Luis Espinal Camps
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Luis Espinal Camps(1932-1980) fue un sacerdote español que luchó por los derechos humanos en Bolivia, siendo asesinado en este país por paramilitares.
[editar] Citas
- "Señor, tenemos la costumbre de acostumbrarnos a todo. Aun lo más hiriente se nos oxida. Quisiéramos una sensibilidad no cauterizada, para maravillarnos y sublevarnos. Señor, que no nos acostumbremos a ver injusticias, sin que se nos encienda la ira, y la actuación."
- "Jesucristo, líbranos del culto a las fórmulas. Que comprendamos que lo esencial es encontrarte, y que los medios son lo de menos. No queremos unas estructuras que satisfagan nuestra rutina, y ya no nos lleven a Ti, Dios de la intimidad y del amor sin palabras."
- "Sería una torpe Iglesia del silencio la que callase por miedo a perder el último resto de sus antiguos privilegios, si callase por cobardía y falsa prudencia. Por fidelidad a Cristo, la Iglesia no puede callar. Una religión que no tenga la valentía de hablar a favor del hombre, tampoco tiene derecho a hablar a favor de Dios"
- "Jesucristo, te damos gracias porque no fuiste prudente ni diplomático. Porque no callaste para escapar de la cruz. Porque fustigaste a los poderosos sabiendo que te jugabas la vida. Los que te mataron, ésos fueron los prudentes".
[editar] Atribuidas
- Hay un límite imperceptible entre prudencia y cobardía
- Llamamos prudencia a la seguridad y a la flojera . Llamamos prudencia al no comprometerse, al no arriesgar nada personal.
- Creemos que con la edad aumenta la prudencia, sin pensar que también aumenta el conformismo.
- Todos nos hablan de prudencia, Señor, pero de una prudencia que no es tuya; que en vano buscamos en tu Evangelio.
- Los que te mataron, éstos fueron los prudentes.
- No nos dejes ser tan prudentes. Que queramos contentar a todos. Tu palabra es hiriente como espada de dos filos. Además de las bienaventuranzas, también pronunciaste las maldiciones. Es un texto subversivo.
- No queremos una prudencia que nos lleve a la omisión, y nos haga imposible la cárcel. La terrible prudencia de acallar los gritos de los hambrientos y los oprimidos.
- Danos sinceridad para no llamar prudencia a la cobardía, al conformismo y a la comodidad.
- No es de prudentes el ser cristianos y el seguir a Cristo. No es prudente “vender lo que se tiene y darlo a los pobres”. Es imprudente entregar la vida por Dios y por los hermanos.
- Que cuando sintamos la tentación de la prudencia, recordemos que tú "has escogido la debilidad del mundo para derrotar a los fuertes y a los estúpidos, para confundir a los sabios". Porque la prudencia del mundo es enemiga de Dios.