Marcelo Terceros Banzer
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Marcelo Terceros Banzer (Santa Cruz de la Sierra, 24 de agosto de 1926 - ídem, 1 de junio de 1988) fue un abogado, diplomático, catedrático, periodista, escritor y político boliviano. Embajador de Bolivia en Brasil y en España.
| Marcelo Terceros Banzer | |||||||||||
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Marcelo Terceros Banzer el 28 de diciembre de 1984. |
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| Véase también | |||||||||||
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Citas
[editar | editar código]De sus artículos recopilados en su libro Desde mi umbral
[editar | editar código]- «Más hermosa que la verdad desnuda es la verdad bien vestida».[1.1]
- «La unidad nacional constituye más que una política, un deber».[1.2]
- «Esa transparencia ideológica expresada textualmente en una línea de pensamiento que el lector puede aceptar o rechazar, pero que garantiza al menos la honestidad —ya que no la 'utópica' objetividad— en el procesamiento de la información es lo que a largo plazo otorga al informador, su credibilidad y su prestigio».[1.3]
- «No hay triunfo más grande, ni laurel más fresco, que el de aquel que pasó por las tinieblas de la opresión y de ella salió, digno, incorrupto y sin odios».[1.4]
- «El prestigio de un periódico es principal capital para enfrentarse a todo tipo de poder».[1.3]
- «Así juzgado, ególatra, amoral y arbitrario, la personalidad de Bolívar la observamos desde el lado de sus enemigos de la guerra, pero ella no sufre mengua. Antes bien, por los relámpagos de imparcialidad del libertador, se avizora su verdadera talla, que no es ni la del inmaculado militar que nos pintan sus conocidos panegiristas, ni el atolondrado guerrillero que nos muestra Salvador de Madariaga, sino la de un hombre grande, capaz de hacer lo que hizo: con su genio, formar el mundo que ahora, enfriados los resentimientos (aunque queden bajo las cenizas una que otra brasa ardiente), busca la unión con los de su propia raza, con los de su mismo espíritu, que también atribulados por las crisis, tienden sus fraternos brazos hacia acá para juntos ser los rectores de una civilización cristiana, justa y caritativa, ajena al desenfrenado poder y sólo atada a las eternas doctrinas de la verdad».[1.5]
- «Se dice allí [en el libro "Bolívar" de Salvador de Madariaga] que era una ínfima minoría la realmente separatista; pero ¿quién desconoce que todos los grandes movimientos sociales, que todas las más profundas revoluciones humanas —incluso el cristianismo— han sido obras de minorías selectas? Pues los americanos no podían hurtarse a la regla y los pocos que pensaron, desde el primer día, en la separación, lo hicieron con plena conciencia de su obra y con visión genial. Que hubo que luchar ferozmente es lástima, pero no podía ser por menos en el nacimiento de América a la libertad, y es que no faltó ni el sanguíneo fuego en los momentos estelares de la historia ni el sonrojado amanecer de los partos en nuestra misma redención».[1.6]
- «la de la independencia fue una guerra civil —y por si esto fuera poco—, una guerra civil española. Así queda explicado cómo en toda América se dieron casos numerosísimos de españoles europeos fieles a la causa americana, y muchos de criollos americanos o algunos indios que sirvieron al Rey con su lealtad realmente española. Nuestro Aguilera y el General Álvarez de Arenales son entre nosotros ejemplos clásicos de lo dicho, y retratos de lo que entonces ocurría en las sociedades que en este gravísimo conflicto interno por uno u otro partido se habrían de dividir».[1.6]
- «[Ñuflo de] Chaves que es para mí paladín de buenos españoles en Indias».[1.7]
- «(...) la independencia se hizo entonces por y para los criollos españoles, que hasta ahora, y con muy raras excepciones, son los que continúan ejercitando el poder que ya tenían —aunque en menor escala— durante el período hispano. Los indios no contaron entonces, como tampoco cuentan hoy miles de ellos».[1.6]
- «Se dice allí que era una ínfima minoría la realmente separatista; pero ¿quién desconoce que todos los grandes movimientos sociales, que todas las más profundas revoluciones humanas —incluso el cristianismo— han sido obras de minorías selectas? Pues los americanos no podían hurtarse a la regla y los pocos que pensaron, desde el primer día, en la separación, lo hicieron con plena conciencia de su obra y con visión genial. Que hubo que luchar ferozmente es lástima, pero no podía ser por menos en el nacimiento de América a la libertad, y es que no faltó ni el sanguíneo fuego en los momentos estelares de la historia ni el sonrojado amanecer de los partos en nuestra misma redención».[1.6]
- «Así juzgado, ególatra, amoral y arbitrario, la personalidad de Bolívar la observamos desde el lado de sus enemigos de la guerra, pero ella no sufre mengua. Antes bien, por los relámpagos de imparcialidad del libertador, se avizora su verdadera talla, que no es ni la del inmaculado militar que nos pintan sus conocidos panegiristas, ni el atolondrado guerrillero que nos muestra Salvador de Madariaga, sino la de un hombre grande, capaz de hacer lo que hizo: con su genio, formar el mundo que ahora, enfriados los resentimientos (aunque queden bajo las cenizas una que otra brasa ardiente), busca la unión con los de su propia raza, con los de su mismo espíritu, que también atribulados por las crisis, tienden sus fraternos brazos hacia acá para juntos ser los rectores de una civilización cristiana, justa y caritativa, ajena al desenfrenado poder y sólo atada a las eternas doctrinas de la verdad».[1.5]
- «Es la pasión, en cualquiera de sus formas, un estado del alma que, por lógica, excluye lo bajo, lo ruin, lo engañoso y que sublima aun hasta los crímenes que bajo ella se cometen. Y la de Bolívar era grande, y honda, y amplia».[1.8]
- «¿la aplicación estricta de la democracia en nuestros países ha dado acaso resultados satisfactorios? ¿No es tiempo de que pensemos como Bolívar, que satisfacer la política y la justicia es mejor que entregarse a la fácil demagogia?»[1.9]
- «Somos los legítimos herederos de virtudes y defectos que hicieron felices o desgraciados a nuestros ancestros».[1.10]
- «La plata de Potosí, de Huanchaca y de Porco, el estaño, el wolfram y el tungsteno de Catavi, Llallagua, Siglo XX, Huanuni, Colquiri y Quechista, son los materiales con los que se ha forjado la generalizada visión de Bolivia como país del Altiplano y de la minería como única riqueza nacional. Pero tal modo de concebir mi patria es parcial y que parte de ello y hasta podemos decir que a pesar de ello y gracias a Dios, Bolivia es también algo o mucho más».[1.11]
- «Lo que el boliviano desea, lo que el cruceño exige, es que de una vez salgamos de los proyectos y de las promesas y entremos a la etapa de las realizaciones porque, como dice el viejo refrán castellano, "obras son amores y no buenas razones"»[1.12]
- «En el abigarrado ambiente político que vivimos, en el cual no alcanza ni el mayor optimismo para encontrar virtudes ni buenas perspectivas suficientes para contraponer a los odios, las mañas y las perversidades, es muy peligroso predicar la sana doctrina, pues uno puede ser confundido con los tontos o los locos. Sin embargo, la responsabilidad del periodismo da para insistir, aún a riesgo de las malas interpretaciones o de cosas peores».[1.13]
- «Jungla amazónica al Norte; praderas del Beni, donde el horizonte se pierde en la distancia y los grandes ríos comunican y fertilizan; nuevamente boscosas y ligeramente onduladas por las sierras primarias del Escudo Brasilero en el Oriente; de tipo de sabana junto al Chaco, los Llanos bolivianos son la verdadera reserva de la Nación».[1.11]
- «La historia nos ha enseñado que el pueblo Oriental tiene que ser el vigía de su propio destino y no confiar más el cuidado y seguridad de su inmenso territorio a gentes que por habitar en zonas andinas no comprenden la geopolítica de la llanura. La cruceñidad tiene sus propios valores materiales, intelectuales y espirituales. Ha llegado a la madurez de su desarrollo integral. De aquí en adelante somos sólo nosotros los responsables del futuro y de nuestro propio destino».[1.14]
- «El crecimiento de la ciudad debe ser acompañado por autoridades e instituciones con el correspondiente aumento de medios, para poder cumplir con la primordial obligación que tienen, en toda comunidad organizada, los encargados de prevenir los delitos y asegurar la tranquilidad ciudadana».[1.15]
- «El respeto a los derechos de la persona humana, inviolable en su intimidad y en sus opciones, es la base del orden civil y del desarrollo socioeconómico».[1.16]
- «Entendemos la democracia en el sentido que los países de Occidente le han dado, como un sistema en que, en un ambiente de verdadera libertad, pueda aceptarse como natural en el Estado el pluralismo político y el derecho a disentir de los gobernantes».[1.16]
- «Ni poseo la agilidad de la pluma de un San Agustín, ni el extático arrobamiento de una Teresa de Ávila, ni la mente voladora de un Dante, que todo esto y mucho más se necesita para decir lo que se merece la obra eterna y sabia de nuestros Papas».[1.17]
- «Católicos que me escucháis: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, obreros y patronos, todos unidos en la común sumisión a este Rey Eterno, pongamos el hombro en la tarea de recristianizar la sociedad, haciendo que en ella reine Cristo, que en ella impere Cristo, que en ella venza Cristo».[1.18]
- «La patria se construye cada día, con el trabajo honrado y el esfuerzo creador más que con la marrullera procura de burocráticos oropendios».[1.19]
- «Como una posibilidad de resolver el problema de la tierra en las zonas altas, pero también con fines de política menuda (desplazamiento de supernumerarios de las minas, por un lado; y, por otro, inútil precaución frente a un supuesto o probable centro de conflictos internos en Santa Cruz), se ha probado, sin gran éxito hasta ahora, un programa de migración interna, consistente en asentar sobre tierras baldías o abandonadas a campesinos quechuas o aymaras. No es que haya fracasado el plan, pues son numerosos los casos de adaptación al nuevo medio geográfico, pero no se ve en él una solución al problema de la población del país. Cualquiera que sea el ritmo de los traslados y el éxito de los asentamientos, la escasa cifra actual de cuatro habitantes por kilómetro cuadrado no variará sino en la proporción en que crezca vegetativamente el número de bolivianos, señalada en 2,5% anual».[1.20]
- «Desde la fundación de la República en 1825 hasta fines del siglo XIX, allí imperó un sistema de caudillajes —bárbaros o letrados, según la clasificación del historiador Arguedas— que se tradujo en dolorosas pérdidas territoriales, ruinoso atraso en la marcha del progreso y enconadas rencillas interiores».[1.21]
- «La reforma agraria se ha convertido en un simple expediente partidista, de control cerrado del voto campesino, pues si se han entregado parcelas a los indios no se les han proporcionado los medios para que las cultiven (en vez de arados se les dio fusiles) y la producción agrícola bajó escandalosamente, con la paradójica excepción de la de aquella zona del país en que no se había aplicado la reforma. Es verdad que en el campo ya va desapareciendo el latifundista improductivo o el gamonal explotador, que hasta no hace mucho señoreaban la tierra como pudo ser en el Medioevo; lo mismo que ya no se ve el lastimoso y enervante espectáculo —yo lo sufrí una vez— del pobre hombre indígena que para hablar a otro más pobre hombre blanco se arrodillaba en el suelo; pero en el campo surge ahora el dirigente sindical que cobra tributos personales y expulsa a sus congéneres de la zona, cuando no les quita la vida, y aparece el agitador comunista que enciende la lucha de razas y aviva unos rescoldos que parecían apagados desde la Conquista».[1.21]
- «El voto universal es sólo maquinaria de perpetuidad en el poder y no expresión de una voluntad libre ni de un juego democrático de partidos, sin entrar a considerar la conveniencia de poner en manos de los analfabetos —pasto de los demagogos— la suerte de la Nación».[1.21]
- «Y si la diversificación de la producción [resultado de la Revolución de 1952 en Bolivia] ha logrado unos progresos notables, especialmente en el campo agropecuario y en el petrolero, a su sombra han nacido fortunas alimentadas del favor oficial, que se han vuelto tan escandalosas que ahora es el propio partido el que las denuncia y las persigue».[1.21]
- «(...) o se va por el camino difícil e ingrato de señalar yerros y procurar soluciones, que han de ser cristianas y por eso mismo humanas; o se cae en la senda comunista, embozada o franca, pero destructora al fin. Una postura intermedia, un alto en el devenir, es imposible y perjudicial».[1.21]
- «La nacionalización de minas, que teóricamente vino a arrebatar de manos de unos poquísimos el poder económico que determinaba el poder político en Bolivia, ha fracasado; y mientras los dueños no sólo han recibido jugosas indemnizaciones (20.000.000 de dólares en cifras redondas) sino que siguen manejándolas con su trust y su dominio de los mercados, la Nación soporta un peso aplastante derivado de la anarquía sindical, al extremo de que ha llegado a decirse, por uno de los jerarcas del régimen con sabiduría popular, que si antes Bolivia vivía de las minas, ahora son las minas las que viven de Bolivia».[1.21]
- «El Descubrimiento, que física y geográficamente aquí en Palos se iniciara hace precisamente 480 años, no es hecho histórico del que sólo haya que celebrar los aniversarios, sino que fue, es y será un acontecimiento que vive y se realiza cada día».[1.22]
- «así como el Misterio cristiano continúa y permanece en toda su inefable virtud redentora universal, es decir, católica, así también este otro hito imperecedero de 1492 permanece y continúa actuando con su católica, es decir universal, significación».[1.22]
- «Era época dura [fines del siglo XV]. No se contaba con los medios que, a nuestro tiempo, le tendrían que hacer fácil una tarea unitaria y fraternal. La Edad Media entraba en su ocaso. Pero igual que el crepúsculo de un día tormentoso que pinta con celajes de maravilla el horizonte de la tarde, igual quiso Dios que se cierre ese período histórico, tan denigrado por muchos, mas, que con la sola luz del Descubrimiento de América, ya no podía llamarse tenebroso».[1.22]
- «Tierra y hombre guardan en América el cuño honroso de tres siglos de presencia española. Yerran quienes creen que en la gran Patria americana hay sentimientos generalizados de antihispanismo; los propios movimientos indigenistas —muchas veces viciados ab initio por posiciones sectarias— deben buscar en la legislación indiana de la Corona de Castilla los módulos de sus programas».[1.23]
- «Mundo nuevo en muchos aspectos, América conseguirá su destino y tomará su papel en el mundo del futuro, a condición de que permanezca leal a su origen cultural; y desde aquí podrá ir a la Europa madre —puesto que la cultura es devenir— el redescubrimiento de unos valores que nacidos allá y en trance de perderse allá, están viviendo acá, desde donde pueden volver, después de haberse conservado y desarrollado en nuevas formas, alentadas siempre, para ser legítimas, por la luz del Evangelio que ya en Atenas y en Roma iluminaron al mundo clásico».[1.23]
De su libro El maestro fray Francisco de Vitoria, O.P., fundador del Derecho Internacional
[editar | editar código]- «Somos un país sin tradición genuinamente democrática, porque no hemos sido educados para ella».[2.1]
- «Se equivocan aquellos que quieren distinguir, en un ser humano, la moral pública de la privada».[2.2]
- «Las enseñanzas del maestro salmantino [Francisco de Vitoria], por ser enseñanzas de verdad, dan al aspecto espiritual preeminencia innegable sobre el frío pragmatismo de los tratados y aún más sobre la estulticia enervante de una filosofía materialista, que pretende uncir al yugo cruel y único de lo económico la totalidad de las manifestaciones humanas».[2.3]
Referencias
[editar | editar código]- ↑ Terceros Banzer, Marcelo (2005). Desde mi umbral. Santa Cruz de la Sierra. Consultado el 05-05-2026.
- ↑ Introducción. Pág. 23
- ↑ Presentación. Pág. 15
- ↑ 1,0 1,1 Presentación. Pág. 16.
- ↑ Advertencia al lector. Pág. 12
- ↑ 1,0 1,1 “Bolívar, por Salvador de Madariaga (III)”. Escrito en 1951 y publicado el 30 de junio de 1991 en EL DEBER.
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 “Bolívar, por Salvador de Madariaga (II)”. Escrito en 1951 y publicado el 16 de junio de 1991 en EL DEBER
- ↑ “Bolívar, por Salvador de Madariaga (I)”. Escrito en 1951 y publicado el 9 de junio de 1991 en EL DEBER.
- ↑ “Bolívar, por Salvador de Madariaga (V)”. Escrito en 1951 y publicado el 14 de junio de 1991 en EL DEBER.
- ↑ “Bolívar, por Salvador de Madariaga (VI)”. Escrito en 1951 y publicado el 28 de julio de 1991 en EL DEBER.
- ↑ "Sobre España y América (II)". Escrito en 1972 y publicado el 10 de junio de 1990 en EL DEBER.
- ↑ 1,0 1,1 "Bolivia en América (I)". Escrito en 1972 y publicado el 5 de agosto de 1990 en EL DEBER.
- ↑ "Sobre la venta del gas a Brasil". Escrito en 1978 y publicado el 2 de diciembre de 1990 en EL DEBER.
- ↑ “Necesidad de reflexionar”. Publicado el 7 de septiembre de 1979 como editorial en EL MUNDO.
- ↑ “La Guerra del Acre (II)". Escrito en 1985 y publicado el 7 de enero de 1990 en EL DEBER.
- ↑ “En defensa de la comunidad”. Publicado el 8 de septiembre de 1979 como editorial en EL MUNDO.
- ↑ 1,0 1,1 “Principios editoriales”. Publicado el 18 de junio de 1979 como editorial en EL MUNDO.
- ↑ “La obra de los Papas. Hacia el imperio de Jesucristo”. Escrito en 1945 y publicado el 17 de junio de 1990 EL DEBER
- ↑ “Cristo Rey Eterno”. Escrito en 1945 y publicado el 29 de octubre de 1989 EL DEBER.
- ↑ “Santa Cruz de la Sierra: un nuevo meridiano geopolítico”. Escrito en 1986 y publicado el 26 de febrero de 1989 en EL DEBER.
- ↑ “Bolivia en América (II)”. Escrito en 1972 y publicado el 12 de agosto de 1990 en EL DEBER.
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 “Bolivia en América (III)”. Escrito en 1972 y publicado el 19 de agosto de 1990 en EL DEBER.
- ↑ 1,0 1,1 1,2 “Sobre España y América (I)”. Escrito en 1972 y publicado el 3 de junio de 1990 en EL DEBER.
- ↑ 1,0 1,1 “Breves consideraciones sobre el transclasicismo”. Escrito en 1962 y publicado el 4 de junio de 1989 en EL DEBER.
- ↑ Terceros Banzer, Marcelo (2013). El maestro Fray Francisco de Vitoria, O. P.: fundador del Derecho Internacional. Santa Cruz de la Sierra: El País. Consultado el 05-06-2026.