Martín (Hache)

De Wikiquote, la colección libre de citas y frases célebres.
Saltar a: navegación, buscar
Martín (Hache)
Título original Martín (Hache)
País Argentina
Año de estreno 1997 (hace 17 años)
Dirección Adolfo Aristarain
Guion Adolfo Aristarain y Kathy Saavedra
Reparto
Federico Luppi (Martín Echenique), Juan Diego Botto (Hache), Eusebio Poncela (Dante), Cecilia Roth (Alicia), Sancho Gracia, Ana María Picchio.

Martín (Hache) es una película coproducida por Argentina y España, dirigida por Adolfo Aristarain y escrita por éste junto a Kathy Saavedra.

Estrenada en 1997, obtuvo numerosos premios para su director y sus dos protagonistas principales, Cecilia Roth y Federico Luppi.

Citas[editar]

  • No es quererlo; es peor. Es mucho más fuerte. Si tuvieras hijos no haria falta decirtelo. No es joda cuando uno dice que es capaz de dar la vida por su hijo. Tenés miedo, no se puede controlar. Tenés miedo a que le pase algo, querés estar siempre con él… pero vos sabés que no puede ser. No es miedo a que se muera, es miedo a que le pase algo, a que sufra. No podés ni pensar en que se puede morir, te duele pensarlo, te da pánico porque sabés que si… sabés que si eso llega a pasar… no vas a sufrir ni te va a doler… te va a destruir. Vas a dejar de existir aunque sigas viviendo. Si se muere te moris con él, así de sencillo.
    • Martín
  • Te deseo todo el dolor del mundo Martín... Te deseo un dolor tan intenso y tan profundo que no lo puedas soportar... Que no te mate, que te mantenga vivo muchos años y no te abandone nunca.
    • Dante
  • Algunas te dan placer, pero no todas. Te pueden dar pánico o hacerte sentir una angustia insoportable. Yo no soy un adicto, Hache. Digo que soy un adicto para escandalizar a los pacatos, pero no es verdad. Me apasionan las drogas, he probado todas las que he podido conseguir. ¡Coño! Me fui a México nada más que para conocer el peyote; pero nunca lo he hecho para buscar el placer o para ser feliz o para no afrontar la vida. Las drogas son maravillosas porque te abren la mente, te hacen comprobar que la verdad no existe, que todo es relativo. La droga te da otra visión, otra dimensión, te hace ver que nada es lo que parece, que nada es. La única realidad es tu realidad y será lo que tú seas capaz de ver. Cuando te llegue el momento de probarlas no tengas miedo: eres un lúcido, eres inteligente, tienes el deber de hacerlo. Eso sí, no pierdas nunca el control. Mientras tú las controles no hay peligro, que no te controlen ellas a ti. Yo estuve enganchado con el caballo, con la heroína, y por poco no salgo. Lo dejé todo, me fui de Madrid, pasé seis meses en el infierno, pero pude salir: la mayoría no sale. Si te ofrecen, porque te van a ofrecer, ni se te ocurra aceptar, la mezclan con cualquier cosa, puedes palmar en un segundo. Si quieres probarla, lo harás conmigo, pero sería mejor si no lo hicieras... es demasiado buena. Además, no lo haría sin que lo supiera tu padre y no creo que él esté de acuerdo. Hache, ¿te importa volver solo al apartamento?
    • Dante
  • Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso. No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso, pero también lo extrañás si te mudás a diez cuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país, es un tarado mental. ¡La patria es un invento! ¿Qué tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Una estadística, un número sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente; tu país son tus amigos, y eso sí se extraña, pero se pasa.
    • Martín
  • Quizá sean los tejados, extraño los tejados de Buenos Aires. Los tejados de Madrid son prolijos, tienen tejas, son armónicos, etc. Los de Buenos Aires suelen ser terrazas planas en las que se mete lo que sobra, tanques de agua, ropa colgada. Dan la sensacion de que sobran; de que están hechos porque no había más remedio.
    • Hache
  • Ninguna mujer tiene dueño.
    • Dante
  • Se acabó la libertad y empezaron las obligaciones. Hay que obedecer, hay hacer lo que se debe hacer, lo que hacen todos. O estudiás o trabajás, y si haces las dos cosas sos un ídolo, un ejemplo para la juventud. Si no hacés nada sos una mierda, te dan una patada en el culo y te borran. Aunque tu viejo te pueda mantener, si no estudiás tenés que trabajar, de lo que sea aunque te paguen a mangos. Eso es ser un esclavo, no independiente.
    • Hache
  • ¿Queréis escuchar hasta el final? Esto no es un drama; es una farsa, aunque no lo parezca. Si llegamos al final pasará lo de siempre: vosotros os levantaréis para aplaudir, y nosotros saldremos varias veces a saludar, y seremos cómplices de la farsa, de vuestra farsa. Luego volveréis a vuestras casas y todo seguirá igual. Seréis tan corruptos, tan hipócritas, tan mierdas como siempre. Pero tendréis la conciencia tranquila porque sois modernos, porque habéis aplaudido a rabiar una obra de izquierdas muy dura, "durísima tío..." No estáis de acuerdo con el mundo que os ha tocado. Pero no hay salida, no podéis cambiarlo. Hay que aceptar las reglas del juego. Pero vosotros no sois culpables, porque todavía sois capaces de echar una lagrimita por la revolución que no pudo ser. Sois unos farsantes hijos de puta que mereceis mi más profundo desprecio. Durante un año he sido vuestro bufón. Me avergüenza no haber tenido el coraje de hacer esto mucho antes. Me niego a seguir siendo vuestro cómplice. ¡Venga, que siga la farsa! pero a partir de esta noche no contéis conmigo.
    • Dante

Diálogos[editar]

  • - Hache: ¿Sos activo o pasivo?
- Dante: Esas cosas a ti no te importan. No seas indiscreto.
- Hache: Desde chico, desde que más o menos supe que eras gay o algo así siempre quise saberlo. Pero si te importa, no me lo digas.
- Dante: Cuando un hombre se mete en la cama con otro hombre para hacer el amor es igual que con una mujer: haces todo lo que te da placer: haces… y dejas hacer.
- Hache: ¿Te gustan más los hombres que las mujeres?
- Dante: ¿En general dices? No. De qué sexo sean en realidad me da igual, es lo que menos me importa. Me puede gustar un hombre tanto como una mujer. El placer no está en follar. Es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda; bueno…, no es que no me atraigan, claro que me atraen, ¡me encantan! Pero no me seducen, me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes. Hay que follarse a las mentes.
  • - Dante: ¿Por qué te quisiste matar? ¿Eres gilipollas? No, ¿cómo se puede abandonar antes de empezar?
- Hache: Yo no me quise matar. Pero, ¿no me vas a creer? No sé qué carajo pasa pero nadie me cree.
- Dante: Dime cómo fue.
- Hache: Me quería ir de casa. Estaba enamorado de una chica, le dije que se viniera a vivir conmigo, pero no me dio bola. Me jodió, pero en ningún momento se me ocurrió suicidarme por eso. Me emborraché, eso sí, tenía mucha bronca. Quería borrarla, dejar de pensar en ella, pero no podía. Cuando me dieron el dog ya estaba en pedo, me metí más rayas de las que podía aguantar. Pero fue de boludo, Dante, te juro. Mi vida no será maravillosa, pero no me dan ganas de matarme. Tampoco me importa si me muero, mira, me da igual estar vivo que estar muerto. Si estoy vivo, sigo.
- Dante: Siempre hay que seguir, aunque sólo sea por curiosidad… Vale, ya has encontrado a alguien que te cree. ¿Qué hay de la droga? Puedes decir lo que quieras, sin vergüenza, estás hablando con un adicto. ¿Estás enganchado?
- Hache: ¡Para nada! Algún porro, algo de merca cuando me invitan. Si hay, no digo que no, me gusta, pero no me vuelvo loco por conseguir algo.
- Dante: Y ¿compras con frecuencia?, ¿una vez al mes?, ¿una vez a la semana?
- Hache: Yo no compro, nunca compré.
- Dante: Vale. Bueno, perdona, pero me estoy meando [se levanta]. Tengo de todo. Ahora cuando vuelva hago unas rayitas, pero si tu padre se entera, me corta las pelotas. Un poco no hace daño, al contrario, pero ¿quién se lo explica? Y que quede claro una cosa, ¡eh!: es sólo por hoy como regalo de bienvenida. No. No me vuelvas a pedir. No soy tu dealer.
  • - Alicia: La culpa no es de él. Nadie tiene la culpa. En todo caso la culpa es mía por no aceptar las cosas como son, como sabia que iban a ser. Estaba claro que podiamos estar juntos un tiempo pero que no habia futuro.
- Hache: ¿Por la edad?
- Alicia: Por la edad. Y porque estuvimos solos mucho tiempo y nos gusta hacer lo que nos de la gana sin que nadie nos controle. Tu viejo dice que despues de los 50 los amigos importan menos, las mujeres son bienvenidas y se van pronto, y que se disfruta de la soledad mas que de cualquier otra cosa. Estuvo todo claro desde el principio. No hubo trampas. Hubo una imbecil que bajo la guardia y se enamoro. Ahi se me fue todo a la mierda: la libertad, la independencia, la edad, todo. La chica perdio la cabeza por el muchacho, pero él no.
- Hache: Papá es un tipo muy cerrado, muy encerrado. Si te quiere no te lo va a decir nunca. Nunca te va a decir que te necesita, ni a vos ni a nadie.
- Alicia: Si no lo dice es porque no lo siente, o porque lo que siente no es tan fuerte y lo puede controlar. Ah pero basta no quiero hablar mas de esto porque se acabo. A joderse un tiempo y a empezar de nuevo. Poco tiempo, porque cuando quiero puedo ser muy puta. Si. Si tuvieras 10 años mas.. no, tanto no, 5, a esta altura podrias darte por violado.
- Hache: Yo tambien.
- Alicia: ¿Cómo yo tambien?
- Hache: Que sos muy linda...