Bette Davis

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Bette Davis
«Volvamos a esos días felices en los que aún había héroes»
«Volvamos a esos días felices en los que aún había héroes»
Véase también
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Bette Davis (Lowell, Massachusetts; 5 de abril de 1908-Neuilly, Francia; 6 de octubre de 1989) fue una actriz de teatro, cine y televisión estadounidense.

Citas[editar]

  • «Cuando recibo un guión, no cuento las páginas. Pero no haré cameos».[1]
  • «Cuando un hombre da su opinión, es un hombre. Cuando una mujer da su opinión es una zorra».[1]
  • «Durante tres años fui sólo esposa y madre, y Gary se desenamoró de mí».[1]
    • Nota: Sobre Gary Merrill, su cuarto marido
  • «Es mejor ser odiado por ser como eres, antes que ser amado por ser alguien que no eres. Es una señal de tu valor. A veces, eres odiado por la gente adecuada».[1]
  • «Esto siempre ha sido un lema mío: intenta lo imposible para mejorar tu trabajo».[1]
  • «Hollywood siempre quiso que yo fuera hermosa, pero yo luché por el realismo».[1]
  • «Indestructible . Esa es la palabra que a veces usan para describirne. Supongo que significa que me sobrepuse a todo. Y se me han presentado unas cuantas cosas que superar. Pero sin algo que suprerar tú no llegas a ser muy persona, ¿no?».[1]
  • «Gary era un macho man, pero ninguno de mis maridos fue alguna vez lo suficientemente hombre como para convertirse en el señor de Bette Davis».[1]
    • Nota: Sobre Gary Merrill, su cuarto marido
  • «La comedia no es el amor de mi corazón».[1]
  • «La única razón por la que alguién va a trabajar a Broadway es porque no puede trabajar haciendo películas».[1]
  • «Me volvería a casar si encontrase a un hombre que tuviera 15 millones de dólares, me transfiriese la mitad y me garantizase que estará muerto en el plazo de un año».[1]
  • «No me arrepiento de ninguno de los enemigos que he hecho. Cualquier actor que no se atreva a hacer un enemigo debería salirse del negocio».[1]
  • «No me retiraré mientras aún tenga mis piernas y mi caja de maquillaje».[1]
  • «No me tomo las películas en serio, y cualquiera que lo haga está llamando a un dolor de cabeza».[1]
  • «No soy ni un poco modesta sobre ellos. No uso a esos chicos como topes para puertas».[1]
    • Nota: Refiriéndose a sus dos premios Óscar.
  • «Podría trabajar todo el tiempo si tomase todo lo que me llega. Sketches aquí y allá, tías, madres, y esos papeles de "también interpretado por". Pero no quiero terminar mi carrera de esa manera. Quiero que mi nombre esté por encima del título. He luchado toda mi vida profesional para situarlo aquí y ahí es donde lo voy a mantener».[1]
  • «Yo fui un terror legendario. Fui insufriblemente grosera y maleducada en la cultivación de mi carrera. No tuve tiempo para comentarios amables. Dije lo que se me venía a la mente, y eso no era siempre publicable. He sido intransigente, irascible, intratable, monomaníaca, poco diplomática, volátil y, muchas veces, desagradable. Supongo que soy más grande que la vida».[1]
  • «Yo nunca pasé tiempo con las actrices. Su conversación me aburría normalmente hasta la muerte».[1]

Sobre Joan Crawford[editar]

  • «Nosotras éramos amables la una con la otra; seguíamos todas las normas sociales de comportamiento, toda esa mierda de 'Buenos días, Joan' y 'Buenos días, Bette'. Gracias a Dios que no teníamos que interpretar a personajes que se llevasen bien. Pero la gente olvida que nuestras mejores escenas eran cuando estábamos solas; cuando la cámara se posaba sobre mí o sobre ella. Ninguna actriz es diferente a nosotras, pero lo que hacemos funciona. El negocio de la interpretación es tan extraño. Surge desde dentro. Ella era siempre tan jodidamente correcta. Respondía a las notas de agradecimiento con nuevas notas de agradecimiento, y firmaba autógrafos con la frase 'Que Dios te bendiga, Joan Crawford'».
  • «Nunca he sido una gran fan de la señorita Crawford, pero, bromas aparte, he respetado su talento y aun lo hago. Lo que no se merece es ese libro tan detestable que ha escrito su hija. He olvidado su nombre. Horrible. He mirado el libro y ya no he necesitado leerlo. Nunca leería una basura como esa; creo que es absolutamente terrible que una hija haga eso. ¡Una abominación! Hacerle algo así a alguien que te ha recogido del orfanato, de casas de acogida, quién sabe de dónde más. Si no le gustaba la persona que había decidido ser su madre, ya era mayorcita para escoger su propia vida. Me siento muy mal por Joan Crawford, pero sé que a ella no le agradaría mi compasión; que es lo último que ella hubiese querido, que alguien sintiese pena por ella, especialmente yo. Puedo entender lo dolida que debió de sentirse. Bueno, no, no puedo. Es como intentar imaginar cómo me sentiría si mi queridísima y maravillosa hija B.D. escribiese un libro sobre mí. Inimaginable. Doy gracias por mis hijos y por saber que jamás me harían algo así».
  • «¿Que por qué soy tan buena interpretando a zorras? Creo que es porque no lo soy. Creo que por eso es por lo que ella [Joan Crawford] siempre interpreta damas».[1]

Referencias[editar]

  1. 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 1,13 1,14 1,15 1,16 1,17 1,18 Ánder, Alex. «Bette Davis: frases lapidarias para cada ocasión.» El Mundo. Consultado el 7 de enero de 2019.
  2. Cromos, Números 2504-2518. Publicado en 1965. p. 307.