Estanislao Zuleta

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Estanislao Zuleta
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Estanislao Zuleta (Medellín, Colombia, 3 de febrero de 1935 — Cali, Colombia, 17 de febrero de 1990) fue un filósofo, escritor y pedagogo colombiano célebre especialmente en el campo de la universidad a la cual dedicó toda su vida profesional. Es autor de numerosos escritos y conferencias sobre filosofía, economía, psicoanálisis y educación en toda su extensión, así como sobre análisis social e histórico de Colombia y América Latina. Fue además asesor de organizaciones como las Naciones Unidas, el Ministerio de Agricultura de Colombia, el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (Incora), del presidente Belisario Betancur Cuartas, colaborador de la revista Crisis de Medellín y recibió el Doctorado Honoris Causa de parte de la Universidad del Valle en 1980. La Fundación Estanislao Zuleta y la Corporación Cultural Estanislao Zuleta son las actuales promotoras del pensamiento y la obra de este intelectual colombiano.

Citas[editar]

  • «Se rompió la rutina de una amarga resignación y ahora puede brotar libremente una renovadora, una santa indignación. Y de la dispersión mecánica de nuestras vidas, en los dormitorios y puestos de trabajo, surge la comunidad, la asamblea que delibera, grita, teme y calcula».[sin fuentes]
  • «Ahora no es necesario aturdirse de fútbol y de alcohol, porque el pensamiento se ha vuelto interesante y útil y ha dejado de ser simple incremento del dolor de nuestras vidas que solo le agrega la conciencia de su insensatez».[sin fuentes]
  • «La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiesta de una manera tan clara como cuando se trata de imaginar la felicidad. Entonces comenzamos a inventar paraísos, islas afortunadas, países de cucaña. Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y, por tanto, también sin carencias y sin deseo, un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición. Metas afortunadamente inalcanzables, paraísos afortunadamente inexistentes».[1]
  • «Paradójicamente, el bachillerato es una educación al mismo tiempo muy elemental y muy especializada. Lo que se enseña en matemáticas o en geografía es, por una parte, muy elemental; tan elemental que cuando el estudiante termina sus estudios, ya no le sirve para nada práctico en la vida, ni en sus actividades educativas posteriores, cuando no suele ocurrir que olvide todo lo visto».[sin fuentes]
  • «La eficacia de la educación para preparar los futuros obreros, contabilistas, ingenieros, médicos o administradores, se mide por las habilidades que el individuo adquiera para realizar tareas, funciones u oficios dentro de un aparato burocrático o productivo. Su eficacia depende también del dominio de determinadas técnicas, poco importa que la realización de las tareas productivas coincida con los proyectos o expectativas del hombre que las realiza».[sin fuentes]
  • «Desde la niñez el individuo aprende a estudiar por miedo, a resolver problemas que a él no le interesan. El capital ha puesto bajo su servicio y control la iniciativa, la creatividad y la voluntad de los individuos».[sin fuentes]
  • «Desmontar la educación publica significaría desmontar las ilusiones, es el costo que están pagando por mantener esa ilusión. Gran parte de la educación pública es lo que le cuesta a la burguesía sostener la ilusión de la mayoría de la población de que su destino no está dado por su nacimiento sino que se debe o resulta de la adecuada utilización y aprovechamiento de las oportunidades que brinda el sistema a través de la educación».[sin fuentes]

Referencias[editar]