Castoriadis

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Cornelius Castoriadis
«...hemos llegado al punto en el que había que elegir entre seguir siendo marxistas o seguir siendo revolucionarios...».
«...hemos llegado al punto en el que había que elegir entre seguir siendo marxistas o seguir siendo revolucionarios...».
Véase también
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Cornelius Castoriadis (Κορνήλιος Καστοριάδης, Estambul, 11 de marzo de 1922 - París, 26 de diciembre de 1997) fue un filósofo y psicoanalista francés de origen griego, defensor del concepto de autonomía política y fundador en los años 40 del grupo político Socialismo o barbarie y de la revista del mismo nombre, de tendencias próximas al luxemburguismo y al consejismo. Posteriormente abandonaría el marxismo, para adoptar una filosofía original y una posición cercana al autonomismo y al socialismo libertario.

Citas[editar]

  • «Paradójicamente, las "pseudodemocracias" occidentales contemporáneas volvieron de hecho en parte privada a la esfera pública: las decisiones importantes de verdad se toman en secreto y tras los bastidores del Gobierno, del Parlamento, de los aparatos de los Partidos. Una definición de la democracia tan buena como cualquier otra es: el régimen en que la esfera pública se hace real y efectivamente pública, es de todos, está efectivamente abierta a la participación de todos.» [1]
  • «Un siglo después del Manifiesto Comunista, treinta años después de la Revolución rusa, después de victorias deslumbrantes y derrotas abismales, el movimiento revolucionario parece haber desaparecido ... Más que nunca se trata hoy de una cuestión de "marxismo", de "socialismo", de la clase obrera y de un nuevo período histórico, pero más que nunca el verdadero marxismo ha sido burlado, el socialismo vilipendiado; más que nunca la clase obrera ha sido vendida y traicionada por aquellos que dicen ser sus representantes. ... Parece que el "socialismo" se hubiera realizado en países que tienen cuatrocientos millones de habitantes, Pero es un "socialismo" inesperable de los campos de concentración, de una explotación social inhumana y de una dictadura atroz, de una imbecilidad generalizada».[2]
  • «Habiendo partido del marxismo revolucionario, hemos llegado al punto en el que había que elegir entre seguir siendo marxistas o seguir siendo revolucionarios; entre la fidelidad a una doctrina, que ya no anima desde hace mucho tiempo ni una reflexión ni una acción, y la fidelidad al proyecto de una transformación radical de la sociedad...»[3]
  • «La incapacidad permanente de pensar lo que es histórico se traduce en la impotencia que consiste en no hacer otra cosa que aplicar una y otra vez la misma abstracción a realidades que cambian constantemente».[4]
  • «Hay que cuestionar lo dado, esa es la función del saber».[5]
  • "Lo que llamo elucidación es el trabajo por el cual los hombres intentan pensar lo que hacen y saber lo que piensan"
    • La Institución imaginaria de la sociedad
  • "(…) la pregunta; ¿Qué proviene en lo que conocemos, del observador (nosotros) y que proviene de lo qué es?. Esta pregunta no tiene respuesta ni nunca la tendrá"
    • Los dominios del hombre

Referencias[editar]

  1. La democracia como procedimiento y como régimen. Traducción de Aurelia Álvarez, Revista Vuelta, octubre de 1995.
  2. Socialisme ou Barbarie N°1, 1949. p. 111. Así citado en: Poirier, N. Castoriadis: el imaginario radical. Buenos Aires, Nueva Visión. 2006. p. 13.
  3. Castoriadis, C. La institución imaginaria de la sociedad, vol. 1: Marxismo y teoría revolucionaria. Buenos Aires, Tusquets Editores. 1993. p. 26.
  4. CASTORIADIS, Cornelius: Los dominios del hombre: las encrucijadas del laberinto, Editorial Gedisa, Barcelona, 1988
  5. Los dominios del hombre: las encrucijadas del laberinto