Ramiro Ledesma Ramos

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Ramiro Ledesma Ramos
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Ramiro Ledesma Ramos, (Alfaraz de Sayago, Zamora, 23 de mayo de 1905 – Aravaca, Madrid, 29 de octubre de 1936) fue novelista, filósofo, periodista, ideólogo, fundador del nacional-sindicalismo y cofundador de las JONS y de FE de las JONS.

Citas de Ledesma Ramos[editar]

  • «Vamos al triunfo y somos la Verdad Española».
    • Nota: parte del manifiesto político aparecido en el primer número de La Conquista del Estado. Madrid, 14 de marzo de 1931.
  • «A Ramiro Ledesma y sus camaradas les viene mejor la camisa roja de Garibaldi que la negra de Mussolini».
    • Nota: cita alusiva a la fascistización de Falange Española en el libro ¿Fascismo en España?, firmado con el pseudónimo Roberto Lanzas.
  • «Debemos nacionalizar a las masas de trabajadores para que ellos sean el pilar básico del Estado».
  • «La juventud está ante un límite histórico. Ignorar este límite es buscar la aniquilación. Estas masas juveniles, portadoras del mensaje de revolución deben encontrar en las J.O.N.S. el órgano político a través del cual canalizar sus ansias de revolución nacional».
  • «El internacionalismo marxista declaró a «lo nacional» fuera de toda emoción revolucionaria, quedando así privado de una de las grandes palancas subversivas, bien pronto recogida en Europa y adoptada como lema de salvación por grandes multitudes. La idea de Patria y la defensa de la Patria son en efecto rotulaciones evidentes de la reacción política, y muchas veces, la mayor parte de las veces que se las invoca por los sectores regresivos, se hace en rigor escudando en ellas sus privilegios económicos. Pero todo eso no indicaría sino la bondad del acero de ese escudo, la eficacia de la idea nacional como plaza fuerte, lo que debía producir en los revolucionarios, más que su afán de negar la Patria, y de incluso desconocer su existencia, el afán contrario de conquistarla para la revolución».
  • «En las luchas contra el imperialismo económico extranjero, por la industrialización nacional, por la justicia en los campos, contra el parasitismo de los grandes rentistas, etc., la posición que conviene a los trabajadores es la posición misma del interés nacional».
  • «Queremos y pedimos la aplicación de las penas más rigurosas para aquellos que especulen con la miseria del pueblo».
  • «La oposición a la democracia burguesa y parlamentaria es la oposición a los poderes feudalistas de la sociedad actual. El fascismo nace y se desarrolla en capas sociales desasistidas y en peligro. Su representación más típica la constituyen las clases medias, que después de experimentar la inanidad de la democracia liberal, no se entregan, sin embargo, a la posición clasista de los proletarios. En este sentido, la rivalidad mundial fascismo-marxismo lo es en tanto las clases medias y los proletarios clasistas se disputan violentamente el puesto de mando de la revolución, así como cuál de los dos incorporará al otro a su empresa».
  • «Una vez vencido el marxismo, las mayores dificultades se le presentan al fascista por el lado liberal, demoburgués, donde se apiñan, no esas pobres añoranzas de la libertad perdida, como pretenden los plumíferos llorones de la democracia, sino el frente oligárquico capitalista; es decir, los dueños de los grandes periódicos, los directores de los grandes Bancos, todos los magnates, en fin, que ofrece en sus diversas formas el gran capitalismo moderno. Generalmente, todos ellos se muestran partidarios de la democracia liberal, apetecen un régimen de libertad política. Pues son, en efecto, los representantes feudalistas, quienes equivalen en nuestra época al régimen feudal de los grandes señores antiguos, mostrándose hoy enemigos de la prepotencia y de la pujanza del Estado, como sus antecesores lo eran ayer de la soberanía de los monarcas. El fascismo sabe que la democracia parlamentaria es el régimen ideal para que predominen, del modo más descarado, las peores formas de feudalismo moderno».
  • «Desde el momento en que el fascismo no es un producto de los sectores más conformistas de la sociedad, es decir, de los grupos más satisfechos y partidarios de la actual ordenación económica y política, su régimen y su victoria implican, necesariamente, grandes transformaciones revolucionarias. La mecánica actual de las luchas político-sociales hace que el fascismo sea la bandera de una red complejísima de gentes insatisfechas, postergadas y descontentas. De ahí el origen multiforme de sus cupos, unánimes, sin embargo, en la manifestación de un espíritu combativo, de milicia, que revela cómo no son residuos de la vida, sino grupos valiosísimos y fértiles».
  • «El fascismo es la forma política y social mediante la que la pequeña propiedad, las clases medias y los proletarios más generosos y humanos luchan contra el gran capitalismo en su grado último de evolución: el capitalismo financiero y monopolista. Esa lucha no supone retroceso ni oposición a los avances técnicos, que son la base de la economía moderna; es decir, no supone la atomización de la economía, frente al progreso técnico de los monopolios, como pudiera creerse. Pues el fascismo supera a la vez esa defensa de las economías privadas más modestas, con el descubrimiento de una categoría económica superior: la economía nacional, que no es la suma de todas las economías privadas, ni siquiera su resultante, sino, sencillamente, la economía entera organizada con vistas a que la nación misma, el Estado nacional, realice y cumpla sus fines».
  • «No me mataréis como un cordero sólo moriré donde yo quiero».
  • «España lleva doscientos o más años ensayando el mejor modo de morir».
    • Fuente: «Discurso a las juventudes de España», Madrid, F. E., 1935, p. 31.
  • «El resentimiento marxista es el máximo enemigo y hay que aniquilarlo en nombre de la Patria amenazada».
  • «Sólo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener patria».
  • «De nuevo, amigo Don José, ha resucitado usted eso de partido nacional a base de esgrimir como bandera ideales nacionales. ¿Pero no ocurre que usted llama a filas a gentes y grupos por esencia y definición antinacionales? ¿Es posible lo nacional sin un compromiso de guerra a muerte con lo masónico y marxista, por ejemplo? Acaso lleve a la prensa estas interrogaciones a usted dirigidas».
    • Fuente: Archivo Ortega y Gasset, r. 9, t. 3, carpeta 65. Carta dirigida a José Ortega y Gasset, 12 de abril de 1932.
  • «El español se pudre entre los muros tétricos de una moral angosta, y hay que dotarle de una moral de fuerza y de vigor. El español vive sin ilusiones, arrojado de la putrefacción europea, en limosneo cultural, en perruna mirada hacia el látigo de la Europa enemiga, y hay que dotarle de ambición imperial, de señorío y de dominio; hay que convencerle y enseñarle de que Europa está hoy mustia y fracasada, y España tiene que disponerse a enarbolar a su vez el látigo y los mandos».
  • «A la extranjería gala de los Borbones, sucede el extranjerismo nórdico de la Reforma, de la burguesía avara y del Parlamento. Mientras España no se desprenda de esos influjos y niegue vasallaje a esos valores de la Europa vieja, nada brotará entre nosotros que posea vigor y fuerza».
  • «Hay hoy en España dos cosas inesquivables, dos angustias, a las que hay que dar expansión histórica gigantesca. Una, extirpar la poquedad actual de España, dar a los españoles una Patria fuerte y liberadora. Otra, satisfacer los anhelos de justicia de la gran mayoría de la población, que vive una existencia difícil y encogida, muchas veces miserable. Estos dos son imperativos de tal relieve, que su logro debe estar por encima de todo, presidiendo la empresa revolucionaria de los españoles, tras su grandeza y liberación. Y para darles cara se pisotea todo lo que haya que pisotear, desde la ordenación económica vigente hasta el tipo de vida melindroso y chato de las actuales clases directoras. Las palabras valen poco. Si esa empresa requiere que se verifique al grito de '¡Abajo el fascismo!', pues a ello».
  • «Resumimos así el panorama de los últimos cien años: Fracaso de la España tradicional, fracaso de la España subversiva (ambas en sus luchas del siglo XIX), fracaso de la Restauración (Monarquía constitucional), fracaso de la dictadura militar de Primo de Rivera, fracaso de la República. Vamos a ver cómo sobre esa gran pirámide egipcia de fracasos se puede edificar un formidable éxito histórico, duradero y rotundo. La consigna es: ¡REVOLUCIÓN NACIONAL!».
    • Fuente: «Discurso a las juventudes de España»
  • «Una minoría de españoles, agazapada en la gran propiedad territorial, en los bancos y en los negocios industriales que se realizan con el amparo directo del Estado, ha obtenido grandes provechos, explotando la debilidad nacional y enriqueciéndose a costa de las anomalías y deficiencias sobre que está asentada nuestra organización económica entera. Gentes, pues, para las que el atraso mismo del país es un medio magnífico de lucro».
    • Fuente: «Discurso a las juventudes de España».
  • "Nosotros sabemos, y es uno de los motivos críticos fundamentales en que fundamos nuestra posición antimarxista, que el enemigo social de los obreros no es generalmente el patrono, sino que hay otro linaje de poder económico y político al que debe señalársele como enemigo, y no sólo de los obreros, sino de los obreros y patronos juntamente: el gran capital especulador y financiero."
  • "Yanquilandia es, en efecto, una república despreciable. Pueblo sin grandeza que se entrega a un centenar de banqueros y les encomienda la indicación de las rutas."
  • "Romped todas las amarras con las ilusiones internacionalistas, con las ilusiones liberal-burguesas, con la libertad parlamentaria. Debéis saber que en el fondo ésas son las banderas de los privilegiados, de los grandes terratenientes y de los banqueros. Pues toda esta gente es internacional porque su dinero y sus negocios lo son. Es liberal, porque la libertad les permite edificar feudalmente sus grandes poderes contra el Estado Nacional del pueblo. Es parlamentarista, porque la mecánica electoral es materia blanda para los grandes resortes electorales que ellos manejan: la prensa, la radio, los mítines y la propaganda cara."
  • "Hoy triunfa en los pueblos la creencia de que la verdadera grandeza humana consiste en la realización de «fines colectivos, superindividuales». El problema que debe ocupar los primeros planos no es el de plantearse: ¿Qué puedo hacer?, sino el de ¿qué puedo hacer con los demás? He aquí la verdadera etapa postliberal, antiburguesa, que hoy corresponde propagar al radicalismo político."
    • El individuo ha muerto. La Conquista del Estado, 23 de mayo de 1931
  • "¿Qué fue el siglo XIX para España? El siglo XIX creyó con ingenuidad seráfica que el Estado cumplía su misión haciendo posible la libertad de los individuos. El burgués necesitaba, es claro, la libertad para desenvolver sus negocios de espaldas a los intereses del pueblo. Pero el grito liberal es ya grito reaccionario."
  • "Frente a las ideas del Estado liberal burgués triunfa hoy en el mundo el nuevo Estado, cuyo precursor ideológico más pulcro es Hegel. El Estado es eso que hace posible el que un pueblo entre en la Historia y lleve a efecto grandes cosas. Pueblo y Estado son algo indisoluble, fundido, cuyo nombre es todo un designio gigantesco."
  • "Ortega y Gasset no ha conseguido desprenderse en política del viejo concepto de Estado. Se mueve en el orden de ideas roussonianas y de la Revolución Francesa, según las cuales el Estado es pura y simplemente una institución al servicio de la nación, del pueblo. Un instrumento útil, algo sobrepuesto de lo que la nación se sirve. Ese era, en efecto, el Estado liberal burgués vigente en el mundo durante todo el siglo XIX. Hasta la gran guerra. Todo eso se halla hoy rotundamente superado. El Estado es más bien la base misma del pueblo. Se identifica con el pueblo, y no es un mero auxiliar del pueblo para realizar sus hazañas históricas. Gracias al Estado, hoy se comprende que los pueblos consigan una acción colectiva de volumen histórico."
  • "¡Con nosotros, pues, los trabajadores! A nacionalizar la banca parasitaria; a nacionalizar los transportes; a impedir la acción de la piratería especuladora, y a exterminar a los grandes acaparadores de productos."
  • "La unidad de España es el punto de partida para cualesquiera edificación que se haga desde el plano de lo nacional. Quedan fuera de «lo nacional» todas las concesiones o tibiezas que se tengan en este sentido, pues la unidad es lo único que nos queda a los españoles como solar firme sobre el que asentar de nuevo la reconstrucción de nuestra Patria. Y perdido ese único asidero, ese último germen de grandeza auténtica, ese último gran valor de España, no queda sino la tarea triste y bochornosa de liquidarnos sencillamente como pueblo histórico."
  • "Hay dos Españas indudables en la pugna, a las que sólo el confusionismo puede hoy unir en la pelea. A un lado, la vieja España liberal, agotada y setentona, leguleya y miope, para quien las dificultades actuales se resuelven de plano en unas Cortes constituyentes. Enfrente está la España joven, nacida ya en el siglo XX, bien poco sensible a expansiones jurisperitas y retóricas. Fiel, por tanto, a su época, representada en su coraje y en sus puños. Los jóvenes serán comunistas o fascistas, no lo sabemos, pero sí auténticamente hispanos y actuales."
  • "Nosotros aceptamos el problema económico que planteó el marxismo. Frente a la economía liberal y arbitraria, el marxismo tiene razón."
  • "Y podemos decirlo con valentía. Preferimos, desde luego, un régimen soviético al predominio imbécil de la patrulla del morrión. Si no creyéramos con firmeza que triunfará hoy en Occidente –y particularmente en España– el espíritu nacional y social que propugnamos, nosotros desertaríamos. A los gritos huecos y a las majaderías solapadas de la mediocridad liberaloide preferimos el sacrificio heroico del comunista, que por lo menos se encara con el presente y trata de realizar su vida del mejor modo que puede."
  • "La generación maldita que nos antecede ha cultivado los valores antiheroicos y derrotistas. Ha sido infiel a la sangre hispana, inclinándose ante el extranjero con servidumbre. ¡Esto no puede ser, y no será! Hoy hay que emplear el heroísmo dentro de casa. ¡Nada de alianzas con los viejos traidores! El nervio político de las juventudes no puede aceptar los dilemas cómodos que se le ofrecen. La revolución ha de ser más honda, de contenidos y estructuras, no de superficies. Los viejos pacifistas y ramplones quieren detenerlo todo con el tope de los tópicos. ¡Fuera con ellos! Volvamos a la autenticidad hispana, a los imperativos hispanos. A un lado, el español nuevo con la responsabilidad nueva. A otro, el español viejo con la vieja responsabilidad de sus plañidos y sus lágrimas."
  • "Frente a los nacionalismos regionales que resurgen, afirmamos nuestra voluntad de imperio. Bien están los desgloses administrativos, si contribuyen a la grandeza y al poderío hispánico. Pero nada de satisfacciones suicidas a los romanticismos de aldea."
  • "La democracia parlamentaria es el régimen ideal para que predominen, del modo más descarado, las peores formas de feudalismo moderno."
  • "El hecho de que los españoles —o muchos españoles— sean católicos no quiere decir que sea la moral católica la moral nacional. Quizá la confusión tradicional en torno a esto, explica gran parte de nuestra ruina. No es a través del catolicismo como hay que acercarse a España, sino de un modo directo, sin intermediario alguno. El español católico no es por fuerza, y por el hecho de ser católico, un patriota. Siempre se han identificado los católicos con España, y no podían ni imaginar en serio que fuese posible la existencia de una idea nacional española, sino a través de la Iglesia. Ha habido en España un patriotismo religioso y un patriotismo monárquico, pero no un patriotismo directo, no un patriotismo popular surgido de las masas y orientado hacia ellas. No, camaradas, la moral nacional, la idea nacional como deber, ni equivale a la moral religiosa ni es contraria a ella. Es simplemente distinta, y alcanza a todos los españoles por el simple hecho de serlo, no por otra cosa que además sean."
  • "La única fuerza política que tiene en su programa la absoluta nacionalización de la tierra, es la nuestra."
  • "La tierra es de la nación. El campesino que la cultiva tiene derecho a su usufructo. El régimen de la propiedad agraria hasta hoy imperante ha sido un robo consentido y perpetrado por la monarquía y sus hordas feudales."
  • "He aquí esas dos palancas: una la idea nacional, la Patria como empresa histórica y como garantía de existencia histórica de todos los españoles; otra, la idea social, la economía socialista, como garantía del pan y del bienestar económico de todo el pueblo."
  • "La existencia de cientos y cientos de miles de trabajadores parados y el hecho de que enorme multitud de jóvenes españoles, de todas las clases y profesiones, se encuentran sin tarea firme y alegre, es, entre otros, uno de los síntomas que más contribuyen a empavorecer el drama actual de España."
  • "¿Vigorizar fuerzas averiadas? Nadie lo espere de nosotros. No pensamos contribuir a vigorizar otras consignas que las creadas por nosotros mismos. Y aludimos, al hablar así, a los esfuerzos que la generación española más joven hace ya, y hará cada día con más brío, por encontrar el camino de su propia liberación y el de la liberación nacional del país entero."
  • "Es ahora después de veinte años de régimen marxista, cuando el Gobierno de Stalin en el nuevo proyecto de Constitución soviética, ofrece justicia a las masas campesinas. Claro que nosotros ya sabemos la clase de justicia que se hará, pero justicia de tipo marxista, para los "buenos". Los demás, los que no sean "buenos camaradas", esos seguirán sufriendo los horrores de las prisiones rojas al mismo tiempo que presenciarán los saqueos de sus graneros, por parte de la burocracia bolchevique. Es de esta forma, por medio del terror, como en Rusia se somete al campesino."
  • "Sabemos, y así lo decimos al pueblo, que la República, como finalidad exclusiva, es un concepto infecundo. Tuvo hace un siglo carácter de lucha de clases, pues su triunfo equivalía al desahucio de los privilegios feudales, pero hoy es sólo cauce hacia victorias de tipo nacional y social. Por eso nosotros no nos identificamos ni conformamos con la primera victoria que supone la República y queremos un Estado republicano de exaltación hispánica y de estructura económica sindicalizada."
  • "Los núcleos más afectos a la Iglesia están invalidados; porque ésta, al fin, con tal de salvar ciertos intereses de cierto clero, pactará incluso con el demonio. Y los que conserven apego esencial a la Monarquía poseen el virus extranjerizante, antiespañol, que caracteriza a la dinastía borbónica."
  • "Así pues, todos los españoles en un mismo frente. Sin guerras civiles y suicidas de clases y partidos. Sin separatismos de ninguna clase. Todos compenetrados en una misma comunidad: en un Estado Nacional y Popular; «de» todo el pueblo y «para» todo el pueblo."
  • "La política separatista se propone realizar sus fines en tres etapas. Una, la actual, encaramándose a los puestos de influencia en Cataluña y desde ellos educar al pueblo en los ideales traidores. Otra, intervenir en la gobernación de España, en el Poder central, con el propósito firme y exclusivo de debilitar, desmoralizar y hundir la unidad de nuestro pueblo. Por eso decíamos hace quince días, que no hay que prestar sólo atención a lo que los catalanes pretendan y quieran para Cataluña, sino más aún a lo que pretendan y quieran para España. Su segunda etapa consistirá, pues, en debilitar nuestro ejército, esclavizar nuestra economía, enlazar a sus intereses las rutas internacionales, propulsar los nacionalismos de las regiones haciéndoles desear más de lo que hoy desean, lograr, en fin, que un día su voluntad separatista no encuentre en el pueblo hispánico, hundido e inerme, la más leve protesta. La tercera etapa, cumplida en el momento oportuno, consistirá en la separación radical."
  • "Si ganan las izquierdas tengo un noventa y nueve por ciento de posibilidades de que me vuelen la cabeza; si ganan las derechas, tendré que marcharme de España para vivir con dignidad."
  • "Vosotros, si os salváis, vais a quedar muy pocos. Y los que quedéis estaréis a merced de los arribistas y logreros, que acabarán por dominaros, y todo lo que se ha hecho por JONS y FE desaparecerá en la inundación."
    • Palabras de Ramiro Ledesma a los reos falangistas encarcelados junto a él en el penal de Ventas tras el estallido de la guerra civil.
  • "El fracaso del izquierdismo consiste en no haber podido desplegar sobre España, con ardor jacobino, una bandera nacionalista, popular y exasperada."
  • "En opinión nuestra muy firme, el motivo único de ese fracaso reside en que la República, el movimiento republicano de abril de 1931, no encarnó ni interpretó la suprema necesidad de España desde hace muchos decenios: Hacer su revolución nacional."
  • "España no ha hecho su revolución nacional moderna. Y desde siglos, su ruta es de declive. Sin nada, pues, que conservar, como no fuesen catástrofes, descensos. Se comprende que las capas conservadoras, las derechas, no hayan dado de sí una doctrina nacional operante y briosa. Para ello, hubiese sido necesaria la presencia en la Historia de España de un hecho triunfal, a partir del que se hubiesen ido sucediendo, aunque fuera con alternativas, los episodios victoriosos. Ese hecho, la revolución nacional española, no existe. Las revoluciones nacionales clásicas, en Europa, se compendian en estos nombres: Cronwell, Bonaparte (flor granada de la Revolución francesa), Bismarck y Cavour. Estos dos últimos, como unificadores. En nuestra época, es decir, en nuestros mismos días, las revoluciones nacionales se desarrollan también con éxito pasmoso. Véanse estos nombres que las representan: Mussolini, Kemal, Hitler y -¿por qué no?- Stalin."
  • "Nosotros somos nacionalistas, preocupados por el destino de España; y creemos que corresponde sólo al pueblo laborioso la defensa y la exaltación de España, no a grupos oligárquicos de privilegiados de la fortuna heredada... Nosotros somos antimarxistas y revolucionarios por creer precisamente al marxismo en una posición fracasada que escamotea la revolución nacional española."
  • "Quien no se sacrifica de alguna manera no es ni puede ser nacionalista ni patriota. Quien no acepta la idea de justicia para las masas populares y se opone a que la Patria busque para sostenerse los hombros de todo el pueblo no es ni puede ser patriota."
  • "No hay ni puede haber tragedia comparable a la de un pueblo que asiste a la desaparición histórica de su propia Patria. Y porque la balcanización de España supondría la esclavitud política y económica del pueblo por los vecinos más fuertes."
  • "No hay Estado eficaz sin revolución nacional previa que le otorgue la misión de iniciar o proseguir la marcha histórica de la Patria."
  • "Las revoluciones no se hacen solas, sino que requieren y necesitan hombres de temple, hombres revolucionarios. Nuestros grupos tienen que poseer mística revolucionaria, es decir, creencia firme en la capacidad de construcción, que sigue a las masas nacionales cuando éstas imponen y consiguen conquistar revolucionariamente a la Patria."
  • "Todo aquel que de espaldas a la nueva época se emocione ante la libertad política y no se pone al servicio incondicional de España es un individualista, un retrasado, un reaccionario, un cretino histórico. ¡Viva la disciplina colectiva!".
  • "Queda todavía aún más por hacer en pro de una auténtica y fructífera economía española, y es que el nuevo Estado torcerá el cuello al pavoroso y tremendo problema agrario que hoy existe. Mediante la expropiación de los terratenientes. Las tierras expropiadas, una vez que se nacionalicen, no deben ser repartidas, pues esto equivaldría a la vieja y funesta solución liberal, sino cedidas a los campesinos mismos, para que las cultiven por sí, bajo la intervención de las entidades municipales autónomas, y con tendencia a la explotación comunal o cooperativista."
  • "El pulpo del capitalismo extranjero continúa vorazmente chupando la poca savia de nuestra economía nacional. Despojo tras despojo, estruja y agota todas las posibilidades de rapiña. No se sacia con los suculentos dividendos ni con su influencia solapada en la política del Estado; aún interviene cerca del misérrimo trabajador español, exigiéndole servidumbres de tipo colonial."
  • "España debe reconocer el Gobierno ruso. Nosotros, enemigos radicales del Estado comunista, podemos expresar esta opinión con todo vigor y autoridad. Es inútil obstruir un hecho triunfante, como es el hecho ruso, y no comprendemos qué clase de temores impide a España llegar al reconocimiento ese."
  • "Nosotros oponemos a la economía comunista acusación de ineficacia. En cuanto trata de elevar los niveles de producción, se refugia en un capitalismo de Estado -véase la actual Rusia- y deriva a las normas industriales corrientes. No vemos la necesidad de romper todas las amarras para volver luego la cabeza e ingresar en la sistemática capitalista. Nosotros propugnamos la inserción de una estructura sindical en el Estado hispánico, que salve las jerarquías eminentes y garantice la prosperidad económica del pueblo."
  • "El pacifismo lo predican los poderosos porque asegura la permanencia de los tiranos en el poder."
  • "España debe reaccionar contra esta penetración extranjerizante que huele a polilla y trae como programa la desarticulación de nuestro pueblo. No hay que vacilar, y debe destruírsela de modo implacable."
  • "Nacemos con cara a la eficacia revolucionaria. Por eso no buscamos votos, sino minorías audaces y valiosas. Buscamos jóvenes equipos militantes, sin hipocresías frente al fusil y a la disciplina de guerra. Milicias civiles que derrumben la armazón burguesa y anacrónica de un militarismo pacifista. Queremos al político con sentido militar, de responsabilidad y de lucha."
  • "Es evidente que una de las finalidades de la revolución nacional es y tiene que ser la nacionalización de los trabajadores, es decir, su incorporación a la empresa histórica que España representa. Hay que extraer de la clase obrera luchadores revolucionarios y patriotas."
  • "Estamos cansados de ver pueblos que se llaman democracias estar tiranizados por grupos capitalistas sin escrúpulos o por fuerzas ocultas, cuyas cadenas no pueden romper o viven estólidamente esclavizados, con el flaco favor de creerse o llamarse democracias. Un Estado Nacional ha de poner sus frutos, sus azares, a la activa participación del pueblo."
  • "Es legítimo el afán interventor de los obreros en la marcha de las industrias. Ahora bien, el hecho de que asuman una función de esa índole les obliga al reconocimiento de unas finalidades económicas, a cuyo logro cooperan con sus decisiones y estudios. Porque es inútil engañarse: mientras predomine la economía capitalista, cuyo fin último no trasciende de los intereses de un individuo o de un trust, los Consejos obreros carecen de sentido."
    • La Conquista del Estado, n. 9, 9 - Mayo - 1931
  • "La primera visión clara del carácter de nuestra civilización industrial y técnica corresponde al marxismo. Nosotros lucharemos contra la limitación del materialismo marxista, y hemos de superarlo; pero no sin reconocerle honores de precursor muerto y agotado en los primeros choques."
  • "La economía industrial de los últimos cien años ha creado poderes e injusticias sociales frente a las que el Estado liberal se encuentra inerme. El nuevo Estado no puede abandonar su economía a los simples pactos y contrataciones que las fuerzas económicas libren entre sí."
  • "La sindicación de las fuerzas económicas será obligatoria, y en todo momento atenida a los altos fines del Estado. El Estado disciplinará y garantizará en todo momento la producción."
  • "La única misión que le podía corresponder a un Frente Popular, sería la de vigorizar con pulso jacobino la idea nacional de España y revolverse contra los poderes -sean quienes sean- que tienen puesto a nuestro pueblo los grilletes de la pobreza y de la ruina."
  • "El orden que necesitan los trabajadores no es, desde luego, el orden burgués, tiránico y despreciable, es el orden nacional, la disciplina nacional, sostenidos por el esfuerzo de los mismos trabajadores en beneficio de España y de su economía. Y repetimos que son los obreros, las masas pobres y laboriosas, quienes deben luchar por la existencia de una disciplina rígida y justa que someta y aplaste la arbitrariedad de los poderosos."
  • "El socialismo representa una trayectoria de gobierno fracasada en todos los países. Por dos razones: una, que su táctica conduce a todo menos a un régimen socialista; otra, y para nosotros la más esencial, que la eficacia económica que puede conseguir un régimen antiburgués la logran entusiasmos de tipo nacional, que suplantan la discordia de clases con una integración de elementos productores. Es el caso de las economías de Estado, a que se acercan con rara similitud el régimen bolchevista de Rusia y el fascista de Italia."

Citas sobre Ramiro Ledesma[editar]

  • "José Antonio Primo de Rivera no era un pensador; así, cuando quiso actuar en política tomó el programa de Ledesma Ramos, que le superaba mucho en talento".
  • "José Antonio Primo de Rivera se aplicaba el calificativo de intelectual, y todos sus biógrafos sucesivos adoptaron su propia definición; pero Ledesma Ramos fue con mucho un intelectual más serio, un pensador mas disciplinado".
    • Herbert R. Southworth, escritor, periodista e historiador estadounidense.
  • "No han matado a un hombre, han matado un entendimiento".
    • José Ortega y Gasset, tras conocer la noticia de su fusilamiento.
  • "Los "Discursos a la Juventud" de Ramiro Ledesma es un libro escrito en su gran parte en mayo de 1935, que ahora se reedita y amplía. Es un libro que tiene de todo, menos ortodoxia católica; es libro perfectamente laico, que denota un desconocimiento absoluto del verdadero pensamiento católico y una verdadera afrenta para cuantos virilmente se levantaron a luchar por Dios y por España; tiene afirmaciones que son intolerables ante la sangre de nuestros mártires y a la luz de las enseñanzas de la Iglesia."
    • Carta del Padre Teodoro Toni al cardenal Isidro Gomá (27-XI-1938)

Referencias[editar]