Salvador Rueda

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Salvador Rueda
«Ya viene la primavera, ya los pájaros se hermanan, ¡cuánto espacio entre nosotros y cuán cerca nuestras almas!».
«Ya viene la primavera, ya los pájaros se hermanan, ¡cuánto espacio entre nosotros y cuán cerca nuestras almas!».
Véase también
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Salvador Rueda, (n. Macharaviaya (caserío de Benaque), Málaga, 3 de diciembre de 1857 – m. Málaga, 1 de abril de 1933), fue periodista y poeta español. Se le considera precursor español del Modernismo.

Hijo de jornaleros, tuvo una formación autodidacta:

«Aunque de niño -cuenta el poeta- en mi casa pobre yo no servía más que para vagar a todas horas por los campos, pretendiendo descifrar los profundos misterios y las grandes maravillas. Mi padre siempre me amparó por desgraciado y me tuvo un sitio en su corazón. Aprendí administración de las hormigas; música, oyendo los aguaceros; escultura buscando parecido a los seres en las líneas de las rocas; color, en la luz; poesía, en toda la naturaleza».

Citas[editar]

  • «A la luz de tu mirada despido mis penas todas, como a la luz de los astros la hoja despide la sombra».[sin fuentes]
  • «Antes de yo conocerte soñaba que me amarías; ¡quién presta oído a los sueños, quién de los sueños se fía!».[sin fuentes]
  • «Aprovecha tus abriles y ama al hombre que te quiera, mira que el invierno es largo y corta la primavera».[sin fuentes]
  • «Aprendí administración de las hormigas; música, oyendo los aguaceros; escultura buscando parecido a los seres en las líneas de las rocas; color, en la luz; poesía, en toda la naturaleza».[sin fuentes]
  • «Cada vez que a verte voy en tu puerta me detengo, pues temo que la alegría me trastorne el pensamiento».[sin fuentes]
  • «Como el almendro florido has de ser con los rigores, si un rudo golpe recibes suelta una lluvia de flores».[sin fuentes]
  • «Cuando me esté retratando en tus pupilas de fuego, cierra de pronto los ojos por ver si me coges dentro».[sin fuentes]
  • «Creyendo darlo en tu boca he dado en el aire un beso, y el beso ha culebreado como una chispa de fuego».[sin fuentes]
  • «Cuando muerto esté en la tumba toca en ella la guitarra, y verás a mi esqueleto alzarse para escucharla».[sin fuentes]
  • «Cuando el claro día llama a mis cristales, desvelado me encuentra en la sombra trazando tu imagen».[sin fuentes]
  • «Desde la frente, que es lámpara lírica, desborda su acento como un aceite de aroma y de gracia la ardiente poesía».[sin fuentes]
  • «Dos velas tengo encendidas en el altar de mi alma, y en él adoro a una virgen que tiene tu misma cara».[sin fuentes]
  • «En el altar de tu reja digo una misa de amor, tú eres la virgen divina y el sacerdote soy yo».[sin fuentes]
  • «El acento dulce de tu voz amada, me parece una ola de llanto que besa las playas».[sin fuentes]
  • «El agua, como un tálamo amoroso, te ofrece sus cristales movedizos donde tiendes tu cuerpo luminoso».[sin fuentes]
  • «Ella es la fuerza viva, el soplo ardiente de cuanto sueña y goza, piensa y siente; de cuanto canta y ríe, vibra y ama».[sin fuentes]
  • «Fuera entre todas las cosas por abrazarte temblando, enredadera florida de tu cuerpo de alabastro».[sin fuentes]
  • «Hay en tu mirada yo no sé qué cosa, que en mis fibras penetra y penetra como espada sorda».[sin fuentes]
  • «Jugar la vida gozando en perderla, si a las cartas les dieran su sombra tus pestañas negras».[sin fuentes]
  • «Mi padre siempre me amparó por desgraciado y me tuvo un sitio en su corazón».[sin fuentes]
  • «No soy dueño de mí mismo ni voy donde a mí me agrada, atado llevo el deseo al hilo de tu mirada».[sin fuentes]
  • «Para alcanzar las estrellas sonda el cisne la laguna; en el mar de los amores yo soy cisne y tú eres luna».[sin fuentes]
  • «Parecía la amapola que ayer vi en el cementerio, sus rojos labios que ansiaban darme los últimos besos».[sin fuentes]
  • «Quisiera tener un rizo de tu oscura cabellera, para gastarme los ojos en sólo mirar sus hebras».[sin fuentes]
  • «Si quieres darme la muerte tira donde más te agrade, pero no en el corazón porque allí llevo tu imagen».[sin fuentes]
  • «Sólo le pido al Eterno que al despuntar cada día, las sombras de nuestros cuerpos sorprenda la luz unidas».[sin fuentes]
  • «Tengo los ojos rendidos de tanto mirar tu cara, si los cierro, no es que duermen, es tan sólo que descansan».[sin fuentes]
  • «Tiene la mariposa cuatro alas; tú tienes cuatro versos voladores; ella, al girar, resbala por las flores; tú por los labios, al girar, resbalas».[sin fuentes]
  • «Tus ojos son un delito negro como las tinieblas, y tienes para ocultarlo bosque de pestañas negras».[sin fuentes]
  • «Y al ostentar desnuda tus hechizos, el mar, con un abrazo tembloroso, te envuelve en haz de onduladores rizos».[sin fuentes]
  • «Ya viene la primavera, ya los pájaros se hermanan, ¡cuánto espacio entre nosotros y cuán cerca nuestras almas!».[sin fuentes]
  • «Yo no sé qué me sucede desde que te di mi alma, que cualquier senda que tomo me ha de llevar a tu casa».[sin fuentes]

Referencias[editar]