Antonio Cánovas del Castillo

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Antonio Cánovas del Castillo
«Con la Patria se está, con razón y sin ella...».
«Con la Patria se está, con razón y sin ella...».
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Antonio Cánovas del Castillo (n. Málaga; 8 de febrero de 1828 – m. Mondragón, Guipúzcoa; 8 de agosto de 1897) fue un político e historiador español. Presidente del Consejo de Ministros de España durante la mayor parte del último cuarto del siglo XIX.

Citas[editar]

  • «Con la Patria se está, con razón y sin ella...».
    • En un discurso parlamentario presumiblemente dado en 1882
  • "En política lo que no es posible es falso."
  • "La mala fe política es acaso más delictuosa que aquella que castigan los códigos en los negocios privados."
  • "No hay más alianzas que las que trazan los intereses ni nunca las habrá."
    • Fuente: diario El Mundo del 25 de enero de 2000.
  • "Nunca me enfado por lo que la gente me pide sino por lo que me niega."
  • "Para acabar con la insurrección en Cuba sólo hacen falta tres balas, una para Martí, otra para Maceo y otra para Gómez."
  • "Soy enemigo del sufragio universal; pero su manejo práctico no me asusta".
  • "Son españoles los que no pueden ser otra cosa."
    • Nota: en 1876, ante la dificultad de definir la nacionalidad española en un proyecto de constitución.
    • Fuente: según El porqué de los dichos de Iribarren fue una frase privada de Cánovas a Manuel Alonso Martínez, quien se lo contó a Luis Díaz Cobeña, y éste a Agustín González de Amezúa, quien la incluyó en su libro Un modelo de estadistas: el marqués de la Ensenada. Enseñanzas y comentarios, de 1917.
  • «Los negros en Cuba son libres; pueden contratar compromisos, trabajar o no trabajar, y creo que la esclavitud era para ellos mucho mejor que esta libertad que sólo han aprovechado para no hacer nada y formar masas de desocupados. Todos quienes conocen a los negros os dirán que en Madagascar, en el Congo, como en Cuba son perezosos, salvajes, inclinados a actuar mal, y que es preciso conducirlos con autoridad y firmeza para obtener algo de ellos. Estos salvajes no tienen otro dueño que sus propios instintos, sus apetitos primitivos. Los negros de Estados Unidos son mucho más civilizados que los nuestros: son los descendientes de razas implantadas en suelo americano desde hace varias generaciones, se han relativamente transformado, mientras que entre nosotros hay cantidad de negros venidos directamente de África y completamente salvajes. ¡Pues bien! vea incluso en los Estados Unidos como se trata a los negros: tienen unas libertades aparentes que se les permite utilizar dentro de ciertos límites. A partir del momento en que desean beneficiarse de todos sus pretendidos derechos de ciudadano, los blancos salen rápidamente a recordarles su condición y a colocarlos en su lugar. Creo saber que por otra parte, en Estados Unidos no hay un solo hombre de estado serio e influyente que desee realmente la independencia de Cuba, ya que se dan perfectamente cuenta que la isla de Cuba independiente se convertiría en una nueva República Dominicana, una segunda Liberia que se retrogradaría de la civilización a la anarquía. Si el ejército español abandonase Cuba, serían las ideas sensatas, fecundas, liberales, progresistas de Europa las que abandonarían este país que ha sido el más rico y el más próspero de la América española. Lo saben tan bien en Estados Unidos que los espíritus exaltados y «chovinos», que también los hay allí, cuando reclaman la independencia de Cuba, la reclaman con la condición de colocar inmediatamente esta gran isla bajo el protectorado de la República de Estados Unidos, que ejercería una policía rigurosa… Cuba no habría hecho más que cambiar de dueños.».
  • Nota: Entrevista concedida el 17 de noviembre de 1896 al periodista Gaston Routier del periódico francés Le Journal.
  • Fuente: [1].


Referencias[editar]