Albert Jay Nock

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Albert Jay Nock (13 de octubre de 1873 – 19 de agosto de 1945). Escritor, teórico de la educación, crítico social, y anarquista liberal estadounidense.

Citas[editar]

  • Si se estableciera un régimen de completa libertad económica, la libertad social y política se producirían automáticamente. Y hasta que aquél sea establecido, ni la libertad social, ni la política pueden existir. Acá uno avista la razón por la cual el estado nunca tolerará el estableciento de la libertad económica (...) Si lo hiciera estaría firmando su sentencia de muerte.
  • Desafortunadamente no es muy bien comprendido que de la misma manera que el estado no tiene dinero propio, tampoco posee poder propio. Todo el poder que tiene es el que le ha dado la sociedad, más lo que de vez en cuando confisca bajo uno u otro pretexto. No existe otra fuente de la que el estado pueda extraer poder. Por lo tanto, cada apropiación de poder estatal, ya sea voluntaria o confiscatoria, deja a la sociedad con tanto menos poder. Nunca hay ni podrá haber ningún fortalecimiento del poder del estado, sin una correspondiente y prácticamente equivalente disminución del poder social.
  • Yo podía ver como la "democracia" podría funcionar muy bien en una sociedad de santos y sabios liderada por un Alfredo o un Antonio Pío. A falta de eso, era incapaz de ver como podría convertirse en algo más que una Oclocracia de hombres de masa liderados por un sagaz truhán. La capacidad colectiva de producir algún otro resultado simplemente no parecía existir (...) Al igual que contra Jesús, la elección histórica del hombre de masas regularmente es optar por algún Barrabás.
  • Ni siquiera puede decirse que el estado haya mostrado jamás alguna inclinación a suprimir el crimen, sino sólo a resguardar su propio monopolio criminal.
  • El estado, tanto en su génesis como en su intención primaria, es puramente antisocial. No se basa en la idea de los derechos naturales, sino en la idea que el individuo no tiene derechos, excepto aquellos que el estado le pueda otorgar provisionalmente. Siempre ha hecho costosa y difícil de acceder a la justicia e invariablemente se ha mantenido por encima de la justicia y de la moral común cada vez que ha podido sacar ventaja al hacerlo.
  • Tomando al Estado dondequiera que se encuentre, indagando en su historia en cualquier punto, uno no ve ninguna forma de diferenciar las actividades de sus fundadores, administradores y beneficiarios de las de una clase de criminales profesionales.