Herbert Marshall McLuhan

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Herbert Marshall McLuhan

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Herbert Marshall McLuhan ([məˈkluən]; Edmonton, 21 de julio de 1911-Toronto, 31 de diciembre de 1980) fue un filósofo y educador canadiense.

Citas[editar]

  • «La televisión rompió el confort de los cuartos de estar con la brutalidad de la guerra. Vietnam se perdió en ellos, no en los campos de batalla».
    • Fuente: El arte de la guerra electoral: Guía esencial para entender cómo funciona una campaña política. Autores José Adolfo Ibinarriaga, Roberto Trad Hasbun. Editorial Penguin Random House Grupo Editorial México, 2012. ISBN 9786073108553.
  • «El dinero es la tarjeta de crédito de los pobres».
    • Fuente: Temas de empresa, volumen 1. Español con fines específicos. Autores María José Pareja, María José Pareja López. Edición reimpresa. Editorial Edinumen, 2014. ISBN 9788495986696.
  • «El medio es el mensaje». [1]
    • Fuente: El medio es el mensaje. Volumen 1 de Biblioteca de publicidad y marketing: Serie menor. Autores Marshall McLuhan, Quentin Fiore, Jerome Agel. Traducido por León Mirlas. Edición reimpresa. Editorial Grupo Planeta (GBS), 1988. ISBN 9788475090153.
  • «La amargura moral es una técnica básica para dotar de dignidad al idiota».
    • Original: «Moral bitterness is a basic technique for endowing the idiot with dignity».
    • Fuente: Men & Ideas, revista Encounter, volumen 28. Contribuidores Stephen Spender, Irving Kristol, Congress for Cultural Freedom. Editorial Encounter Limited, 1967. Procedencia del original: la Universidad de California. Digitalizado el 12 de diciembre de 2008. p. 56.
  • «Durante muchos años, hasta que no escribí mi primer libro La novia mecánica, había adoptado un acercamiento extremadamente moralista a cualquier tecnología ambiental. Aborrecía las maquinarias. Detestaba la cuidad, consideraba la revolución industrial como el pecado original y los mass media como la caída original. Dicho brevemente, rechazaba casi todos los elementos en nombre de un utopismo rousseauniano. Pero gradualmente me di cuenta cuan estéril e inútil era la actitud mía y comencé a comprender que los más grandes artistas del siglo XX —Yeats, Pound, Eliot, Joyce— habían descubierto un acercamiento completamente diferente, basado en la identidad de los procesos de cognición y de creación. Me di cuenta de que la creación artística es el play-back de la experiencia ordinaria —de las escorias a los tesoros—. Dejé de ser un moralista y me convertí en un estudioso».
  • «Después de tres mil años de explosión por medio de técnicas fragmentarias y mecánicas, el mundo de Occidente entra en implosión. Durante las eras mecánicas prolongamos nuestros cuerpos en el espacio. Hoy en día, después de más de un siglo de técnica eléctrica, hemos prolongado nuestro propio sistema nervioso central en un alcance total, aboliendo tanto el espacio como el tiempo, en cuanto se refiere a nuestro planeta. Estamos acercándonos rápidamente a la fase final de las prolongaciones del hombre, o sea la simulación técnica de la conciencia, cuando el desarrollo creador del conocimiento se extienda colectiva y conjuntamente al total de la sociedad humana, del mismo modo en que ya hemos ampliado y prolongado nuestros sentidos y nuestros nervios valiéndonos de los distintos medios» (McLuhan, 1977:26-27).

Referencias[editar]