Troya

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Troya
Título original Troy
País USA
Año de estreno 2004 (hace 15 años)
Dirección Wolfgang Petersen
Guion David Benioff
Reparto
Brad Pitt (Aquiles)
Eric Bana (Héctor)
Orlando Bloom (Paris)
Diane Kruger (Helena)
Sean Bean (Ulises)
Brian Cox (Agamenón)
Julie Christie (Tetis)
Peter O'Toole (Rey Príamo)
Brendan Gleeson (Rey Menelao)
Saffron Burrows (Andrómaca)
Rose Byrne (Briseida)

La película Troya está basada en el poema épico "La Ilíada" de Homero. La acción se basa en la guerra entre griegos y troyanos causada por el rapto de la bella Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta, por Paris, su amante y príncipe e hijo del de Troya. En la guerra se dan cita todos los héroes y dioses de la antigua Grecia para tratar de ganarla, y en la que asistimos a duelos épicos.

Citas[editar]

  • Ulises: Los hombres viven obsesionados por la inmensidad de lo eterno. Por eso nos preguntamos; ¿tendrán eco nuestros actos con el devenir de los siglos?, ¿recordarán nuestros actos los que no nos conocieron cuando ya no estemos?, ¿se preguntaran quienes éramos?, ¿la valentía que demostramos en la batalla o lo apasionados que fuimos en el amor?
  • Aquiles: Nunca dudes.
  • Héctor:- Para ti todo es un juego, ¿no? Pasas la vida de ciudad en ciudad yaciendo con vírgenes de los templos y esposas de mercaderes, y te crees un experto en el amor. ¿Qué pasa con el amor a tu padre? Has mancillado su honor subiéndola a este barco ¡¿Dónde está el amor a tu patria?! ¿Dejarías que ardiera por esa mujer? No dejaré que desates una guerra por ella.
  • Héctor:¡Dices que quieres morir por amor pero no sabes nada de la muerte ni sabes nada del amor!
  • Tetis:Si te quedas en Larisa tendrás paz, y una mujer maravillosa. Tendrás hijos e hijas que a su vez tendrán descendencia. Te amarán. Y cuando ya no estés te recordarán. Cuando tus hijos y los hijos de tus hijos hayan muerto tu nombre se perderá. Si acudes a Troya, tuya será la gloria. Escribirán epopeyas de tus victorias durante miles de años. El mundo recordará tu nombre. Pero... si acudes a Troya no volverás a casa. Pues tu gloria y tu maldición caminan juntas de la mano. Y yo no volveré a verte.
  • Agamenón:- ¿Qué hace ese loco? ¿Quiere tomar la playa de Troya con 50 hombres?
  • Héctor:Honra a los dioses, ama a tu mujer y defiende a tu patria. Troya es nuestra madre, ¡luchad por ella!
  • Aquiles:¡Mirmidones! ¡mis hermanos de espada! Tenéis más coraje que el ejército mejor armado. Que nadie ignore lo fieros que somos. ¡Somos leones! ¿Sabéis qué es lo que nos espera ahí, tras esa playa? ¡La inmortalidad! ¡es vuestra! ¡¡Cogedla!!
  • Aquiles:Eres muy valiente o muy estúpido para venir a por mí tú sólo. Debes de ser Héctor.
  • Agamenón: La paz es para la mujer y para el débil. Los imperios se forjan con la guerra.
  • Helena:Cada día que estuve a su lado quería entrar en el mar y ahogarme. No quiero un héroe a mi lado, amor mío, quiero un hombre con quien poder envejecer.
  • Ulises:Jóvenes que mueren y ancianos que parlotean, eso es la guerra.
  • Andrómaca:- Diez mil hombres no vienen a Troya para ver pelear a tu hermano.
  • Héctor:- Qué buen general serías amor mío...
  • Príamo:Héctor, ningún padre tendrá nunca mejor hijo.
  • Aquiles:No llores, no llores, tú me has dado paz en una vida de guerra... Vete, vete, Troya ha caído, vete...
  • Ulises:Si alguna vez cantaran mi historia cuenten que caminé entre gigantes. Los hombres brotan y se marchitan como el trigo invernal, pero estos nombres nunca morirán. Cuenten que viví en los tiempos de Héctor, domador de caballos. Cuenten… que viví… en los tiempos de Aquiles.

Diálogos[editar]

  Niño:- ¿Lo que cuentan de ti es verdad?... Dicen que tu madre es una Diosa inmortal... que nadie te puede matar.
  Aquiles:- ¿Para qué iba a llevar escudo entonces? 


  Agamenón:— ¿Aplazamos la guerra para cuando estés más descansado? ¡Debería flagelarte por tu impudicia!
  Aquiles:— O tal vez deberías luchar tú.
  Néstor:— Aquiles, Aquiles… Observa sus caras. Puedes salvar a cientos de ellos. Puedes acabar esta guerra con un mandoble de tu espada. Deja que vuelvan a sus casas.


  Aquiles:— Imagina un rey que librara sus batallas. Sería un espectáculo.
  Agamenón:— De todos los guerreros amados por los dioses, este es al que más odio.


  Helena: No tengo miedo a morir, tengo miedo del mañana. Tengo miedo de verte zarpar y sabiendo que no volverás jamás.
  Paris Los hombres nos perseguirán, los dioses nos maldecirán, pero hasta el día que quemen mi cuerpo te amaré. 


  Menelao:- Quiero que vuelva. 
  Agamenón:- Como no ibas a quererlo. Es una mujer bella.
  Menelao:- Quiero que vuelva y así poder matarla con mis propias manos. No pararé hasta ver como Troya se derrumba. 


  Agamenón:- Aquiles es el pasado: no combate bajo ninguna bandera ni guarda lealtad a ninguna patria.
  Néstor:- Ésta será la mayor guerra que el mundo haya presenciado. Necesitamos al mejor de los guerreros.


  Ulises- Veo que tu fama de hospitalario ya es solo mera leyenda.
  Aquiles:- Prueba tus tretas conmigo, no con él. 
  Ulises- Tú posees tu espada, y yo tengo mis tretas. Usamos el talento que nos dan los dioses. Zarpamos dentro de tres días. Esta guerra no caerá en el olvido. Ni los héroes que luchen en ella. 


  Eudoro:- Mi señor. ¿No esperamos al resto?
  Aquiles:- Nos han traído para combatir ¿no?
  Eudoro:- Pero Agamenón ha ordenado…
  Aquiles:- ¿Luchas para mí o para Agamenón? 
  Eudoro:- Para ti, mi señor.
  Aquiles:- Pues lucha para mí. Que los siervos de Agamenón luchen para él.


  Aquiles:-Pasarán mil años y aún se hablará de esta guerra. 
  Héctor:-Para entonces no quedará ni el polvo de nuestros huesos. 
  Aquiles:-Es verdad, pero sí nuestros nombres.
  Héctor:— ¡Cuántas mujeres estarán en Troya esperando a hombres que no volverán! 
  Aquiles:— Tu hermano podría consolarlas, creo que es único cautivando esposas ajenas.


  Aquiles:- ¿Cómo te llamas? ¿No me has oído?
  Briseida:- Tú mataste a los sacerdotes.
  Aquiles:- He matado a muchos hombres. Nunca a un sacerdote.
  Briseida:- Pues tus hombres. El dios sol se vengará.
  Aquiles:- Ahh… ¿Y a qué espera?
  Briseida:- Al momento adecuado.
  Aquiles:- Sus sacerdotes están muertos y su sierva cautiva. Creo que tu dios me tiene miedo.
  Briseida:- ¿Miedo? Apolo es el dios del sol. No le teme a nada.
  Aquiles:- ¿Y dónde está? 
  Briseida:- ¡Tu sólo eres un asesino! No sabes nada de los dioses… 
  Aquiles:- Sé mucho más que tus sacerdotes. Yo los he visto. ¿Eres de la realeza no? Y también desprecias a los hombres.  Eres de la realeza… ¿Cómo te llamas?. Incluso los siervos de Apolo tienen nombre.
  Briseida:- Briseida.
  Aquiles:— ¿Tienes miedo Briseida? 
  Briseida:— ¿Debería tenerlo? [...] ¿Qué buscas aquí en Troya? Tú no vienes por la reina espartana.
  Aquiles:-¿Qué buscan todos los hombres? Yo lo deseo aun más. No debes tenerme miedo. Eres la única troyana que puede decir eso.
  Aquiles:- Nada tengo contra vosotros. Liberadla y dejeré que continuéis con vida. ¡Decidid!
  Briseida:-¡¡No!! Ya ha muerto demasiada gente. Tu único talento es matar, esa es tu maldición. No quiero que nadie muera por mí. 


  Agamenón:-El poderoso Aquiles… ¡silenciado por una esclava!. Hoy, será ella quien me bañe. Luego… ¿Quién sabe?
  Aquiles:-¡Pellejo de vino!. Antes de que llegue mi hora, contemplaré tu cadáver y sonreiré. 


  Eudoro:- Mi señor…Ya han iniciado la marcha.
  Aquiles:- Nosotros nos quedamos.
  Eudoro:- Estamos listos
  Aquiles:- ¡Cuando Agamenón se lo implore, Aquiles saldrá!
  Eudoro:- Como órdenes…


  Menelao- ¿Oyes esos cuervos? ¡Hoy probarán carroña real! [...] ¡¿Y por esta rata es por quién me has abandonado?! [...] Si no lucha, Troya esta perdida.
  Héctor- La lucha ha terminado. 
  Menelao- La lucha no ha terminado, apartate príncipe Hector, morirá a tus pies, me da igual. 
  Héctor- ¡Es mi hermano! 


  Briseida:— He conocido muchos hombres como tú .
  Aquiles:— Imposible.
  Briseida:- Tú te crees muy diferente a los demás. Los soldados solo saben de guerra, la paz los aturde.
  Aquiles:- Y tú los odias.
  Briseida:- Me dan lástima.
  Aquiles:- Soldados troyanos murieron defendiéndote. Merecerían algo más que tu compasión.
  Briseida:- ¿Por que has elegido esta vida?
  Aquiles:- ¿Qué vida?
  Briseida:- La de gran guerrero.
  Aquiles:- Yo no elegí nada. Nací para ello. Y eso es lo que soy ¿Y tú? ¿Por qué elegiste amar a un dios? Creo que él jamás te corresponderá.
  Briseida:- ¿Disfrutas provocándome? 
  Aquiles:- Has dedicado tu vida a los dioses. A Zeus dios del cielo, a Atenea diosa de la tierra… ¿No es verdad?
  Briseida:- Sí, así es.
  Aquiles:- ¿Y a Ares, dios de la guerra que cubre su cama con la piel de sus víctimas?
  Briseida:- Todos los dioses deben de ser temidos y respetados .
  Aquiles:- Te contaré un secreto, algo que no se enseña en tu templo. Los dioses nos envidian. Nos envidian porque somos mortales, porque cada instante nuestro podría ser el último, todo es más hermoso porque hay un final. Nunca serás más bella de lo que eres ahora, nunca volveremos a estar aquí...
  Briseida:- Te creía un torpe bruto. A un bruto se le puede perdonar


  Aquiles:- Hazlo. Es muy sencillo.
  Briseida:- ¿No tienes miedo?
  Aquiles:- Todos morimos, hoy o dentro de cincuenta años ¿Qué más da? ¡Hazlo! 
 Briseida:- Si no te mato tu seguirás matando.
Aquiles:- A muchos...
  • Aquiles pone un puñal en la mano de Briseida y se la coloca en su cuello.


  Héctor:- Ya he vivido este momento en mis sueños. Hagamos un pacto; con los dioses como testigos prometemos, que el vencedor permitirá que el vencido tenga unos funerales apropiados.
  Aquiles:- No hay pacto que valga entre leones y hombres. Ahora sí sabes con quien peleas.
  Héctor:- Ayer creí que eras tú con quien luchaba, y ojalá hubieras sido tú, pero concedí a aquel niño el honor que merecía.
  Aquiles:- ¡Le concediste el honor de tu espada! Esta noche no tendrás ojos, oídos ni legua, vagarás por el infierno ciego, sordo y mudo y todos los muertos sabrán que eres Héctor, el iluso que creyó matar a Aquiles […] Arriba príncipe. Levántate. Una piedra no me arrebatará la gloria.


  Príamo:- He amado a mi pequeño desde el momento en que abrió los ojos y hasta que tú se los cerraste [...]
  Aquiles:- Continuarás siendo mi enemigo mañana. 
  Príamo:- Tú sigues siendo mi enemigo esta noche, pero incluso los enemigos pueden mostrar respeto. 
  Aquiles:- Eres mucho mejor rey que el que acaudilla este ejército

Referencias[editar]