Álvaro Mutis

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Álvaro Mutis

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Álvaro Mutis Jaramillo (Bogotá, 25 de agosto de 1923; Mexico D.F., 22 de septiembre de 2013) fue un escritor, novelista y poeta colombiano. A lo largo de su carrera literaria ha recibido, entre otros, el Premio Xavier Villaurrutia en 1988, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1997, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1997 y el Premio Cervantes en 2001.

Citas[editar]

Citas sobre Mutis[editar]

  • «Este es el ejercicio al que se ha abocado Álvaro desde sus comienzos. Si no es posible conservar la realidad vivida en su estado, si todo está sujeto al cambio, si en el orden trabaja siempre oculto el desorden, entonces queda otra salida posible que es el ejercicio de la imaginación».
  • «Al contrario de las ideologías que condenan el acto de la carne, Maqroll ve en las relaciones eróticas la forma más completa de unión consigo mismo y la posibilidad más plena de restablecer un orden ante los deterioros extremos que sufre en todos los campos (…) por ello, Maqroll invoca este tipo de respuesta al desorden, y el acto sexual, en un orden sensible, le sirve de puente catalizador para lograrlo, aunque sea momentáneamente ».
  • «Ocho libros en seis años. Basta leer una sola página de cualquiera de ellos para entenderlo todo: la obra completa de Álvaro Mutis, su vida misma, son las de un vidente que sabe a ciencia cierta que nunca volveremos a encontrar el paraíso perdido. Es decir: Maqroll no es él sólo, que como con tanta facilidad se dice. Maqroll somos todos».
  • «Mutis es un poeta de la estirpe más rara en español: rico sin ostentación y sin despilfarro. Necesidad de decirlo todo y conciencia de que nada se dice. Amor por la palabra, desesperación ante la palabra, odio a la palabra: extremos del poeta. Gusto del lujo y gusto por lo esencial, pasiones contradictorias pero que no se excluyen y a las que todo poeta debe sus mejores poemas. Lujo y, ya se sabe, “orden y belleza”, es decir, economía en la expresión». [sin fuentes]
  • «Imaginemos por un momento, en una especie de “composición de lugar”, lo que se presentaría a nuestros ojos ante una hipotética trasposición pictórica del taller de Mutis: primero veríamos los cuadros más llamativos, aquellos en los que resuena la grandeza de los mares y los continentes, incluidos los trópicos, por los que el desesperanzado Maqroll ha paseado su infinita capacidad de sobreponerse a la adversidad, luego veríamos, en una pared aparte, a “Europa iluminada”, con sus capitales —Marsella, Barcelona, París, las ciudades de Maqroll, tan distintas de las de Barnabooth— “brillando en la noche” para decirlo no obstante con las palabras de uno de los poemas del personaje de Valéry Larbaud, y finalmente, unas figuras que ejercen ya como dioses tutelares, ya como dioses psicopompos, en ese mundo animado por un secreto politeísmo: Cervantes, Dickens, Pushkin, Dostoievski, Conrad, Baudelaire, Rimbaud, Proust, Valéry Larbaud, Pessoa, Borges...» [sin fuentes]
  • «Las risas se oyen hasta el paseo de la Reforma. Álvaro Mutis, el poeta colombiano, hace su célebre imitación de Pablo Neruda. Recién llegado de Colombia, todos lo han recibido como al Mesías. Es el salvador de las fiestas. Baile que te baile, de cóctel en cóctel, seduce a la duquesa de Altamira, a la marquesa de Villamarcilla... Así como fluye el champaña, fluyen las historias de Álvaro Mutis y sus carcajadas que levantan cualquier reunión como las burbujas al champaña. Junto a él nada es plano; y nada le gusta tanto a una mujer como sentirse espuma. Mutis cuenta chistes, está al corriente tanto de los últimos movimientos literarios como de las tendencias pictóricas más modernas. Habla de Goethe, de Brigitte Bardot y de las misas negras. Y sobre todo se ríe de oreja a oreja, hasta quedar exhausto. Declama en francés y dice adivinanzas en slang. Tiene una reserva de viajes verdaderamente inagotable. A los europeos les habla de Siam, a los suramericanos de Europa y a los “debutantes” les relata aventuras soñadas en la corte de Luis XIV. Fiel lector de extrañas revistas (el Crapouillot, que cuenta entre sus números uno dedicado a “L'érotisme chez les papes” o algo así como “El erotismo en las comunidades coptas del siglo XVI”), posee lujosísimas y muy raras ediciones limitadas. Con Octavio Paz se pasa conversando la noche entera acerca de las relaciones entre la mística y el porvenir del hombre. También a Paz lo seduce. No dejará de hacerlo jamás. Tiene con qué. Cosmopolita, viajado, culto, sensible, bondadoso, mundano, encantador, es el rey. Nada se le atora. Su charme derrite. Álvaro Mutis parte plaza. Cruza los salones con la gallardía que lo caracteriza y sus dientes son rompevientos, rompeolas, rompelabios y, claro, rompecorazones...» [sin fuentes]

Referencias[editar]

  1. Hernández, Consuelo. Álvaro Mutis. Una estética del deterioro., 1996, Caracas: Monte Ávila Editores, 1996. p. 247
  2. Hernández, Consuelo. Álvaro Mutis. Una estética del deterioro., 1996, Caracas: Monte Ávila Editores, 1996. p. 252
  3. García Márquez, Gabriel: Yo no vengo a decir un discurso, 2010, Bogotá, Random House Mandadori