Henri-Frédéric Amiel

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Henri-Frédéric Amiel
«No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo».
«No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo».
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Henri-Frédéric Amiel (Ginebra; 27 de septiembre de 1821 – ibid.; 11 de mayo de 1881) fue un filósofo y moralista suizo.

Citas[editar]

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ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZReferenciasBibliografía

A[editar]

  • «Adular para reinar es la práctica de los cortesanos de todos los despotismos y de los bufones de todos los tiranos».[1][2]

C[editar]

  • «Con la satisfacción: toda necesidad se calma y todo vicio crece».[3]
  • «Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena».[2]
  • «Cuando mi amigo está infeliz, voy a su encuentro; cuando está feliz, espero que me encuentre».[2]
  • «Cuanto más se ama, más se sufre».[2]
  • «Cuanto más vacío está un corazón, tanto más pesa».[2]
  • «Cuesta mucho trabajo que la libertad vuelva a la franca unidad del instinto».[2]

D[editar]

  • «Dime lo que crees ser y te diré lo que no eres».[2]

E[editar]

  • «El amor es el olvido del yo».[4]
  • «El cielo, el infierno y el mundo entero, están en nosotros».[2]
  • «El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: negar nuestros deseos o cumplirlos plenamente».[2]
  • «El hombre se eleva por la inteligencia, pero no es hombre más que por el corazón».[2]
  • «El sitio donde más florece el optimismo es el manicomio».[2]
  • «El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos».[2]
  • «El misterio nos asedia, y justamente lo que vemos y hacemos todos los días es lo que oculta la mayor suma de misterios».[2]

H[editar]

  • «Hacer con soltura lo que es difícil a los demás, he ahí la señal del talento; hacer lo que es imposible al talento, he ahí el signo del genio».[6][2]
  • «Hacer lo que es imposible para el talento es la prueba del genio».[7]

J[editar]

  • «Jamás hay que discutir con un superior, pues se corre el riesgo de tener razón».[2]

L[editar]

  • «La crítica convertida en sistema es la negación del conocimiento y de la verdadera estimación de las cosas».[2]
  • «La duda en el amor acaba por hacer dudar de todo».[8][2]
  • «La inconstancia lo echa todo a perder; no deja que ninguna simiente germine».[2]
  • «La indiferencia ante los problemas morales es la enfermedad de las clases ilustradas».[9]
    • Fuente: Journal (diario), 26 de octubre de 1870.
  • «Lo inacabado no es nada».[2]
  • «Lo que gobierna a los hombres es el miedo a la verdad».[11][2]

M[editar]

  • «Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello».[2]
  • «Morir desilusionado es la mayor de las aflicciones».[2]

N[editar]

  • «No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo».[2]

Q[editar]

  • «¿Qué es un espíritu cultivado? Es el que puede mirar las cosas desde muchos puntos de vista».[2]
  • «Quien no acepta el arrepentimiento no acepta la vida».[12]

S[editar]

  • «Se entiende a las mujeres como se entiende el lenguaje de los pájaros: por intuición o de ninguna manera».[2]
  • «Ser útil, no como desees, sino como puedas. Ese es nuestro deber».[13]
  • «Si existe algún conflicto entre el mundo natural y el moral, entre la realidad y la conciencia, la conciencia es la que debe llevar la razón».[2]
  • «Sin pasión, el hombre sólo es una fuerza latente que espera una posibilidad, como el pedernal el choque del hierro, para lanzar chispas de luz».[2]

T[editar]

  • «Toda necesidad se calma y todo vicio crece con la satisfacción».[2]
  • «Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos».[2]

U[editar]

  • «Un error es tanto más peligroso cuanta más cantidad de verdad contenga».[2]
  • «Una burbuja de aire en la sangre, una gota de agua en el cerebro, bastan para que el hombre se desquicie».[2]
  • «Una religión sin misticismo es como una rosa sin perfume».[2]

V[editar]

  • «Vivimos mientras nos renovamos».[2]

Referencias[editar]

  1. Ortega (2013), p. 78.
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 2,12 2,13 2,14 2,15 2,16 2,17 2,18 2,19 2,20 2,21 2,22 2,23 2,24 2,25 2,26 2,27 2,28 2,29 2,30 2,31 2,32 2,33 2,34 2,35 2,36 2,37 2,38 Amate (2017), pp. 34-7.
  3. Palomo (2013), p. 210.
  4. Palomo (2013), p. 39.
  5. Palomo (2013), p. 86.
  6. Palomo (2013), p. 140.
  7. Ortega (2013), p. 1888.
  8. Ortega (2013), p. 1338.
  9. Goicoechea (1952), p. 245.
  10. Palomo (2013), p. 158.
  11. Señor (1997), p. 545.
  12. Ortega (2013), p. .
  13. Ortega (2013), p. 1085.

Bibliografía[editar]

  • Amate Pou, Jordi. Paseando por una parte de la Historia: Antología de citas. Ed. Caligrama, 2017; ISBN 9788417321871.
  • Goicoechea, Cesáreo (1952). Diccionario de citas. Labor. 
  • Ortega Blake, Arturo. El gran libro de las frases célebres. Penguin Random House Grupo Editorial. México, 2013. ISBN 6073116314, 9786073116312. (En Google Books.)
  • Señor, Luis (1ª ed. 1997 / 2017). Diccionario de citas. Espasa Calpe.  ISBN 8423992543.