Cuna de lobos

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Cuna de lobos es una célebre telenovela mexicana escrita por Carlos Olmos que cuenta la historia de los Larios, dicha novela se emitió en 1986.

A continuación se listan algunas frases y diálogos.

Frases[editar]

Catalina Creel Vda. de Larios[editar]

  • "¡Eres tú o yo!"
  • "¡No me gustan las novelas policiacas ni mucho menos detectives aficionados metiéndose entre las patas de los caballos!"
  • "¡Sí, yo los maté y volvería a hacerlo si tu felicidad estuviera en peligro, volvería a hacerlo mil veces si mi único hijo vuelve a estar amenazado!"
  • "¡Usted no sabe con quién se está metiendo Reynaldo! Hay muchos millones de por medio y parte de ellos podrían ser suyos, digamos que podría ser el pago por tomarse la copa con mi marido y escuchar algo que ahora deberá olvidar."
  • "¿No es patético que un miserable joyero tenga humos de Sherlock Holmes?"
  • "¡Si se muere de un fulminante ataque cardíaco , me haría un favor, porque no quiero mancharme las manos con sangre de pobre!"
  • "¡Tienen órdenes de entregarme a mí todo papel sospechoso Reynaldo, buenas tardes... ah y salúdeme a su esposa."
  • "Soy experta en aplastar cucarachas. Lo malo es cuando estén bajo mi zapato ni tiempo tendrán de gritar. ¡Se lo prometo!"
  • "No se asuste Doña Esperanza, es solo un apagón... ¡Deje de llorar! ¡Míreme! ¡Algún día se va a abrir esa puerta, y no le voy a dar tiempo ni de gritar!"
  • "La ironia le va bien a la gente inteligente, pero la mala educación no la soporto en mi casa."
  • "Si no los humillo por pobres, sino por simples. No tienen imaginación. Y la falta de imaginación es el peor de todos los pecados."
  • "Está dispuesto a revelar la verdad a José Carlos, porque en el teléfono tuvo mucha sangre fría. ¿Usted Cree?
  • "¡Le declaré la guerra, doña Esperanza!"
  • "¡Su Dios no es el mío, doña Esperanza!"
  • "Sólo huyen quienes tienen miedo, y yo no soy capaz de semejante vulgaridad, inspector. Yo nunca tuve miedo absolutamente de nada. A esta sabandija le consta. ¿Puede pedirle que se largue de aquí? Usted y yo podemos llegar a un arreglo, pero cederé únicamente si deja de presionarme como lo hace. ¿Puede pedirle a su escolta que se retire de mi mansión?"
  • "¡Ojo por ojo... ojo por ojo, José Carlos!"
  • "La vida no es una novela... El amor se convierte en otra cosa cuando está de por medio el matrimonio."
  • "Los padres somos quienes debemos meter en cintura a los hijos."
  • "¡Un metiche! Nadie se mete entre las patas de los caballos pretextando amistad."
  • "¡Yo soy mujer de acción y se lo prevengo!"
  • "¡No habrá próxima vez! ¡Grábeselo bien!"
  • "¡¿Quién está agitando el agua?!"
  • "Pensé que lo había domado por completo Reynaldo, pero ya veo que no entiende por las buenas."
  • "¿Tiene alguna grabadora oculta? ¿Quiere estimularme para que yo diga más de la cuenta?"
  • "Se lo advertí a Escudero... A esto le llamo yo matar dos pájaros de un solo tiro. Me libré de Usted y me libré también de José Carlos, porque no moveré un dedo para sacarlo de la cárcel, al contrario... ¡hoy mismo comenzaré el plan para hundirlo en prisión el resto de su vida!"
  • "Mi abuelo me enseñó a quitar de en medio a quien quisiera pasarse de listo."
  • "Voy a matarlo"
  • "No hable tanto... ¡Me aturde!"
  • "¡Que te largues, te digo!"
  • "Está Usted metiéndose en la boca del lobo, señor Escudero."
  • "Fíjese que sí."
  • "¡Piénselo bien! Podría quedarse con un buen rancho en Chihuahua."
  • "No voy a dispararle doctor. Y tampoco vamos a comenzar con gritos y sombrerazos."
  • "Es buen dinero para que Leonora rehaga su vida o para que Usted cambie... este escritorio que está tan viejo y tan feo.. ¿Por qué no manda a laquearlo? ¿No está tan mal la madera?... Y las paredes pues... también requieren una manita de gato... y desde luego un cambio de color... ¡algo audaz, doctor! Algo que vaya más con su carácter."
  • "Yo no soy una asesina que mate por placer...desde niña me acostumbraron a defender mi casta con uñas y dientes."
  • "No desconozco mis responsabilidades... yo sí las asumo hasta sus últimas consecuencias, ¡hasta el final!... La vida no es hundir la cabeza ante el peligro, y desde niño te enseñé a responder por lo que uno hace."
  • "Todavía no me conoces hijita, pero no debes tenerme miedo"
  • "Tu egoísmo no tiene límites... después de quedarte con el niño ahora resulta que soy algo peor que un monstruo, y tú ¿pensaste que la felicidad se consigue cerrando los ojos y hundiendo la cabeza en la arena?"
  • "Yo soy la madre, tú eres la esposa, ¿qué caso tiene comparar dos amores diferentes?"
  • "¡Mira mi amor déjate de frasecitas huecas y escúchame con atención!"
  • "Quiero decirle al mundo que todavía tengo mucha cuerda para seguir adelante."
  • "Tú vas a tener mucho cuidado de ahora en adelante, ¿o quieres que Alejandro se divorcie de ti? Podría hacerlo... podría propiciarlo con la mano en la cintura... Tú decides."
  • "¿Qué pasa?... ¿estás llorando?"
  • "¿Para quién tocan los músicos?... Mi corazón ya no podrá oír música si Leonora le dijo a Alejandro lo que me temo."
  • "Tengo un as escondido en la manga del que pronto vas a tener noticias."
  • "¿Por qué persiste en esa disciplina de eremita cuando viene al comedor?"
  • "La vida no se resuelve con frases memorables."
  • "Puedo mirarte a los ojos con mas frialdad de la que muestras ahora en tus pupilas... ¡Sí, yo maté a Carlos Larios!"
  • "Cada parche es un día de mi vida. Cada parche fue un día dedicado a ti, a mi hijo, a mi heredero, a mi lobezno predilecto..."
  • "Nunca pude entender el amor, nunca pude sentir nada por él... hasta que llegaste tú al mundo."
  • "Enamorada de la ambición...No trates de entenderme, porque nunca pude explicar mi forma de ser..."
  • "¡Yo solo quería un hijo!... Un hijo que se pareciera a mi... ¡a mí, en todo!"
  • "¿Alguna vez te he pedido mancharte las manos?"
  • "Quiero que lo sepas para que medites y pienses bien antes de juzgarme."
  • "No soporto compartir el poder con los seres que detesto."
  • "Porque eres eso... ¡mi hijo!... ¡mi único hijo!... Al que afortunadamente eduqué como me educaron a mí... ¡fuerte!, ¡poderoso!, ¡superior!"
  • "¡Es ahora en el peligro cuando debes sacar la casta!"
  • "No hay enemigo pequeño."
  • "Yo me encargo del resto."
  • "¿Qué pasa?... ¿estás llorando?"
  • "¡Lar-Creel, también es mío! ¡Y aquí nunca se ha movido un dedo sin mi autorización y consentimiento!"
  • "Nunca he dejado de tener la sartén por el mango."
  • "El destino de Edgar es el destino de todos nosotros... Su cuna es la piedra en la que está fundamentada mi casa."
  • "No me manché las manos para que una burguesita pase por encima de mi autoridad."
  • "¡La empresa es lo que está por encima de todo!"
  • "No te eduqué para ser un marido común y corriente, Alejandro...¡Te eduqué para mandar un imperio!"
  • "O controlas a tu mujer.... O la mato"
  • "¡¿Quién es esa cenicienta de barrio?!"
  • "No sea ridícula doña Esperanza, dígame ¿no es mejor gobernar en el infierno que ser esclava en el cielo?"
  • "¿Te gustó mi perfume? ¿Te gustó el aroma húmedo de mi spray americano para combatir maleantes?"
  • "Te pasó lo que le pasa a la gente estúpida y ordinaria: te enamoraste."
  • "¿No es patético que le diera una embolia sólo por leer la sección de sociales?
  • "Yo no amenazo, yo cumplo."
  • "¿Podríamos decirnos algo? Conozco a las de su calaña. Pero no sabía que a mi hijo le gustaba recoger basura del arroyo. Hoy es usted. Mañana será otra. Pero todas buscan lo mismo: DINERO."
  • "Una mujer decente no se encierra para besuquearse con un hombre. ¡Déjala! Tú y yo tenemos mucho de qué hablar todavía."
  • "En el país de los ciegos el tuerto es rey."
  • "Los reyes del mundo no son felices y mucho menos cuando el trono está vacante."
  • "¿Casarte...? ¿casarte con quién? ¿con un fantasma?"
  • "Cada uno en su casa y Dios en la de todos."
  • "Son las pequeñas zorras las que destruyen los viñedos del Señor."
  • "¿A qué hora sale tu avión José Carlos? ¿¡A qué hora me vas a hacer el favor de reventar!?"
  • "No puedo creer cómo hay gente tan malvada en el mundo..."
  • "¡Y ya deja de acariciar esa peluca porque me pone los nervios de punta!"
  • "Bien haría no estorbando."
  • "Es la policía quien no toma en cuenta la clase de gente que somos. ¿Qué suponen? ¿Que van a detenernos sin que removamos cielo, mar y tierra para salir libres?"
  • "Quería oírlo... El hachazo con el que estás partiendo mi corazón... Vas a pagarlo caro."
  • "Yo tengo todo listo para que tú, el niño y yo salgamos de México mientras pasa la tormenta. Después todo será más fácil. El mismo Curiel podría reorganizar la defensa mientras tú y yo nos movemos en el extranjero."
  • "Sabes muy bien que no amenazo, prometo sí."
  • "Espéreme en el aeropuerto, capitán. Llegaré en media hora."
  • "Recordarán ésta lección toda su vida."
  • "Elvia, mírame por favor. Tienes estrictamente prohibido hablar de esa mujer enfrente de mi. Y esa prohibición no vino de mi, sino de Carlos. Que sea la última vez, Elvia. La madre de José Carlos soy yo. Y por lo que respecta a la primera esposa de mi marido, es polvo, recuerdo, NADA."
  • "Quedará cerrado, José Carlos. Y sin escándalos, como siempre se lo pedí al inspector en la mas absoluta discreción."
  • "No estoy loca."
  • "¿Sabes quién mató al joyero, Berta? Fui yo."
  • "¿Me tienes miedo?"
  • "¡Yo también era una buena mujer!"
  • "Yo no soy un mounstro, Berta."
  • "Saca mi abrigo, por favor. Tengo una cita muy importante con el destino."
  • "El miedo es un veneno muy peligroso."
  • "Eres tan simple que no puedes comprender el odio... Eres tan simple que todo lo explicas con la locura."
  • "Ojalá el tal Gutiérrez se pudra en los apretados infiernos."
  • "Si el mundo aprendiera la conveniencia de tener sangre fría....Otro gallo le cantara."
  • "Bienaventurado el paraíso de los ignorantes."
  • "¿Debo repetirte que eres más estéril que una piedra? ¡Sí! ¡Estéril, seca, yerma!"
  • "La felicidad es un invento de los pobres de espíritu."
  • "¡Estoy loca de rabia!"
  • "¡Asesina, no! ¡Solo una madre luchando por su vástago!"
  • "Tienes alma de gelatina."
  • "No puedo entender el engaño ni la traición..."
  • "¿Dónde están las pruebas de lo que me estás acusando... ?"
  • "Esta mujerzuela se está pasando de lista"
  • "¿Qué se yo?"
  • "Estas mal de la cabeza..."
  • "Te ordené que me dejaras sola"
  • "Jamás pensé que un día tendríamos que llegar a esto, José Carlos. Exhumaron los restos de tu padre y no encontraron nada. ¿No te basta eso para reconocer en mi, un poquito de genialidad?"
  • "¡Esa fuerza, esa fe y esa voluntad no te van a servir de nada si te enfrentas conmigo, porque vas a perder José Carlos! ¡No tienes ni sangre para ganar las batallas del mundo!"
  • "¡Pero yo sigo siendo la Reina de la manada!"
  • "Desde mi regreso se han metido muchas ideas en mi cabeza... ideas turbias, insanas, pestilentes."
  • "Demasiado... demasiado teatral. A Vilma todavía le falta mucha experiencia para enfrentarse a lobos."
  • "A veces uso eufemismos para referirme a fraudes, chantajes... y todo aquello que debería permanecer en las cloacas."
  • "Jamás sospeché caminar por mis jardines custodiada por un inspector de policía..."
  • "Pero no me puedo dar el lujo de tener sentimientos tan vulgares como el miedo, porque el miedo sólo paraliza y sólo la gente como nosotros tiene la sangre fría para ganar las batallas del mundo sin perder el tiempo en tonterías."
  • "Me sentí como esos reyes condenados a morir en las mazmorras de la plebe."
  • "¡Par de vividoras, mancuerna de mantenidas, víboras!"
  • "¡Estoy en mi casa, todavía! ¡Y en mi casa, se tienen que respetar mis leyes!"
  • "¡Esto me aburre!"
  • "No tenga miedo, inspector. Ya lo dijo Usted y es totalmente cierto: No tengo armas en la mano. Yo no podría matar a quien me sirvió tantos años."
  • "Yo no lo maté, licenciado. Ya le dije que se enredó con el cable y cayó al agua... Yo no lo maté."
  • "¡Y abra esa puerta y libérese de esa gentuza como pueda! ¡Estoy cansada, demasiado cansada! Y si no escapé es porque no tengo el menor miedo ¡Le he repetido muchas veces que no puedo darme el lujo de sentir emociones vulgares!"
  • "Sí... ¡extraordinariamente cansada, aburrida, harta! Llegué al límite de mis fuerzas, sólo para que Alejandro se quedara con todo. ¿Y qué me queda al final? Vacío, traición, ausencia... Pero tu hijo mayor no volverá a ver la luz del sol en esta vida, mi amor. Si Alejandro rechazó la corona, ¡alguien pagará por ello...!"

Leonora Navarro de Larios[editar]

  • "Soy yo quien pide justicia."
  • "¡Me lo robaron! ¡Me robaron al niño, doctor!"
  • "Quisiera dormir y no despertarme jamás."
  • "No es un disfraz señora... Es la ropa que utiliza la reina de la manada para sus orgías de sangre."

Alejandro Larios Creel[editar]

  • "Los lobos no lloran, mamá..."

Braulio Larios Navarro/Edgar Larios de la Fuente[editar]

  • "Yo no soy Braulio, soy el pequeño Edgar"

Diálogos completos[editar]

Primera escena[editar]

Cuando Carlos descubre que Catalina no ha perdido el ojo derecho, sino que se lo tapa con un parche el cual es del mismo color del vestido que ella se pone, Carlos le reprocha al inicio de la telenovela con el siguiente diálogo acompañado con una música de fondo dramático:

  • Carlos: Contenta con la familia que engañaste, feliz de haberla destruido con tus mentiras y tus embustes. Ellos son mis hijos, ¿entiendes? ¡Mis hijos! Y ahora que conozco tu secreto no voy a permitir que vivan engañados con la farsa que inventaste.
  • Catalina: Ten cuidado con lo que haces.
  • Carlos: Por supuesto que lo tendré. Voy a cambiar el testamento.
  • Catalina: (Volviéndose hacia él) A cambiar el testamento.
  • Carlos: Es solamente el primer paso, el segundo será el divorcio... (Cuando él sale de la habitación, Catalina se dirige a un mueble, saca de una gaveta un frasco lleno de veneno y dice:)
  • Catalina: No me dejas otra alternativa Carlos. Eres tú o yo.

Cuando Catalina Creel descubre la mentira de Vilma[editar]

Cuando Catalina revela que sabe todo sobre la esterilidad de Vilma y el embarazo falso que ésta ha creado con y el Doctor y ella supone que Alejandro estaba engañado también.

  • Doctor Syndell: El embarazo va perfectamente, y no hay ninguna razón para esperar lo peor.
  • Catalina Creel: Sí... Sí hay una razón, Doctor. Les dije que estuve en Nueva York. Desde mi regreso se han metido muchas ideas a mi cabeza... Ideas turbias... insanas... pestilentes. No puedo entender el engaño... y la traición.
  • Vilma: ¿A dónde quiere llegar, Doña Catalina?
  • Catalina Creel: ¡A esto! (Le entierra el trinche de la chimenea en la almohada del estómago falso) ¡Defiéndelo ahora! ¡Vamos! ¡Defiende tu pompa de jabón, tu burbuja, tu fantasía! Doctor... estoy esperando su explicación científica... Sí, estuve en Nueva York y hablé personalmente con el Doctor Harold Schwartz.
  • Doctor Syndell: Por lo tanto tiene ya la explicación científica que me pidió.
  • Catalina Creel: A veces uso eufemismos para referirme a fraudes, chantajes... y todo aquello que debería permanecer en las cloacas.
  • Doctor Syndell: ¿Por qué me está hablando así, Señora?
  • Catalina Creel: Porque entre Vilma y usted montaron un pestilente tinglado para engañar a mi Alejandro. Primero se presentó usted en Lar-Creel para hacer negocio con nosotros, después lo investigaron...
  • Doctor Syndell: Señora, yo prefiero hablar de todo esto en privado.
  • Catalina Creel: ¿En privado? ¡Pero si Vilma debe estar perfectamente consciente de la clase de bicho que es usted!
  • Vilma: ¡Basta Catalina Creel!
  • Catalina Creel: Demasiado... demasiado teatral. A Vilma todavía le falta mucha experiencia para enfrentarse a lobos.
  • Doctor Syndell: Ella cree que soy un médico honrado, eso fue lo que le dijo el Señor Larios.
  • Catalina Creel: ¿Alejandro? ¿Él sabe... ?
  • Doctor Syndell: Todo... Fue su único error, señora. El tinglado no lo monté yo, sino su propio hijo.

Enfrentamiento de Catalina Creel y Leonora Navarro[editar]

Cuando Leonora busca la joya del ojo en la habitación de Catalina, y ésta la descubre.

  • Catalina Creel: ¿Qué haces tú aquí? ¿Querías usar mis joyas para bajar a cenar?
  • Leonora: No. Quería encontrar una sola joya. Y es ésta... ¡No se acerque! ¡No se acerque! ¿No fue este el regalo que le hizo su marido antes de que lo asesinara?
  • Catalina Creel: ¿De qué demonios me estás hablando?
  • Leonora: De los demonios que están en su alma y en su corazón, Doña Catalina; de los demonios que la llevaron a matar al padre de sus hijos; de los crímenes diabólicos que sólo pueden ser imaginados de una mente enferma... De eso le estoy hablando. La descubrió su marido, ¿verdad? Se dio cuenta que su parche es falso. Comprendió finalmente todo el odio que siente usted por José Carlos... Estoy empezando ahora mi venganza, Doña Catalina Creel, y le aseguro que llegaré aún más lejos todavía. Suélteme! ¿Se atrevería...? ¿Mataría también a la esposa de su hijo mayor?
  • Catalina Creel: ¡Voy a matarte! ¡Voy a terminar definitivamente contigo, aventurera!
  • Leonora: ¡Hágalo, hágalo y Berta hablará! ¡Porque ella vive! ... Y por lo que respecta a usted y a mí, mañana seguiremos platicando.

Enfrentamiento de Catalina Creel y José Carlos[editar]

Enfrentamiento de Catalina y José Carlos cuando éste le revela a Catalina que sabe todos sus engaños.

  • José Carlos: ¿Vas a seguir fingiendo ese ridículo ataque de amnesia del que hablaste en el hospital?
  • Catalina Creel: ¿Dónde están las pruebas de lo que me estás acusando?
  • José Carlos: Aquí... y en ese jugo. Ahí está tu veneno, tu maldad, tu locura.
  • Catalina Creel: Jamás pensé que un día tendríamos que llegar a esto, José Carlos... Exhumaron los restos de tu padre, y no encontraron nada. ¿No te basta eso para reconocer en mi, un poquito de genialidad?
  • José Carlos: Lo único que reconozco en ti es el odio enfermizo del que me hiciste víctima. ¿Y qué pensaste... que iba a durar siempre mientras yo perdía mi fuerza, mi fe, mi voluntad?
  • Catalina Creel: ¡Esa fuerza, esa fe y esa voluntad no te van a servir si te enfrentas conmigo, porque vas a perder, Jose Carlos! ¡No tienes ni sangre para ganar las batallas del mundo!
  • José Carlos: ¡Me sobra sangre para ganar las batallas del mundo, Catalina Creel! El primer golpe de mi vida y toda la amargura de mi vida vino de ti... ¡Jamás perdiste el ojo! Disfrazaste con mil colores lo más negro de tu alma. Me llenaste de culpa y de remordimiento para quebrar mi hombría. ¿Qué sigue ahora, mamita? Respóndeme, ¿que es lo que sigue ahora?
  • Catalina Creel: ¿Quién te habló del ojo? ¿Alejandro? ¿Vilma?
  • José Carlos: ¿Importa eso ahora?
  • Catalina Creel: Jamás pensé que mis propios hijos se me echaran encima como lo estás haciendo tú.
  • José Carlos: ¡Yo no soy tu hijo!
  • Catalina Creel: ¡¡Pero yo sigo siendo la reina de la manada!! Eso dijo siempre tu esposa. La madre del hijito que estás esperando. ¡La mujer a quien más odio en mi vida!
  • José Carlos: ¡No! La mujer a quien más odias en esta vida... eres tú misma. Y siempre hay una solución... para quienes se odian a sí mismos tan intensamente... Aquí la tienes (Le señala el veneno). Yo también tengo la casta de los lobos, Señora. Y en cuanto termine con esto, me quedaré al frente de todos los negocios. Espero que al fin entiendas, que en tierra de ciegos, no siempre el tuerto es rey.