Jacques-Yves Cousteau

De Wikiquote, la colección libre de citas y frases célebres.
Saltar a: navegación, buscar
Jacques-Yves Cousteau
«Si los océanos de nuestra Tierra murieran —esto es, si, de algún modo, la vida de pronto desapareciera—, sería la más formidable, pero también la más definitiva, de las catástrofes en la historia atormentada del hombre y de los demás animales que con él comparten este planeta».
«Si los océanos de nuestra Tierra murieran —esto es, si, de algún modo, la vida de pronto desapareciera—, sería la más formidable, pero también la más definitiva, de las catástrofes en la historia atormentada del hombre y de los demás animales que con él comparten este planeta».
Véase también
Wikipedia-logo.png Biografía en Wikipedia.
Commons-logo.svg Multimedia en Wikimedia Commons.
Esta página contiene citas de una persona fallecida hace 17 años.
Copyright red.svg Dependiendo de cómo se publicaran, pueden estar protegidas por derechos de autor. Deben usarse según las políticas de licencias de Wikiquote.

Jacques-Yves Cousteau (Saint-André-de-Cubzac, 11 de junio de 1910 - París, 25 de junio de 1997) fue un oficial naval francés, explorador e investigador que estudió el mar y varias formas de vida conocidas en el agua. Cousteau inventó, junto con Emile Gagnan, el sistema de buceo autónomo conocido como "Aqua-lung", que comprendía cilindros de aire comprimido y un regulador de gases. Este sistema permitió la popularización del buceo autónomo como deporte, debido a que otorgaba al buzo independencia con la superficie, al no necesitar un tubo para el suministro de aire.

Citas[editar]

  • "Si los océanos de nuestra Tierra murieran —esto es, si, de algún modo, la vida de pronto desapareciera—, sería la más formidable, pero también la más definitiva, de las catástrofes en la historia atormentada del hombre y de los demás animales que con él comparten este planeta."
    • Nota: Así se expresó Jacques Cousteau en la introducción al tomo 1 de su obra Mundo Submarino.

Su argumento continúa así:

  • "Sin vida en los mares, el contenido de la atmósfera en gas carbónico comenzaría a aumentar inexorablemente. Superada una cierta proporción de CO2, el efecto llamado ‘de invernadero’ entraría en juego: el calor, irradiado por la Tierra hacia el espacio, mantenido bajo la estratosfera, originaría una brusca elevación de la temperatura del globo al nivel del mar. Los casquetes polares se fundirían en ambos polos, mientras que el nivel de los océanos subiría unos treinta metros en pocos años. Todas las ciudades se inundarían. Para evitar ahogarse, una tercera parte de la humanidad se vería obligada a refugiarse en colinas y montañas, incapaces de acogerla y proveer a su subsistencia."

Entonces Cousteau pasa a describir el sombrío final:

  • "Hacinados en las alturas, hambrientos, sometidos a violentas tempestades y extrañas epidemias, rotos todos los lazos familiares y sociales, los supervivientes empezarían a sufrir la falta de oxígeno debida a la desaparición de las algas del plancton y a la reducción de la vegetación terrestre. Confinados en la estrecha franja de tierra que separaría a los mares muertos de las pendientes montañosas estériles, la especie humana experimentaría una intolerable agonía. Tal vez treinta o cincuenta años después de la muerte de los océanos, el último hombre del planeta, en el que la vida orgánica se limitaría a las bacterias y algunos insectos necrófagos, exhalaría su último suspiro."
  • "Desde su nacimiento, el hombre lleva el peso de la gravedad sobre sus hombros. Está atornillado a la tierra. Pero el hombre no tiene más que hundirse bajo la superficie [del agua] y ser libre."[1]
  • "Estoy absolutamente cautivado por el ambiente de un naufragio. Un buque muerto es el hogar de una gran cantidad de vida: peces y plantas. La mezcla de la vida y la muerte es un misterio, incluso religioso. Existe la misma sensación de paz y el mismo estado de ánimo que el que sentimos al entrar en una catedral."
  • "Había vida salvaje, virgen, una selva en la frontera del mar, nunca vista por aquellos que flotan sobre una superficie opaca."
    • Describiendo su primera experiencia, en 1936, cuando un compañero oficial de la marina, Philippe Tailliez, le dio gafas para ver debajo de la superficie del mar Mediterráneo.
  • "Baja California es el acuario del mundo"
    • Philippe Cousteu citando a su abuelo Jacques Cousteau. Encuentro Tijuana Innovadora, octubre de 2010.

Referencias[editar]

  1. Citado en: Sport: Poet of the Depths, Time (28 de marzo de 1960)