Nana (manga)

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Nana (ナナ) es un manga josei creado por Ai Yazawa. La historia tiene dos personajes principales (ambos comparten el mismo nombre, Nana). Sin embargo lo que las separa ampliamente es la radical diferencia de sus personalidades. Actualmente, el manga consta de 21 tomos, y la serie aún sigue abierta. La serie fue adaptada a dos películas en 2005 y 2006 respectivamente y una serie de anime en 2006.

Hachi[editar]

-¿Por qué me pongo tan a la defensiva justo ahora? Cuando alguien me gusta suelo hacer un esfuerzo por parecerle dulce, pero con él... A estas alturas es imposible que ocurra algo, a él ya no puedo ocultar mis defectos, y ni siquiera está nervioso cuando está a solas conmigo. Se pone a dormir como si yo no estuviera...

-Ella debió haber nacido con una voz angelical: la princesa de Trapnest, es deslumbrantemente bella y sobre todo muy amable. Conoce a Takumi muy bien. Takumi está siempre muy ocupado protegiendo su tesoro, es por eso que él no puede proteger nada más en su corazón. Así es como lo veo.

-No es un sueño, volveremos a reír juntos, aún podemos arreglarlo, tenemos una segunda oportunidad, volveremos a esa noche de verano y reescribiremos juntas nuestro futuro.

-Sabes Nana, las jóvenes chicas enamoradas… todavía hablan de tu historia, la tuya y de Ren… Donde sea que escuchen tus canciones. Pero yo conozco más. No quería que todo acabase así.

-El pasar del tiempo purifica el pasado, calma el dolor del corazón, pero algunos tipos de dolores no desaparecen nunca. En esta habitación el tiempo se ha detenido, se ha detenido en aquél momento. Nana, ahora tengo tantas cosas por decirte, pero en esta habitación todo lo que veo son recuerdos.

-Las últimas palabras de Nana… aún ahora, están entre la esperanza y el desprecio, estabas susurrando como si hablaras contigo misma “Quiero ver el mar”.

-Oye Nana, ¿Te acuerdas cómo nos conocimos? Yo sé que tu no creías en cosas como el destino, por eso… creo que fue él quién nos unió.

-Nana, si pudiéramos vivir nuestro pasado lleno de errores, ¿Desde dónde lo volverías a vivir tú? Yo lo haría desde aquella noche de nieve en que te conocí, lo borraría todo menos a ti.

-Ese piso donde viví contigo, sin ascensor, ni aire acondicionado, ni terraza… Que era incómodo vivir en él pero… Yo amé ese lugar, porque TÚ estabas allí…

-Oye Nana… lo que deseé esa noche…. sigue sin descolorarse en mi corazón… no olvides el brillo que tienen… nuestros sueños.

-Si en aquella época yo hubiera sido más sensible y me hubiera percatado de la fragilidad de Nana, tal vez nuestro futuro habría sido distinto.

-No sé por qué, pero de repente tuve ganas de llorar, aun hoy no puedo entenderlo, aquella mano extendida resultó ser más cálida de lo que yo esperaba, y esa calidez inundó todo mi pecho.

-Pero yo estaba dolida, me habían hecho demasiado daño, y tenía miedo que otra relación me hiciera sufrir de nuevo, temía que un simple roce hiciera abrir mis heridas, pero es al revés, cuando estoy con él siento como se van curando, es como si me estuviera abrazando en silencio, quisiera que ahora estuviera aquí para abrazarme y darme ese calidez.

-Sabes Nana, recuerdo cuando nos acercábamos a la ventana a ver los reflejos del sol en el agua mientras que tarareabas una melodía en voz baja, no sabes cuando me gustaría que la cantaras para mí.

-Es duro ¿verdad? cuando miras el cielo de aquí parece que puedas tocarlo, y parece que tus sueños pudieran cumplirse.

Nana[editar]

-No conozco mi lugar de nacimiento. Tampoco el rostro de mi padre. Y apenas recuerdo el de mi madre. Llegué a este pueblo costero cuando tenía cuatro. Viviendo en un pequeño restaurante con mi abuela, crecí en un ambiente de duras palabras, hoy, trabajo para mantenerme, al mismo tiempo, recojo los pedazos de mis sueños.

-... No es genial, es estúpido. Está vendiendo sus desgracias para que la gente sienta compasión. Es penoso.

-Aún no encuentro palabras para describir lo que empecé a sentir aquella noche. Podría llamarlo amor, pero sería injusto decir que fue tan dulce. Fueron celos, envidia, irritación, y por supuesto... deseo.

-En el verano de mi decimosexto cumpleaños, cambié la marca de mis cigarrillos a la de “Seven Stars” porque Ren fumaba esta marca. También me puse los mismos piercings en las orejas, compré las mismas botas, dormí en la misma cama con él, y compartimos el mismo sueño. Pero él me dejó. Quizás, en algún lugar de mi corazón no lo he perdonado nunca. Así como nunca he podido perdonar a mi madre.

-Ya ha pasado un año y tres meses, la primavera esta a punto de llegar, en marzo cumpliré veinte años, y me merezco un buen premio por haber llegado hasta aquí, un viaje a Tokio sólo de ida, yo, mi guitarra y mi tabaco, no necesito nada más.

-¿Sabes? A veces pienso que si te aferrabas tanto al amor era porque sentías que te faltaba algo, en el fondo estabas tan vacía como yo, si es así creo que por fin empezaba a entender lo que estaba pasando, esa nueva vida que decidiste proteger, ¿te está llenando?

-La luna llena no es completamente redonda, ese es el sentimiento que tengo cuando estoy con Ren, no importa cuán tan profundo es nuestro amor, nadie puede hacerme feliz. El único momento en que me siento completa es cuando subo a un escenario. Este es mi sueño, debo esforzarme y continuar, no importa sacrificarse.

-Sabes, Hachi, para poder aceptarte habría necesitado una mayor capacidad de comprensión y la que tenía yo entonces era tan pequeña, y antes de ver como acababa poco a poco prefería ver como estallaba en mil pedazos, era demasiado débil, no fue culpa tuya..

-Hey Hachi, permitir que tú y Takumi se conocieran fue algo de lo que siempre me arrepentí, pero si al estar junto a él te permite encontrar la felicidad, entonces, podré encontrar la salvación. Tú eres la única persona en la que me puedo apoyar.

-Como oscuras olas que se estiran inexorablemente hacia mí incontables veces, siento como si fuera a ser hundida por ellas, pero a causa de a los que más quiero, que están a mi lado, no debo admitir mi derrota. Hachi, tú tampoco debes de admitir la tuya.

-Todos estamos solos, no hay nadie que vaya a estar ahí para siempre, por eso pensar que alguien nos pertenece, es una estupidez… Sé que parece imposible, pero a veces desearía que me perteneciera, que fuera sólo para mi, así podría metérmela en el bolsillo de la chaqueta y llevármela conmigo.

-Había pasado un año y tres meses viviendo con Ren. Todavía quedaba algo de nieve cuando empezó la primavera... cuando lo nuestro terminó. Ni siquiera nos dijimos adiós. Pero los dos sabíamos muy bien lo duro que sería para ambos estar separados. ¿De que servía llamarnos o escribirnos si no lo podía abrazar? Yo sabía que cada noche, en mis brazos, Ren desahogaba toda aquella soledad indescriptible que él sentía. Yo lo había comprendido más que nadie. Todavía me arrepiento de vez en cuando. La vida sin él se me hace extraña, porque nada de esto parece real si Ren no está. Sobre todo, en noches frías de nieve como ésta. Sólo espero que tenga a alguien a su lado para darle calor esta noche...

-Por aquel entonces, tenía un sueño por el que luchar, pero para conseguir ciertas cosas, tuve que dejar atrás otras muchas irreemplazables… Aún así, no me arrepiento, vivía al máximo y hacía lo que quería, pero hay algo que me gustaría saber… ¿Aún conservas la sonrisa?

-Si eres feliz, yo estoy contenta. Tal vez yo no llegaré a ser una persona capaz de pensar esto de corazón. Pero, ante tus ojos, quería aparecer como una persona fuerte y tolerante. Como una heroína de manga… casi perfecta.

-¿Sabes que pienso? Que ni los errores que cometemos, ni las heridas que recibimos son algo que luego tapándolo, podamos hacer desaparecer. Yo, aún ahora sigo pronunciando tu nombre, aunque me cause dolor, y lo seguiré pronunciando hasta que me respondas…

-Creo que ya no voy a poder ser la protagonista de tu historia; pero desde siempre, mi historia ha tenido sólo una protagonista… tú.

-Oye Hachi… yo quería que estuvieras conmigo, aunque tuviera que ponerte un collarín… me da tanto miedo que… todavía no soy buena para hacer amigos… todavía… tengo un poco de miedo…

-No es que te quisiera sólo para mí. Únicamente quería serte necesaria.

-Porque un hombre frío y calculador que se aferra a la realidad con las dos manos nunca podrá hacer feliz a una princesita como ella que vive en las nubes.

-Yo.. si ahora me dijeras que te sientes sola, iría volando hasta Londres o hasta donde hiciera falta. Y si así consiguiera dar un poco de calor a tu cuerpo y a tu corazón, habría valido la pena. Cuando digo estas cosas, parece que sea un chico cariñoso y sensible ¿verdad? Pero es sólo que ahora mismo, para mí, no hay nada en el mundo más importante que tú. ¿Qué pensaré mañana? eso no puedo saberlo... Perdóname por ser tan egoísta.

-Algo me dice que ya no queda espacio en su historia para mí.

-Estoy viviendo por mi causa, no por su bien.

-Y yo estoy cayéndome fuera de mí.

-Y tú más te vale que seas feliz. Si Nobu al final no ha venido, ha sido para que tu seas feliz, pero si después de todo no lo eres, no sería justo para él.

Otros[editar]

-Me puedes decir, ¿dónde queda el amor?.- Nobu

-Nana, me voy a Tokio. Decide tú el camino que quieres seguir. - Ren

-En la vida es sufrir casi insoportable, pero el hecho de arriesgarse por la persona a la que amas, hace que el dolor, merezca la pena. Reira


-Pero tú… ¿no te sentirás solo si nos separamos? Hachi

-¡Para nada! ¡Me quedaré tranquilo! No tengo nada que ver contigo ¡¿Te enteras?! ¿De verdad te hace feliz hacerte la dramática? ¿Con tu carita llorosa, intentando dar pena a los demás y jugando con el corazón de la gente? ¡Lo único que quieres es un hombre al que puedas mangonear a tu gusto! ¿¡Qué demonios tiene esto de amistad!? No me hagas reír. Shouji


-No quiero. No. No quiero ni mirarle a la cara. Aún no era tan madura como para perdonarle aquello. Ni tampoco era tan ingenua como para seguir aferrada a él. Yo había perdido. Aquel día lo pasé en la cama, como cuando estás enferma y no puedes levantarte. Dejando pasar el tiempo, sin ganas de pensar en nada, deseando matar las horas de algún modo pero sin fuerzas para intentarlo. Cuántas veces soñé con Shouji aquel día...Hachiko


-El tamaño del zapato de cristal de Cenicienta era perfecto… ¿Entonces por qué se le cayó mientras corría? debió de haber atraído la atención del encantador príncipe, no existe otra explicación.


-La vida es larga, así que si te preocupas por pequeños detalles no vivirás.

-Espabila de una vez, me parece que va siendo hora de que aceptes que en este mundo no siempre gana el bueno, sino quieres perder tendrás que devolver los golpes, tienes que aprender a ser más listo, y si esto no te gusta ya puedes volver a casa con tus padres.Nana

-Sólo que a medida que nos hacemos mayores, vamos acumulando cargas a lo largo del camino, y esas cargas hacen que nos cueste caminar, por eso con el tiempo necesitamos a alguien que nos ayude a cargar con el peso...Reira

-Entonces hazlo. Quítame la venda. Porque no sé que otra cosa hacer para dejar de quererte. Nobu

-Tengo que decirle adiós a Takumi, si no voy a hacerlo, tengo que renunciar a este abrazo. Le diré adiós, puedo hacerlo. Lo haré. Todo irá bien y podré ser feliz. Porque entre estos brazos está todo lo que siempre he querido. Eso creo. Hachiko


-Miénteme si quieres, no importa, yo te creeré. Nobu


-¿Sabes? si desde entonces he conseguido levantarme siempre que me he venido abajo ha sido porque sabía que tú estabas mirándome.Nana


-Es duro ¿verdad? cuando miras el cielo de aquí parece que puedas tocarlo, y parece que tus sueños pudieran cumplirse. Shin

-Cuando miras a los ojos de esa persona, puedes conocer su alma, pero si desvías la mirada puedes perderla...y yo, yo no quiero perder.Reira

Referencias[editar]