. Es el nombre de una célebre escuela esotérica, la que, según la tradición, fue fundada en Babilonia 2.500 años antes del nacimiento de Cristo, y cuyas huellas se encuentran en Mesopotamia hacia el siglo VI o VII después de Cristo. Pero desde ese entonces, nunca se halló en ningún lugar la menor información sobre su existencia.»
  • «Durante el tiempo que pasé en el desierto para ejercitarme, afronté dos huracanes más. Uno de ellos, a decir verdad, no fue muy violento, pero hubiera sido imposible moverse y orientarse dentro de él con los recursos ordinarios; sin embargo, con mis zancos, andaba libremente sobre la arena en el curso de esos dos huracanes, en cualquier dirección, como si hubiese estado en mi cuarto. La única dificultad consistía en no tropezar, porque siempre hay en las dunas, por todas partes, huecos y montículos, sobre todo durante las tempestades.»
  • «Debo decir que en esa época yo era un adepto ferviente de los famosos yoguis hindúes, y seguía al pie de la letra todas las indicaciones del Hatha Yoga. Al comer, me esforzaba por masticar los alimentos con el mayor cuidado. Así pues, cuando todos y también el derviche habían terminado desde hacía largo rato la modesta colación, yo seguía aún comiendo lentamente, cuidando de no tragar un solo bocado que no hubiera masticado según todas las reglas.».
  • «De repente comprendí con todo mi ser que algunas ideas que hasta entonces había aceptado como verdades incontestables no eran exactas. Antes, no había visto sino un solo lado de las cosas; ahora las veía bajo una luz diferente.»
  • «¿Quién es pues usted para conocerme tan bien? ¿Qué puede importarte en este momento quién soy, y lo que soy? ¿Es posible que aún viva en ti esa curiosidad a la que debes no haber sacado fruto alguno de los esfuerzos de toda tu vida? ¿Es posible que sea todavía tan fuerte como para que, aun en este minuto, no puedas dedicarte con todo tu ser al análisis de este hecho —el conocimiento que tengo de ti— sólo con el objeto de que te explique quién soy y cómo te reconocí?»
  • «Al final del verano, varios miembros de nuestro grupo de Buscadores de la Verdad, recientemente organizado, se reunieron conmigo en Alexandropol; habíamos decidido visitar las ruinas de Ani, antigua capital de Armenia, para hacer excavaciones.»
  • «En el centro del tercer patio se levantaba una especie de gran templo, donde los habitantes del segundo y tercer patio se reunían dos veces por día para asistir a las danzas sagradas de las grandes sacerdotisas o para escuchar música sagrada.»
  • «En el camino, cambiamos varias veces de caballos y de asnos. De vez en cuando íbamos a pie. Más de una vez tuvimos que atravesar ríos a nado y franquear montañas; según la sensación de frío o de calor nos dábamos cuenta de que a veces bajábamos a profundos valles y otras veces subíamos muy alto.»
  • «Bogatchevsky, o Padre Evlissi, vive todavía. Tiene la dicha de ser el asistente del superior en un monasterio de los Hermanos Esenios, no lejos de las orillas del mar Muerto. Según ciertas conjeturas, esta orden fue fundada mil doscientos años antes de Jesucristo. Es en esa cofradía, según se dice, donde Jesús recibió su primera iniciación.»
  • «Cuanto más advertía la dificultad de encontrar una respuesta, más me roía la curiosidad. Durante unos días no fui el mismo de siempre. No quería hacer nada. Sólo pensaba en una cosa: «¿Dónde está la verdad? ¿En lo que está escrito en los libros y en lo que me enseñan mis maestros? ¿O bien en los hechos con los cuales me tropiezo?»
  • «Como no comprendía nada, pregunté qué pasaba. Me dijeron que el niño pertenecía a la secta de los yezidas, que habían trazado un círculo alrededor de él y que no podría salir de allí mientras no lo borraran. El niño intentaba verdaderamente con todas sus fuerzas salir del círculo encantado, pero por más que se debatía, no podía lograrlo. Corrí hacia él y borré rápidamente una parte del círculo. Inmediatamente el chiquillo brincó y huyó a pierna suelta.»
  • «En general, los aisores son sumamente astutos. En Transcaucasia hasta se los define de este modo: Pongan a cocinar juntos siete rusos y tendrán un judio; pongan a cocinar siete judíos y tendrán un armenio, pero en verdad necesitarán siete armenios para obtener un aisor.»
  • «En este monasterio todos conocen el alfabeto de estas posiciones y, de noche, cuando las sacerdotisas danzan en la gran sala del templo, según el ritual propio del día, los hermanos leen en estas posiciones verdades que los hombres insertaron en ellas hace varios miles de años. Estas danzas llenan una función análoga a la de nuestros libros.»
  • «—Son Adoradores del Diablo, y en las circunstancias ordinarias el Diablo no los toca, porque se trata de los suyos. Pero como el mismo Diablo no es sino un subalterno, y sus funciones lo obligan a hacer pesar su yugo sobre todos, ha limitado la independencia de los yezidas para salvar las apariencias, de tal manera que los demás no puedan adivinar que aquéllos son sus servidores.»
  • «Poco después de nuestra estancia en el monasterio principal de la cofradía Sarmung, Solovief entró en el grupo de los Buscadores de la Verdad. Como lo exigía la regla, había salido fiador de él. Una vez admitido como miembro de ese grupo, puso la misma conciencia y la misma perseverancia en trabajar para su propio perfeccionamiento como en participar en todas las actividades generales del grupo.»
  • «—¿Por qué se ríen, pandilla de demonios? -replicó-. Para este asunto se puede muy bien emplear cañones. No hay inconveniente alguno. Ya resolvieron ustedes que uno de los dos debe morirse, pero en un duelo con cañones hay muchas probabilidades de que los dos perezcan. Si aceptan correr este riesgo, mi sugerencia será el colmo de la simplicidad.».
  • «El Padre Giovanni nos hablaba mucho de la «vida interior» de los Hermanos y de las reglas de vida cotidiana asociadas a esta vida interior. Un día que nos ocupábamos de las numerosas cofradías establecidas y organizadas desde hacía muchos siglos en Asia, nos explicó en detalle lo que era esa Cofradía Universal, donde cada cual podía entrar, fuera cual fuere su religión anterior.»
  • «Créame, mi querido profesor, es infinitamente más fácil hacer pasar un camello por el ojo de una aguja, como dicen las Santas Escrituras, que transmitir a otros la comprensión que se constituyó en nosotros.»


    • Fuente: G.I. GURDJIEFF, Encuentros con hombres notables, Del Todo y de Todo segunda serie, Colección Ganesha, Buenos Aires, 1980.


Sobre Gurdjieff[editar]

  • " Gurdjieff mostró que la evolución del hombre [...] es el resultado del crecimiento [y desarrollo] interior individual; que tal apertura interior es la meta de todas las religiones, de todos los caminos, [...] pero que requiere un conocimiento directo y preciso, [...] pero que sólo se puede adquirir con la ayuda de algún guía con experiencia y a través de un prolongado estudio de sí y del trabajo sobre sí mismo. " (de la Introducción de Perspectivas desde el mundo real, Ed. Sirio, España, pág 8.)


  • «Kipling dijo una vez que esos gemelos —se refería a Oriente y Occidente- nunca podrían entenderse. Pero en la vida de Gurdjieff, en su obra y en su palabra, hay una filosofía, salida de las profundidades de la sabiduría del Asia, hay algo que el hombre de Occidente puede comprender. Y en la obra de este hombre y en su pensamiento —en lo que hizo y en la manera cómo lo hizo— el Occidente encuentra verdaderamente al Oriente». (de G.I. GURDJIEFF, Encuentros con hombres notables, Del Todo y de Todo segunda serie, Colección Ganesha, Buenos Aires, 1980. Nota del editor francés)