The Shawshank Redemption

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'Cadena perpetua (España)
Sueños de libertad o Sueños de fuga (Hispanoamérica)
Título original The Shawshank Redemption
País Estados Unidos
Año de estreno 1994 (hace 20 años)
Dirección Frank Darabont
Guion Stephen King
Frank Darabont
Reparto
Tim Robbins - Andy Dufresne
Morgan Freeman - Ellis 'Red' Redding
Bob Gunton - Guarda Samuel Norton
William Sadler - Heywood
Clancy Brown - Capitán Byron T. Hadley
Gil Bellows - Tommy
Mark Rolston - Bogs Diamond
James Whitmore - Brooks Hatlen
Si, vale, eso es lo que hay, está allí y yo estoy aquí, todo se reduce a una simple elección, empeñarse en vivir o empeñarse en morir.

Cadena Perpetua es una película estadounidense de 1994 dirigida por el realizador Frank Darabont, sobre un guión propio basado en la novela the Shawshank Redemption, escrita por Stephen King. Trata sobre la vida en prisión de Andy Dufresne tras haber sido condenado injustamente a cadena perpetua por el doble asesinato de su esposa y su amante, enfocándose en especial en la relación que entabla con Red, un veterano prisionero de Shawshank. The Shawshank Redemption es considerada por la gran mayoría de los críticos cinematográficos especializados como una de las mejores realizaciones del séptimo arte.


Andy Dufresne[editar]

  • Sr. Hadley, ¿confía en su esposa? [Hadley amenaza a Andy con tirarlo desde la azotea] Porque si confía en ella no existe ningún motivo para que no se quede con los treinta y cinco mil... Si quiere quedarse con todo ese dinero déselo a su esposa. El IRS permite un único regalo a su pareja de hasta sesenta mil dólares, libre de impuestos... necesitaría a alguien que prepare el regalo libre de impuestos, tendrá que pagarle, un abogado por ejemplo... Supongo que yo podría hacerlo. Eso le ahorraría algo de dinero. Usted consiga los formularios, yo los preparo, le saldrá casi gratis.
  • Mi mujer me decía que era imposible conocerme, que era un libro cerrado, se quejaba de eso todo el día, era muy guapa, yo la quería, es solo que no supe hacérselo ver. Yo la maté Red, no apreté el gatillo pero hice que se alejara, y por eso murió, por mi culpa, por mi forma de ser.
  • Todo lo que pido son tres cervezas para cada uno de mis colegas... Pienso que un hombre trabajando al sol se siente más hombre si puede tener una botella de cerveza. Es sólo mi opinión.
  • Lo que oyes no es ni la mitad del asunto. Tiene estafas con las que ni siquiera has soñado. Sobornos sobre sobornos. Hay un río de dinero sucio atravesando este sitio... yo lo dejo pasar, lo filtro y redirijo, acciones, seguros, fondos gubernamentales, envío ese dinero al mundo real y cuando vuelva... Norton se habrá retirado y lo habré convertido en un millonario.
  • Es un fantasma, una aparición, primo segundo de Harvey el conejo. Le he hecho aparecer del aire. No existe, excepto en papel... El señor Stephens tiene un certificado de nacimiento, licencia para conducir, número de la seguridad social...
  • Lo gracioso es que estando afuera de prisión era un hombre honrado, recto como una flecha. Tuve que entrar en prisión para convertirme en un criminal.
  • [al director Norton] Señor, si alguna vez salgo en libertad, nunca mencionaría lo que pasa aquí. Sería tan culpable como usted por lavado de dinero.
  • Es un pequeño lugar en el Oceano Pacífico. ¿Sabes lo que dicen los mexicanos del Pacífico? Que no tiene memoria. Allí quiero vivir por el resto de mi vida. Un sitio cálido que no tenga memoria. Abrir un pequeño hotel en la playa. Comprar un barco antiguo y dejarlo como nuevo. Sacar de paseo a mis huéspedes para ir de pesca... Sabes, en un sitio como ese, necesitaría a un hombre que sepa como conseguir cosas.
  • Hay un gran campo cerca de Buxton, uno en particular. Tiene una pared larga de piedra con un roble enorme al final. Parece algo sacado de un poema de Robert Frost. Allí fue donde le pedí a mi esposa que se casara conmigo. Fuimos allí de picnic e hicimos el amor bajo ese roble, le pregunté y me dijo que sí. Prométeme Red que si algún día sales de aquí buscarás ese lugar. En la base de la pared encontrarás una piedra que no tiene nada que hacer en un campo de Maine. Un pedazo de piedra volcánica negra. Hay algo allí enterrado que quiero que tengas.
  • [en una carta] Querido Red, Si estás leyendo esto es porque has salido. Y si has venido tan lejos, tal vez estés dispuesto a ir aún más lejos. Recuerdas el nombre del pueblo ¿no? Me haría bien contar con un buen hombre que me ayude a echar a andar mi proyecto. Estaré a la espera de tu llegada con un tablero de ajedrez preparado. Recuerda Red, la esperanza es algo bueno, tal vez lo mejor que hay y las cosas buenas nunca mueren. Espero que esta carta te encuentre y te encuentre bien. Tu amigo, Andy.

Ellis Boyd "Red" Redding[editar]

  • Debe haber un convicto como yo en todas las prisiones de América. Soy el tipo que puede conseguirte eso. Cigarros, una bolsa de marihuana si es lo tuyo, una botella de brandy para celebrar la graduación de tu hijo, cualquier cosa dentro de lo razonable. Sí señor, soy como un Sears y Roebuck.
  • Andy vino a la prisión de Shawshank a principios de 1947 por asesinar a su esposa y al hombre al que ella se estaba tirando. Afuera había sido el vicepresidente de un gran banco en Portland. Un buen trabajo para un hombre tan joven.
  • Tengo que admitirlo, la primera vez que vi a Andy no pensé gran cosa de él. Parecía como si un viento fuerte se lo pasaría llevando. Esa fue mi primera impresión del hombre.
  • La primera noche es la más dura sin lugar a duda. Te hacen desfilar desnudo como el día en el que naciste, te arde la piel y los ojos por la mierda que te tiran, y cuando te ponen en esa celda y cierran la puerta, allí sabes que no es un sueño, que es real. Tu antigua vida se ha ido en un abrir y cerrar de ojos. No te queda nada más que todo el tiempo del mundo para pensar en ello. La mayoría de los pescados nuevos enloquecen la primera noche. Alguien siempre empieza a llorar. Sucede siempre, la única pregunta es ¿quién será? se puede apostar por cualquiera, creo. Yo tenía mi dinero en Andy Dufresne. Aún recuerdo mi primera noche. Parece que fue hace tanto tiempo.
  • En su primera noche en la cárcel Andy Dufresne me costó dos paquetes de tabaco. Ni siquiera hizo un ruido.
  • Podía ver por qué algunos chicos lo tomaban por estirado. Tenía un estilo silencioso, un andar y hablar que no eran normales por aquí. Paseaba como un hombre en el parque sin que nada le entusiasmara o preocupara en el mundo. Como si tuviera un abrigo invisible que le protegiera de este lugar. Si, creo que sería justo decir que me cayó bien desde el principio.
  • Las cosas siguieron así por un tiempo. La vida en prisión cosiste en la rutina, y luego más rutina. Cada cierto tiempo Andy aparecía con nuevas marcas de golpes. Las hermanas la cogieron con él. A veces luchando lograba escaparse, a veces no. Y así era como le iba a Andy. Esa era su rutina.
  • Y así fue como pasó, en el segundo día de trabajo, el grupo de convictos que reparaba el techo de la fábrica en la primavera del 49 terminó sentado a las diez de la mañana tomando una cerveza fría, cortesía del tipo más duro que jamás estuvo en la prisión de Shawshank... El cabrón incluso logró sonar grandioso. Nos sentamos y bebimos con el sol a nuestras espaldas, sintiéndonos como hombres libres. Maldita sea, podríamos estar reparando el techo de una de nuestras casas. Éramos los reyes de la creación. Ahora Andy, el pasó ese descanso sentado en la sombra, una extraña pequeña sonrisa en su rostro mientras nos veía tomar cerveza... Alguno podrá decir que lo hizo para ganarse el favor de los guardias, o tal vez para hacer unos cuantos amigos entre los convictos. ¿Mi opinión? Creo que lo hizo para sentirse normal de nuevo, tan solo por un momento.
  • [acerca de Brooks] Brooks no está loco, sino institucionalizado. Ese hombre se ha pasado aquí dentro cincuenta años Heywood, cincuenta años, no conoce otra cosa. Aquí dentro es un hombre importante, es un hombre culto. Fuera de aquí no es nada, un viejo inútil con artritis en las manos... No podrá conseguir un puñetero trabajo. Créeme, estos muros embrujan: primero, los odias. Luego, te acostumbras. Y al cabo de un tiempo, llegas a depender de ellos. Eso es institucionalizarse. Te encierran de por vida y eso es justo lo que te quitan, la parte que importa al menos.
  • No tengo ni la más remota idea de que coño cantaban aquellas dos italianas y lo cierto es que no quiero saberlo, las cosas buenas no hace falta entenderlas. Supongo que cantaban sobre algo tan hermoso que no podía expresarse con palabras y que precisamente por eso te hacía palpitar el corazón. Os aseguro que esas voces te elevaban más alto y más lejos de lo que nadie viviendo en un lugar tan gris pudiera soñar. Fue como si un hermoso pájaro hubiera entrado en nuestra monótona jaula y hubiese disuelto aquellos muros, y por unos breves instantes, hasta el último hombre de Shawshank se sintió libre.
  • Todo lo que encontraron de él era una mudada de ropa de prisión encharcada, un jabón y un pequeño martillo bastante deteriorado. Al verlo pensé que le hubiera tomado a un hombre seiscientos años atravesar una pared con él. El viejo Andy lo había conseguido en menos de veinte.
  • La geología es el estudio de la presión y el tiempo. Eso es todo lo que se necesita. Presión y tiempo. Eso y un póster enorme. Como dije, en la cárcel un hombre hace lo que sea para mantener su mente ocupada. Resulta que el hobby favorito de Andy era llevarse la pared de su celda al patio poco a poco.
  • Andy se arrastró hacia la libertad a través de quinientas yardas de residuos mal olientes que no puedo imaginar. O quizás no quiera imaginarlo. Quinientas yardas. Es la longitud de cinco campos de football, casi media milla.
  • [acerca del director] Me gusta pensar que lo último que pasó por su cabeza, aparte de la bala, fue el imaginar como diablos Andy Dufresne le había engañado.
  • Andy Dufresne, ese que se arrastró por un río de mierda y salió limpio del otro lado. Andy Dufresne, ese que se fue al Pacífico. Aquellos de nosotros que le conocimos bien hablábamos seguido de él y de las cosas que hizo. Aunque a veces me ponía triste, Andy ya no estaba. Tenía que recordarme a mí mismo que algunas aves no deben estar enjauladas. Sus plumas son muy brillantes y cuando vuelan y se van la parte de ti que sabe que era un pecado mantenerlo encerrado se alegra, pero igual, el lugar en el que estaba se siente tan abandonado y solitario cuando ya no están. Creo que sencillamente extraño a mi amigo.
  • ¿Rehabilitado? Bueno, déjeme ver. ¿Sabe? No tengo ni idea de lo que eso significa... sé lo que ustedes piensa que significa. Para mí es sólo una palabra inventada, una palabra de políticos para que ustedes jóvenes puedan usar ese traje con corbata y tener un empleo. ¿Qué es lo que de verdad quieren saber? ¿Que me arrepiento de lo que hice? No pasa un solo día en el que no me sienta arrepentido y no por estar aquí o porque ustedes crean que debo estarlo. Pienso en cómo era en ese entonces, un joven y estúpido niño que cometió un crimen terrible. Quisiera poder hablar con ese niño, hablarle y hacerle entrar en razón, decirle como funcionan las cosas. Pero no puedo. Ese niño ya no está, este viejo es lo único que queda y tengo que vivir con eso. ¿Rehabilitado? Es una palabra de mierda. Así que ponga su sello en los formularios hijo y deje de hacerme perder el tiempo porque a decir verdad, me importa una mierda.
  • Todo lo que hago ahora es pensar en maneras de violar mi condicional para que me envíen de vuelta. Es algo terrible vivir con miedo. Brooks Hatlen lo sabía, lo sabía muy bien. Lo único que quiero es volver al sitio en donde todo tenía sentido. Al sitio en donde no tengo que tener miedo todo el tiempo. Lo único que me detiene es esa promesa que le hice a Andy.
  • Ocúpate viviendo o ocúpate muriendo. Así es, maldita sea. Por segunda vez en mi vida soy culpable de cometer un crimen. Violar mi condicional. Por supuesto que dudo que bloqueen las carreteras por eso. No para un viejo pillo como yo.
  • Me doy cuenta que estoy muy emocionado, casi no puedo estar sentado o tener la cabeza tranquila. Creo que es la emoción que sólo un hombre libre puede sentir, un hombre libre al principio de un largo viaje cuyo final es incierto. Espero poder cruzar la frontera, espero poder ver a mi amigo y estrechar su mano, espero que el Pacífico sea tan azul como siempre he soñado. Y espero nunca más perder la esperanza.

Director Samuel Norton[editar]

  • Son criminales convictos. Por eso los han enviado a mí. Regla número uno: Nada de blasfemias. No permitiré que el nombre de Dios sea utilizado en vano en mi prisión. Las otras reglas las descubrirán en el camino.
  • Creo en dos cosas, en la disciplina y en la Biblia. Aquí aprendereis las dos. Confiad en el Señor; lo demás, es asunto mío. Bienvenidos a Shawshank. Su trasero me pertenece.
  • ¡Señor, es un milagro! Un hombre se esfuma como un pedo en el viento. Sin dejar rastro, salvo estas malditas piedras en la ventana [Mientras coge un puñado de piedras de la colección de Andy, que reposan en el ventanuco con barrotes]... y esa fulana en la pared. [Señala el póster de Raquel Welch pegado en la pared de la celda.] Le preguntaré a ella, tal vez sepa algo. ¿Qué tienes que decir, fulanita? ¿Vas a hablar? Oh, claro que no. ¿Por qué iba a ser diferente? Esto es una conspiración, eso es lo que es, una maldita conspiración [Arroja a los guardias y a Red algunas piedras de la colección de Andy mientras habla]. Y todos estais compinchados. ¡Hasta ella! [Lanza una piedra contra el póster de Raquel Welch, la cual atraviesa el papel y produce un golpeteo como de rebotes. Todos miran con asombro la lámina. El alcaide se aproxima a ella e introduce un dedo en el agujero dejado por la piedra, seguido de la mano y el brazo hasta el hombro. Finalmente arranca el póster y descubre un túnel de más de medio metro de diámetro tras él].

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Red - Tú no eres un asesino, un mal marido tal vez, puedes sentirte culpable si quieres, pero tú no apretaste el gatillo.

Andy - No, no lo hice, fue otra persona y yo acabe aquí, mala suerte supongo.

Red - Siii.

Andy - Flota en el aire y tiene que caer sobre alguien, me toco a mi, eso es todo, el tornado me pillo por medio. Nunca pensé que la tormenta durase tantos años ¿crees que saldrás de aquí algún día?

Red - ¿Yo? Sí… cuando tenga una larga barba blanca y no me queden nada más que un par de tornillos me soltarán.

Andy - Te diré a donde iría yo: a Zihuatanejo.

Red - A Zihuataque?

Andy - Zihuatanejo, está en México, un pueblecito frente al Pacífico ¿sabes que dicen los mexicanos del Pacífico?

Red - No.

Andy – Que no tiene memoria, por eso quiero acabar mi vida allí, en un cálido lugar, sin recuerdos. Abriré un pequeño hotel junto a la playa, me compraré una barca vieja, la arreglaré un poco y llevaré a los clientes a pescar.

Red - Zihuatanejo.

Andy – Me resultaría útil allí un hombre que consigue cosas.

Red – No creo que sobreviviera fuera de aquí, he pasado aquí más de media vida, estoy institucionalizado, igual que lo estaba Brooks.

Andy – Te estás subestimando.

Red – No lo creas, quiero decir, aquí dentro soy el tipo que consigue cualquier cosa, pero afuera ya tienes las páginas amarillas, yo no sabría ni por donde empezar… El océano Pacífico… Joder!! Algo tan grande me asusta.

Andy – A mí no, no maté a mi mujer ni tampoco a su amante, si cometí errores ya los he pagado y con intereses, ese hotel, esa barca, no creo que esté pidiendo demasiado.

Red – No deberías torturarte de esa forma Andy, no es más que un puñetero sueño, México está en el quinto coño y tú estás aquí y eso es lo que hay.

Andy – Si, vale, eso es lo que hay, está allí y yo estoy aquí, todo se reduce a una simple elección, empeñarse en vivir o empeñarse en morir.

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