Antoine de Saint-Exupéry

De Wikiquote, la colección libre de citas y frases célebres.
(Redirigido desde «Antoine de Saint Exupery»)
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Antoine de Saint-Exupéry
«Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección».
«Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección».
Véase también
Wikipedia-logo.png Biografía en Wikipedia.
Commons-logo.svg Multimedia en Wikimedia Commons.
Wikisource-logo.svg Obras en Wikisource.
Wikidata-logo-en.svg Datos en Wikidata.
Esta página contiene citas de una persona fallecida hace 78 años.
Copyright maybe.svg Dependiendo de cómo se publicaran, pueden estar protegidas por derechos de autor. Deben usarse según las políticas de licencias de Wikiquote.

Antoine de Saint-Exupéry (Lyon, 29 de junio de 1900-costa de Marsella, 31 de julio de 1944) fue un escritor y aviador francés.

Citas[editar]

NOTA: Salvo en los casos que cuentan con referencia en español, la traducción de las citas incluidas en esta sección es propia del usuario que las aporta.

  • «Aquel que quiere viajar feliz, debe viajar ligero».[4]
  • «El amor es lo único que crece cuando se reparte».[5]
  • «Es mucho más difícil juzgarse a uno mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte correctamente serás un verdadero sabio».[8]
  • «Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua».[13]
  • «Llegas a ser responsable para siempre de aquellos que has domesticado».[14]
  • «No heredamos la Tierra de nuestros antepasados. La legamos a nuestros hijos».[16]
  • «Ser necio de nacimiento es una enfermedad incurable».[18] [necesita contexto y fuente original]

Citas por obras[editar]

Correo del Sur[editar]

  • «Solamente del misterio se tiene miedo. Es necesario que desciendan a este pozo oscuro, y suban, y digan que no han encontrado nada».[20]

El principito[editar]

Página principal: El principito
  • «No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos».
    • Contexto: «He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos».[21]
  • «Hace seis años ya que mi amigo se fue con su cordero y si trato de describirlo es con el fin de no olvidarlo. Es triste olvidar a un amigo. No todo el mundo ha tenido un amigo» [22]
  • «Pero desgraciadamente, yo no sé ver los corderos a través de las cajas. Soy, un poco, como las personas mayores. He debido envejecer» [23]
  • «A veces no hay inconveniente en dejar para más tarde el trabajo a realizar. Pero tratándose de baobabs podría ser una catástrofe» [24]
  • «—Un día vi ponerse el sol, ¡43 veces! Y un poco más tarde añadías:

—¿Sabes?... cuando uno está demasiado triste, le gusta ver la puesta del sol...
—¿Entonces, el día de las 43 veces estabas tan triste?
Pero el principito no respondió.» [25]

  • «—Conozco un planeta, donde hay un señor color carmesí. Nunca ha olido una flor, nunca ha visto una estrella, nunca ha querido a nadie. No ha hecho otra cosa más que sumas. Y todo el día se lo pasa repitiendo como tú: ¡Yo soy un hombre serio! ¡Yo soy un hombre serio! Y esto le hace sentirse orgulloso, pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!» [26]
  • «Y si yo conozco una flor única en el mundo, que no existe en ningún lado más que en mi planeta y que un corderito puede aniquilarla una mañana sin ni siquiera darse cuenta de ello, ¡¿es que ésto no es importante?!» [27]
  • «—Si alguien ama una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones y millones de estrellas, basta que la mire para ser dichoso. Puede decirse: "Mi flor está allí, en alguna parte..." Pero si el cordero se come a la flor, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran bruscamente.» [28]
  • «¡No supe comprender nada, entonces! Debí juzgarla por sus actos y no por sus palabras. Ella me perfumaba, me iluminaba. ¡Jamás debí huir de allí! Hubiera adivinado su ternura que ocultaban sus astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla» [29]
  • «Él no sabía que para los reyes el mundo está simplificado, todos los hombres son súbditos.» [30]
  • «Si yo ordenará, decía frecuentemente, si yo ordenara a un general que se transformará en ave marina y el general no me obedeciese, no sería culpa del general sería mi culpa.» [31]
  • «Sólo hay que exigirle a cada uno lo que cada uno puede dar, continuo el rey. La autoridad reposa primeramente en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, el pueblo hará una revolución. Tengo derecho a exigir obediencia, porque mis órdenes son razonables» [32]
  • «—¡Ah! ¡Ah! ¡un admirador viene a visitarme! gritó de lejos el vanidoso al percibir al principito. Ya que para los vanidosos todos los demás hombres son admiradores.» [33]
  • «Pero el vanidoso no le oyó. Los vanidosos no oyen más que las alabanzas.» [34]
  • «Puede ser que éste hombre sea absurdo. Sin embargo, es menos absurdo que el rey, el vanidoso, el hombre de negocios y el bebedor. Por lo menos su trabajo tiene algún sentido. Cuando alumbra su farol, es como si hiciera nacer una estrella de más o una flor y cuando lo apaga es como si durmiera la flor o la estrella. Es una ocupación muy bonita y por ser bonita es verdaderamente útil.» [35]
  • «Este hombre será despreciado por los otros, por el rey, por el vanidoso. por el bebedor. por el hombre de negocios. Sin embargo, es el único que no me parece ridículo, quizás porque se ocupa de otra cosa y no se sí mismo.» [36]
  • «! ¿Dónde están los hombres?, preguntó por fin, el principito. Se está muy solo en el desierto...

—También se está solo entre los hombres, dijo la serpiente.» [37]

  • «Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Eso es muy triste! ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me hayas domesticado! El trigo, que es dorado, me hará acordarme de ti y me gustará el ruido del viento entre el trigo» [38]
  • «—Sólo los niños saben lo que buscan dijo el principito. Pierden tiempo con una muñeca de trapo, y esta se vuelve tan importante que, si se la quitan, lloran...» [39]
  • «—Es bueno haber tenido un amigo, incluso si se va uno a morir. Yo estoy contento d haber tenido un amigo zorro...» [40]
  • «—Las estrellas son bellas, por una flor que no se ve...» [41]
  • «—Los hombres de tu tierra, dijo el principito, cultivan cinco mil rosas en un jardín... y no encuentran lo que buscan...

—No lo encuentran, conteste...
—Y, sin embargo, lo que buscan podrían encontrarlo en una sola rosa. o en un poco de agua...» [42]

  • «Me quedé helado, de nuevo, por un sentimiento de algo irreparable y comprendí que no podía soportar la idea de no volver a oír nunca aquella risa. Era, para mí, como una fuente en el desierto.» [43]
  • «—Las estrellas no son la misma cosa para todos. Para los que viajan las estrellas son guías. Para otros no son más que pequeñas lucecitas. Para los sabios, las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios eran oro. Pero todas esas estrellas no dicen nada... Tú tendrás estrellas como nadie ha...

—¿Qué quieres decir?
—Cuando por las noches, mires el cielo, sabrás que en una de aquellas estrellas estaré yo, riendo, entonces será para tí como si todas las estrellas riesen. ¡Tu tendrás estrellas que saben reír!» [44]

  • «Otras veces me digo: "Alguna que otra vez uno se distrae. ¡Y, eso basta! Si alguna noche ha olvidado el fanal, o bien el cordero ha salido por la noche sin hacer ruido..." Entonces los cascabeles se convierten en lágrimas» [45]

Tierra de hombres[editar]

  • «A veces en el silencio de la noche, todos sus recuerdos le eran devueltos con la plenitud de una canción de infancia... En la soledad, nadie escapa a los recuerdos».[46]
  • «La experiencia nos enseña que amar no significa en absoluto mirarnos el uno al otro, sino mirar juntos en la misma dirección».[47]
  • «Parece que la perfección no se logra cuando no hay nada más que agregar, sino cuando no hay nada más que quitar».
    • En el original: «Il semble que la perfection soit atteinte non quand il n'y a plus rien à ajouter, mais quand il n'y a plus rien à retrancher».[48]

Vuelo nocturno[editar]

  • «Una victoria debilita un pueblo, una derrota despierta uno nuevo».[49]

Referencias[editar]

  1. Señor (1997), p. 46.
  2. Palomo (2013), p. 32.
  3. Ortega (2013), p. 287.
  4. Ortega (2013), p. 4164.
  5. Palomo (2013), p. 41.
  6. Señor (1997), p. 10.
  7. Ortega (2013), p. 2425.
  8. Palomo (2013), p. 177.
  9. Señor (1997), p. 231.
  10. Albaigès (1997), p. 343.
  11. Albaigès (1997), p. 202.
  12. Palomo (1997), p. 157.
  13. Palomo (2013), p. 27.
  14. Señor (1997), p. 95.
  15. Ortega (2013), p. 3627.
  16. Señor (1997), p. 221.
  17. Señor (1997), p. 325.
  18. Señor (1997), p. 400.
  19. Palomo (2013), p. 132.
  20. Albaigès (1997), p. 529.
  21. Saint-Exupéry, (1973), p. 87. [Cap. 21].
  22. Saint-Exupéry, (1943), p. 18. [Cap. 4].
  23. Saint-Exupéry, (1943), p. 19. [Cap. 4].
  24. Saint-Exupéry, (1943), p. 23. [Cap. 5].
  25. Saint-Exupéry, (1943), p. 25. [Cap. 6].
  26. Saint-Exupéry, (1943), p. 27. [Cap. 7].
  27. Saint-Exupéry, (1943), p. 27. [Cap. 7].
  28. Saint-Exupéry, (1943), p. 27. [Cap. 7].
  29. Saint-Exupéry, (1943), p. 32. [Cap. 8].
  30. Saint-Exupéry, (1943), p. 34. [Cap. 10].
  31. Saint-Exupéry, (1943), p. 37. [Cap. 10].
  32. Saint-Exupéry, (1943), p. 38. [Cap. 10].
  33. Saint-Exupéry, (1943), p. 41. [Cap. 11].
  34. Saint-Exupéry, (1943), p. 42. [Cap. 11].
  35. Saint-Exupéry, (1943), p. 48. [Cap. 14].
  36. Saint-Exupéry, (1943), p. 51. [Cap. 14].
  37. Saint-Exupéry, (1943), p. 58. [Cap. 17].
  38. Saint-Exupéry, (1943), p. 67. [Cap. 21].
  39. Saint-Exupéry, (1943), p. 73. [Cap. 22].
  40. Saint-Exupéry, (1943), p. 75. [Cap. 24].
  41. Saint-Exupéry, (1943), p. 75. [Cap. 24].
  42. Saint-Exupéry, (1943), p. 79. [Cap. 25].
  43. Saint-Exupéry, (1987), p. 84. [Cap. 26].
  44. Saint-Exupéry, (1987), p. 85. [Cap. 26].
  45. Saint-Exupéry, (1987), p. 91. [Cap. 27].
  46. Obras Completas, Editorial Plaza y Janés 1967, p. 268.
  47. Obras Completas, Editorial Plaza y Janés 1967, p. 324.
  48. Theodore Besterman, ed. (1982). Studies on Voltaire and the Eighteenth Century. Institut et musée Voltaire. p. 7. 
  49. Albaigès (1997), p. 575.

Bibliografía[editar]

  • Albaigès Olivart, José María y M. Dolors Hipólito (1997). Un siglo de citas. Planeta.  ISBN 8423992543.
  • Ortega Blake, Arturo (2013). El gran libro de las frases célebres. Penguin Random House Grupo Editorial, México. ISBN 6073116314, 9786073116312. En Google Libros.
  • Saint-Exupéry, Antoine de (1973). El principito. Alianza, 3.ª ed. (trad: Bonifacio del Carril.  ISBN 8420613487.
  • Saint-Exupéry, Antoine de (1987). El principito. Gomez Gomez Hnos. Editores, 3.ª ed. (trad: Marie Olaire Julien Corora. .