Alonso Quesada

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Alonso Quesada
Grupo de esculturas de escritores canarios.
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Rafael Romero Quesada, conocido como Alonso Quesada (Las Palmas de Gran Canaria, 5 de diciembre de 1886 - Las Palmas de Gran Canaria, 4 de noviembre de 1925), poeta, narrador y autor dramático, Alonso Quesada cultivó todos los géneros literarios en los que dejó constancia de su amargura existencial y de su profunda ironía. Es una de las máximas figuras del modernismo poético canario (o, más exactamente, del postmodernismo) junto a sus amigos Saulo Torón y Tomás Morales.

Citas[editar]

  • «El judío errante es más humano que el obispo católico y que el hombre del asilo, el que sostiene un asilo con los pobres que hizo antes».[1]
    • Fuente: Shylock, sentimental.

Las dos mujeres de Míster Talbot[editar]

  • «¿La amaba Talbot? ¿La amaba más que a Edith? Parecía que no la besaba nunca. No se le notaba que la besaba. Tenía los labios fijos, sin huella de vibración, como si no se hubieran despertado jamás por un beso. Mr. Talbot abriría, sin duda, el corpiño de su mujer como abría los sobres yankees. Se acostaba con ella oficinescamente y, si allá en el recóndito rincón de su alma la guardaba amor, la estridente inglesita no era, no podía ser sino una de las tres horas fijas de Talbot: la hora del , la hora del lunch, la hora del amor».[2]
  • «La señora Talbot sentíase distinta, como ante una espantosa revelación. ¿Era la luz atlántica, el sol, el mar, todas esas cosas vibrantes las que, actuando cotidianamente sobre el alma de aquel hombre de acero, lo habían cambiado? ¿Era un marido inglés? ¡No podía serlo! Y al mismo tiempo que Mrs. Talbot descubría este mundo insospechado en su marido, sentíase ella también de un modo nuevo, con un ardor distinto. La espalda se le erizaba cálidamente, los senos querían romper las suaves prisiones del corpiño».[3]
  • «¡ No la mataba Mr. Talbot! Pero se sintió muerta; con los ojos en el fondo de su alma, se sintió muerta, vestida de rosa y que aquél hombre la dejaba en un cuarto desolado, cerrando la puerta con un estrépito brutal».[4]

Llega la inglesa bonita[editar]

  • «En un coche de turistas, en medio de seis cotorras de distintas edades, ha pasado por la ciudad una inglesa bonita. La inglesa bonita de antes de la guerra. Esa inglesa que es siempre la misma, la eterna miss, graciosa y linda, de los periódicos de modas, esa mujercita encantadora que en las revistas ilustradas aparece siempre como hija de un ministro, de un general o de un Lord inglés. La inglesita ha pasado sonriente junto a aquellas caras arrugadas de sus compañeras que miraban, al través de unos lentes de sufragistas entre curiosas y molestas, el sol del Atlántico sobre el mar».[5]

Referencias[editar]

  1. Quesada, Alonso. Smoking room. Anroat Ediciones, S.L. enero de 2008. ISBN 9788496887398. p. 128.
  2. Quesada, Alonso. Smoking room. Anroat Ediciones, S.L. enero de 2008. ISBN 9788496887398. p. 76.
  3. Quesada, Alonso. Smoking room. Anroat Ediciones, S.L. enero de 2008. ISBN 9788496887398. pp. 78-79.
  4. Quesada, Alonso. Smoking room. Anroat Ediciones, S.L. enero de 2008. ISBN 9788496887398. p. 82.
  5. Quesada, Alonso. Obra completa: Prosa. Volumen 6. Ediciones del Excmo. Cabildo Insular de Gran Canaria. ISBN 9788485628636. p. 67.