Félix Rodríguez de la Fuente

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Félix Samuel Rodríguez de la Fuente
«La cultura tecnológica está obligando al hombre a vivir en cárceles confortables, en inmensos laberintos sin horizontes, hechos de cemento, hierro y cristal».
«La cultura tecnológica está obligando al hombre a vivir en cárceles confortables, en inmensos laberintos sin horizontes, hechos de cemento, hierro y cristal».
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Félix Samuel Rodríguez de la Fuente (Poza de la Sal, Burgos; 14 de marzo de 1928 – m. Shaktoolik, Alaska; 14 de marzo de 1980) fue un pionero en España en la defensa de la naturaleza, y director de la serie El Hombre y la Tierra (1974-1980).

Citas[editar]

  • «Cada planta, cada animal, incluso cada complejo minero, cada paisaje, tiene su razón de ser. No están a nuestro alcance por puro azar o capricho, sino que forma parte de nosotros mismos. El hombre no es un ovni venido de una lejana galaxia; el hombre es un poema tejido con la niebla del amanecer, con el color de las flores, con el canto de los pájaros, con el aullido del lobo o el rugido del león»
    • Fuente:Asociación para la Defensa de la Naturaleza, WWF/ADENA [1]
  • «En cualquier caso, creo que la fusión de la actividad mental sobre todo la imaginativa con las experiencias directas, constituyen la base para poder no solo acercarnos a la comprensión de la realidad natural, sino también para poder describirla y, por tanto, hacer a todos partícipes de nuestra vivencia».
    • Fuente: Revista Muy Interesante [2]
  • «En la agreste infancia de la meseta burgalesa pedía a mis buenas niñeras del páramo que me contaran una historia de lobos, y con estas historias me dormía, arrullado por la seguridad de la casa, dulce y confortable».[2]
  • «En las raras ocasiones en que los esfuerzos que vengo realizando en defensa de los animales salvajes han llegado a fatigarme, me ha bastado pensar que la Naturaleza pertenece a los niños para reanudar mi batalla encaminada a la conservación de la fauna».[1]
  • «Estaba yo un día solo. Había pasado el águila real, y no solamente me había brindado uno de sus penetrantes vuelos de caza, sino que había estado describiendo las más fantásticas acrobacias en compañía de su pareja. ¡El águila! El macho y la hembra colgados en el cielo estuvieron como cinco o diez minutos, ¡quien sabe!... ¡Yo estaba prendado de sus alas!, ¡yo quería volverme pájaro!».[3]
    • Fuente: Divulgación y Cultura Científica Iberoamericana.
  • «Juntos formaremos un ejército defensor de los animales salvajes. Nos llamaremos "Los Linces" en honor al más bonito y escaso de nuestros carnívoros. Seremos guardas de nuestros campos y naturalistas estudiosos de nuestra fauna».
    • Fuente: Carta de bienvenida al Club de los Linces de Adena [4]
  • «La Catedral de León o las Pirámides de Egipto las podemos destruir cuando queramos, todo es cuestión de dinamita y reconstruirlas cuestión de tiempo; pero cuando desaparece una sola especie animal, la hemos perdido para siempre, porque crear sólo Dios puede hacerlo».[sin fuentes]
  • «La cultura tecnológica está obligando al hombre a vivir en cárceles confortables, en inmensos laberintos sin horizontes, hechos de cemento, hierro y cristal». [2]
  • «Pobre perdiz. Es un verdadero milagro que todavía podamos darnos el gustazo de escucharla cantar pinada en el risco, en el majano o en la piedra señera de nuestros pagos. Todo está contra ella. El pedrisco que la atollasca, el turbión que arregacha las tierras y arrastra los nidos, el trueno que enhuera las nidadas, las escopetas negras que no conocen veda, los herbicidas y las cosechadoras, el lámpico pastor de botella y la escardadora cuadrillera. Y luego, toda la picaresca del alar, del lazo, de la lanchuela y del correr a los perdigones hasta rendirles asfixiados. Y después el lagarto y el zorro. Y además los córvidos, una verdadera plaga desatada por nuestros campos; porque grajos y picadas son, hoy día, los peores enemigos de la perdiz».[sin fuentes]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]