Lolita

De Wikiquote, la colección libre de citas y frases célebres.
Saltar a: navegación, buscar

Lolita es una novela del escritor Vladimir Nabokov publicada por primera vez en 1955.

Citas[editar]

  • "Era preciso [...] para que tú vivieras después en la mente de generaciones venideras. Pienso en bisontes y en ángeles, en el secreto de los pigmentos perdurables, en los sonetos proféticos, en el refugio del arte. Y ésta es la única inmortalidad que tú y yo podemos compartir, Lolita."
  • "Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta."
  • "Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita."
  • "Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que los serafines, los errados, simples y noblemente alados serafines envidiaron. Mirad esta maraña de espinas."
  • "Entre los límites de los nueve y los catorce años, surgen doncellas que revelan a ciertos viajeros embrujados, dos o más veces mayores que ellas, su verdadera naturaleza, no humana, sino nínfica (o sea, demoníaca); propongo llamarlas nínfulas a estas criaturas escogidas."
  • "Se advertirá que reemplazo términos espaciales por temporales. En realidad, querría que el lector considerara los nueve y los catorce como límites -playas espejeantes, rocas rosadas- de una isla encantada, habitada por esas nínfulas mías y rodeada por un mar vasto y brumoso. Entre esos límites temporales, ¿són nínfulas todas las niñas? No, desde luego. De lo contrario, quienes supiéramos el secreto, nosotros, los viajeros solitarios, los ninfulómanos, habríamos enloquecido hace mucho tiempo."
  • "Tampoco es la belleza la principal piedra de toque. La vulgaridad - o al menos lo que una comunidad determinada considera como tal- no daña forzosamente ciertas características misteriosas, la gracia letal, el evasivo, cambiante, anonadante, insidioso encanto mediante el cual la nínfula se distingue de esas contemporáneas suyas que dependen incomparablemente más del mundo espacial de fenómenos sincrónicos que de esa isla intangible de tiempo hechizado donde Lolita juega con sus semejantes."
  • "Hay que ser artista y loco, un ser infinitamente melancólico, con una burbuja de ardiente veneno en las entrañas y una llama de suprema voluptuosidad (¡oh, cómo tiene uno que rebajarse y esconderse!), para reconocer de inmediato, por signos inefables -el diseño ligeramente felino de un pómulo, la delicadeza de un miembro aterciopelado y otros indicios que la desesperación, la vergüenza y las lágrimas de ternura me prohíben enumerar-, al pequeño demonio mortífero entre el común de las niñas; y allí está, no reconocida e ignorante de su fantástico poder."
  • "...y mi boca quejosa, señores del jurado, llegó casi hasta su cuello desnudo, mientras sofocaba contra su pecho izquierdo el último latido del éxtasis más prolongado que haya conocido nunca hombre o monstruo."
  • "Qué maravillosas eran mis aventuras imaginarias mientras permanecía sentado en el duro banco de un parque fingiendo sumergirme en un trémulo libro. Alrededor del quieto estudioso jugaban libremente las nínfulas, como si él hubiera sido una estatua familiar o parte de la sombra y el lustre de un viejo árbol. Una vez, una niña de perfecta belleza con su delantal de tarlatán, apoyó con estrépito su pie pesadamente armado a mi lado, sobre el banco, para deslizar sobre mí sus delgados brazos desnudos y ajustar la correa de su patín, y yo me diluí en el sol, con mi libro como hoja de higuera, mientras sus rizos castaños caían sobre su rodilla despellejada, y la sombra de las hojas que yo compartía latía y se disolvía en su pierna radiante, junto a mi mejilla camaleónica. [...] Podría enumerar una larga serie de estas diminutas aventuras unilaterales. Muchas acababan en un intenso sabor de infierno."
  • "En este mundo hecho de hierro forjado, de causas y efectos entrecruzados, ¿podría ser que el oculto latido que les robé no afectara su futuro? Yo la había poseído, y ella nunca lo supo. Muy bien. Pero, ¿eso no habría de descubrirse en el futuro? Implicando su imagen en mi voluptuosidad, ¿no interfería yo su destino? ¡Oh, fuente de grande y terrible obsesión!"
  • "-Esta es mi Lo -dijo ella-. Y ésas son mis azucenas. -Sí, sí -dije-. ¡Son hermosas, hermosas, hermosas!"
  • "Al principio, Annabel y yo hablábamos de temas periféricos. Ella recogía puñados de fina arena y la dejaba escurrirse entre sus dedos."
  • "...lo ofensivo no suele ser más que un sinónimo de lo insólito."
  • "Una obra de arte es, desde luego, siempre original; su naturaleza misma, por lo tanto, hace que se presente como una sorpresa más o menos alarmante."
  • "Los nervios del placer estaban al descubierto. La menor presión bastaría para poner en libertad todo paraíso. Había dejado de ser Humbert el Canalla, el gusano degenerado de ojos tristes aferrado a la bota que lo echaría de un puntapié. Estaba por encima de las tribulaciones del ridículo, más allá de las posibilidades de retribución."
  • "En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra..."
  • "Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica."
  • "Hay dos clases de memoria visual: con una, recreamos diestramente una imagen en el laboratorio de nuestra mente con los ojos abiertos (y así veo a Annabel, en términos generales tales como «piel color de miel», «brazos delgados», «pelo castaño y corto», «pestañas largas», «boca grande, brillante»); con la otra, evocamos instantáneamente con los ojos cerrados, en la oscura intimidad de los párpados, el objetivo, réplica absolutamente óptica de un rostro amado, un diminuto espectro de colores naturales (y así veo a Lolita)."
  • "No podía matarla a ella (Lolita), desde luego, como habrán pensado algunos. ¿Comprenden ustedes? La quería. Era un amor a primera vista, a última vista, a cualquier vista."
    • Parte II, capítulo 29.
  • "Nos enamoramos simultáneamente, de una manera frenética, impúdica, agonizante."
  • "...una extensión de arena solitaria, y allí, en la sombra violeta de unas rocas rojas que formaban como una caverna, tuvimos un breve encuentro, con un par de anteojos negros perdidos como únicos testigos."
  • "...me pregunto si fue entonces, en el resplandor de aquel verano remoto, cuando empezó a hendirse mi vida."
  • "...en cierto modo fatal y mágico, Lolita empezó con Annabel."
  • "Lo espiritual y lo físico se habían fundido en nosotros con perfección tal que no puede sino resultar incomprensible para los jovenzuelos materialistas, rudos y de mentes uniformes, típicos de nuestro tiempo. Mucho después de su muerte sentía que sus pensamientos flotaban en torno a los míos. Antes de conocernos ya habíamos tenido los mismos sueños. Comparamos anotaciones. Encontramos extrañas afinidades. En el mismo mes de junio del mismo año (1919), un canario perdido había revoloteado en su casa y la mía, en dos países vastamente alejados. ¡Ah, Lolita, si tú me hubieras querido así!"
  • "Un racimo de estrellas brillaba plácidamente sobre nosotros, entre siluetas de largas hojas delgadas; ese cielo vibrante parecía tan desnudo como ella bajo su vestido liviano."
  • "...ese macizo de mimosas, el racimo de estrellas, la comezón, la llama, el néctar y el dolor quedaron en mí, y a partir de entonces ella me hechizó, hasta que, al fin, veinticuatro años después, rompí el hechizo encarnándola en otra."
  • "Cuando me vuelvo para mirarlos, los días de mi juventud parecen huir de mí en una ráfaga de pálidos deshechos reiterados..."
  • "Nos queríamos con amor prematuro, con la violencia que a menudo destruye vidas adultas."
  • "...el veneno estaba en la herida y la herida permaneció siempre abierta."
  • "Era la misma niña: los mismos hombros frágiles y color de miel, la misma espalda esbelta, desnuda, sedosa, el mismo pelo castaño."
  • "Me es muy difícil expresar con fuerza adecuada esa llamarada, ese estremecimiento, ese impacto de apasionada anagnórisis."
  • "Me gustaría describir su cara, sus manos... y no puedo, porque mi propio deseo me ciega cuando está cerca."
  • "Si cierro los ojos, no veo sino una fracción de Lo inmovilizada, una imagen cinematográfica, un encanto súbito, recóndito..."
  • "...compuse un madrigal al negro humo de sus pestañas, al pálido gris de sus ojos vacíos, a las cinco pecas asimétricas de su nariz respingada, al vello rubio de sus piernas tostadas; pero lo rompí y ahora no puedo recordarlo."
  • "Sólo puedo describir los rasgos de Lo en los términos más triviales (diario resumido): puedo decir que tiene el pelo castaño, los labios rojos como un caramelo rojo lamido, el superior ligeramente hinchado."
  • "Yo me empecinaba en mi paraíso escogido:
Un paraíso cuyos cielos tenían el color de las llamas infernales, pero con todo un paraíso"
  • "De vez en cuando, aprovechaba las relaciones que había hecho con sociólogos y psicólogos para visitar varias instituciones, tales como orfanatos y reformatorios, donde podían contemplarse pálidas jóvenes pubescentes, de pestañas gruesas, con la perfecta impunidad que nos está asegurada en sueños."
  • "Esta es, pues, mi historia. La he releído. Se han pegado pedazos de médula, y costras de sangre, y hermosas moscas de fulgor verde. En tal o cual recodo del relato siento que mi yo evasivo se escapa, deslizándose en aguas más hondas y profundas que las sondeadas. He disfrutado cuanto he podido, para no herir a las gentes. Y he jugueteado con muchos seudónimos antes de dar con uno que se me adaptara convenientemente. [...] pero por algún motivo creo que el escogido es el que mejor expresa mi suciedad."
  • "Ocurre que yo pertenezco a esa clase de autores que al empezar a escribir un libro no tiene otro propósito que librarse de él." (El autor Vladimir Nabokov, sobe su obra Lolita)
  • "Mi tragedia privada, que no puede ni debe, en verdad, interesar a nadie, es que he debido abandonar mi idioma natural, mi rica, infinitamente libre lengua rusa, por un inglés mediocre, desprovisto de todos esos aparatos -el espejo falaz, el telón de terciopelo negro, las asociaciones y transiciones implícitas- que el ilusionista nativo, agitando las colas de su frac, puede emplear mágicamente para trascender a su manera la herencia común." (El autor Vladimir Nabokov, sobe su obra Lolita)