Leyes de Manu

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El Manu Smriti (en sánscrito मनुस्मृति) —también llamado Mānavá śāstra dharma y Manu Samhitā, traducido como Leyes de Manu— se considera un texto importante de la ley hindú y de la sociedad antigua de la India.

Según el texto, esas doctrinas fueron dictadas por el sabio Manu (quien en el hinduismo es el antepasado común de toda la humanidad) a los rishis que le habían pedido que los iluminara acerca de ese tema. Algunos historiadores creen que el texto fue escrito alrededor del año 200 a. C., bajo el reinado de Pusyamitra Sunga, del clan Sangha, quien persiguió a los budistas y los echó de la India.

Las Leyes de Manu son uno de los 18 smritis del Dharma śāstra y es parte de la literatura shruti. Contiene 2031 (o 2648) versos, divididos en 18 capítulos, que presentan reglas y códigos de conducta que debían ser aplicados por los individuos y la sociedad.

Citas de las Leyes de Manu[editar]

Acerca de la mujer[editar]

  • 3.21 a 3.34: En orden de religiosidad, hay ocho tipos de matrimonio: brahma (consentimiento mutuo entre el hombre y la niña), deva (una hija ricamente adornada se regala a un sacerdote en un gran sacrificio), arsha (la niña se regala al hombre para cubrir una deuda), prajapathi (consentimiento mutuo entre los padres), asura (sobornando al padre de la niña), gandharva (relación sexual debido al deseo), rakshasa (rapto a la fuerza de la niña) y pisacha (la niña esta alcoholizada, dormida o es retardada mental).
  • 3.45: Que [el marido] copule a su esposa en el momento adecuado y se satisfaga en ella. Que la copule con deseo [cualquier día] excepto los parvan.
  • 3.46: El periodo natural de la mujer son dieciséis noches, incluyendo los cuatro días manchados, que son censurados por los virtuosos.
  • 3.47: Aparte de esos primeros cuatro días, el día undécimo y el decimotercero son prohibidos. Las noches restantes se recomiendan.
  • 3.48: Los días pares se conciben varones, y los días impares se conciben niñas. Por eso un hombre que quiera tener hijos varones debe copular a su esposa los días pares.
  • 3.49: Un hijo varón se produce debido a que hay mayor cantidad de secreción masculina. Una hija mujer se produce debido a una mayor cantidad de secreción femenina. Si ambas secreciones fueran iguales, se producirá un hermafrodita, o mellizos varón y hembra. La concepción fallará si ambos cónyuges son débiles o si generan poca cantidad de secreción.
  • 3.50: El hombre que evita a la mujer en las seis noches prohibidas y en las ocho restantes [no fértiles], pertenece a la orden brahmachari [estudiante célibe], no importa a qué orden pertenezca.
  • 3.51: Ningún padre que conozca [la ley] debe tomar la mínima propina por dar en matrimonio a su hija; porque un hombre que por avaricia toma una dote, es un vendedor de su descendiente.
  • 3.55: La mujer debe ser cuidada por su padre, por su hermano, por su esposo y por los hermanos de su esposo. En otras palabras, deben hablarle dulcemente y proveerle comida, buena ropa y adornos, y así mantenerla contenta. Los hombres que quieran conseguir una gran prosperidad y felicidad nunca deben hacer sufrir a una mujer.
  • 9.3: [A la mujer,] el padre la debe proteger en la infancia, el esposo en la juventud y los hijos varones en la vejez: a la mujer nunca se le debe dar independencia.
  • 9.4: Recriminable es el padre que no la da [a su hija en matrimonio] en el momento adecuado; recriminable es el esposo que no la copula; y recriminable es el hijo que no la protege después de que el esposo se ha muerto.
  • 9.13: Las seis causas de la ruina de una mujer son: frecuentar personas malas, separarse de su esposo, vagabundear, dormir, beber y habitar en la casa de otros hombres.
  • 9.14: La mujer no se preocupa por la belleza, ni su atención está fija en la edad. [Sólo piensa:] “Es un hombre”, y se entrega al atractivo y al feo.
  • 9.15: Debido a su pasión por los hombres, debido a su temperamento mutante, debido a su naturaleza cruel, la mujer se vuelve desleal hacia su marido, no importa cuánto él la haya mantenido en este [mundo].
  • 9.16: Conociendo su disposición —la cual el Señor de las criaturas le confirió en la creación para que fuera así—, el hombre debe esforzarse al máximo por protegerla.
  • 9.17: Manu le asignó a la mujer cama, asiento, adornos, deseos impuros, rabia, deshonestidad, malicia y mala conducta.
  • 9.18: La mujer no puede realizar rituales con las Escrituras, así lo dice la ley. La mujer no tiene fuerza ni Escrituras, y es falsa: esa es una regla fija.
  • 9.30: Pero por la deslealtad contra su marido una esposa es censurada entre los hombres y reencarnará como chacal, atormentada por enfermedades, el castigo por su pecado.
  • 9.33: Por la tradición sagrada la mujer se considera el suelo y el hombre es la semilla; la producción de todos los seres corpóreos [tiene lugar] mediante la unión de la semilla con el suelo.
  • 9.35: Al comparar la semilla con el receptáculo [de la semilla], se considera que la semilla es más importante, porque el producto de todos los seres creados es marcado por las características de la semilla solamente.
  • 9.40: No puede suceder que se siembre una [semilla] y se produzca otra planta: cualquiera sea la semilla que se siembre, esa planta nacerá.
  • 9.41: Un hombre prudente y bien entrenado, que conoce el Veda y sus angas [partes] y desea una larga vida, no debe copular a la mujer de otro.
  • 9.43: La flecha que se clava en la herida de una bestia cazada por otro cazador se ha lanzado en vano. Asimismo la semilla sembrada en lo que pertenece a otro, se perderá.
  • 9.59: La mujer autorizada puede obtener el hijo deseado con su cuñado u otro sapinda del marido [fallecido].
  • 9.60: El hombre señalado para la viuda deberá copularla de noche, en silencio, y apropiadamente untado con mantequilla clarificada. Puede tener un hijo, no dos.
  • 9.62: Una vez que el propósito de la autorización de la viuda se ha obtenido, el cuñado y la viuda deben comportarse como un padre con una nuera.
  • 9.63: Los que se desvíen de la regla y actúan el deseo carnal, ambos se vuelven descastados, como quien copula a una nuera o a su propio guru.
  • 9.74: Un hombre que deba viajar, sólo puede partir si antes asegura el mantenimiento económico de su esposa, ya que si una mujer se encuentra en aprietos, se corrompe.
  • 9.75: Si el esposo se fue de viaje después de proveer a la esposa, ella debe guardar austeridades en su vida cotidiana. Pero si él partió sin dejar provisiones, ella puede mantenerse mediante algún trabajo manual intachable.
  • 9.76: Si el esposo se fue lejos debido a algún deber religioso, la esposa debe esperarlo ocho años. Si se fue por conocimiento o fama, seis años. Si se fue por placer, tres años.
  • 9.77: Que el marido aguante a una esposa que lo odia, pero después prívela de lo que a ella le pertenecía y deje de copularla.
  • 9.78: Debe ser abandonada tres meses y privada de sus adornos y muebles la mujer que es irrespetuosa, adicta al sexo, borracha o enferma.
  • 9.79: Pero aquella que es irrespetuosa contra un marido que perdió su casta, que es enfermo mental, eunuco, tiene disfunción eréctil o está afligido por alguna enfermedad [la cual es un castigo por sus pecados], la mujer no debe ser privada de sus pertenencias.
  • 9.80: En cualquier momento puede ser reemplazada una esposa que bebe alcohol, que es maleducada, maliciosa, derrochadora, rebelde, o que está enferma.
  • 9.81: Una mujer estéril puede ser reemplazada después de ocho años; una mujer a la que se le mueren todos los hijos, después de diez años; una que sólo produce hijas mujeres, después de once años; pero la que es irrespetuosa puede ser reemplazada sin esperar.
  • 9.82: En cambio si una mujer enferma fuera amable y virtuosa, puede ser reemplazada por su propio consentimiento, y nunca debe ser deshonrada.
  • 9.83: Una esposa que al ser reemplazada y abandonada, se va enojada del hogar, debe ser confinada instantáneamente o echada de su casa paterna.
  • 9.92: Si mujer que elige marido [en vez de que se lo elijan a ella] no debe llevarse consigo los adornos que le regalaron su padre, su madre o sus hermanos. Si se los lleva, comete robo.
  • 9.94: Un hombre de 30 años debe casarse con una niña de 12 que le guste. Un hombre de 24 con una niña de 8 años de edad. Si sus deberes se lo impidieran se debe casar antes.
  • 9.104: Después de la muerte del padre, los hermanos reunidos se pueden dividir en partes iguales la propiedad paterna. Pero no pueden hacerlo mientras el padre vive.
  • 9.105: El hijo mayor se puede quedar con todo lo del padre. Los demás pueden vivir bajo él, tal como si él fuera el padre.
  • 9.106: Al nacer su primer hijo varón, un hombre se puede llamar padre de un hijo, y se libera de su deuda con los pitris [antepasados]. Por eso ese hijo es merecedor de recibir toda la herencia.
  • 9.107: A través de ese hijo el padre se aseguró la inmortalidad, fue concebido por la ley. El resto de los hijos son producto de la lujuria.
  • 9.225: Deben ser exiliados los hombres crueles, que poseen una ocupación prohibida, los vendedores de licor, los jugadores de dados, los bailarines, los cantantes y los que pertenecen a otra religión.

Acerca de las castas[editar]

  • 9.229: Un kshatriya, vaisya y un sudra que no pudieran pagar una multa [por jugar a los dados], pagarán con trabajo. Un brāhmana en cambio pagará en cuotas.
  • 9.230: A una mujer, niño, retardado mental, pobre o enfermo, el rey le suministrará castigo corporal con un látigo, un palo, una caña, una soga o similares.
  • 9.235: Comete mahapataka (pecado mortal) el que mata a un brāhmana, el que bebe súrā [probablemente cerveza], el que roba [a un brāhmana] y el que mancilla la cama del guru [copula con la esposa del maestro espiritual].
  • 9.236: Si no realizan prayaśchita [penitencia], esos cuatro deben recibir castigo corporal y multas de acuerdo con la ley.
  • 9.237: Al que profanó la cama del guru, se le debe imprimir [con un hierro al rojo] una vulva; al que bebió cerveza, la marca de un bar; al que robó, una huella de perro; y al que mató a un brāhmana, se le marcará con el dibujo de un cadáver.
  • 9.243: El rey virtuoso debe tomar todas las propiedades del pecador, pero sin codicia. Si las toma con codicia, queda manchado por el pecado grave.
  • 9.248: Pero el rey debe infligir a un sudra que intencionadamente causó dolor a los brāhmanas, varios [tipos de] castigo corporal que causen terror.
  • 9.249: Cuando un rey castiga a un inocente, su culpa se considera tan grande como si hubiera dejado libre a un criminal; pero [adquiere] mérito cuando castiga [justamente].
  • 9.251: Un rey que así cumple sus deberes de acuerdo con la justicia, puede buscar conquistar pueblos que aún no ha conquistado, y proteger a los que ha ganado.
  • 9.258: Aquellos que aceptan sobornos, los engañadores y sinvergüenzas, jugadores, los que viven enseñando [la realización de] ceremonias rituales, los hipócritas mojigatos y los adivinos,
  • 9.259: Los oficiales de alto rango y médicos que actúan impropiamente, los hombres que se mantienen mostrando su talento en las artes, y las prostitutas inteligentes,
  • 9.260: Aquellos que se muestran abiertamente, y los que caminan disfrazados, los no arios que usan las marcas características de los arios, deben considerarse espinas.
  • 9.261: Habiéndolos detectado —por medio de personas leales que, disfrazadas, [pretendan] seguir las mismas ocupaciones—, y por medio de espías con distintos disfraces, debe causar que cometan [crímenes] y traerlos bajo su poder.
  • 9.262: Luego de causados los crímenes, que ellos hayan causado mediante varias acciones, para ser proclamados de acuerdo con los hechos, el rey debe castigarlos debidamente de acuerdo con la fuerza y los delitos de ellos.
  • 9.263: Porque la maldad de los inicuos ladrones, que secretamente merodean por este mundo, no pueden ser restringido excepto por el castigo.
  • 9.264: los lugares de reunión, las casas donde se distribuye agua o se venden panes, los prostíbulos, las tabernas, los negocios de vituallas, los cruces de calles, los árboles bien conocidos, los festivales, los lugares de juego y las salas de concierto,
  • 9.265: Los jardines antiguos, los bosques, los negocios de artesanos, casas vacías, los jardines naturales y artificiales,
  • 9.266: Esos y otros lugares parecidos, el rey debe hacer que se vigilen por compañías de soldados, tanto estacionarios como patrullando, y por espías para mantener lejos a los ladrones.
  • 9.267: Por medio de sagaces ladrones reformados, que se asocien con esos [ladrones], los sigan y conozcan sus variadas maquinaciones, él [el rey] debe detectarlos y destruirlos.
  • 9.268: Con el pretexto de [ofrecerles] varios regalos, de presentarlos ante brāhmanas, o de mostrarles hazañas de fuerza, los [espías] deben hacerlos capturar [por los policías].
  • 9.269: A aquellos que no vengan, y aquellos que sospechen de los antiguos [ladrones empleados por el rey], el rey debe atacarlos y matarlos junto con sus amigos, familiares y conexiones.
  • 9.270: Un rey justo no debe matar a un ladrón [a menos que lo descubra] con los bienes robados. A él, con los bienes robados y los implementos [de robo], sin duda debe matarlo.
  • 9.271: A aquellos que en los pueblos le dan comida a los ladrones o les dan lugar para dormir, debe ser matado.
  • 9.276: Al ladrón que hurta en las casas de noche, el rey debe cortarle las manos, y empalarlo con una estaca puntiaguda.
  • 9.277: Al primer robo se le deben amputar dos dedos. Al segundo, una mano y un pie. Al tercer robo, el ladrón debe sufrir la muerte.
  • 9.279: El que rompe un tanque de agua debe ser ahogado hasta morir, o matado con algún otro castigo mortal. O puede arreglar el daño, y después hacerle pagar una pena máxima.
  • 9.280: Los que roban del almacén del rey, de una armería o de un templo, y roban caballos, elefantes o carros, se los debe matar sin vacilación. 9.280
  • 9.291: Se debe mutilar al que vende semillas que no lo son, al que desentierra semillas plantadas y al que destruye los límites entre las tierras.
  • 9.292: El orfebre que actúa deshonestamente es la más nociva de las espinas: el rey debe hacerlo cortar en pedazos con cuchillas.
  • 9.304: Así como Indra envía copiosas lluvias durante los cuatro meses de la estación lluviosa, así debe el rey, tomando el oficio de Indra, llover beneficios sobre su reino.
  • 9.305: El rey se parece al Sol. Porque así como el sol durante ocho meses se lleva el agua con sus rayos, asimismo el rey debe llevarse la riqueza de todos en su reino.
  • 9.306: El rey es como el viento. Porque así como el viento entra en todos los seres vivos, el rey lo penetra todo a través de su policía secreta.
  • 9.313: Pero el rey, aunque haya caído en la más profunda de las agitaciones, nunca debe provocar la ira de un brāhmana; porque un brāhmana, si se enoja, instantáneamente lo destruirá al rey con todo su ejército y sus vehículos.
  • 9.314: ¿Quién puede escapar de la destrucción si provoca la ira de aquel por quien el fuego fue creado para consumir todas las cosas, por quien el océano fue creado inabarcable [imbebible] y por quien la Luna se adelgaza y vuelve a crecer?
  • 9.315: ¿Quién puede prosperar, si insulta a quienes pueden crear otro mundo y otros guardianes de los mundos, y que puede privar a los dioses de sus moradas divinas?
  • 9.316: ¿Qué hombre deseoso de vida, lastimaría a aquellos que mantienen los mundos y a quienes los dioses deben su existencia, aquellos cuya riqueza es el Veda?
  • 9.317: Un brāhmana —no importa si erudito o ignorante— es una gran divinidad, tal como el fuego —ya sea que arda o que sea brasa— es una gran divinidad.
  • 9.318: El fuego brillante no se contamina incluso cuando crema un cadáver; y cuando se le presentan oblaciones en los sacrificios de fuego, vuelve a crecer poderosamente.
  • 9.319: Así, aunque un brāhmana se ocupe en trabajos nimios, debe ser honrado de todas las maneras, porque es una gran deidad.

Reglas universales de conducta[editar]

  • 6.46: Piensa bien antes de actuar, habla de acuerdo con la verdad, mira por dónde caminas y filtra el agua que has de beber.

Citas sobre las Leyes de Manu[editar]