Edith Stein

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Edith Stein
«La nación tiene necesidad no sólo de lo que tenemos, sino también de lo que somos».
«La nación tiene necesidad no sólo de lo que tenemos, sino también de lo que somos».
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Edith Stein, llamada Santa Teresa Benedicta de la Cruz O.C.D. (Breslavia, Alemania —hoy Polonia— 12 de octubre de 1891 - Auschwitz, 9 de agosto de 1942), filósofa, mística, religiosa carmelita, mártir y santa alemana de origen judío. Es copatrona de Europa.

Citas[editar]

  • «La nación tiene necesidad no sólo de lo que tenemos, sino también de lo que somos».[1]
  • «Hay un estado de sosiego en Dios, de total relajación de toda actividad espiritual, en el que no se hacen planes ningunos, no se toman decisiones de ninguna clase y , sobre todo, no se actúa, sino que todo el porvenir se deja a la voluntad de Dios, se abandona uno totalmente al destino».
  • «Yo soy solamente un instrumento del Señor. El que viene a mí, hacia Él lo quisiera conducir. Y donde yo percibo que no es así, sino que prima mi interés personal, entonces ya no sirvo como instrumento suyo y tengo que pedirle al Señor que ayude por otros medios».
  • «Puede suceder que a un hombre se le haya señalado la tarea de actuar predominantemente en una comunidad estrecha, por ejemplo en la familia. (…) Un hombre puede estar también llamado a poner todas sus capacidades al servicio de su pueblo. (…) A otros hombres, en cambio, se les llama a salir de su pueblo y del ámbito de sus parientes; puede ser que su misión les dirija a otros pueblos.
Pero también puede suceder que el Señor los segregue para sí mismo. Desde el orden de la redención, se comprende que también una vida completamente apartada del mundo y separada de toda comunidad terrena puede ser fecunda para la humanidad. Y en relación con ello se mide el valor de las personas. El criterio último del valor de un hombre no es qué aporta a una comunidad –a la familia, al pueblo, a la humanidad –, sino si responde o no a la llamada de Dios».[2]
  • «Un cuerpo, pero mucho miembros. Un espíritu, pero muchos dones. ¿Cuál es el lugar de cada uno? Esta es la pregunta vocacional. La misma no puede ser contestada sólo a base de auto-examen y de un análisis de los posibles caminos. La solución debe ser pedida en la oración y en muchos casos debe ser buscada a través de la obediencia».
  • «No se puede adquirir la ciencia de la Cruz más que sufriendo verdaderamente el peso de la cruz. Desde el primer instante he tenido la convicción íntima de ello y me he dicho desde el fondo de mi corazón: Salve, oh Cruz, mi única esperanza».

Referencias[editar]

  1. Frases de Edith Stein. Grupo Karol.
  2. La estructura de la persona humana. Biblioteca de Autores Cristianos. ISBN 8479145455. Madrid, 2002. Pág. 192