Daniel Hendler

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Daniel Hendler
«[...] yo prefiero hacer tipos normales».
«[...] yo prefiero hacer tipos normales».
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Daniel Hendler (Montevideo, 3 de enero de 1976) es un actor de cine, teatro y televisión uruguayo que desarrolló gran parte de su carrera en Argentina, en donde reside. Es conocido por sus papeles protagónicos en películas como El fondo del mar, Los suicidas, Los paranoicos, Mi primera boda y El abrazo partido del director Daniel Burman, con quien trabajó en varias oportunidades. Trabajando en ambos márgenes del Río de la Plata, ganó consideración internacional gracias a sus premios como actor. En 2004 ganó el premio Oso de Plata en el Festival de Berlín por su actuación en El abrazo partido. Debutó como guionista y director con la película Norberto apenas tarde. Desde 2012, protagoniza la exitosa serie Graduados interpretando a Andy Goddzer, papel que lo hizo popular en la televisión. Hendler forma parte de la generación de actores que revitalizó el cine uruguayo con películas como 25 Watts y es uno de los actores del llamado nuevo cine argentino.

Citas[editar]

  • «... yo prefiero hacer tipos normales. Tipos "normales", en todo caso, en los que mis anormalidades puedan entrar como si fueran del personaje y luego darle un toque.»[1]
  • «... los personajes tienen en común varias cosas, algunas contra las que he intentado luchar un poco, y que he descubierto durante el proceso mismo. Hay como un lado torpe que se repite en algunos personajes, sobre todo en El fondo del mar, Sábado y Esperando al Mesías, no sé si 25 watts. Eso tiene que ver con que los directores vieron algo en mí que les interesó explotar, o bien que me meto en el humor por una zona precisa.»[1]
  • «En el caso de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll (25 Watts) creo que una de sus grandes virtudes fue la paciencia y la apertura. No llegaron al set y a los ensayos con un megáfono y una silla de director sino que había un constante replanteo y escuchar y tratar de entender y equivocarse y volver atrás. Eso daba mucha seguridad y generaba un apredizaje en todas la partes. Entonces me parece que son buenos directores de actores, por la actitud de búsqueda honesta que tienen.»[1]
  • «A veces uno le pone a esto más peso del que tiene, y una cuida una cuestión de prestigio inútil porque ni tiene tanto prestigio actuar en buenas películas, ni tanto desprestigio actuar en televisión. Tiene más que ver con el ego de uno, pensar cúanto se puede dañar, o no, ese ego. Eso importa mucho más que la ideología. Si uno ecuentra placer en un proyecto de televisión tonto, y se puede divertir y a la vez ganar dinero que le permita después estar más tranquilo y elegir más libremente otros proyectos, por qué no.»[1]
  • «Es verdad que la situación en Uruguay es difícil para los actores, pero tampoco es que sea fácil en otros lados. Sería raro que un gobierno establezca como prioridad la cultura habiendo tantas carencias. Y también es difícil que un gobierno sepa de qué manera estimular la cultura. Sería bueno que existan más fondos para producción y formación, más intercambios, más debate, más espacio en los medios para la producción nacional, pero sería tonto pensar que la cultura crece exclusivamente gracias al apoyo de un gobierno, dado que la cultura surge también de la necesidad de protestar o revelar los vacíos en los valores oficiales. Las escasas ayudas que existen para el teatro deberían atender más la necesidad de intercambio y de variedad y no tanto a la idea de un teatro tradicionalista.»[2]
  • «... mi queridísimo amigo Juan Pablo Rebella ya no está entre nosotros. No puedo dejar pasar esta pregunta sin decir que él fue una persona más que importante para mí, no sólo por todo lo que aprendí de él, sino por el enorme impulso y afecto que siempre nos dio a los que estábamos cerca y por su aporte a la cultura uruguaya. Es demasiado difícil aceptar esta pérdida. Él hubiera sido el primero en criticarme algunas de las cosas que dije en esta entrevista.»[2]
  • «... lo de la actuación siempre lo tomé como una fantasía, desde chico. Pero una fantasía con aires de grandeza, una fantasía pero en el fondo también una convicción de que yo iba a lograr ser un buen actor. Pero eso siempre en el plano de la fantasía y del juego, hasta que me tomó por completo y ya no tenía tiempo para ir a la facultad y ya vivía de ser actor [...] Lo de actuar es jugar y cuesta asumir que uno en la vida va a convertirse en adulto y trabajar de algo que es jugar. También un poco por los prejuicios que uno mismo tiene de lo importante que es ser profesional y todo eso. Yo tampoco me recibí de actor, hice varias escuelas y talleres pero nunca terminé ninguna.»[3]
  • «Uno no debe trabajar para lucirse como actor, sino para que se luzcan la historia, la escena y el personaje. Lo importante es darle una vida real al personaje, lograr cierta humanidad, no mostrar una buena técnica de actuación.»[4]
  • «Hubo etapas en las que la opinión de la prensa me afectaba más, sobre todo las malas críticas. Con el tiempo, entendí que quien mejor puede juzgar tu trabajo es el director. Es la única persona que sabe realmente qué te pidió durante el rodaje.»[4]
  • «... es inevitable tomar ciertos caminos y que los directores te convoquen porque quieren retomar algo que vieron en tus trabajos anteriores. Entonces, es lógico que los actores adopten ciertos perfiles.»[4]
  • «Hay actores internacionales que hacen un personaje "normal", luego un psicópata, luego un personaje con deficiencias mentales, y así van más o menos deshaciéndose de una imagen previa y evitando los parecidos (...) Yo no tuve la posibilidad de elegir personajes tan opuestos. Yo intento, entre los proyectos posibles, hacer los que me parecen buenos, y en todo caso me impongo para cada papel un pequeño desafío.»[5]
  • «He trabajado con directores y guionistas muy rigurosos, así que dudo que haya sido yo el que puso estas cuestiones existenciales que atraviesan a mis personajes. En todo caso, verán en mí una paleta de colores determinada donde hay una fuerte impronta relacionada con el humor, pero no sé si eso define completamente mi naturaleza de actor.»[6]
  • «Cuando empecé a estudiar teatro creía que, a diferencia del cine, la televisión era mala palabra, pero cuando arranqué a trabajar entendí que no existen los blancos y negros, que ni la tele es toda mala ni el cine es todo bueno, y que lo importante son los desafíos que uno se impone en cada laburo que encara. Es cierto que la tele es un mundo que maneja un caudal importante de negocios, por lo que una gran responsabilidad recae en cargos que no tienen como prioridad la recreación, la educación y la discusión de valores, sino el funcionamiento de una empresa, pero uno entra en el medio y tiene que tratar de llevar su oficio con la mayor dignidad posible.»[7]
  • «...de golpe se me acerca gente a hablarme como al personaje. Hay gente que me dice: "Andy, ¿te puedo pedir una cosita?"»[8]
  • «La exposición que se sufre durante un año de televisión no tiene que ver con el oficio del actor y si bien te dicen que es parte de 'las reglas del juego' a mí me gustaría saber quién puso esas reglas, porque no deberían ser intrínsecas al laburo.»[9]
  • «No hay nada que me espante, pero la televisión tiene demasiados "derechos de piso" y "reglas de juego" que no necesariamente son funcionales al buen trabajo colectivo. Lo que pasa es que, cada vez que digo algo así en medio de una entrevista larga, el periodista elige poner como título mi pequeña queja a la televisión, lo que me hace quedar como un quejoso, cuando yo me siento más bien agradecido. ¿Será esta la excepción?»[10]

Referencias[editar]

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 Senna, Orlando, ed. Cinema D Ameriq Latine N12. Presses Univ. du Mirail, 2006. ISBN 2858167222, 9782858167227.
  2. 2,0 2,1 «El último Ariel». El País (Uruguay) (15 de julio de 2006). Consultado el 17 de marzo de 2012
  3. Dalay, Andrés (15 de noviembre de 2011). «Daniel Hendler y los diez años de “25 Watts”». Consultado el 17 de marzo de 2012
  4. 4,0 4,1 4,2 Sánchez Moccero, Malena (2011). «Entre dos tierras». revistag7. Consultado el 18 de marzo de 2012
  5. «UN PREMIADO ACTOR URUGUAYO: Daniel Hendler». Montevideo.com.uy (07/07/2004). Consultado el 21 de marzo de 2012
  6. Lingenti, Alejandro (1/09/11). «Hendler, cumple y dignifica». Los Inrocks. Consultado el 21 de marzo de 2012
  7. «Daniel Hendler derribó prejuicios televisivos». Télam (22 de julio de 2012). Consultado el 29 de julio de 2012
  8. Rosenberg, Joel (19 de agosto de 2012). «Daniel Hendler en su momento de mayor éxito y exposición». 180.com.uy. Consultado el 23 de noviembre de 2012
  9. Levinton, Solange (24 de julio de 2013). «Alejado de la TV, Daniel Hendler disfruta del teatro y el cine». Télam. Consultado el 25 de julio de 2013
  10. González, Karim (26 de abril de 2015). «Daniel Hendler: "El rating afecta la creatividad"». Diario Popular. Consultado el 10 de junio de 2015