Usuario:RoyFocker/Románico
Apariencia
- Si el nombre de los grandes arquitectos de nuestras catedrales románicas nos es desconocido en gran parte, o si ya no nos permiten reconocer la figura que se esconde tras ellos, no se expresa sólo que las tradiciones personales -en cuanto personales- carecieran de sentido en aquellos tiempos sino que se expresa sobre todo la conciencia de que toda obra muy grande, también por el lado trascendente, contiene un plus misterioso que va más allá de su creador natural.
- GERTRUD VON LE FORT, La mujer eterna, Rialp, Madrid 1965, pág. 82