Agustín Agualongo

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Agustín Agualongo Cisneros
«Yo no mato rendidos».
«Yo no mato rendidos».
Véase también
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Agustín Agualongo Cisneros (San Juan de Pasto, 25 de agosto de 1780-Popayán, 13 de julio de 1824) fue un militar realista y líder mestizo, durante trece años opuso una contumaz resistencia a los ejércitos republicanos en el sur de la actual Colombia.

Citas[editar]

  • «Yo no mato rendidos».[1]
    • Nota: Al general patriota Pedro Herrán, mientras este le suplicaba de rodillas que le perdonara la vida.
  • «Independencia sin libertad no quiero, un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre».[sin fuentes]
  • «De la tierra en que yo muera, surgirá cómo una espiga, roja y negra, de la pólvora y la sangre, mi bandera».[sin fuentes]
  • «Yo no quiero que se impongan nuevas cadenas».[sin fuentes]
  • «Dentro de este cuerpo tan pequeño se alberga el corazón de un gigante». [2]
    • Nota: Luego de su captura, cuando alguien de la muchedumbre preguntó "¿Es aquel hombre tan bajito y tan feo el que nos ha mantenido en alarma durante tanto tiempo?"
  • «¡Nunca!».
    • Nota: Después de haber sido capturado por José María Obando y ante la oferta de respetarle la vida si juraba fidelidad a la constitución de Colombia.
  • «Que nunca ofrece retirarse de Popayán con la tropa en virtud de los tratados, pues si se le hubiera puesto esta condición nunca los habría aceptado, y que su intención había sido esperar la contestación del gobierno en Buenos Aires». [3]
  • «Quiero morir cara al sol, mirando a la muerte de frente, soy hijo de mi estirpe, quiero morir con mi uniforme, no me venden los ojos, quiero morir de frente». [4]
    • Nota: Luego de ser condenado a morir fusilado, exigiendo que no se le vendaran los ojos durante su ejecución.
  • «¡Viva el Rey!».[5]
    • Nota: Ultimas palabras antes de que el pelotón de fusilamiento abriera fuego contra él.

Citas sobre Agualongo[editar]

  • «Agualongo era de baja estatura, pues sólo media un metro con cuarenta centímetros; tenía pelo y cejas negras, ojos pardos, nariz regular, poca barba y una mancha como carate debajo de los ojos; era cari abultado, tenía color prieto y bastante abultado el labio superior. Esas características y sus apellidos de origen español, lo clasificaban como mestizo».[6]
    • Descripción de Agualongo en la ficha militar de la Tercera Compañía de Milicias del Rey.
  • «Fue ídolo de un pueblo aguerrido y exaltado, es hoy símbolo de esperanza de un pueblo defraudado».[7]
    • Jaime Álvarez, historiador jesuita.
  • «El indio Agualongo había obtenido el mando de los pastusos tan sólo por su bravura, espíritu emprendedor y habilidad en la guerra de montaña contra los colombianos, y más tarde como recompensa a sus servicios, la corte española le confirió el grado de coronel, cuyo uniforme lucía en ocasiones solemnes. Pocos hombres habían mostrado semejante constancia, tenacidad y celo en la lucha por la causa del rey español; había tomado este partido con la convicción profunda de que peleaba por su legítimo soberano y por la religión de su patria. Oí decir que, en ocasiones, Agualongo se había mostrado generoso y benévolo con sus prisioneros y que a menudo, había frenado enérgicamente los feroces instintos de sus soldados, en su mayor parte indígenas de la montaña y negros escapados de las minas del sur... Cuando se le condenó a muerte, requirió del gobernador de Popayán se le permitiera llevar el uniforme de coronel, gracia que le fue acordada; y, ya ante el pelotón de fusilamiento, exclamó que si tuviera veinte vidas, estaba dispuesto a inmolarlas por su religión y por el rey de España. Nunca podrá exagerarse la admiración por un hombre dotado de tamaña entereza y valor, de lealtad tan acendrada a la causa por la cual sacrificó su vida; y esto demuestra que también se encuentran hombres grandes entre los aborígenes de América».[8]
    • John Potter Hamilton, diplomático y viajero británico.
  • «Agualongo, caudillo famoso, griego por su astucia, romano por la fuerza de su carácter».
    • Juan Montalvo, escritor ecuatoriano.
  • «Agualongo supera la miseria mortal conduciendo a su pueblo a vencer o morir por lo que creía deber único y sagrado».
    • Roberto Morales Almeida, historiador ecuatoriano.
  • «Por el valor rayano en la temeridad que jamás soldados pastusos se han rendido, prefiriendo la muerte a la humillación del vencimiento, como lo hizo Agualongo».
    • Ignacio Rodríguez Guerrero, escritor colombiano.
  • «Que tu valor fue inmenso, lo dice el panfletario de Ambato: Con los patricios griegos él te niveló por tus talentos y virtudes ciudadanas. La santidad de tu nombre brilla en el Calendario de Nuestros Mártires. Porque fuiste santo en la inmodificable soberbia de tus convicciones, en la energía demoledora de tu coraje y en el ardor incontenible de tus jornadas. Santo en la más austera expresión de la valentía. Santo en la perfecta síntesis de tu nombre».
    • Oración Laica, Alberto Quijano Guerrero.
  • «Blanco o mestizo, indio o español, hidalgo o gañán- muy poco nos importa- El General Agualongo encausó y dignificó hasta el heroísmo en épocas amargas, el honor pisoteado del pueblo pastuso. Fiel a su raza y leal a sus ideas, Agustín Agualongo cumplió la misión sagrada de lavar con sangre las afrentas de un pueblo subyugado».
    • Franco Jesús Apráez, historiador colombiano.

Referencias[editar]

  1. Álvarez, Jaime, S.J.,Agustín Agualongo, Manual de Historia de Pasto, Academia Nariñense de Historia, Graficolor, 1996, p. 222
  2. Agustín Agualongo y su tiempo. Volumen 61 de Biblioteca Banco Popular. 2ª edición. Editorial Banco Popular, 1974. p. 538.
  3. Agustín Agualongo y su tiempo. Volumen 61 de Biblioteca Banco Popular. 2ª edición. Editorial Banco Popular, 1974. p. 255.
  4. Agustín Agualongo y su tiempo. Volumen 61 de Biblioteca Banco Popular. 2ª edición. Editorial Banco Popular, 1974. p. 538.
  5. Agustín Agualongo y su tiempo. Volumen 61 de Biblioteca Banco Popular. 2ª edición. Editorial Banco Popular, 1974. p. 538.
  6. Álvarez, Jaime, S.J.,Agustín Agualongo, Manual de Historia de Pasto, Academia Nariñense de Historia, Graficolor, 1996, p. 219
  7. Álvarez, Jaime, S.J.,¿Qué es qué en Pasto?, Pasto, Biblioteca Nariñense de Bolsillo, Tipografía Javier, 1985, p.19
  8. http://www.banrepcultural.org/book/export/html/22768

Véase también[editar]