Red Dead Redemption

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Red Dead Redemption es un videojuego no lineal de acción-aventura western desarrollado por Rockstar San Diego. El videojuego fue anunciado oficialmente el 4 de febrero de 2009, y fue lanzado el 18 de mayo de 2010 en Norteamérica y el 21 de mayo en Europa y Australia para Xbox 360 y Play Station 3.

La historia de Red Dead Redemption discurre en los últimos años del Viejo oeste, en 1911, y narra la historia del antiguo bandido John Marston, que es chantajeado por los agentes federales que tienen amenazada a su familia para que imponga la ley en la frontera mexico-estadounidense y capture a su antiguo compañero, y actual bandido, Bill Williamson.

Citas[editar]

  • "¡Santa Madre de Dios!".[1]
    • Eli
  • "Bien, esto es Armadillo. No es Manhattan pero a nosotros nos sirve".[2]
    • Bonnie McFarlane
  • "Menos ese tal Aiden O'Leary. Nunca me gustó. Dicen que se acostaba con su hermana. [pausa larga] No me gustan las mujeres amigo. No me gustan. No desde que murió mamá".[3]
    • Seth Briars
  • "Los criminales son como hierbajos, Marston. Apenas acabas de arrancar uno, ya te ha salido otro en el mismo sitio".[4]
    • Comisario Johnson
  • "Escuche a su jefe, Jonah, sea buen chico. Si no, me veré obligado a meterle un tiro entre ceja y ceja en ese cerebro de paleto".[3]
    • John Marston
  • "Somos nuestro pasado, Srta. MacFarlane, y no hay nada que pueda cambiar eso."
    • John Marston
  • "Dicen que Dios inventó el whisky para que los irlandeses no dominaran el mundo".[5]
    • Irish
  • "Los norteamericanos nunca fueron muy creativos con el uso del lenguaje".[5]
    • Irish
  • "Nunca he tenido esposa. Una mujer puede ser muy poderosa. Como mi madre. O destructiva. Como mi madre. Prefiero evitarlas. Demasiados hombres fuertes se han debilitado sucumbiendo a los placeres de la carne".[6]
    • Capitán Vicente de Santa

Diálogos[editar]

  • Marston se presenta en la comisaría de Armadillo para ayudar al comisario Johnson con unos cuatreros que están masacrando aldeanos:[1]
Comisario Johnson: Hemos reunido una cuadrilla cerca de Ridgewood. ¿Se apunta?
John Marston: Hecho.
Comisario Johnson: Gracias, John Marston. Va a ser una sangría.
John Marston: Justo mi especialidad, señor.
  • Tras liberar el poblado de Ridgewood, Marston, el comisario Johnson y sus hombres encuetran un grupo de mujeres que han sobrevivido:[1]
Aldeana: Algunos intentaron huir al sur, pero unos ladrones los abatieron, como a perros. Pensaba que tenía que protegernos, comisario. Ustedes no son hombres. No son nada. ¡No son más que alfeñiques a sueldo del gobierno que cobran lo que los demás pagamos por vivir! ¿Qué le pasa a este país?
Comisario Johnson: [Se dirige a sus hombres] Arriba muchachos. El que mate al jefe de esos sinvergüenzas se lleva cincuenta dólares.
Aldeana: No se trata de dinero, comisario. Hablamos de vidas. ¡Hogares!
  • John Marston ayuda a Bonnie MacFarlane a controlar el ganado en medio de una tormenta:[7]
Bonnie MacFarlane: El cielo no tiene buena pinta. Empiezo a pensar que alguien me tiene manía ahí arriba. ¿Es usted religioso?
John Marston: La verdad es que no. A veces me digo que todo sucede por algo. Por ejemplo, que fue el destino el que me trajo aquí. Pero yo trazo mi propio camino.
Bonnie MacFarlane: Todos tenemos que buscar respuestas en algún lugar. Algunos lo hacen en los libros; otros, en las botellas de whisky.
  • John Marston se dirige junto al comisario Johnson y su equipo al rescate de Bonnie MacFarlane, que está secuestrada por unos cuatreros y van a intercambiarla por el bandido Norman Deek:[4]
Comisario Johnson: Tiene que haber reglas, Marston. Incluso usted lo ha de entender.
John Marston: Es fácil inventar reglas, pero no sirven de mucho si la gente no entiende el por qué. Como mi hijo. Si le digo que no haga algo, lo hace igualmente, sólo por fastidiarme. Si lo castigo, me guarda rencor por ello. Pero si le explico por qué algo está mal, al menos tiene un motivo para no hacerlo más.
Comisario Johnson: Eso es absurdo. Sin leyes, no somos más que animales. Fíjese en Deek, por ejemplo.
Norman Deek: ¡A la mierda!
Comisario Johnson: Crear la civilización ha sido duro para el hombre. Si su chico se pasa de la raya, atícele. Si lo hace de nuevo, atícele más fuerte.
  • John Marston se encuentra con Seth Briars, un hombre que sea vuelto demente como buscador de tesoros y excava tumbas para encontrar el mapa de uno de ellos:[8]
John Marston: ¿Cómo se puede caer tan bajo? Escarbar tumbas y saquear a los muertos...
Seth Briars: ¡Cuánta hipocresía a mi alrededor! ¿Me está diciendo que es mejor robarles a los vivos? Son cadáveres, les da igual.
John Marston: Son personas que descansan en paz.
Seth Briars: No sabe lo que dice. Yo hablo con ellos cuando ya han sido olvidados por todos los demás. Les digo que es normal que estén solos y asustados. Les abrazo cuando ya apestan y están podridos.
John Marston: He conocido a unos cuantos degenerados, Seth, pero tú eres especial.
Seth Briars: En vida, las personas son frías e ignoran su corazón. Las siento más humanas cuando realmente están frías y sin él.
  • John Marston se encuentra nuevamente con "El hombre extraño", esta vez en Nuevo Paraíso, México, y le pide que vaya a ayudar a una monja en Las Hermanas:[9]
Monja: Señor, ¿podría donar un poco de limosna para los pobres? Así, un poco de luz entraría en sus vidas.
John Marston: Podría hacerlo, pero... ¿no se supone que es responsabilidad del Señor cuidar de su ganado, y no mía?
Monja: Sí, pero el Señor me ha llevado hasta usted, para que me ayude... Ya no saben qué hacer, y han dejado de lado su fe. Con unos pocos dólares, podrían tomar el buen camino y verían que la gente se preocupa por ellos.
John Marston: ¿Unos pocos dólares para devolverles la fe? No sabía que la vida fuera tan simple. Aquí tiene hermana.
Monja: Sí, la vida es más simple de lo que pensamos. Gracias, señor. Que Dios le bendiga.
  • El capitán mexicano Vicente De Santa habla a John Marston sobre la guerra que están librando contra los rebeldes mexicanos:[10]
Capitán De Santa: La revolución es siempre egoísta. No es más que avaricia y ego. Las personas anteponen sus propias necesidades a las de los demás. Es gente que lucha por el cambio, y no tienen ni idea de lo que es el cambio.
John Marston: Si eres un pobre hombre al que le han dado palos toda su vida, cualquier cambio te parecerá bueno.
Capitán De Santa: ¿No me dirá que el derrocamiento del gobierno va a hacer rico a un pobre hombre?
John Marston: Si no les ayudas, es ley de vida que vayan a buscar a alguien que lo haga.
Capitán De Santa: Es muy ingenuo para ser un viejo revolucionario cansado. ¿Qué quiere que hagamos? ¿Ir por ahí dando dinero a todos los pobres de México?
John Marston: [Ríe] Qué idea tan horrenda.
Capitán De Santa: Primero tienen que analizar por qué son pobres. Luego deberán salir y trabajar en lugar de quedarse de brazos cruzados hablando de libertad.
  • Tras mucho hablar De Santa a Marston sobre el coronel Allende, Marston conoce finalmente al coronel. Cuando Marston llega, Allende está reprimiendo duramente a De Santa por su ineptitud y su poca eficiencia a la hora de conseguirle mujeres rebeldes con las que acostarse:[11]
John Marston: Por fin he conocido a su gran líder. Sin duda hace honor a su reputación.
Capitán De Santa: Qué sabrá usted de liderazgo...
John Marston: A la mayoría le queda grande el poder.
Capitán De Santa: Es fácil criticar el poder cuando nunca lo ha tenido. Tal vez sea porque nunca ha estado en presencia de un hombre poderoso. He visto las fotos de su país en los periódicos. Hombres acicalándose como mujeres. La vanidad es el legado que dejaron los británicos.
John Marston: Mire, no conozco a este tipo. Solo digo que si trata así a sus propios hombres...
Capitán De Santa: El coronel Allende controla cualquier situación porque sabe que no se puede permitir que la situación lo controle a él. Es lo que debe hacer un líder. Y, por si no se había dado cuenta, estamos luchando en una guerra. Estamos bajo mucha presión.
John Marston: ¿Presión por buscar jovencitas?
  • En una de las conversaciones a caballo que John Marston mantiene con Abraham Reyes.
Abraham Reyes: Bueno señor Marston, dígame, ¿qué le parece nuestra revolución?
John Marston: Los asuntos de política de su país no son asunto mío señor Reyes, pero ya que lo pregunta, me parece una estupidez.
Abraham Reyes: ¿Cómo puede criticar nuestra revolución cuando su nación se fundó con una?
John Marston: Por lo menos nosotros sabíamos cual era nuestro lugar y contra quien luchábamos. No nos matábamos unos a otros como ustedes.
Abraham Reyes: Señor Marston, vivimos por la revolución, desde que se fueron los españoles no hemos conocido otra cosa, yo espero con esta traer la prosperidad y la grandeza que se merece mi pueblo.
John Marston: Como todos los demás antes de usted, señor Reyes. Sus predecesores no lucharían por principios tan distintos a los suyos.
Abraham Reyes: Dígame señor Marston, si usted odia a su gobierno, ¿por que está en contra de la revolución?
John Marston: Porque ahora no estoy luchando contra mi gobierno, sino contra el suyo. Como le he dicho no me interesan sus asuntos de política, solo vengo a por esos dos hombres, pero no he dicho que apruebe el gobierno del coronel Allende.
Abraham Reyes: (Ríe) La política es muy complicada, ¿verdad señor Marston?
  • Marston sorprende a Reyes con una mujer teniendo relaciones sexuales. De camino a El Presidio le pregunta quién era:[12]
John Marston: ¿Quién era la mujer?
Abraham Reyes: Otra leal partidaria de un México libre. ¿Se la presento?
John Marston: Si ni siquiera recuerda el nombre de su prometida...
Abraham Reyes: ¿Ha probado el poder, John?
John Marston: Soy un granjero semialfabeto y asesino a sueldo. No juego a eso.
Abraham Reyes: Entonces no sabrá de ninguna mujer que lleve su semilla. Para ellas es un honor.
John Marston: Ya he conocido a suficientes bastardos sin tener que ser yo la causa.
Abraham Reyes: A un hombre como yo no le basta una mujer. Sería injusto para la gente a la que dedico mi vida.
John Marston: Tiene un modo interesante de servir al pueblo. Como un gigoló nacional.
Abraham Reyes: Se lo debo al futuro de México, hermano. Si puedo hacer que fluya sangre noble por las venas de los campesinos. ¿Se imagina lo lejos que llegaremos? ¡Un ejército de Reyes!
John Marston: No sé para qué pregunto.
Abraham Reyes: ¿Ha disfrutado en México, John?
John Marston: No han sido precisamente unas vacaciones. Lo dice como si esto hubiese acabado.
Abraham Reyes: No sé; de un modo u otro, puede que esto sea el final. ¿Qué opina del pueblo mexicano?
John Marston: No estoy seguro. Hay gente amable, pero muchos han intentado matarme.
Abraham Reyes: Vamos, hermano. Sé cómo nos llaman los americanos. Grasientos, holgazanes, morenos... Para ser un país de inmigrantes no les gustan mucho los extranjeros.
John Marston: Me da igual quién es, qué hace y de dónde es alguien. Si me trata bien, yo hago lo mismo.
Abraham Reyes: Así de sencillo, ¿no? Pues sería buen socialista.
John Marston: ¿Qué me dice de los chinos? He oído que en México no son precisamente bienvenidos.
Abraham Reyes: Es diferente. Son de una raza inferior.
John Marston: Tiene todos los rasgos de un gran líder, Abraham.
  • Conversación en el coche de John Marston con el agente Ross
Agente Ross: Veamos que más dice su informe señor Marston. Ha matado a cientos de personas, ha robado al menos 40 bancos... que sepamos.
John Marston: Nos dijeron que había un premio si llegábamos a 50.
Agente Ross: Me alegro de que se lo tome a guasa.
  • Tras el asalto al banco de Dutch, los agentes y Marston van tras él. Ésta es la conversación que mantienen durante la persecución.
Agente Ross: ¿Así que ese era el gran Dutch Van Der Linde? Vaya un modelo a seguir. El hombre que lo hizo como es.
John Marston: Supongo.
Agente Ross: ¿Ha cambiado?
John Marston: No, sigue siendo el mismo cabrón chiflado en el que se convirtió.
Agente Ross: ¿Cómo ha sido el reencuentro? ¿Se le ha encogido el corazón?
John Marston: Me recuerda a usted. Un pedazo de mierda violento que creyó ser Dios.
Agente Ross: Qué dulces palabras. Y ahora debe matarlo. Ya tiene bando.
John Marston: Yo no tengo bando. Me lo impusieron. Le hubiera matado a usted cien veces antes que a Dutch, si hubiera tenido elección.
Agente Ross: ¡Aleluya! Parece que al fin llegamos a un entendimiento, señor Marston.

Referencias[editar]

  1. 1,0 1,1 1,2 Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: "Sin castigos, malcriamos a los bandidos" (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  2. Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360. Nivel/área: "Esto es Armadillo, EE.UU." (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  3. 3,0 3,1 Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360,. Nivel/área: "Un paseo con los amigos" (en castellano subtitulado). 18 de mayo de 2010.
  4. 4,0 4,1 Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: "Ahorcar a Bonnie MacFarlane" (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  5. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas paraiso
  6. Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: "Los cobardes mueren varias veces" (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  7. Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: "Se avecina una tempestad" (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  8. Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: "Exhumaciones y otras aficiones" (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  9. Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: Personaje aleatorio "Te conozco" (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  10. Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: "Civilización a Toda Costa" (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  11. Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: "La Bebida Endemoniada" (en castellano). 18 de mayo de 2010.
  12. Rockstar San Diego. Red Dead Redemption. Rockstar Games. Xbox 360, Playstation 3. Nivel/área: "Las Puertas de El Presidio" (en castellano). 18 de mayo de 2010.